¡Hola! Muchísimas gracias por los reviews! Ustedes me animan a seguir la historia, son los mejores!
Sé que este capítulo les va a gustar…Disfrútenlo.
Disclaimer: Sakura Card Captor pertenece a Clamp (No saben las ganas que tengo de robarles)
Capítulo 2- Amigas a Distancia.
Sólo había una luz encendida en la elegante mansión de L.A. Sí uno se acercaba lo suficiente podría escuchar fuertes e incontrolables sollozos provenientes de su interior.
Un joven moreno de ojos oscuros pero cálidos, entró corriendo a pesar de su sorpresa. Su hermanita nunca lloraba, no desde…esa ocasión, por lo cual algo muy horrible debió haber pasado. Ya se encargaría de castigar a ese Fye…
Sin pensar subió corriendo las escaleras y atravesó la puerta de su habitación para verla… ¿haciendo muecas extrañas?
-¿Qué dem…?-
-TOUYA!-gritó Sakura abrazando a su hermano.
- No estabas llorando- lo estaba afirmando.
-No.
- Entonces, ¿qué demonios intentabas hacer? ¿Deformarte aún más la cara?
-Hmph- Sakura frunció el ceño e hinchó las mejillas. Sólo Touya la molestaba así a sus 26 años…- Qué pesado eres…
-¿Me contarás o no?-insistió el moreno. Sabía que intentaba llorar…sin resultado-¿Qué sucedió?
Sakura dudó en contarle, pero al ver su mirada llena de sincera preocupación, se rindió.
-Terminé con Fye. Me engañaba con la recepcionista.-"Esa golfa" pensó.
-Te lo dije.-dijo Touya suspirando como si fuera una niña caprichosa.
-¡Mentira, no dijiste nada!- negó exasperada.
- Te dije que si terminaban contigo es porque son gays…
-Eh…Fye es un mujeriego. Nada gay
-See…pero no dudes que parecía con esos aires de divo…-comentó Touya imaginándolo en un diván con un abrigo de piel y prosiguió con lo que estaba diciendo para disipar la horrible imagen mental-…O imbéciles totales.
Sakura rió con ganas. Touya era lo mejor para animarla con su humor agresivo y su cariño.
-Bueno, estás lo suficientemente bien como para que no tenga que acompañarte toda la noche en tus intentos de "llorar como una magdalena"?- preguntó Touya dejando traslucir por primera vez su cansancio.
Los ojos esmeraldas de Sakura dejaron ver, a su vez compasión, Touya era un reconocido cardiólogo pero aun así, no se daba lujo de descansar muy seguido, y para colmo había peleado con su esposa; razón por la cuál de vez en cuando iba a dormir a su casa.
-Estoy bien, Touya, en serio-le aseguró-Ve a descansar. Siempre tengo una habitación preparada para ti.
El alto hombre moreno sonrió y besó la frente de su hermana a modo de despedida y desapareció tras la puerta de su habitación.
Apenas salió de su habitación, Sakura corrió a conectarse, se le había ocurrido una idea genial:
Viajar a otro país en las vacaciones de Navidad.
No es que no quería a su hermano, sino que no podía soportar ser Sakura Kinomoto, experta en trailers. Hasta le parecía escuchar a la voz en off haciendo una breve reseña de su vida…
"Sakura Kinomoto lo tenía todo: La casa, el novio, el trabajo ideal…"
-¡Urgh!- con urgencia la castaña cortó esa imagen mental y se propuso a buscar un país en donde se hablara inglés.
+++++++++++++++++++++++++++++++++++++/+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++
Tomoyo no podía sentirse más patética…Estaba en su pequeña cabaña da cuentos de hadas, llorando como una magdalena y preparando té, mientras intentaba entrar en calor. Para editar unos artículos enviados por Kurogane entre una docena de mails con el subjet "Perdóname", "Llámame" y el clásico "Puedo explicarlo". Más sola que nunca. Más agraviada que nunca.
Entonces, se dio cuenta del triste y patético cuadro que representaba su vida:
Ella de rodillas, suplicando y muriendo de amor por Kurogane Suwa, (ignorando las advertencias de sus amigos) mientras este la engañaba con Hibiki de Relaciones, su prometida, seguramente en un restaurant elegante, hablando de lo tonta qué era. Y aún sí ella le hacía favores…
Quiso matarse con el gas proveniente de las hornallas, pero… recibió un mensaje instantáneo. Lo iba ignorar, pero la curiosidad pudo más:
-Hola. Tu casa es adorable.-pudo leer en la pantalla.
Para su asombro, quién sea le seguía escribiendo:
-¿Está disponible para las vacaciones de Navidad?
Tomoyo, feliz por esa oportunidad de escapar, respondió apresurada.
-Muchas gracias, está disponible pero con una condición:
-Claro, la que quieras.
-Quiero intercambiar casas contigo.
"Mis amigos lo hacen, no me hará daño probar una vez"-pensó la morena.
Sakura quedó pensativa unos segundos. Nunca había intercambiado casas. Y menos con un completo desconocido, no sabía si podía ser un asesino serial o algo así…
-Por cierto, mi nombre es Tomoyo.-añadió esperando no espantar a su salvador cibernético.
Sakura sonrió allá en L.A., tenía un buen presentimiento respecto a esta Tomoyo…
-Acepto. Mi nombre es Sakura. Mucho gusto. Pero…
-¿Cuál es tu condición?-preguntó Tomoyo sonriendo.
-¿Hay hombres allá?-preguntó Sakura esperando una respuesta negativa.
-Cero hombres. –le aseguró Tomoyo "Espero que no se le ocurra pasar por casa"- Y tú donde vives, Sakura?
-L.A-se limitó a teclear la castaña.
Tomoyo saltó de alegría, esto era lo mejor que le podía pasar. ¡Nunca había ido a la glamorosa L.A!
Lo mejor de todo era que a kilómetros de Kurogane….
Siguieron chateando durante horas, al principio para acordar cosas acerca del viaje y lo que podían esperar allá. Pero sin darse cuenta empezaron a hablar acerca de las razones por las cuales deseaban cambiar de casas, riendo se dieron cuenta de que huían por la misma razón.
Cuando Tomoyo al fin dejó de chatear con Sakura sonrió. Hace tiempo que no se sentía tan bien.
Sakura, por su parte, animadísima empezó a hacer sus maletas, deseando que su nueva mejor amiga pase un buen rato en el hogar donde había sufrido tantos males de amores.
Espero que les guste este capi, aunque quizas haya salido un poco a mi manera
Muchisimas gracias otra vez, nos vemos!
