Holaaa

Voy a cambiar un poco la historia, ahora hablaré un poco más de cada personaje en cada capitulo, es decir, a muchas les gusta cierto personaje y quiero que este fic tenga de todo. Ahora escribí más acerca de Sirius, además de que entraron nuevos personajes a mi fic, espero que les guste este cap, dejen Reviews please para poder tener ánimos de seguir escribiendo, soy una viciosa, es mi cumpleaños y en lugar de estar festejandome me encuentro escribiendo mi fic jaja. Besos a todos.


Capítulo 2: Día agitado

Sirius despertó al día siguiente, levantó su cabeza un poco y pudo notar como los chicos aún seguían dormidos, consultó el reloj que se encontraba en la mesita de noche al lado de su cama, aún faltaba media hora para que tuvieran que levantarse para alistar sus cosas e irse a clases, pero ya no sentía sueño. Salió de entre las sabanas con desdén y se sentó en la orilla de la cama, frotó su nuca con su mano derecha. Todo estaba en completa calma, ningún ruido se escuchaba desde abajo, en la sala común. Mientras miraba alrededor aún un tanto adormecido, captó como en su muñeca derecha faltaba una de sus pulseras, una que sin saberlo era de importancia para él. Seguro se le había caído entre el alboroto de las chicas cuando entraron a la sala los merodeadores la noche anterior, con suerte y se le había caído y aún estaba en algún rincón de la estancia de los leones, caminó hacia la puerta de sus dormitorios con intensión de salir y bajar las escaleras para tratar de encontrar esa pulsera, pero se detuvo antes de salir, andaba en boxers, el solía dormir en ropa interior –Oh, vamos, nadie debe estar despierto a estas horas- pensó negando levemente y sin más caminó en dirección a la sala común.

Sus pasos no resonaban en el piso pues andaba descalzo, y como lo esperaba, no había ni una sola alma en toda la sala común, empezó a buscar entre los sillones, por la entrada, en todos lados y finalmente la encontró, una pulsera roja con detalles en negro y con una G bordada en color dorado estaba tirada al lado de un sofá cerca del fuego, se acercó y la tomó del piso, esa pulsera le hacía recordar viejos tiempos, pero no tuvo mucho en que pensar ya que una voz femenina irrumpió el tranquilizante crepitar del fuego.

"Por dios Black cúbrete con algo, maldito exhibicionista" La voz dulce de una encantadora chica llegó hasta los oídos del más atractivo de los Black, haciéndole quedar helado –Imposible- Se dijo a si mismo regresando su vista a la entrada de la sala "Génesis".

Génesis Kane, una chica de lindo cuerpo, tez blanca, deseables labios, cabello rubio platinado de largo hasta media espalda, impactantes ojos verdes y perfectas facciones estaba de pie mirando a Sirius fijamente. Ella había estudiado en Hogwarts desde primero hasta quinto grado, en sexto cambió de colegio y todos pensaron (hasta ella misma) que terminaría sus estudios allá, pero gracias al destino y al trabajo de su padre tuvieron que regresar a Londres y con esto también ella obtuvo su regreso de ultimo minuto a Hogwarts para cursar séptimo. Era una chica de las más populares en el colegio, y tenía un 'no se que' que solía gustarle a los hombres, una joven de carácter, egocéntrica cuando se lo proponía, directa, dulce con la mayoría de personas que le caían bien pero toda una arpía con los que le caían mal, hasta eso tenía unas cuantas amistades en Slytherin y por supuesto, era de las pocas que creían que Sirius era un completo idiota al igual que su amiga Lily.

Sirius no pudo disimular su sorpresa, alzó las cejas y le miró por un rato casi sin pestañear "Pensé que no volverías nunca" Dijo mientras cerraba su puño en el cual traía la pulsera que perteneció a ella precisamente y él la tenía desde quinto grado. "Es decir, el mundo de todos pintaba mejor sin ti" Agregó queriendo aparentar desinterés al recordar que ella no era su mejor amiga ni mucho menos, todo el mundo sabía que ellos dos no se llevaban de lo mejor.

Génesis alzó las cejas "No esperaba una mejor bienvenida de ti, no tienes la capacidad para más" Respondió despectivamente "Y no creas que volver a verte es lo mejor que me ha pasado" agregó mientras quitaba la vista de él y comenzaba a caminar en dirección a los dormitorios de chicas, ella ya portaba el uniforme de Gryffindor, pues acababa de llegar pero quería estar lista para asistir a clases.

El Black no respondió a sus comentarios, no tenia caso, la miró subir las escaleras y perderse tras la puerta de los dormitorios de chicas, el siguió su camino a los dormitorios de chicos aún confundido pues al momento de escuchar la voz de aquella chica tuvo una extraña sensación la cual jamás había sentido. Entró a los dormitorios y aún faltaban 10 minutos para comenzar a alistarse, se recostó en la cama y volvió a quedarse dormido, pensando –Solo 5 minutos, seguro que ver a Génesis solo fue un sueño-.


"Chicas" Exclamó la rubia al entrar a los dormitorios "Son unas vagas ¡Es hora de despertar, llegaremos tarde a clases!" se acercó a la cama de la pelirroja y se sentó en la orilla de esta, suavemente movió a Lily para que despertara, la pelirroja abrió lentamente sus lindos ojos verdes posando su vista en Génesis, frotó con su muñeca sus ojos, no lo creía.

"¡Génesis!" Gritó reincorporándose al instante y lanzándose a la rubia para abrazarla. "¡Volviste, júrame que no es un sueño!" Exclamó mientras la abrazaba fuertemente.

"No es un sueño Lils, volví" una encantadora sonrisa apareció en las finas facciones de la rubia y Lily correspondió a su sonrisa con una muy linda y amplia también, entonces una tercera voz femenina se escuchó.

"¿Por qué el alboroto?" una chica de lindo cabello medio ondulado color negro, muy suave y brillante, tez aperlada y cara de ángel frotaba sus ojos con su brazo, acababa de despertar y tenía el cabello algo alborotado.

"Es Génesis, Gene volvió" Respondió la pelirroja animadamente mientras bajaba de su cama y se lanzaba sobre Marissa, zarandeándola para que despertara.

"¿Gene?" Preguntó incrédula mientras tomaba de los hombros a Lily y la miraba fijamente "Es ella!" miró a la chica y se lanzó sobre la rubia para abrazarla.

Marissa Pressly era una chica de mediana estatura, cuerpo esbelto, tenía facciones de niña aunque más bien eran de ángel, muy tímida y algo reservada, ella era la que la mayoría de veces evitaba que Génesis le lanzara hechizos a medio mundo incluyendo a Sirius, más tranquila que Lily y menos impulsiva que la rubia. Era la única que se llevaba bien con los merodeadores y se sabía que ella andaba tras Remus pero jamás lo había querido admitir.

Una chica un poco más bajita que las tres Gryffindors salió del baño, de cabello castaño claro y ojos avellana de tez aperlada, era menos delgada que las otras pero eso no evitaba que tuviera sus conquistas y sus escapadas con otros chicos, su nombre era Rebbeca Zepcase, pero ellas le llamaban Vecky "Es verdad?! Gene volviste!". Corrió hacia donde las tres chicas estaban y juntas se abrazaron, entonces Lily miró el reloj de pared. "¡Llegaremos tarde! " Exclamó horrorizada apartando a sus amigas de golpe y corriendo al baño para ir a bañarse, entonces las Gryffindors reaccionaron y corrieron para alistarse al igual que la pelirroja.


"¡LLEGAREMOS TARDE!" Exclamó Lunático corriendo de un lado a otro buscando un zapato "Canuto, cornamenta, colagusano¡Muévanse Go, go!".

"¿Qué?, Yo no hice nada" James se paró de un brinco con cara de horror.

"¡No, tonto¡Se nos hace tarde!" Respondió Remus mientras zarandeaba a Sirius para que despertara.

"¿mmm? Que molesto eres lunático" Sirius colocó su almohada sobre su cabeza recostándose boca abajo.

"¿Qué clase nos toca a primera hora?" James se sacó las gafas y comenzó a quitarse la pijama mientras daba brinquitos hacia el baño.

"¡Transformaciones!" Respondió tirándole agua de un vaso que había sobre la mesita de noche a Sirius para que despertara.

"¿Transformaciones¡¿Y porque no me acordaste antes?! Alerta roja, chicos alerta roja" James apresurado entró a la ducha y comenzó a bañarse.

"¡¿Alerta roja?!" Entonces Sirius despertó como si tuviera un botón que dice 'On'. "¡McGonagall nos va a degollar!"

"Eso mismo creo yo" comentó Remus mientras ataba su corbata.

Sirius se encaminó hacia la cama de colagusano y tiró de las sabanas en las que estaba enredado haciendo que este cayera al piso. Remus le miró con reproche.

"¿Qué? De otra forma no se despierta" Sirius se justificó y dicho y hecho, a duras penas colagusano desperto. "Alerta roja colagusano, McGonagall, primera hora, merodeadores degollados, muévete, muévete, muévete"

"Señor, si señor" Peter se puso en pie y corrió hacia las duchas como si de un militar se tratase.

"Espera idiota que esta cornamenta bañándose" Sirius le detuvo del pijama. Los chicos comenzaron a alistarse, corriendo por zapatos perdidos, libros extraviados, corbatas sin dueño y toallas desaparecidas.

Diez minutos después ya estaban todos corriendo hacia la puerta de los dormitorios con intensión de salir corriendo a clases.


"siento que me falta algo" murmuró Peter antes de salir, era el primero de la fila. "Mi mochila"

"La mochila!" gritaron todos y se regresaron a buscarla "toma, estaba tirada bajo mi capa" se la lanzó James y salieron apresurados, bajando las escaleras como si de una manada de toros locos corriera escaleras abajo, Peter cayó en el ultimo escalón haciendo que los tres merodeadores que iban tras de él rodaran y formaran una montaña humana.

"diablos creo que me quebré un brazo, me lo tendrán que amputar!" exageró Sirius.

"No seas idiota, te lo arreglarán con clavos y martillo" Dijo James mientras se ponía de pie y sacudía sus ropas, Remus ayudó a ponerse en pie a Sirius y a Peter quienes seguían tirados.

Entonces más alboroto se escuchó en la sala "Chicas corran por sus vidas!" La voz de la pelirroja sobresalió de las otras, entonces James posó su mirada soñadora sobre ella 'admirando su histérica belleza' como solía decirle a Sirius y a Remus.

"Deja de mirarme Potter" Ordenó la pelirroja de mala gana.

"Jamás" Exclamó James sin pena alguna como respuesta.

El merodeador dorado miró a Marissa, la linda morena y le sonrió con sencillez de una manera encantadora, nadie sabía que tenía Remus que lograba conquistar a cualquiera con tan solo una sonrisa aunque el no lo notara. Marissa estaba que se derretía pero no hizo más que disimular su nerviosismo y sonreírle también.

Sirius miró la pulsera roja que portaba en su muñeca derecha y luego a Génesis por un momento.

Vecky saludó con un gesto de la mano a Peter y este casi se desmaya pero lo disimuló bien con una mueca parecida a una sonrisa, James evitó reir.

"No se ustedes, pero yo quiero llegar a clases" Exclamó Génesis tirando de las túnicas de sus amigas para que caminaran y lanzándole una mirada de desprecio a Sirius, el Black correspondió de la misma forma, cuando estaban juntos, hacían que se sintiera más presión en todo alrededor.

"Es verdad, las clases!" Dijo Remus quien volvió a la realidad y comenzó a empujar a sus amigos hacia la salida.

Corriendo por los pasillos hasta el aula de transformaciones los ocho jóvenes llegaron después de unos 5 minutos. 5 minutos llenos de desprecio gracias a Lily hacia James, de insultos entre Sirius y Génesis, de sonrisas y miradas disimuladas entre Remus y Marissa y coqueteos de Vecky hacia peter. Todo un alboroto

"¡LLEGAN TARDE¡Y todos de Gryffindor, que vergüenza!" La voz de la profesora McGonagall retumbó en toda el aula, los chicos pensaron que se derrumbaría todo Hogwarts con ese grito. "¡Esto es inaudito¿Como es posible?"

Todos corrieron a sus lugares en una fracción de segundo, los chicos juraron que la profesora capaz y ni les había visto cuando tomaron asiento de tan rápido que lo hicieron.

"Pues mire profesora, sucede que…"

"¡Cierre la boca señor Potter!"

"Creo que Mcgonagall me cae mejor cada vez" murmuró Lily entre risitas con sus amigas.

"¿Usted también señorita Evans?"

"No, profesora, es que yo…" La pelirroja abrió los ojos sorprendida de que la profesora le reprimiera a ella.

"Todo fue culpa de Kane" Intervino Sirius señalando a la susodicha con su dedo índice, entrecerrando los ojos, que aunque Génesis no tuviera nada que ver, al Black le gustaba culparla por todo, en quinto grado la culpó de las abundantes lluvias que arrasaban el estado. "Nadie le pidió que regresara a Hogwarts"

"Es mentira" Gritó Génesis quien buscaba con la mirada algún objeto puntiagudo y mortal para lanzárselo a Sirius por la cabeza. "No regresé por ti¡idiota!"

"¡Black, Kane!" Gritó la profesora McGonagall incrédula "Llegan tarde y todavía arman alboroto en clase! 30 puntos menos a Gryffindor y los quiero ver en mi despacho en la tarde después de clases, a los cuatro"

Remus y Marissa se miraron mutuamente con expresión preocupada, aunque algo así se esperaban de ellos. Al menos ellos no habían salido castigados y podrían ayudar a James a preparar la cena romántica para Lily. De todas maneras Remus creía que Marissa accedería a ayudarle.


Terminaron las clases, y los cuatro leones se dirigían hacia el despacho de la profesora McGonagall, para esto Génesis y Sirius se lanzaban sarcasmos y frases de desprecio, por otra parte Lily no le dirigía ni la mirada a James.

Lily llamó a la puerta y la profesora ordenó que pasaran.

Los chicos lo hicieron y tomaron asiento frente al escritorio de la profesora.

"Por lo visto ustedes cuatro jamás aprendieron a llevarse bien durante todo este tiempo y ya va siendo hora que empiecen a tratar de hacerlo porque me molesta que discutan durante toda mi clase, les asignaré tareas a los cuatro para que las realicen en parejas, señor Potter, Evans será su pareja, Señor Black, trabajará con la señorita Kane"

Una expresión de terror apareció en el rostro de Lily, James le miró con una ceja alzada pero evitando sonreír ampliamente. Sirius y Genesis se miraron al mismo tiempo de manera retadora seguramente los dos pensaban en hacerse la vida imposible mutuamente.