"auch... mi cabeza... ¿dónde estoy?"

El accidente que sufrió la rubia fue bastante grave, tanto que la dejo inconsciente para despertar después en un lugar completamente desconocido. Ella abrió sus ojos lentamente acostumbrándose a la luz cegadora. Cuando sus ojos se adaptaron a la luz, echó una rápida mirada al sitio; ella sintió estar acostada en una cama, a su derecha había unos aparatos que ella desconocía su nombre y que solo había visto en un solo sitio

"estoy... ¿en el hospital?"

Pero eso no era todo

Ella recordó haber sentido un impacto minutos después de haber abandonado el bar, todo a su alrededor daba vueltas y después un fuerte dolor en el pecho. Kyōko se llevó las manos al pecho, y utilizando solo su tacto descubrió no tener ningún dolor, desconcertada fijo su mirada en sus manos, a estas no había ningún equipo venoclisis.

"pero que..." era difícil de asimilar aquel accidente sufrido. Pero era aún más al no estar lastimada en lo más mínimo

Esperó sobre aquella cama de aquel hospital a la primera señal de vida fuera de aquellas paredes. Más no tuvo que esperar mucho. Pronto la puerta de la habitación se abrió mostrando a una chica de corto cabello, ojos verdes y rostro inexpresivo. Kyōko reconoció aquella chica. La rubia salto de la cama con los brazos extendidos hacia la intrusa, mientras gritaba... "Chizuru chu chu..."

La hermana gemela de Chizuru caminaba por los pasillos de aquel edificio donde se encontraba la rubia. Vestida con su blanco uniforme, de su cuello colgaba de manera elegante un estetoscopio. Damas y caballeros con ustedes la doctora Ikeda Chitose. Ella se dirigía hacia la habitación 4 donde antes habían ingresado a la rubia. Revisando un historial en un portapapeles, anteriormente ella estaba en el laboratorio examinando con su hermana las diversas pruebas que le hicieron a la accidentada.

Luego de revisar por cuarta vez el historial de Kyōko, Chitose supo que no había nada grave en la rubia y que podía darle de alta ese mismo instante, pero antes debía hacer una llamada...

Fue así que tomo su celular, y tecleo un número de manera rápida, y espero...

–hola senpai, ¿como esta?

–bien gracias, Akari-chan

–es bueno saberlo... y dígame senpai, ¿Cómo se encuentra Kyōko-chan?

–bien, hicimos pruebas y dieron negativo, aparte de unos pequeños moretones, podrá irse a casa hoy mismo por supuesto, puedes venir a recogerla si lo deseas

–¡claro! estaré ahí en un minuto

–okay, hasta luego Akari-chan

–hasta luego senpai

Chitose reanudó su camino hacia la habitación de la rubia para darle darle la buena noticia. Al abrir la puerta de la habitación, descubrió una escena un tanto macabra, pero ella sabia bien que no era tan alarmante como se ve.

Kyōko estaba de rodillas, sus ojos en blanco y alrededor de su cuello un cable de dudosa procedencia cuyos extremos sostenía Chizuru; intensificando su agarre y con la ayuda de su pierna en la espalda de Kyōko, Chizuru tuvo un mayor control para acabar asfixiando a la rubia completamente.

"Chizuru deja de jugar" hablo Chitose

"lo siento Nee-san" Chizuru dejo de jugar con la rubia, soltó el cable y este se deslizo del cuello de Kyōko

"cof cofh... aahaa... Chizuru es tan tsundere" dijo Kyōko levantando el pulgar, Chizuru solo siseo y salió de la habitación

Kyōko aun de rodillas, se preguntaba solo una cosa: si ella estaba en el hospital, ¿donde estaba Ayano?.

"¿cómo te sientes Toshinō-san?"

"bien..." ella se levantó del suelo con la ayuda de Chitose, y se sentó en la cama "¿que es lo que me paso?"

"tuviste un accidente, conducías ebria tu Cadillac y lo estrellaste contra un poste"

"no recuerdo eso" Kyōko ni siquiera sabía que era un Cadillac

"no te preocupes, hice pruebas y todo indica que estas en perfecta salud, solo te diste un golpe en la cabeza"

"¿quién me trajo aquí?"

"¿ya no lo recuerdas?. Akari te trajo aquí, en ese entonces tú estabas consiente, borracha pero consiente"

"pero yo solo bebí un Peach" Chitose se cubre la boca para impedir una pequeña risita, pero falló. Kyōko la miro con los brazos cruzados y resoplando "que es lo gracioso"

"perdón... perdón, pero tú misma lo has dicho antes Toshinō-san. Tu no bebes bebidas de niñitas"

Kyōko estaba desconcertada, ella recuerda solo haber tomado el Peach y nada más. Otra cosa que preocupa a la rubia es la ausencia de su esposa, aunque se imagina que aún no le han dado la noticia del accidente, después de todo ella está bien... ¿o no?.

"Chitose, ¿dónde esta Ay..."

"hola..." Akari, quien asomaba su cabeza por la puerta interrumpió a la rubia "buenas tardes senpai, buenas tarde Kyōko-chan" ¿tarde? Se preguntó mentalmente la rubia

"buenas tardes Akaza-san" Kyōko miro a la chica cuando entro completamente a la habitación, ella estaba vestida con una especie de uniforme, color negro, que para la rubia parecía aquellos que usan aquellas personas que trabajan en hoteles.

"Akari ¡tú!" Kyōko se aventó sobre la antes mencionada, la tomo de los hombros, y empezó a sacudirla "¿qué fue lo que me diste de tomar?" pero Akari no se inmuto, siguió con una linda sonrisa amistosa

"no te entiendo, Kyōko-chan" ella le guiño un ojo a Kyōko

"pero tu..." Kyōko la soltó

"vamos Kyōko-chan, debes estar cansada, mejor te llevare a casa, recuerda que mañana tienes la firma de autógrafos en el centro comercial" ¿firma de qué?

"mejor te dejamos sola, así puedes cambiarte, tu ropa está ahí" Chitose le apunto con el dedo donde se encontraban las prendas, Kyōko se miró y vio que solo llevaba una bata

Mientras la rubia se cambiaba de ropa no dejaba de preguntarse, porque Akari sonreía mientras ella la sacudía, y lo más importante donde estaba su esposa. Kyōko camino hacia una ventana y vio que afuera había luz natural, corrió la ventana, pero una ráfaga de aire congelante la hizo retroceder, el invierno estaba en su apogeo. Kyōko cerró la ventana, y froto sus manos haciendo fricción, para que volver a recuperar un poco del calor corporal que aquella briza le había arrebatado.

En silencio tomo un abrigo que Akari le proporciono antes de salir del edificio. Kyōko tenía un presentimiento, lo podía sentir en el aire, algo andaba mal. Pero su desconcierto aumento al ver que Akari caminaba hacia un elegante auto color negro y abría la puerta para que Kyōko entrara en el vehículo

"Akari ¿qué haces?"

"mi trabajo Kyōko-chan, o es que lo estoy haciendo mal" Akari se empezó alterar "por favor no me despidas, necesito el empleo" dijo Akari de rodillas delante de la rubia

"despedirte, no entiendo"

"¡eh!, senpai no dijo nada sobre pérdida de memoria" Akari dijo más para sí misma

"yo no he perdido la memoria Akari-chan, pero no entiendo... que yo sepa, tú no tienes un auto"

"pues claro que no" Akari no dijo nada más, Kyōko se desesperó, ella quería saber de quién era el auto

"entonces, ¿de quién es el auto?" volvió a preguntar

"Kyōko-chan, segura que estas bien, si quieres podemos decirle a Chitose-senpai que..."

"Akari por favor, ¿acaso robaste ese auto?. Vaya... es cierto lo que dicen, no juzguen a un libro por su cubierta. Hey, apuesto que también tienes un apodo bien cool. ¿Cómo te dicen?. ¿Rosa salvaje? ¿Peligrosa pelirroja? O ¿la ladrona indetectable? Al menos hiciste que ese don tuyo sirviera para algo"

"¡quee!... eres mala Kyōko-chan, yo no robe nada, este es tu auto, que ¿no lo recuerdas?"

"no entiendo, nosotras no tenemos dos autos así"

"¿nosotras?" Akari tenía un símbolo de interrogación en la cabeza. Desde cuando Kyōko-chan habla en plural

Kyōko negó con la cabeza, se adentró en el vehículo "mejor olvídalo, te seguiré el juego, y espero que algún día me presentes al resto de tu banda"

Kyōko sentía una sensación extraña desde que despertó pero le daría la menor importancia. Ella se relajó mientras Akari conducía. Kyōko empezó a pensar en su esposa, y lo mal que la había tratado, se juró a si misma pedirle perdón, porque aunque la rubia lo negara su corazón necesitaba a Ayano.

"ya llegamos Kyōko-chan" Kyōko estaba dormitando, el anuncio de que había llegado a casa la despertó, pero nunca antes había visto aquel lugar

Una puerta metálica se abrió, dándole paso al coche para que entrara, Kyōko se preguntó dónde diablos la había llevado su amiga. Una gran casa a la vista, sobre una colina. Mientras que el coche se acercaba se podía ver con mayor detalle. Aquella estructura se podría considerar una mansión

"Akari ¿dónde me trajiste?" ella pregunto un poco preocupada, por haberse metido en terreno privado

"de veras que has perdido la memoria, bueno, no te preocupes, yo te la refrescare Kyōko-chan" Akari condujo hasta lo que parecía ser el garaje, Kyōko se bajó del coche y le dio la espalda a Akari "bienvenida a casa ama"

"¡¿Qué?!" Akari mágicamente estaba junto a la rubia con un uniforme de doncella (criada, maid, muchacha) "¿cuándo y cómo fue que te cambiaste de... bueno no importa" le dio la menor importancia, después de todo siempre lo ha hecho

"por aquí Kyōko-chan" Akari la llevo hasta lo que parecía un recibidor, bien amueblado pero no tenía el estilo de una casa elegante sino que era más infantil, los cuadros que deberían ser pinturas famosas, son solo posters de anime, la mayoría de Mirakurun

"wow..." Kyōko se fijó la vista sobre los portes y unos estantes llenos de figuritas, y otras chucherías consideradas una verdadera joya por los amantes del mundo del anime y manga en general "este es único, se lo había pedido a Ayano pero no lo pudo conseguir, este es de la película #6 de edición limitada, pero ¿de quién es todo esto?"

Al escuchar el nombre de Ayano, Akari no pudo evitar ladear su cabeza, ella no entendió por qué Kyōko la nombró. "es todo tuyo, esta casa, esos posters, todo es tuyo Kyōko-chan"

"mí-mi-¿mío?... pero... ¿cómo?"

"recuerdas que en te dije que mañana tenías que ir a tu firma de autógrafos en el centro comercial" Kyōko asintió, aun no comprendía a que venía eso "tú eres Ramuko-san, reconocida en el mundo del manga y anime, escritora, dibujante, guionista, directora, todo eso te ha llevado a la fama Kyōko-chan"

Kyōko se rasco detrás de su cabeza, tratando de la mejor manera procesar lo que acaba de oír... "kyaaaaa..." pero al parecer no pudo contener su emoción, así fue que abrazo fuertemente a su joven amiga "¡esto es un sueño verdad, es imposible!" todos nos preocuparíamos al entrar en alguna especie de realidad alterna, pero para Kyōko el estar en un mundo desconocido, solo lo hacía más emocionante

"no, no estas soñando Kyōko-chan, esta es la realidad" dijo Akari con un poco de sudor en la frente, se estaba esforzando demasiado para no dejarse asfixiar por la rubia cabeza hueca

"no es posible, es como si alguien me cumplió mi deseo" Kyōko soltó a su amiga y levanto la vista hacia el candelabro del centro. Rápidamente recordó aquel juego "¡tú!..." apunto con el dedo a la pelirroja "tú lo hiciste"

"¿hacer que?" Akari estaba confundida

"mi deseo..."

"¿de que deseo hablas?" Pregunto la pelirroja con un deje de curiosidad marcada en su expresión

"ya no te acuerdas, ayer en el bar tú me preguntaste cual era mi mayor deseo"

"yo no he estado en ningún bar"

"olvídalo, seguramente no lo recuerdas" Akari estaba un poco preocupada por su amiga, para ella Kyōko actuaba extraño, pero para la rubia... na... ella todo lo deja pasar "Akari esto aún no me lo creo, así que vamos a ver todo este sitio"

Con la ayuda de Akari, Kyōko le dio un recorrido a su casa, cada habitación que visitaba, cada detalle de la mansión, la hacían creer que en verdad esa casa estaba diseñada para ella, todo estaba al puro estilo de la rubia, o como siempre se la había imaginado. Cuarto de juegos, piscina con tobogán, jardines en la terraza, elevador para discapacitados los cuales todos sabemos que son para Kyōko debido a su gran 'amor' por las escaleras, estudio, incluso su propia sala de cine privado.

Kyōko no lo podía creer, era su más grande sueño hecho realidad, muchos se preguntaran como fue que sucedió, pero para la rubia eso era lo de menos. Se divirtió tanto junto con Akari, pero ella quería compartir su alegría con alguien especial, la mujer que ama, Ayano.

Pero eso no era así de simple, su deseo tenía una contrariedad.

Kyōko se sentó en las escaleras, del recibidor, con una sonrisa de niña esperando con emoción el momento en que su amada llegue a casa. Pero llego la noche y Ayano no aparecía.

Preocupada de que Ayano sufriera un percance, tomo su celular y busco el número de su amada, pero dicho número no aparecía en su agenda. Qué raro. Pensó. Decidió mejor ir en busca de su amiga.

"Akari, ¿tú tienes el número del celular de Ayano?" pregunto entrando en la cocina con su celular en alto

"no, ¿porque?" dijo ella sin voltear a verla

"es que necesito llamarle" Akari noto preocupación en la manera que hablaba Kyōko, pero no le dirigió la mirada

"pero, no entiendo, ¿tienes planes con Sugiura-senpai?" Pregunto la chica moviéndose por la cocina

"claro que no, pero ella aun no llega del trabajo, y estoy preocupada" Akari detuvo toda actividad, lentamente miro a su amiga con algo de preocupación

"que yo sepa, ella no trabaja" dijo sin mas, no quería darle la idea equivocada a Kyoko

"¡que!... bueno es lógico, ahora tengo tanto dinero que no hay necesidad de que ella trabaje..." dijo con presunción "pero si no está trabajando ¿donde esta?"

"pues... es su casa... supongo"

"no ya te lo dije, ella no ha regresado"

"pero, ¿de dónde?"

"eso es lo que quiero saber" Kyōko se estaba poniendo un poco tensa, y la verdad estaba dudando de las capacidades de Akari, era eso o ella se golpeó la cabeza

"cálmate Kyōko-chan, a ver dime, ¿tu invitaste a Sugiura-senpai a venir?" Akari trato de que Kyōko entrara en razón

"no…" respondió Akari

"entonces porque dices que ella aun no llega" demandó Kyoko

"¡porque ella aun no llega!" Akari tuvo que ponerse las manos en las orejas por el fuerte grito de Kyōko

"haber, con calma, respira... eso... ¿qué es lo que deseas tratar con Sugiura-senpai?, tal vez ella tuvo otro compromiso, si quieres te puedo llevar a su casa, para que hables con ella"

"¿su... casa?, no comprendo, porque mi esposa no viviría conmigo"

"¿tu esposa?... ahahaha... que buena broma Kyōko-chan" Akari se reía de las ocurrencia de la rubia, mas esta solo la miraba con una ceja levantada

"de que te ríes" Kyōko le apretó los cachetes a Akari

"quii ni istabais brimeandi" decía Akari, como Kyōko no le entendió dejo de apretarle los cachetes "Kyōko-chan tu nunca te casaste" esa noticia fue suficiente para dejar fría a la rubia "sigues siendo soltera"

Qué clase de loco sueño es este. Kyōko sintió un dolor en el pecho, la existencia de una realidad donde ella no está casada con Ayano, es demasiado preocupante para la rubia, pues si no tiene a quien darle amor, nunca podría vivir feliz. Rápidamente su felicidad ya no estaba en ser famosa, sin Ayano para compartir dicha felicidad Kyōko no podría vivir feliz, Ayano es todo para la rubia. Pero puede que aún no sea tarde para compartir su felicidad con la chica de la coleta

"llévame" dijo Kyōko en un susurro

"¿que?"

"llévame a su casa, necesito ver a Ayano"

Kyōko, se sentía nervosa, como en la primera cita. ¿Qué podría decirle a ella?, ¿cómo afrontar este nuevo destino?. Kyōko pensó en la posibilidad, de que aquel accidente la dejo en un estado de coma, y todo lo que está viviendo es solo un sueño. Claro que ya intento despertar, se pellizcó, se golpeó, pero el dolor estaba presente.

Cuando llegaron aquella casa, Kyōko la reconoció, era donde ella vivía con Ayano, pero esta estaba colorida, llena de vida. Akari estaba por tocar el timbre pero la rubia la detuvo, le indico que hiciera silencio y que la siguiera a la parte trasera. Esa actitud fue algo extraña incluso para Kyoko, quien no entendió bien el punto de escabullirse ni por que siguió haciéndolo. Se colocaron bajo una ventana, Kyōko sabía que era la de la cocina. Asomando la cabeza por la ventana, fue que la vio. Ayano la mujer más hermosa irradiaba alegría, Kyōko pocas veces la había visto sonreír de esa manera, era felicidad pura.

Ayano alegre ponía la mesa para la cena, Kyōko fijo su vista en aquel mueble, habían tres juegos de cubiertos. Aquella mesa era desconocida para la rubia, recordaba vagamente solo ir a buscar su comida ahí, tomarla y llevársela a la sala. Después ya solo le pedía a Ayano que se la llevara a la sala donde veía maratones de anime en la tv.

Kyōko se asustó al ver una presencia más dentro de la casa, de cabello negro y atlético cuerpo, Yui abrazaba por la espalda a Ayano, esta se girada y compartían un adorable beso. Kyōko no pudo contener las lágrimas, mientras la ira mezclada con otras emociones hacía presa de ella. Mentalmente se repetía haber entrado en un sueño, y pedía a gritos que alguien la despierte. De la nada llegó una pequeña niña, ganándose la atención de todas las chicas, Kyōko vio en ella la viva imagen de Ayano, su rostro, sus ojos, pero de cabellos oscuros atado con una cinta amarilla, creaba una pequeña pero muy linda coleta igual a la de Ayano.

"Ayano y Yui, tienen cinco años de feliz matrimonio, y le han dado vida a una hermosa pequeña de igual edad"

Kyōko escuchó atentamente, sus manos en puños, mientras apretaba la hierba, gotas de líquido trasparente rodaba por su mejilla. Sus sollozos marcaron preocupación en su amiga

"esto... es una... pesadilla"


Me duele la cabeza por falta de cafeína, soy adicto al café.

Saludos a:

DamyDark

OSIRIS VALENSKY

nadaoriginal

Danwolf

Xpparda

Yoya-Chan

y Judith ED

Gracias chicos por sus comentarios, lo aprecio de verdad.

Por cierto Judith, estas en lo correcto, la historia iba a ser de lo mas simple y terminaba cuando Kyoko se arrojaba del avión, aunque al principio ella se lanzaba desde un edificio pero eso solo lo haría ver como un suicidio. Quise que terminara así para que no pensaran que Kyoko se quito la vida sino que fue un accidente provocado por la propia Kyoko al lanzarse sin paracaídas, los capítulos después de ese ya no estarán y se le dará un final diferente. La parte esa del accidente y la investigación fue solo un relleno, osea que no tenia nada que ver con la historia, sino que lo escribí por joder nomas, osea que esos capítulos desaparecen. Sobre el lemon pues… yo no soy bueno en eso así que dejare eso para los profesionales.

La historia no cambiara solo en ciertas partes donde hay detalles que llevan a la conclusión equivocada. Espero haberte sacado de dudas y nos leemos luego.