Capitulo 2: Entre idiotas

Aquí les traigo la continuación espero que les guste.

XXX

-¿Cómo sabes que soy Vash Estampida?, ¿No se supone que estas herido? ¿y por qué demonios me atacas?-el de lentes gritaba desde atrás de la barra.

-Una pregunta a la vez, y vamos solo bromeaba pero al parecer te descubriste tu solo además…- Dante dijo señalando la pistola a la barra donde se encontraba el otro escondido–Esquivaste las balas y te escondiste muy rápido, si que eres hábil-

-Vamos amigo, no quiero pelear…- Vash salía con las manos hacia arriba –además estas herido no quiero tener ventaja- en su rostro se dibujo una sonrisa de disculpas

-No tendrás ventaja sobre mi además…- Dante dijo mientras levantaba la mano herida, limpiando la sangre de esta –fue una herida sin importancia- concluyo mientras se abalanzaba al de cabellos dorados

-Ey, se supone que deberías tener un agujero en la mano- Vash dijo mientras hacía acrobacias tratando de esquivar la lluvia de balas que el medio demonio mandaba. De repente Dante ya no estaba a su vista - ¿Qué, adonde se fue?-

-Aquí estoy idiota- Dante estaba detrás de Vash, con un movimiento lo tiro hacia el suelo inmovilizándolo, con un revolver en el rostro y su mano en el cuello.

-Vamos pelea, sería divertido, ya tengo tiempo sin una pelea de verdad- El medio demonio dijo mientras acercaba mas su arma al otro.

-No gracias- Con un movimiento, Vash se las arreglo para lanzar atreves del bar al cabellos plateados –Maldita sea me pase de fuerzas- rascándose la cabeza se acerco al agujero donde había salido Dante disparado –Ey estas bien- pregunto

-Claro que estoy bien, fue un buen lanzamiento- Dante dijo, que para sorpresa del otro ya se encontraba de pie sin ninguna herida del aparatoso accidente pero con indicios de ellas, -continuemos- El medio demonio se abalanzo nuevamente al otro con un nuevo brillo en los ojos.

-Espera-Vash no fue escuchado, cuando de nuevo yacía en medio de una lluvia de balas –No sabes escuchar- el de lentes saco su arma y para sorpresa de Dante comenzó a disparar.

-Vaya, por fin reaccionas cabellos de puercoespín- cuando termino de decir esto de su armas comenzó a salir humo –buena puntería, mira que tirarle al centro y con tanto movimiento sí que eres hábil- mirando sus armas en Dante se formo una sonrisa

-No me digas cabellos de puercoespín- Vash dijo mientras soplaba el humo de su arma

-Sabes, no solo necesito armas para pelear- Dante saco de su funda, que se encontraba en su espalda, una enorme espada –continuemos-

-Espera, de donde sacaste eso- Vash dijo alterado apuntando al arma y al hombre al mismo tiempo –Se supone que lo has traído en la espalda todo este tiempo-

-En verdad que eres un idiota distraído- Dante se acercaba apuntando con la espada al de antejos que seguía alterado gritando tonterías.

-No esperábamos encontrarlo tan rápido señor Vash estampida- un hombre de negro se acercaba a ellos, seguido de unos mas

-No se acerquen, este idiota es peligroso- El de cabellos dorados dijo, mientras se acercaba a las personas.

-Tú eres más peligroso, si no te has dado cuenta tú tienes un precio sobre tu cabeza-Dante dijo mientras se ponía enfrente de Vash apuntando con su espada a las personas.

-Espera, no apuntes con eso a los civiles- El de lentes le dijo mientras sostenía al otro del hombro.

-Idiota esos no son civiles, o como explicas que saben que eres Vash estampida. Dijo el medio demonio mientras quitaba la mano de este de su hombro –en verdad que eres estúpidamente distraído-

-Eh, de que hablas… ahora que lo dices es verdad, como saben que soy Vash estampida- dicho esto otros hombres se acercaban a ellos, ya los tenían rodeados

-En verdad que el señor Nicolás tenía razón…- una voz se acercaba a la multitud, con un salto llego al centro, junto a los otros dos hombres –ustedes se entenderían muy bien-

-¡Que! Veo doble… otro idiota agresivo apa...- la voz de Vash es interrumpida por una katana en su garganta

-No me compares con el estúpido de mi hermano, mide tus palabras- la voz agria de Vergil y sus ojos plateados, helaron la sangre de Vash.

-creo que me cae mejor el otro agresivo, es menos espeluznante- pensamiento de Vash.

-Que quieres decir bastardo- Dante ahora apuntaba con su espada a Vergil, el último hiso lo mismo, ahora los dos se encontraban peleando desde insultos hasta amenazas, claro señalándose peligrosamente con sus armas.

-Ey entre hermanos gemelos (supongo que lo son) no deberían de pelear- Vash se interpuso entre los dos tratando de calmarlos.

-Usted es el menos indicado para decir eso señor Vash…- el de gabardina azul dijo dirigiendo su mirada a este –está en peor situación con su hermano Knives-

Al escuchar lo último, la mirada de Vash cambio, de su mirada alegre y despreocupada a una totalmente diferente, estaba totalmente enojado mientras se acercaba a Vergil

-Eso fue un golpe bajo Vergil, en verdad que sabes más cosas que yo pero…- Dante ahora la hacía de mediador de estos dos – están olvidando que estamos rodeados por demonios-

-eh? Demonios- la mirada de Vash volvió a la normalidad –de que estás hablando idiota, son solo civi…- la voz de este fue interrumpida ante la escena de que los civiles, a los que protegía de estos dos, se transformaban en unos monstruos –que carajos es eso-

-No te lo dije idiota, son demonios- Dante dijo mientras se ponía en guardia para empezar a luchar –che, si no fuera porque este inútil averió mis armas, ya hubiera acabado con ellos- con un solo golpe venció a unos 5.

-Pero que tonterías dices, ya venciste a 5 de un solo golpe y ni pareces que has hecho ningún esfuerzo- Vash grito, y cuando volteo a ver al otro, se sorprendió al ver que ya había terminado con todos los de su izquierda –pero qué diablos son- voltio hacia Dante preguntando, que ya había terminado con los de la derecha.

-Somos eso… diablos- Vergil contesto al momento en el que limpiaba su katana con una frazada. La expresión de Vash fue de confusión cuando Dante le grito –Yo debería preguntarte lo mismo, eres hábil más que un humano normal- mientras se acercaba a este.

-Es porque no lo es, idiota- Vergil contesto, para sorpresa de los otros dos, sobretodo de Vash

-En serio Vergil como sabes tanto de este mundo de mierda y este idiota (no me sorprende tanto que no sea humano, era de esperarse, con esa habilidad suya de usar las armas)- Dante cuestionaba mientras se acercaba a su hermano.

-Es cierto, como saben tanto de mi, y de Knives- Vash les pregunto cuando se acercaba a estos, de repente son interrumpidos –No se mueva señor Vash estampida- era el alguacil del pueblo (o lo que queda de él, ya que Vergil y Dante son más destructivos que los demonios),-ustedes también quedan arrestados, cómplices de Vash- señalando a Dante y a Vergil

-Espera, yo no soy cómplice de este idiota- Dante dijo mientras se acercaba al alguacil –el es el cómplice aquí- termino diciendo, para enojo de Vergil, ya que empeoro todo

-Bajen sus armas- el alguacil ordeno apuntando con su arma –D-detente- el alguacil tartamudeo mientras que el otro se acercaba ignorando la amenaza, de repente el arma se disparo para susto de Vash y del mismo alguacil.

-Vaya es mi traje favorito, la sangre es difícil de quitar de las ropas- Dante dijo sin preocupación más que por la prenda que miraba con detenimiento.

La expresión del alguacil era de sorpresa y miedo a la vez, y Vash a su vez volteo hacia Vergil esperando una respuesta –Ya te lo dijimos somos demonio… bueno mitad demonio- contesto.

-En verdad que eres idiota, te lo acabamos de decir pero… tu no me has contado que eres- Dante dijo mientras volteaba a verlos, primero a Vergil, porque al parecer sabía mucho sobre el tema, y luego a Vash esperando respuesta.

-Deténganse ustedes…- el alguacil dijo, mientras que sus hombres, que ya habían llegado, los rodeaba apuntando con sus armas.

-No entiendes hombre, las armas no nos van a detener- con tono de arrogancia dijo Dante.

-No lo empeores idiota, nos van a matar- Vash dijo mientras hacía señas a Dante.

-Tú no morirías tan fácil, después de más de 100 años de vida, no morirá aquí- Vergil dijo para asombro de Vash, por su aparte Dante dijo asombrado –En serio este idiota ha vivido más de 100 años, de donde sabes tanto, eh Vergil- mirando con detenimiento al hombre de anteojos.

Por su parte los guardias, que habían sido ignorados durante la plática se empezaban a desesperar, -Bajen sus armas- uno repitió interrumpiendo la plática en el momento justo del clímax.

-Maldita sea, ahora que por fin iba a saber quién demonios es este…- Dante señalando a Vash –y de dónde demonios sabe tanto este imbécil- ahora señalando a Vergil

-A quien le dices imbécil, idiota- el de gabardina azul dijo acercándose a Dante, haciendo a un lado a Vash –este es fácil de hacer enojar- pensamiento de este.

-Bajen sus armas- volvió a repetir uno de los oficiales, causando que los dos hermanos, en su pelea, voltearan a verlo, con sus miradas plateadas clavadas en el oficial que sintió un miedo al verlas –son demonios- pensó.

Ahora todos los oficiales apuntaron a los tres, Vash solo encogió los hombros aceptando que ya estaba involucrado con ese par de agresivos, por su parte los dos hermanos dejaron su pelea a lado, ahora su atención se dirigía a los oficiales, empezaron a acercarse a Vash, sin dejar de observar a los oficiales que se ponían aun más nerviosos con cada movimiento que hacían.

-Vamos, disparen de una maldita vez… su alguacil sabe lo que pasara si nos disparan- con tono arrogante y entre risas Dante dijo, Vash tomo al hombre por la ropa y puso su cara enfrente de este, y empezó a gritarle –Que demonios crees que estás haciendo, yo no quiero pelear, ya tengo suficientes problemas con haberlos conocido, sobre todo a ti, como para aumentarle más ceros a mi recompensa- termino exaltado.

-Vamos cálmate, señor pacifista, deja ya de escupirme-Dante contesto con sarcasmo, mientras se limpiaba el rostro.

-Bueno par de idiotas…- Vergil interrumpió – creo que su escena exalto mas a los oficiales, ya están listos para disparar-. En efecto, los oficiales ya estaban preparados para dispararles a los tres.

-Entréguense…- el alguacil dijo, -así nadie saldrá herido- mientras se acercaban mas los oficiales.

-Claro… que no- los tres respondieron al mismo tiempo. Dante corto las armas de los que se encontraban a la izquierda, Vergil los de la derecha y Vash desarmo a los de enfrente con una rapidez que no dieron tiempo de reaccionar a los oficiales.

-Bueno es hora de irnos, tenemos mucho de qué hablar- dijo el de anteojos mientras soltaba en el suelo todas las armas que había arrebatado de los oficiales.

-Tienes razón anciano- dijo Dante, ganándose una mirada de rencor de Vash – ¿qué? Dime si miento- término con una risa mientras se alejaban de los oficiales, que por temor se apartaron de su camino.

-Tenemos que irnos de este pueblo, hablaremos en el camino- dijo Vergil mientras los otros discutían.

-En serio, ya es de noche-El de cabellos dorados replico –tengo hambre y hace frio- termino de decir.

-Es cierto Vergil, aunque no seamos humanos esto es muy pesado- Dante apoyo a Vash.

-Cúlpense ustedes, miren que fueron los que empezaron todo el revuelo-el de gabardina dijo, sin voltear a verlos.

-Es tu culpa demonio arrogante- Vash señalo a Dante, -Es tuya, anciano pacifista si hubieras aceptado mi reto desde un principio nos hubiéramos evitado todo esto, además mi nombre es Dante- contestando el ultimo, toda la noche siguieron discutiendo, para fastidio de Vergil que aunque iba retirado de ellos oía los gritos que esto se daban, hasta que llegaron a un pueblo.

-Vamos a un hotel a descansar…- Vergil volteo a informar a los otros dos que seguían discutiendo –ustedes…- se acerco a estos –cállense!!!- golpeo a los dos en la cabeza con el reverso de su katana.

-Maldita sea Vergil porque me golpeas- el de cabellos plateados renegó mientras se frotaba la cabeza-

-eh, cierto te llamas Vergil- Vash pregunto mientras miraba al joven de la katana

-Idiota, apenas preguntas, que clase de modales tienes o con la edad se te olvidaron- Dante dijo provocando al de cabellos dorados, cuando iban a empezar a discutir nuevamente, son detenidos por Vergil -Maldita sea, en verdad que entre idiotas se entienden- dijo mientras se alejaba de estos.

Mientras buscaban un hotel, se percataron que llamaban mucho la atención, ya que los tres eran hombres altos con vestimentas extrañas, además que dos de ellos a pesar, de ser jóvenes tenían el cabello y ojos plateados además que dos de ellos discutían (Vash y Dante).

Por fin llegaron a un hotel y ya en la habitación, que era grande y con tres camas, porque Vash fue obligado a cooperar (por Vergil),después de una baño, el primero en preguntar fue Vash –¿Como saben tanto de mi?-

-Un idiota predicador nos contrato, aunque tenía más fintas de matón- Dante dijo mientras se rascaba la barbilla

-Él fue quien me dio toda tu información en esta nota- Vergil dijo mientras de su gabardina sacaba una papel.

-¿Cuándo nos dio esa nota?- el hermano pregunto mirando al otro con sorpresa

-En verdad que eres un idiota Dante, nos la dio junto con el dinero y la dirección- Vergil contesto mientras limpiaba su katana

-Bueno mañana seguimos platicando, en verdad tengo sueño- Vash dijo despreocupadamente mientras se tiraba en una de las camas.

-Bueno supongo que tienes razón, Vergil cierra las cortinas para que el sol no entre- Dante dijo mientras se dirigía a una de las camas

Vergil cerró las cortinas, no por obedecer a su hermano sino porque la cama que quedaba era la que estaba junto a la ventana. Durmieron todo el día y parte de la noche.-Despierten idiotas- La voz de Vergil se dirigió a los que se encontraban dormidos –maldita sea, despiertes estúpidos- solo logro que se movieran a acomodarse otra vez

-Bueno ya estamos despiertos- Vash y Dante dijeron al mismo tiempo, con graves golpes en sus rostros.

-Miren esto- Vergil dijo mientras sacaba el periódico y lo puso sobre la mesa.

La nota principal del periódico decía:

Vash estampida tiene cómplices igual de fuertes que él, destruyeron un pueblo y desarmaron a los policías de este, además que los testigos dicen que mataron a varias personas y las hicieron cenizas sin dejar restos de los cuerpos. El gobierno ha ofrecido una recompensa por sus cabezas de 50 mil millones de doblondólares por cada uno, casi igual de grande que el tifón humano porque según los policías son unos demonios y muy peligrosos.

Sus apodos son los demonios plateados, referencia a sus cabellos y ojos de ese color.

Después de leer esto todos quedaron en silencio.

XXX

Fin del capitulo espero que les gustara. Hasta la proxima