N/A : Wenaaaaaaaasssssssssssssss!! tatatachaaaaaaannn!! Aqui os dejo ya la chicha de la historia!! Que nervios!! Espero que lo disfrutéis tanto como yo escribiendolo o más... siempre más...

No os distraigo más...


CAPITULO 1.-

Los siguientes días pasaron lenta y dolorosamente. La marcha de Ron había sumido a Hermione en la más absoluta miseria y ella no hacía el menor esfuerzo por ocultarlo. Se pasaba los días sentada en algún rincón de la cabaña, encogida, con la mirada perdida, triste…

Harry no soportaba verla así. Intentaba por todos los medios no nombrar a Ron, distraerla hablando de los Horrocruxes, de sus posibles escondites, de su próximo lugar de acampada… ella parecía no escucharlo. Asentía levemente y seguía inmersa en sus pensamientos dejándolo hablar.

A menudo se quedaba observándola detenidamente. Desde la discusión con Ron tenía la cara hinchada, enrojecida por las lagrimas y una profunda tristeza se había apoderado de sus dulces ojos almendrados. Ya no era la misma, parecia como si la marcha de Ron se hubiera llevado toda su alegría, su alma… Este pensamiento le dolió profundamente. Por supuesto que sabía que ella amaba a Ron, pero había esperado que al menos su compañía sirviera para reconfortarla un poco.

Se sentía insignificante y culpable. Asquerosamente culpable… Si él no les hubiera contado absolutamente nada sobre los planes de Dumbledore no se habrían sentido obligados a acompañarle, no habría perdido la amistad de Ron y Hermione podría ser feliz al lado del chico al que amaba sin remordimientos de estar rompiendo una promesa a su amigo. Porque era eso lo que la había retenido a su lado… la maldita promesa de que pasarían por todo esto juntos, nada más… de no haber existido tal promesa habría corrido tras Ron dejándolo solo. Solo…

Sintió como una oleada de furia le invadía. Y sin darse cuenta había roto en pedazos la taza que sostenía en su mano derecha…

-¡Mierda! –exclamó levantándose de un salto mirando su mano, el dolor le empañó los ojos.

Se había empapado de té por lo que abandonó su guardia nocturna y entró en la tienda a cambiarse. Un sonido bastante familiar le llegó a sus oidos desde el fondo de la cabaña. Un debil gimoteo mezclado con algunos suspiros… de repente cesaron como si Hermione hubiera notado su presencia. Se dirigió a su litera a cambiarse de ropa. Miró a la cama de Hermione. Se encontraba de cara a la lona de la tienda, dándole la espalda. Su cuerpo aún temblaba ligeramente como si siguiera llorando silenciosamente.

Entonces no lo soportó mas. No soportaría verla derramar una lágrima más. ¿De qué servía quedarse alli viendola llorar un día tras otro? ¿De qué servía que cumpliera su promesa a cambio de su felicidad? Harry no quería eso, y si tenía que obligar a su amiga a irse a la madriguera lo haría y si era preciso la llevaría a rastras hacia allí.

-..Er… -se acercó a la cama de Hermione y agachándose junto a ella dijo- Hermione… vamos mírame… Sé que estás despierta…

Ella se dió la vuelta en la cama mirando a Harry…

-¿T… Te… te he molestado…? –Consiguió decir a duras penas, pues lás lágrimas no la dejaban hablar- P… Perdóname Harry. No hago más que molestarte. Debería ayudarte con todo esto y mírame… ¡Hip!

-No digas eso… -dijo limpiando tiernamente una lágrima revoltosa que caía por su mejilla- no me molestas, es solo que no soporto verte así Herms. No tienes porqué hacer esto… -su mano seguía en su mejilla acariciándola- No tienes que sacrificarte de este modo… ¿Por qué no vuelves a La Madriguera?

-¡¡Qué!! -Abrió los ojos como platos y lo miró como si acabara de proponer algo indecente -¡Ni hablar Harry! ¡No!

-Pero Herms…

-¡Nada de Herms! –Dijo enfadada sentándose bruscamente en la cama, limpiándose las lágrimas con el dorso de la mano sin ningún éxito- No me iré de aquí, no romperé mi promesa Harry… Te prometo que no lloraré más… -dijo casi ahogada entre sus lágrimas.

Harry se sorprendió mirándola embobado pensando lo tierna que parecía en esos momentos: con la cara rota por la tristeza, bañada en lágrimas y pese a todo tan obstinada como siempre luchando por no llorar.

-Acabas de romper una de tus promesas –dijo riendo viendo como el llanto la traicionaba- No te preocupes por mi Herms, estaré bien… Seguiré con todo esto solo, como tenía que haber sido desde un principio. Todo esto es mi culpa. Nunca debí dejaros formar parte de todo esto, por mi culpa estáis sufriendo.

-¡Tú y tu culpabilidad! ¡Ni sueñes con que te dejaré solo con todo esto Harry Potter! Y aquí nadie está sufriendo… al menos no ese maldito cobarde… estará en su casa calentito y regodeándose de la gran cena de su mami… -el llanto había dejado paso a la furia.

-Hermione, escúchame… si no vuelves a la Madriguera yo mismo te llevaré…

-Haz eso y te juro que el mundo habrá perdido a su "Elegido" en menos que canta un gallo.

-No seas testaruda. Es lo mejor para todos.

-No, Harry, para ti no. ¿Crees que podría aguantar el no tener noticias tuyas? –dos grandes lágrimas cayeron por su rostro- ¿Y si Voldemort te encontrara estando solo y acabara contigo? ¿Cómo crees que me sentiria? ¿Eh?

Harry se quedó sin habla. ¿Cómo podía estar pensando en él con todo lo que tenía ella encima? Sintió una inmensa gratitud hacia Hermione y unas ganas enormes de abrazarla y reconfortarla. A punto de hacerlo la imagen de Ron cruzó por su mente… y pensó que a su amigo no le habría gustado ver eso. Automáticamente se contuvo.

-Bien… volveremos los dos. Te dejaré en La Madriguera y yo me iré… yo me iré… -Harry sintió como la realidad caía sobre él como una losa. Estaba solo. Sin Ron y sin Hermione se encontraría solo. Y entonces… ¿A dónde iba a ir él?

-A La Madriguera por supuesto –contestó la castaña como leyendo su mente.

-¿Cómo voy a ir allí después de todo? No creas que se me ha olvidado todo lo que dijo…

-Por supuesto que no Harry, pero sabes que allí eres bienvenido de todas maneras. Estoy segura de que incluso Ron querría que te quedaras.

-No, ni hablar. No iré a La Madriguera, a Grimmauld Place de momento no puedo volver y en Privet Drive solo sería cuestión de tiempo que me encontraran… lo mejor es quedarme aquí y seguir con la búsqueda.

-¡Bien! Pues no se hable más –dijo ella levantándose de la cama y cogiendo su abrigo de una silla cercana- Si tu no vas a La Madriguera yo tampoco asique nos quedamos.

-¿A dónde vas? –dijo Harry viendo como se ponía el abrigo.

-Estos días has estado haciendo tú la guardia a todas horas –dijo intentando mostrarse fuerte aunque su estado de sopor y tristeza habitual no la abandonaba- hoy vigilaré yo.

-Ni hablar… -dijo Harry mirándola preocupado.

-Harry… -dijo poniendo sus manos sobre sus hombros como intentando animarle- No te preocupes por mi… Estoy bi… bueno… sabes como estoy. Le echo mucho de menos está claro, pero sobreviviré. Aún tengo que acostumbrarme al hecho de que quizás no le vea en mucho tiempo –cerró los ojos con fuerza ante el dolor que ese pensamiento le causaba- … y al echo de que no sabremos nada de él, si está bien o no… pero no se me olvida que si no está aquí es por su culpa Harry. Por SU culpa ¿me oyes? Si fuera sensato en vez de guiarse por un guardapelo no habría dicho tantas tonterias.

Se quedaron en esa misma posición, ella con las manos sobre sus hombros mirándolo. Harry no podía apartar la mirada de sus ojos. Como deseaba verlos brillar de nuevo, que dejaran esa tristeza que los cubria a un lado y volviera a ser la de antes. El pelo se le pegaba a las mejillas a causa de la humedad y el se lo apartó delicadamente. Estaba como en trance, no pensaba lo que hacía. Sólo sabía que no quería irse de allí. De pronto no le pareció tan mala la ausencia de Ron es más le parecía como un regalo. Entonces los labios de Hermione captaron su atención. Nunca antes los había observado tan detenidamente, y nunca antes le habían llamado la atención tanto como ahora. Pequeños, carnosos, brillantes y tan… apetecibles…

De repente despertó de su trance y se apartó de ella como si hubiera sentido una descarga eléctrica…

Ella no pareció advertir nada de lo que había pasado por su mente. Parecia creer que Harry estaba sopesando aun sus palabras. Esbozó una pequeña sonrisa y salió de la tienda dejando a Harry exactamente en el mismo lugar que hacia unos instantes pensando. Tenía la mirada perdida en la entrada de la tienda por donde acababa de salir Hermione. ¿Qué había sido eso? ¿Qué le pasaba? ¿Es que estár apartado del mundo le estaba afectando? Debía de estar volviendose loco… Sería que echaba de menos a Ginny tanto que veia a Hermione de otra manera…

Sí…

Sí, esa debía de ser la razon por la cual había estado a punto de besar a Hermione.


N/A: Cortito no?? ¿Que os parece? Dejad reviews porfiiiiiiii!!

Si veis algúna falta de otrografía decidmelo porfavor.

La historia no está escrita... la tengo pensada pero la voy escribiendo cuando tengo tiempo libre (que no suele ser mucho) asique prometo que como minimo cada finde pondré un capi... (sabado o domingo depende) a menos que me atasque... que entonces me haré el harakiri...

Muchas gracias por leerme!! Besos!! Hasta la semana que viene!!