Capitulo 2: Un paso difícil
Hola! Me alegro de que me hayan dejado reviews, así que, como recompensa les dejaré el capitulo 2. Les digo la verdad, no tengo idea de qué sea el disclaimer pero diré que Shugo Chara y sus personajes no me pertenecen, si no que son propiedad de Peach Pit, como todos dicen. Espero que les guste, aquí vamos:
Ah, esperen! Algunas aclaraciones antes de empezar:
Esta letra se usará para referirse a Flashback
Esta, la usaremos para pensamientos hablados de otros personajes, a diferencia de Amu que, como la historia es en 1ª persona, todo lo que ponga, será pensado por ella, a menos que hayan diálogos, claro.
Algo encerrado entre guiones "-" serán los diálogos. Y finalmente, esta letra que ustedes leen, la usaré para hacer comentarios dentro de la historia. Ahora sí, disfruten:
¿En qué estaba pensando ayer? Creo que me sentía mal por no contarle a Tadase-kun y a los demás… es que es muy triste, no me quiero separar de ellos, y eso que ni siquiera me dijeron a dónde iríamos, eso me irrita… debería preguntarle a mamá, sí, eso haré.
-Oye mamá, dijiste que nos mudaríamos, pero no nos dijiste dónde…-
-Amu-chan, si no lo dije es porque sé que es bastante doloroso el hecho de que tengamos que mudarnos, si te digo donde iremos estarás aún más triste.- Luego de eso, sentí una gran desilusión, o algo así. Era un sentimiento muy amargo que no podía disimular, pero tenía que indagar aún más, ¡maldita curiosidad!:
-¿Tan lejos nos vamos?-
-Bueno… nos mudaremos a Kyoto…- Yo por un momento creí escuchar mal, cuando me di cuenta que lo que oí era cierto, no pude evitarlo y lo grité:
-¡¿A KYOTO?- Fue un gran error, porque Ami vino enseguida a preguntar por mi grito:
-¿Qué pasa con Kyoto?-
-¡Ami-chan!- Mi mamá no quería que Ami supiera, pero el error ya estaba cometido, no había razón para mentirle, ella merecía saberlo.
-Nos mudaremos a Kyoto…- La cara de mi hermanita demostró desilusión y descontento, renegó un poco pero mi mamá la tranquilizó y luego la llevó al jardín y yo me fui al colegio, sin ganas, absolutamente: ir al colegio significaba una lluvia de preguntas por parte de todos los guardianes, la verdad es que no quería contestar ninguna, pero mi actitud de ayer fue bastante sospechosa, andaba muy distraída y luego me fui corriendo… actué sin pensar, de seguro se preocuparon mucho…
Mientras iba caminando me encontré con… Ikuto, intenté seguir de largo pero él me detuvo:
-No te pensarás hacer la indiferente con lo que pasó ayer, ¿verdad? Me debes una por estar todo el tiempo contigo.-
-Ikuto, hoy no me siento con ánimos, tal vez otro día…-
-No, no lo permitiré, me lo agradecerás aquí y ahora.- Terminó de decir eso y se puso justo frente a mí, y acercaba su cara cada vez más, yo no pude evitar sonrojarme, lo noté porque sentía las mejillas calientes, cerré los ojos como acto de miedo… fatal error. Pocos segundos después escuché la risa molesta y burlona de Ikuto, aunque no me sentía con ánimo de seguirle el juego, el siempre sabía cómo hacer que mi personalidad surja. Eso a mí no me molestaba, pero hoy, tampoco me alegraba. Solo suspiré y me dejé vencer, cosa que a Ikuto, lo noté, le extraño mucho. Su cara demostró sorpresa mezclada con desilusión, reí mentalmente, de alguna manera, yo había ganado.
-No eres la Amu que conozco, ¿quién rayos eres y qué hiciste con ella?-
-¿Amu? Ah, es verdad, a ella le dijeron a donde se mudará y la verdad, no es muy cerca…- Le contesté, eso último me había costado…
-Con que era eso…- Luego de decir eso, me abrazó de una forma dulce y acerco su boca a mi oído, diciendo suavemente y muy bajito, casi en un suspiro:
-¿Me lo… dirás?- Pero cuando él dijo eso, un golpe en mí estomago se convirtió en un nudo en mi garganta: estaba por empezar a llorar. Quería contestarle, y a la vez no, las palabras no se articulaban en mi boca, tampoco salía sonido alguno… Intenté hablar, pero fue inútil, ya era tarde, me había puesto a llorar. Ikuto me miró con cierta lástima, me besó la frente y me dijo:
-De acuerdo, lo entiendo… seca tus lágrimas y vete al colegio.- Y se fue.
Yo me quedé un tiempo más, hasta que una voz familiar me sacó de mi llanto:
-¡Amu-chan!- Era Nagihiko… ¡demonios! Justo él… un guardián que seguramente se preocupo por mi desde ayer…
Intenté secar mis lágrimas, pero éstas seguían saliendo, era inútil pretender luchar contra ellas. Me rendí, y no tuve otra opción más que mostrarle ese penoso lado de mi personalidad… no podía aguantarlo más, abrace a Nagihiko y enterré mi cara en su pecho, llorando desconsolada…
-Tranquila, estoy aquí.- Eso es lo que me encantaba de él, era dulce y comprensivo, te dejaba llorar, sin preguntarte el porqué… tal vez lo hacía luego, pero una vez que ya estabas tranquila y podías hablar con normalidad… sólo entonces, te preguntaba el motivo. Pero ésta vez tuvo que hablar, y con justa razón:
-No sé qué es lo que sucede, pero, debemos ir al colegio…- Él tenía razón, debíamos ir al colegio… lamentablemente.
Fuimos caminando lentamente, con paso pequeño y tímido. Cuando llegamos al colegio, yo ya me había calmado, pero Nagihiko, para no hacerme recordar la causa de mi mal, no preguntó nada. La lluvia de preguntas vino después…
-¡Amu-chi! ¿Qué sucedió el domingo? ¿Y por qué te fuiste corriendo? ¿A dónde fuiste?- Y así, Yaya siguió cuestionándome… yo no quería contestarles que me iría de aquí… que no volvería a verlos… no quería despedirme de ellos… no quería…
-Yaya, deja a Amu, si no quiere contestar está en todo su derecho…- Rima me sacó de mis pensamientos, y antes de terminar la frase se acerco a mí y me miro con inocencia:
-Pero si tienes alguna preocupación, me gustaría que confiaras en tus amigos.- Y me sonrió con su característica ternura. Eso me alivió, me sentí protegida, sabía que podía confiar en ellos y que podría contarles, me daba miedo el cómo lo tomarían, pero decidí que era lo mejor, al fin de cuentas, no iba a poder ocultárselos mucho tiempo…
-De acuerdo, les diré, vamos al Jardín Real después de clase y ahí les contaré…-
La clase se paso rapidísimo, como si Dios hubiera querido que les contara lo antes posible, no tuve otra opción. Una vez en el Jardín Real, Yaya habló para finalizar su gran encuesta de la entrada.
-Y dime… ¿Qué demonios pasa aquí?- Chilló con su personalidad cambiada por la de un bebe… típico de Yaya…
Yo suspiré, lo que les tenía que contar era realmente difícil, Nagihiko notó la tensión en mí, me tomo de los hombros y me miro, esa mirada que me pedía calma era muy convincente. Miré a Tadase-kun que tenía los ojos clavados en mí, me ruborice, y me sonrío, ¡demonios! Yo y mis sentimientos tan obvios…
-Bueno…- Empecé, ya no había vuelta atrás, estaban todos esperando la gran noticia. Ran, Miki y Suu estaban en la misma situación que yo, sentadas en frente de los charas de los Guardianes, tratando de decir lo mismo que estaba a punto de explicar.
-La verdad es que… el sábado me dieron una horrible noticia…- El prólogo se hacía eterno… era yo el que lo alargaba… pero es que no quería soltar esas palabras… cerré los ojos como signo de debilidad y note que mi cuerpo temblaba…
-Amu-chan.- Abrí los ojos de repente, Nagihiko me miraba con firmeza, esperando lo que iba a decir…
-Eres egoísta, ¿qué crees? ¿Qué estás sola? ¡Ni lo pienses! Aún estamos aquí, puedes decirnos lo que quieras.- Dijo Rima tratando de sonar divertida, no funcionó exactamente como lo esperaba, pero me alivió un poco, después Yaya tomó la palabra, tenía que formar parte de esta charla o si no, se volvería loca:
-Ehem… Amu-chi, no sé lo que pasa aquí, pero Rima-tan tiene razón, no estás sola.- Luego de decir eso, esbozó una gran sonrisa Yo me alivie aún más, pero para rematar, Tadase-kun terminó de tranquilizar diciendo:
-Es verdad Hinamori-san, no estás sola, y si te guardas esa noticia sólo para ti, será egoísta y además, nosotros nos preocuparíamos mucho… así que… si no te molesta, ¿nos lo dirás?- Yo lo miré a él y a todos los demás, me sentí refugiada, muy bien, realmente muy bien. Decidí terminar la idea, lo peor pasaría en un segundo:
-La semana que viene… estaré mudándome a Kyoto…- Luego de decir esto, fue definitivo que tenía que cerrar los ojos esperando una reacción de sorpresa… pero, ¿qué es esto? ¿Silencio? Abrí los ojos para encontrarme a una Yaya llorando, una Rima con la vista desviada, y a los otros dos chicos con sus miradas hacía mi… yo sabía que esto pasaría, así que sólo me quedé callada, esperando una respuesta… Hasta que la voz de Rima se hizo presente, con una respuesta que, la verdad, no era lo que esperaba…
-Así que eso era todo, pues creo que no está tan mal…-
-Es verdad, podemos ir a visitarte, hay un tren* que va directo hasta allí, ¿verdad?- Dijo Nagihiko sonriente. Luego habló Yaya:
-Es triste, es verdad, pero… al menos podremos seguir viéndonos, tu vendrás a vernos, ¿no es así?-
-¿Lo ves Hinamori-san? No era para tanto, entendemos tu situación y te apoyaremos en todo, no estás sola.- Terminó diciendo Tadase-kun.
Por mi parte, no lo podía creer, esperaba una reacción completamente diferente… me alegré muchísimo, les agradecí por entenderlo y nos quedamos hablando un rato, finalmente, estaba volviendo a casa cuando apareció Ikuto… ¡Es verdad! Al fin de cuentas no le dije a dónde me mudaría… ¡Demonios! Él si me lo reprochará… no tendrá a su "juguetito" para divertirse… lo extrañaré… más importante, ¿cómo se lo diré? ¿Seco y crudo? ¿O quizá debo ser delicada?
Chan chan! Fin del capítulo, ¿cómo lo ven? ¿Amu podrá decirle a Ikuto el lugar de mudanza? ¿Cómo reaccionará él? ¿Y qué pasará después? ¿Aparecerá algún nuevo personaje? Ah! Esa no se la esperaban no? Jeje, es parte de mi trabajo, lo siento :)
Bueno, ya saben, cualquier crítica, felicitación o recomendación será recibida a través de un review. Ya nos veremos en la próxima! Si el fic tiene éxito, lo seguiré. Besos!
*El tren que viaja desde Tokio hasta Kyoto es un tren bala.
