Capítulo #2
Madre del mundo.
Declaimer: Estos personajes no me pertenecen, están destinados a sus mitologías y sus verdaderos autores; en el caso de un nuevo personaje que fue sacado del panteón celta y el otro de la leyenda artúrica. Por lo tanto solo Sypha, sus angelitos y algunos escenarios me pertenece.
Los niños del mundo sufrían por las pesadillas de Pitch, nunca en la vida había sentido tanto temor, al dormir era su escape, ahora su "escape" penetrado por la malevolencia de Pitch. Luego vino el hombre de la luna, un huérfano a causa de los ataques de Pitch y con la ayuda de luz de luna, juntos trajeron alegría a todos, en especial a los niños, pero de nuevo había atacado Pitch y esta vez casi pierden, de no haber sido por los guardianes, creados por el mismo hombre luna y seleccionados por luz de luna. Todos juntos pusieron fin al malévolo Pitch Black.
En esta ocasión con la ayuda de Jack Frost, pudieron vencer de nuevo a Pitch.
¿Lo lograron?
Estados Unidos de América, Oregón, Gresham.
Su pelo ondeaba con forme el viento mandaba, ella estaba vestida con un vestido negro con mallas por mangas, y con el flagelo de color morado opaco, los ojos de color rojo estaban contorneados de un lápiz negro, tenía un libro negro lleno de garabatos en lenguas ya olvidadas apretado en su pecho, al lado de ella se alzaba una especie de baba negra que se arrastraba, no parecía tener una forma definida y se ocultaba detrás de la sombra de la chica.
Ellos no eran vistos, además el lugar no era tan poblado, por lo tanto sería una misión fácil.
La chica paró en seco y miró hacia el cielo, directamente a la luna y luego sonrío de la manera más enferma posible, luego miró a su alrededor, era un bosque donde estaban. El escenario perfecto para la obra que ahora iniciará con el mejor entremés de todos.
La aparición de Pitch Black.
- Querido hombre de la luna - dijo ella - mira como liberó de tu prisión a Pitch Black.
Abrió su libro y ojeó las páginas, luego sonrió de satisfacción al ver el conjuro que ahora mismo serviría como clave para el desencarcelamiento de Pitch. Abrió un poco su boca, sonaba como un siseo, casi inaudible para el que esté a su lado, menos para la masa negra que estaba detrás de ella.
Un montículo de pesadillas color carbón empezaron a juntarse, poco a poco creando un montículo, y poco a poco creando una forma… mejor conocido como Pitch Black.
- Mi señor - dijo ella al ver a su maestro en frente - un gusto - le hizo una reverencia.
- ¿Donde estoy? - preguntó él mirando a sus lados - ¿Qué hago aquí?
Ella miró con admiración la pose de su maestro y luego se acercó un poco a él para poder responderle.
- Desde que fue encarcelado por los guardianes - dijo ella, al decirlo esto provocó el gruñir de Pitch - el hombre de la luna de vez en cuando mueve estratégicamente su lugar para evitar que volviera a salir, pero gracias a este libro, lo encontré y pude liberarlo de su prisión - dijo ella - ¿Le gustó? - preguntó jugando con sus dos monos de color verde.
- Morgana - dijo él abriendo sus brazos - Siempre tan servicial, además te ves más… moderna - dijo él enarcando su ceja - Muy diferente he de decir. Un poco más bonita.
Esto causó que la joven se sonrojara, iba a decir algo, pero él se le adelantó.
- Pero igual de tonta - dijo él mucho más serio - ¿Donde estabas cuando fui injustamente vencido por los guardianes? - esta pregunta dejó un tanto perpleja a la joven, haciendo que abriera un poco sus labios y luego los cerró para poder pensar muy bien su respuesta.
- Tranquilo Pitch - dijo la nada - estaba en busca de mí - la mirada de ambos se posó en la cosa viscosa que poco a poco empezó a burbujear, dando paso a una forma un poco humana.
- Mórrigan… - susurró Pitch - tanto tiempo, pero ¿Que haces en esa forma tan… asquerosa? - preguntó hacia la "reina de las fantasmas" ella solo sonrío de lado y salió de su escondite.
- Verás Pitch, he estado presentando problemas con el hombre luna y sus allegados - dijo ella con toda la tranquilidad del mundo - Además, no es muy normal ver en el medio oriente un cuervo.
Esto causó la risa de los oyentes.
- ¿Tus hermanas? - preguntó Pitch curioso, le agradaba la idea de que una diosa le ayudará a combatir con los guardianes, en especial una de las últimas como ella, junto con sus hermanas estaría ganando el boleto dorado de poder al fin vencer a los guardianes.
- No pudieron venir, soy como su representante - la verdad era que su papel no era tan grato, solo incitaba a la guerra, por lo tanto, no era tan necesario - Me dijeron que te diera esto - de su vestido azul marino, sacó una bolsa y de ella sacó unas pelotas, las tiró al suelo y de ellas surgieron unos caballeros hechos de grava.
- ¿Que son? - preguntó Morgana.
- Estos - señalo Mórrigan - Son lo último de la mente de mi hermana Macha, siempre sorprendiendonos ¿Verdad?
- Si, y mucho - dijo Pitch.
- Y dime Pitch Black ¿Qué piensas hacer en contra de los títeres del hombre de la luna? O mejor dicho Guardianes - preguntó ella - Tengo tantas ansias.
- Pues verás Mórrigan - dijo él divertido - Tenía pensado en… - poco a poco las dos femeninas figuras se fueron acercando a su nuevo integrante, al oír el plan de Pitch, Mórriga no pudieron evitar sonreír de la emoción.
- ¿Ese es? - preguntó Mórrigan - Suena bastante bueno.
- Lo es - dijo él - tuve mucho tiempo para planearlo.
- Muy bien - dijo Morgana juntando sus manos - Que no se hable más, vamos que tengo otra sorpresita que darles- dicho esto empezó a caminar, dejando por detrás a la Diosa y al Rey de las pesadillas, quienes le siguieron el paso al poco rato.
Europa, Francia, París. Dos días después.
- Vamos mi pequeñin, tenemos mucho trabajo - ella sobrevolaba los aires junto con uno de sus angelitos, un chico que caminaba por el parque, se topó con la vista de una chica, y sintió como un aguijón en toda la espalda, pero no le importo ya que se veía correr hacia la chica que tomaba el café.
- Reporte - comentó Cupido con una sonrisa al ver a la pareja feliz, el angelito hablo, pero en un idioma muy raro, ella sonrió al escuchar esas palabras. - ¡Qué emoción! - dijo ella alzando sus brazos al cielo - Al fin, la creciente de parejas felices parece de nuevo burbujear hacia un buen porcentaje.
De nuevo emprendió su vuelo, al poco rato entró en las catacumbas del lugar, había una muralla con puras calaveras, pero en secreto era una puerta que conducía al taller de Cupido, era todo encarado con flores y algunos toques en rosa pastel, pero el color que más sobresalía era el blanco, había una oficina pequeña, donde ella tenía un registro permanente de las parejas que flechaba y por una semana sus angelitos se encargaban de vigilarlos para ver su progreso.
- ¿Crees que tendrán futuro? - preguntó ella al ver entrar a uno de sus angelitos, esté solo encogió los hombros - Si, yo tampoco estoy segura. Se supone que debe ser así, pero no se, estos últimos años me he sentido muy triste, por lo tanto mis flechas no han sido tan efectivas - bajo su cabeza por la pena que esto le causaba - No se que me pasa - sintió la mano de su angelito en su hombro, solo pudo alzar la vista un poco y con los ojos cristalinos le dedicó una sonrisa nostálgica.
- ¿Estaré enferma? - preguntó preocupada, su angelito predilecto abrió el doble sus ojos, hizo un silbido bastante agudo y otros allegados llegaron, más angelitos se apiñaron cerca de su madre, uno de ellos traía un gorro de enfermería y otros dos llegaron con termómetro y lo pusieron en su boca, al rato lo sacaron y no había indicios de fiebre.
- ¿Qué me está pasando? - se preguntó a sí misma, miró a sus angelitos y les formuló la misma pregunta, todos negaron con la cabeza sin saber el causante de la reciente depresión de su madre. - Todo estará bien, solamente es una recaída seguramente - dijo sonriendo lentamente, luego los angelitos se fueron uno a uno procurando que su madre estuviese mejor.
"¿Qué me está pasando?" se preguntó tocando su pecho, cerca de su corazón "¿Qué es este sentimiento de dolor que me indaga?" luego recordó su único deber que quiso hacer en la tierra antes de ser quien era, los ojos derramaron lágrimas al recordar que nunca pudo despedirse de su hermano, lo recordaba lo único que no pudo hacer.
"No pude despedirme, prometí volver y no lo hice" se tapó la cara con ambas manos, avergonzada de sí misma, por no ser fuerte, pero…
Ella sabía que no era fuerte, porque fuerte es aquel que asume el dolor y la acepta.
Ella vivía en su agonía, por una promesa que nunca pudo hacer.
"¿Porque yo 'Mim'?" se preguntó en lo más recóndito de su ser "¿Acaso era la mejor para cupido?" "¿No pudieron haber más?
Sus alas se abatieron contra la pared, recordando que Cupido tenía hambre. Siempre era lo mismo con sus alas, estaba triste; no podía volar, estaba alegre; volaba en doble de rápido, estaba con hambre; sus alas chocaban con todo, estaba confundida o enojada; sus alas cambiaban de un color como un rojo tenue, y si estaba enamorada; ese sentimiento nunca la había encontrado en su vida, ni en la anterior ni en esta, pero estaba segura que posiblemente sería como estar enojada solo que en vez de rojo sería un total rosado.
- Mendigas alas - se reciminó - siempre troleandome. -
Salió volando hacia la cocina del lugar y se sentó en la mesa donde recibió el postre favorito de cualquiera que viviese en Francia Macarons y bueno con agua que ella pidió a sus bebés o así era como ellos los llamaba.
- Gracias - comió primero de sus Macarons y luego tomó del agua.
Desde 1904 era su comida favorita, pero antes era solo una masa, pero luego en el siglo XIX se le agregó los colores y ella se enamoró aún más de aquel postre.
- A trabajar - cogió su arco y salió de su escondite volando hasta llegar a la luz de la noche, su trabajo era 24/7 y en el día de San Valentín era el doble de trabajo, pero no le importaba estaba preparada para todo. Aunque ya había pasado todo ese ajetreo de flechazos.
Al llegar a los límites entre España y Francia, sintió un escalofrío recorrer toda su espalda, como si alguien estuviese en peligro, miró su mapa que se pintaba solo cada vez que había alguna futura pareja o en algunos casos alguna guerra que se avecine y así poder estar preparada. Regalo de Mim, era para comienzos de su nueva vida, con poca experiencia en esto se perdía con facilidad y entonces una noche mientras ella dormía aún en un árbol, este le regaló un mapamundi viejo, para ese entonces se pensaba que la tierra era cuadrada por lo tanto ella se asustó al ver que había otra tierra lejos de lo que ella creía conocer.
Lo miró con la atención requerida y entonces lo vio, en Pekín había un peligro que pudiese afectar su vocación en un futuro y ella debía evitar a toda costa que esto pasase. Llamó a unos de sus angelitos y le dejó el encargo que tenía en España. Voló lo más rápido que pudo a Pekín y entonces cuando pensó que había llegado un trineo sobrevoló sobre ella haciéndole casi caer en picada, gracias a sus intrépidas alas no conocemos el futuro de ella. Se molestó al ver quienes eran.
- Guardines - los conocía, no le agradaba mucho cuando estos interfieran en su trabajo, al único que conocía era a Norte y al Conejo de Pascua y a Sandman, también a la Hada de Los Dientes o como ella le decía para molestarla "Dientes de leche" Los conocía porque alguna vez en su vida debe trabajar con ellos para el bien de los niños sea lo que sea ella también debe preocuparse por los niños ¿De dónde creen que sale ese amor por la vida? Los guardianes se encargan de los sueños, los recuerdos, la alegría y la venida de un nuevo año para los niños ¿De donde sacan tanto amor? ¿La inocencia? ¿A sus padres? o ¿Qué? nunca se lo han preguntado, la adrenalina del amor bajaba un poco en Invierno gracias a Norte, cosa que le daba tiempo para relajarse y prepararse para el siguiente año lleno de nuevas parejas.
En este caso, se ponía su conjunto favorito de origen Turco, de donde ella provenía, haciéndole homenaje a sus seres y luegos descansando para el 25 salir volando con su atuendo de trabajo.
- Pero miren quien es - grito Norte abriendo sus brazos para abrazar a Cupido - Cupido - recibe un abrazo de su vieja compañera de trabajo - Tanto ¿No crees? - le susurro
- Si, mucho Norte ¿Y los demás? - todos asintieron, miro a el Hada y sonrío maliciosamente - Hola, Dientes de Leche ¿Como están los dientes de leche rellenos con sangre? - arqueó su ceja haciendo que el Hada se sonrojara un poco, a lo lejos escucho una risa, miró y se topó con un chico de casi su misma estatura, con el cabello blanco desordenado, una sudadera azul, pantalones blancos que le llegaban a la rodilla, y arriba de un bastón de madera.
- Hola - dijo la social de Cupido, extendió su mano al completo extraño - Cupido un placer y ¿Tú? - en chico sonrió de lado e inflando su pecho contestó diciendo que se llamaba Jack Frost. Ella quedó un poco impresionada, el causante de que varios de sus angelitos no lleguen a sus deberes causando que tenga que postergar el flechazo entre las parejas.
Sus hijos siempre le decían que era un chico muy malo y muy feo, por lo tanto ella creía que cuando conociera a Jack vería la cosa más fea del mundo, pero ¡Wow! Todo lo contrarío de lo que han dicho sus angelitos, era todo un encanto de persona. Lo miró desde la cabeza hasta los pies y luego un sonrojo no pudo escapar de Cupido.
¿Ya he mencionado la parte en la cual Cupido es difícil de enamorar? Bueno, ese sonrojo no era por algo fuera del ámbito que ella creí ético, sino porque se había quedado mucho tiempo viéndole por lo tanto se sintió avergonzada por crear un ambiente incómodo entre todos.
- Bueno - dijo Norte cortando todo aire de Tensión - ¿Qué te trae hasta Pekín Cupido? - ella sobrevoló un poco a todos ignorando que él guardián estaba aún impresionado con las alas de la chica.
- Vine porque tengo la sensación que hay algo que afecta mi trabajo
- ¡Oh! - fue la respuesta de todos.
- Pero bueno, parece que están aquí, creo que todo está bien - concluyó ella roboticamente voló un poco más y entonces el llamado de Norte le alarmó.
- Cupido, te recomiendo quedarte - dijo él siendo lo más serio posible, haciendo que todos se petrificaron por la actitud tan seria - Creemos que es Pitch Black, Morgana y… - tragó un poco de saliva - Y… Mórrigan - los ojos de Cupido se abrieron de una manera que reflejaba el horror que sentía con solo en pronunciar ese nombre.
- Mim cree que ayuda a Pitch - concluyó Norte, ella ya bajaba los metros alcanzados, sus alas ante el miedo pasaron a un azul tenue, haciendo que cierto guardian lo notara.
- Tus alas, están… ¿Azules? - dijo Jack mirando confundido sus alas.
- Lo siento, es como si tuvieran vida propia - dijo ella tratando de evadir la parte en la cual ese azul se debía al miedo que sentía al saber que lo contrario de ella, lo único que no podía vencer o eso ella creía estaba en este embrollo.
- Bueno, se ven bonitas - concluyó Jack y a la vez le sonrío de lado a la chica, lo que ella vio como un halago, sus sensores le advirtieron sobre esto, por lo tanto ella sólo pudo agradecer asintiendo con la cabeza. Lo más militar posible.
- Bien antes que… - no pudo terminar cuando una pequeña explosión de sombras en el medio de donde estaban hizo que todas posaron su atención en las tres figuras alzadas sobre ellos.
- Vaya, pero miren quienes son, los títeres o mejor dicho guardianes y la chica con problemas de autoestima - dijo Mórrigan haciendo que Pitch tanto como Morgana rieran - ¿Qué agradable sorpresa no lo crees Sypha? o debería llamarte ¿Como era su nombre? A sí ya recuerdo...- no pudo terminar cuando Cupido ya iba volando plagada de ira, ignorando las advertencias de Norte, pero era que ella no escuchaba estaba ciega y sorda por la ira de muchos recuerdos malos que tuvo con ella.
- No. Me. Estorbes - dijo ella en un alarido, haciendo que todos los presentes, menos Mórrigan quedaron impávidos ante la reacción tan agresiva de la joven, antes de poder decir algo otra fuerza la había empujado de nuevo al suelo, haciendo que esta cayera y chocará.
- ¡Por Mim Cupido! ¿Estás bien? - el Hada iba en su auxilio, pero antes de que el polvo levantado se disipara ya se podía apreciar a dos figuras peleando en el medio.
Cupido vs. Mórrigan.
- Igual de débil - dijo al pegarle en las costillas haciendo que Cupido chillara de dolor - Igual de tonta - le atacó por detrás antes de que Cupido pudiera reaccionar, le dobló su espalda haciendo que esta casi pierda la consciencia - Igual… yo gano - le susurro en el oído cuando le clavó una de sus dagas con veneno en el hombro, por suerte para ese veneno Cupido ya tenía un antídoto.
Ella cayó de rodillas mientras veía como la sombra de Mórrigan se difuminaba cada vez más entre el polvo que poco a poco, cuando el polvo al fin se disipó vio las cinco figuras un tanto cansadas por la reciente pelea que ella obvio que ignoro por estar peleando con Mórrigan, pero cuando miraron hacia Cupido solo vieron a una chica lastimada y la nube negra de pesadillas de Pitch envolvió al trío haciendo que estos desaparecieran.
Cupido trato de volar, pero sus alas no le respondian y el veneno se esparcía con la velocidad que ella nunca había visto antes en alguna batalla contra Mórrigan.
- ¡Cupido! - chilló el Hada cuando vio semejante horror - ¡¿Estás bien?! ¡Por Mim, mira como te han dejado! - ella trato de tocarla, pero se dio cuenta del gravísimo error al causar que Cupida se quejara de dolor - ¡Oh!... - miró su hombro ennegrecido por el veneno y una mueca de asco no pudo faltar en la Guardiana - ¡Norte, apura! -
- ¡Subanla al trineo! - ordenó él - tenemos que llegar a su hogar antes de que el veneno llegue a su corazón. Entre Sandman, El conejo de Pascua y Jack pudieron acarrear el cuerpo de Cupido semi inconsciente.
- ¿A dónde vamos? - preguntó Jack
- A su guarida, Jack ¿A donde más? - contestó Conejo.
Él solo asintió y miró el cuerpo de Cupido.
"Se llama Sypha" pensó Jack "Que bonito nombre" sonrío al ver el cuerpo siendo auxiliado por el Hada de los Dientes. Recorrió con la mirada su vestuario, era un imponente vestido blanco que caía hasta la rodillas, en la cintura del vestido; unas tiras de cuero con la vaina de su espada; tenía usas sandalias espartanas de color cuero también, en la punta de su vestido predominaba el color plateado, en los hombros se notaba otra cinta de cuero que unía el vestido, en el otro donde la herida predominaba la cual contrasta con la manga corta que tenía del vestido. Un atuendo muy sencillo, parecía disfraz.
"Pero que raro atuendo" pensó enseguida él "¿Porque no puede simplemente ponerse algo menos… ¿Antiguo?" Esperen, esperen… ¿Jack hablando de que ponerse? Este inmediatamente negó con la cabeza "Ha de haber una razón por la cual lo tenga puesto y además ¿Qué hago yo hablando de modas?" miró hacia donde estaban los demás, Norte manejaba lo más rápido que podía hacia la guarida de Cupido.
"Espero que lleguen a tiempo" pensó el guardián antes de dormirse por la bola de arena que por accidente Sandman le había propinado sin querer, esto hizo que todos rieran por la cómica escena. Incluyendo a Cupido que aunque tuviera los ojos un poco cerrados no pudo evitar darse cuenta de el raro comportamiento del joven.
Sonrió al darse cuenta de su naturaleza curiosa, le recordaba a su hermano.
Pero luego se quejo porque al reírse le dolían más las costillas.
N.A:
Hola, no puedo creer que ya tengo 5 comentarios y un Fav ¿Un fav? De seguro y es el sueño, pero como sea les agradezco enserio que lean y comenten lo tanto que les gusto. No había pasado ni dos minutos ya había salseo entre Jack, Cupido y Mórrigan.
Estoy tan feliz de que ustedes les guste mi novela, sé que no he actualizado esto con tiempo, pero quise corregir errores o algo por el estilo.
¿Les gusto el encuentro de Mórrigan vs. Cupido?
¿Quieren ese salseo sin salsa entre Jack y Cupido?
¿Creen que fui muy lejos?
¿Le falto algo a la trama de este capítulo?
