Notas de la autora: ¡Bienvenidos! Muchas gracias a los que leyeron el capitulo anterior, me llena de felicidad saber que alguien quiere que este fanfic siga.
Disclaimer: Las PPGZ no me pertenecen porque si fuese mía la serie habría love T.T
Advertencias: Lemon.
Pareja principal: Momoko x Brick.
Dedicado: A PerFecTHeLL.
Cαмραмεитo
-Brick, no esta bien, esto no esta bien- Dijo Momoko mientras sentía como él le acariciaba los glúteos y lamía su espalda.
-Eres tan hermosa...- Pensó Brick.
Empezó a deshacerse de sus zapatillas, los calcetines le siguieron, volvió a besarla esta vez con mucha más pasión, acababa de decidir como quería acabar la noche, entre las piernas de la pelirroja.
-¿Qué hace?- Pensó Momoko al ver como él bajaba el cierre de sus pantalones.
Él acarició los senos de ella, una vez más, sobre la ropa antes de tratar de desabrochar su blusa, ella al principio se resistió, pero en menos de un minuto, el pelirrojo ya tenia al alcance de sus manos el cierre del sostén de ella, lo desabrochó. Ella había tirado a un lado la gorra de él, y mientras el chico succionaba sus pezones, ella le acariciaba la cabeza y la espalda, su mano descendió hasta el cierre abierto del pantalón de él y notó algo duro, algo muy duro y caliente, metió su mano en los calzoncillos de él.
Brick no podía creer que tenia la mano de Momoko en sus calzoncillos acariciando su miembro, que pedía salir de su "cárcel", metió la mano en su ropa interior y sacó su pene, dejándolo a la vista de una muy avergonzada Momoko.
-¿Te gusta?- Le preguntó el chico de los ojos de color carmesí a la chica de ojos rosados con una leve sonrisa en el rostro.
-Mmmm... Yo... No lo sé.- Respondió muy bajito ella.
Él, sin presionarla demasiado le bajó la cabeza indicándole lo que quería que le hiciese, ella decidió hacerlo, se acomodó y lamió un poco la punta del miembro de él, iba a seguir, pero él la tumbó en el suelo y le quitó la falda y la ropa interior, Momoko se quedó con los zapatos puestos, esto no pareció molestar en absoluto a Brick.
Se posicionó sobre ella y empezó a penetrarla, ella solo lo miraba sonrojada y nerviosa, era la primera vez de ambos.
Al principio fue doloroso para ella y difícil coordinar los movimientos, pero a medida que las embestidas aumentaban, el dolor y la falta de experiencia desaparecieron para dejar, únicamente, a dos jóvenes disfrutando por primera vez del sexo y del descubrimiento del amor.
Mientras en la sala de juegos todos bailaban una conga, hasta el profesor, momento que Butch aprovechó para meter una lagartija en la bolsa de mano de Himeko.
Miyako se sentía un poco molesta, ella quería estar en la cama, con Boomer y hacer el amor hasta el amanecer, pero sabía que no podía, no podría apartarse jamás de ese atractivo rubio, se alegró de que fuese su novio y gritó mentalmente de felicidad, ese chico era el amor de su vida, estaba segura. Un grito interrumpió sus pensamientos.
Se formó un gran escándalo, Himeko gritaba enfadada por el susto y por haber caído sobre el pastel gigantesco que habían preparado los rubios, Boomer al ver su obra de arte destruida se echó a llorar como una niñita, el resto de chicas que quedaron cubiertas de nata y fresas también lloraban por sus vestidos, bolsas de mano y por sus peinados, ahora destruidos. Todo esto se juntaba con las escandalosas risotadas de los chicos y Kaoru.
Terminaron balleta en mano, esto no mejoró la cosa, cuando el profesor se fue a buscar el jabón para limpiar las mesas, se inició una feroz pelea de balletas.
Butch se hizo con medio comedor y formó grupo con Kaoru, Miyako, Boomer, una chica rusa llamada Irina, con un chico llamado Takeshi y con otro chico llamado Tetsuya. Pese a que el equipo de Butch era inferior en número, la barrera de mesas, manteles y
refrescos que habían formado, más la habilidad de ellos los convirtió en los vencedores, la felicidad por la victoria no duró mucho.
Les tocó limpiar y ordenar toda la sala de juegos, después les tocó disculparse uno por uno.
La fiesta siguió y se convirtió en una partida de yo nunca gracias al whisky que Tetsuya había llevado a escondidas, no se emborracharon, pero si se alegraron un rato con preguntas muy personales, se empezó preguntando por besos, abrazos, y se acabó por sexo y posturas del kamasutra.
En esta ocasión, fueron ellos quienes interrumpieron el juego para jugar a verdad o reto, y al igual que en el otro juego, se empezó por inocentes besos y se acabó con sexo y posturas determinadas, la mayoría de la clase perdió la virginidad con ese juego. Kaoru, Butch, Miyako y Boomer no jugaron por tener pareja.
Después jugaron a contarse secretitos, aunque de sexo ya no había mucho que decir, después de esa noche, Butch estaba seguro de que habrían más iguales y que se repetiría la rutina, sabían que hacer, el profesor pasaba por allí cada cierto tiempo que ellos ya habían calculado a la perfección, y que tal vez, solo tal vez, aquello traería grandes experiencias muy positivas.
Algunos ya regresaban a sus habitaciones, otros jugaban a las cartas o fardaban de alguna postura difícil que habían logrado hacer durante el juego, otros, en cambio cotilleaban sobre los cuerpos desnudos de los demás.
Brick estaba tumbado abrazando a Momoko, estaba muy feliz, la besaba y le susurraba cosas como, preciosa, hermosa, cariño, amor mio... De golpe empezó a oír mucho barullo desde la sala de juegos, y a la gente salir, temió que los encontrasen, miró a Momoko y su corazón se dividió, se apartó de ella y empezó a vestirse rápidamente, ella al darse cuenta se sentó y lo miró muy preocupada.
-¿Estas bien, cariño?-
Y le tocó un hombro, el respondió girándose bruscamente y golpeando su mano, ella la apartó y se quejó por el daño recibido.
-¿Por qué has hecho eso, amor?- Dijo ella extrañada.
Él se giró y empezó a reírse cruelmente.
-No me llames cariño, solo quería demostrar que eres una facilona, ha sido diversión nada más.- Dijo él cruelmente mientras, ya completamente vestido, se disponía a irse.
-Pero... Dijiste que... Que me amabas y que yo era hermosa...- Empezó a llorar.
-Era mentira, solo quería reírme de ti, como ahora-
Sacó de un bolsillo de su pantalón su móvil y la fotografió desnuda llorando.
-¡Por favor, borrala!- Dijo ella llorando más fuerte y poniéndose en pie cubriéndose los pechos con un brazo.
-No, ya verás cuando se la enseñe a todos- Comentó Brick con voz burlesca.
-¡No me hagas esto, por favor!- Le suplicó ella intentando arrebatarle el móvil.
-¡Haberlo pensado antes! ¡Puta!- Y la empujó haciéndola caer de morros contra el suelo, y se fue riéndose.
Ella se sentó cuando él ya se hubo alejado, sintiéndose como si la hubiesen violado, humillada y muy confundida, estaba tan confusa que ni siquiera advirtió que su nariz sangraba y que sus ojos soltaban lagrimas sin parar. Se vistió lentamente y se fue a su cabaña sintiéndose sucia.
Todos se dirigieron a sus correspondientes cabañas. Miyako y Kaoru llegaron a la suya y se dieron cuenta de que Momoko lloraba encerrada en su dormitorio.
-Deberíamos preguntarle.- Dijo Miyako.
-Sí, creo que si, su llanto es muy fuerte, le debe haber ocurrido una desgracia...- Dijo Kaoru.
Entraron al dormitorio y se asustaron por lo que vieron, Momoko con la cara y la ropa con restos de sangre, su pelo completamente deshecho y ella llorando como si el mundo hubiese terminado. Se sentaron cada una a un lado de ella.
-Momoko... ¿Qué te pasa?- Preguntó visiblemente preocupada Miyako.
-Nada.- Y lloró mucho más fuerte.
-¡Demonios! ¡¿Qué ha pasado?- Exigió saber muy enfadada Kaoru.
La pelirroja comprendió que su amiga no se andaría con rodeos esta vez, si no le respondía con la verdad habrían problemas.
-Me han hecho algo repugnante- Dijo en un susurro Momoko.
-¿Qué ha pasado, Momoko?- Preguntó Miyako.
Momoko lo explicó, se sorprendieron, lloraron, se enfadaron, y nada pudieron ni intentaron hacer cuando Kaoru salió como una loca psicópata a buscar a Brick...
Continuará.
Notas de la autora: Más corto, poca inspiración, por ahora, no dejen de leer Campamento, les sorprenderá.
