Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto, yo no obtengo ningún pago por escribir…
Capítulo 2: "Y algo florece en mi.."
Era un día bastante atareado en el hospital, estábamos pasando por un período de resfríos y el hospital no daba abasto. Y este era mi tercer día seguido haciendo turnos completos sin parar, me sentía bastante exhausta, pero ya casi acabábamos con las crisis, tratamos de enviar medicamentos a toda la aldea para que el hospital solo atendiera casos más delicados, y así poder respirar.
Lo que me mantenía más tranquila era que Sasuke-kun no estaba en casa, tenía una misión de dos días en el país del viento, así que no me preocupaba por tener que atenderlo. Calculaba que el tiempo de su arribo era como en la noche de este día, y gracias al cielo en cuanto terminara con el paciente actual podía ir a casa. Tenía pensado hacerle una rica cena a Sasuke-kun, una sopa de tomate que milagrosamente me quedaba deliciosa, ya que como cocinera era excelente médico. Bueno, lo importante es que Sasuke-kun no era exigente, y nunca decía nada malo de lo que le preparaba, se comía todo sin hacer gestos de desagrado por dicha.
-Sakura-sensei…- y el pequeño Ryo me sacó de mis pensamientos, el pequeño era un paciente regular, ya que padecía de muy mala salud, a sus cortos siete años ya había sido hospitalizado alrededor de ocho veces, incluyendo complicadas operaciones y cirugías. No había un motivo específico, su madre es muy dedicada a él, su veredicto era que Ryo-kun tenía mala suerte, me daba un poco de tristeza ya que no podía imaginar la preocupación de su madre, y ya que su padre había muerto en la anterior guerra tenía que trabajar mucho para darle una excelente calidad de vida, aunque el pobre vivía más en el hospital que en su propia casa.
-¿Qué sucede Ryo-kun?- le dije sonriendo mientras preparaba una inyección y así disminuir el malestar de su resfrío.
-¿Tú tienes hijos?- dijo sonriendo con un moco descendiendo de su fosa nasal.
-No, ¿por qué lo preguntas?, toma, limpia tu nariz- el pequeño tomó la toalla que le di y desinfecte su bracito para poder administrarle el medicamento. El niño estaba tan acostumbrado a las inyecciones que ya sabía qué tenía que hacer.
-Es que pienso que serías una excelente mamá, tus ojos lo demuestran, me miras como lo hace mamá, con mucho cariño y compasión.- Yo lo miré anonadada, nunca nadie me había dicho eso, y me sorprendió lo perceptivo que es a tan corta edad.
-¿De verdad eso piensas Ryo-kun? La verdad es que no lo había pensado aún, hace muy poco me casé y creo que aún no es el momento, pero ya que lo mencionas sería muy lindo poder tener un bebé.- Y comencé a imaginar a un bebé idéntico a Sasuke-kun, y terminé sonrojándome, todo a su tiempo, esa era la frase que más decía mi madre, y siempre he considerado que las cosas suceden cuando deben suceder.
-Entiendo, bueno cuando sea el tiempo me encantará jugar con tu hija- Ryo-kun se bajó de la camilla y corrió hasta salir del consultorio, me dejó algo impresionada, ya que dijo cosas muy de personas más adultas. Con todo ya terminado y todos los expedientes organizados me dispuse a salir del consultorio e ir hasta mi casa, estaba exhausta y deseaba llegar a preparar la cena y luego dormir por fin.
Ya en casa, cambié mi ropa y tomé una ducha rápida, Sasuke-kun aún no estaba en casa, pero estaba segura que estaba por llegar. La sopa de tomate era fácil de hacer así que en media hora ya estaba lista, y tal como imaginé Sasuke-kun llegó, ya teníamos casi un año de casados y aún me emocionaba por verlo llegar.
-Bienvenido Sasuke-kun- dije recibiéndolo y ayudándole a quitar su capa, Sasuke como buen hombre de pocas palabras se limitó a permitirme ayudarle a remover su capa.- ¿Tomarás un baño?
-Sí, estaba muy ventoso y tengo arena por todas partes…- Se quitó sus zapatos y a paso lento se dirigió a la habitación.
-Cuando salgas pasa al comedor para cenar- dije preparando los tazones y me dispuse a preparar la mesa para poder cenar, como supuse que venía hambriento serví más sopa en su tazón.
-¿Qué hiciste de cenar?, huele muy bien- Sasuke tomó asiento mientras yo llegaba con los tazones.
-Cierra los ojos- Sasuke obedeció y cerró los ojos, tomé una cuchara con un poco de sopa, sople un poco para no quemarlo- Abre la boca- Sasuke abrió la boca y le di a probar de la sopa.
-Está deliciosa- y me senté frente a él, me sentía tan feliz que disfrutara de la comida que le preparaba con tanto amor, y más cuando sabía lo que significaba para él ser recibido en el calor de un hogar debido a su vida solitaria, lo observé detalladamente al comer, sus facciones eran más maduras y se notaba su cansancio, y aun así lucía tan encantador, no podía ser más perfecto.- ¿Por qué me miras así? Deberías empezar a comer que tu sopa se va a enfriar- y como boba me dispuse a comer.
-Sasuke-kun, ¿Qué tal te fue en tu misión?
-Todo marchó con tranquilidad, en estos días es difícil encontrarse con algún enemigo poderoso.- Yo por mi parte me alegraba que todo estaba en paz, me preocupaba mucho porque saliera lastimado y no poder estar ahí para curarlo.
-Ya veo, bueno eso es algo positivo, así no tengo que preocuparme mucho- dije sonriendo, y me devolvió la sonrisa, me encantaba que solo a mí me mostrara dulzura.
-¿Ya pasó la crisis en el hospital?- dijo tomando lo último de su sopa.
-Sí, gracias al cielo, llevo trabajando tres días sin parar, me siento exhausta, y eso que tratamos de aligerar el trabajo enviando medicamento a las personas que no estaban tan afectadas. Mi último paciente ¿sabes quién fue?- dije con tono gracioso.
-No es nada difícil de adivinar, Ryo… Ese niño necesita que le den vitaminas o algo, o se enferma demasiado o finge para ir a verte- dijo con aire divertido.
-Pues ahora que lo dices podrían ser ambas alternativas- dije soltando una carcajada. Sasuke me ayudó a recoger la mesa y ambos nos fuimos a acostar, ambos estábamos exhaustos, pero así como yo creo que él me extrañaba.
Así que cuando vi que me estaba acariciando una pierna y me miraba con sus profundos ojos color ónix, supe que me deseaba, tanto como lo deseaba yo a él, yo me acerqué a él y besé su mandíbula. Sasuke tomó mi mentón y lo dirigió hacia su boca, uniéndonos en un beso tierno, demostrando lo mucho que nos extrañábamos. Rápidamente me coloqué sobre su pelvis, y el beso se tornó más apasionado, él comenzó a acariciar mi cintura provocando suspiros, mientras yo me dedicaba a remover su pantalón de pijama y dejándolo solo con su bóxer.
-Dios eres tan hermoso Sasuke-kun…- dije acariciando su desnudo torso y colocando mi cuerpo más cerca de su miembro que ya podía sentir que estaba preparado para lo que seguía, así como yo lo estaba.
-Estás tan húmeda Sakura… Tú eres perfecta- dijo removiendo mi camisón y observando mis senos, tomó uno con su mano y lo presionó provocando un gemido de mi parte. Sasuke removió mi ropa interior y quedé completamente desnuda, yo estaba muy ansiosa por verlo a él en iguales condiciones así que le quité su última prenda.
Me fui dirigiendo hacia su grande amigo y lo tomé con mis dos manos, suavemente comencé a acariciarlo y escuché cómo gruñía muy bajito, me coloqué en cuclillas y comencé a introducir su pene en mi boca. Envolví con mi lengua una parte de su longitud, ya que era muy grande para introducirlo completamente. Sasuke gemía de placer mientras acariciaba sus testículos.
Cuando ya iba a llegar a su orgasmo me detuvo y me puso sobre su pelvis, y con su mano introdujo un dedo en mi vagina, comprobando su humedad, después de hacerlo llevó su dedo a su boca y lo lamió, y con esa acción logró que me mojara aún más, Sasuke guio su pene hasta mi entrada y yo con suavidad lo llevé hasta el fondo.
-Oh Sasuke-kun, eres tan grande…- dije comenzando a moverme de arriba hacia abajo sintiendo completamente su textura tan deliciosa que me daba tanto placer, Sasuke mientras tanto comenzó a acariciar mi clítoris, ayudándome a llegar a mi primer orgasmo.- Oh sí… Te amo…- Sasuke cambió nuestras posiciones y me penetró de costado haciendo la posición de cucharita, elevó mi pierna derecha y de esa forma me penetró con velocidad, podía sentir sus testículos golpear mis nalgas, mientras besaba mi cuello.
-También te amo Sakura…- dijo agitado y con más velocidad. Yo sentí como pronto llegaba otro orgasmo, que explotó de tal manera que clavé mis uñas en su brazo. Sasuke se colocó detrás de mí en cuclillas y tomó mis caderas y de espaldas me comenzó a penetrar, en esta posición tuvo acceso a mis pechos y a mi clítoris. Sus embestidas eran más frenéticas y podía sentir su pene cada vez más caliente, ya pronto iba a venirse.- Oh Sakura, me encantas…- dijo y con más rapidez terminó por derramar todo de sí en mi interior.
Aún unidos, besó mi cuello mientras recuperaba el aliento, y yo acariciaba su brazo. Nosotros hacíamos el amor cada vez que podíamos, había semanas enteras en las que teníamos sexo y otras en las que por trabajo no nos tocábamos para nada, Sasuke tampoco es del tipo afectivo, sí lo era, pero a su manera.
Esa noche los dos caímos como en hibernación, estábamos más que exhaustos. Me parece que hasta babeó en la almohada, cosa que nunca hacía, yo estaba segura que ronqué. Al día siguiente cuando desperté Sasuke como de costumbre ya se había ido a entrenar con Naruto, esos dos no tenían descanso, siempre entrenaban, con la excusa de que deben estar preparados para cualquier ataque. Yo no me oponía porque ese era él, y hay que aceptar los buenos hábitos.
Como era mi día libre me dediqué al aseo, este era mi turno de hacer los deberes del hogar, Sasuke me ayudaba en todo lo que podía, aunque no era muy hogareño y eran muy escasos los días enteros que permanecía en la casa. Pero ya estaba acostumbrada así que no me quejaba. Al medio día ya tenía listo el almuerzo, como un antojo personal preparé un poco de takoyaki. A los pocos minutos llegó Sasuke, se duchó y almorzamos tranquilos.
-Sakura, tendré que irme dos meses cuando mucho al país de las Olas, en una misión de encubierto junto con Sai, hablé con Kakashi hace unas horas y me asignó esa misión.
-¿Por qué tanto tiempo? ¿Es algo muy grave?- dije un poco triste al saber que se ausentaría tanto tiempo, después del tiempo que pasamos separados cuando se fue de viaje, se me hacía muy difícil tolerar tanto tiempo de ausencia, pero como su esposa y aceptando el hecho de ser ninjas no podía oponerme.
-Es un asunto político, quieren descubrir quién está vendiendo información a países que aún no se unen a la alianza ninja. Voy pretendiendo ser un guarda espalda de un viejo del alto mando de la Aldea de la Arena. Y necesitamos parecer de confianza, por eso es tan largo el período de encubierto.- Sasuke se veía un poco aburrido, yo sabía que a él no le gustaban ese tipo de misiones, pero como el mismo Hokage se lo pidió no pudo negarse.
-Entiendo, espero todo se descubra y que se evite un problema más grande, ten mucho cuidado por favor, ¿Cuándo partes?
-Mañana a primera hora, te estaré escribiendo lo más frecuente que pueda, no puedo dejar que me descubran. Al mínimo detalle me descubren y toda la operación se arruinará, por eso detesto este tipo de misiones, las que avanzan lento.- dijo suspirando.
-Está bien cariño, haz lo que puedas, yo estaré a la expectativa, para estar preparados te empacaré unas cuantas píldoras para sanar, espero no pase a más pero hay que prevenir.- me dirigí a la habitación y le empaqué una cajita con objetos de primeros auxilios básicos. También le preparé un poco de comida mientras llegaba a su destino.
Esa noche nos limitamos a dormir plácidamente, aunque sabía que a Sasuke-kun no le gustaba el afecto en exceso me acurruqué junto a él, no se enfadó, supongo que comprendió que me haría mucha falta y me dejó ser, hasta me abrazó y así dormimos toda la noche.
Un mes había pasado desde que Sasuke-kun partió a su misión, y para mi preocupación no me había contactado ni una vez, tuve que armarme de mucho valor y de mucha confianza, no quería preocuparme por saber cómo estaba Sasuke-kun, tenía que confiar en él. Y por el momento había sido manejable el hecho de no saber nada de él, ya que tenía muchísimo trabajo en el hospital.
-Sa-ku-ra… ¿Qué dices, vamos a almorzar algo? Tengo muchísima hambre, que creo que podría comerme una mesa llena de pudín- dijo Ino entrando a mi consultorio, y ahora que lo mencionaba, yo también me estaba muriendo de hambre.
-El pudín es un postre Ino-cerda- dije molestándola- Sí, vamos que yo me muero de hambre. Por cierto, ¿Sai se ha comunicado contigo? Sasuke-kun no me ha escrito desde que se fueron hace un mes…- dije quitándome mi gabacha de médico y recogiendo mi bolso para poder salir.
-No… Me preocupa, pero a la vez pienso que debe ser que no han tenido la oportunidad o no han encontrado seguro arriesgar la misión tratando de contactarnos. Tranquila, ambos son fuertes, si pudieron vencer al monstro de Kaguya pueden con lo que sea.
-Tienes razón, pero no puedo evitar preocuparme… Espero ambos estén bien…
Las dos tomamos una mesa y esperamos al mesero para que nos atendiera. Yo ordené un poco de anko, e Ino pidió pudín, a pesar de que le dije que no era algo para almorzar…
Cuando el mesero nos trajo la comida y me disponía a comer, el olor del anko penetró mi nariz. Normalmente sentiría un deseo enorme de comerme todo el plato, ya que es mi comida favorita, pero en lugar de eso, sentí como mi estómago dio un vuelco y como mi desayuno quería devolverse, cubrí mi boca y corrí al baño lo más rápido que pude.
-¿Sakura? ¿Estás bien?- y vomité todo lo que pude, me sentía fatal, mi cabeza me daba vueltas y sudaba frío. Y recordé que la noche anterior comí algo que no me supo muy bien.
-S-sí, sólo un poco mareada, Ino, me ayudarías a ponerme en pie, creo que tengo mi presión baja por vomitar y no puedo sostenerme sola…- Ino me ayudó y me sentí muy mareada.
-Sakura deberíamos ir a que te revisen, tu cara está muy pálida.
-No te preocupes, creo que es un virus, ayer cené algo que no tenía buen sabor, creo que me cayó mal, creo que me tomaré el resto del día.- Y de verdad me sentía mal, mi estómago me dolía y sentía que podía vomitar en cualquier momento.
Ya había pasado una semana y no mejoraba, pasé en cama tres días seguidos con fiebre, no podía ni curarme a mí misma, mi chakra estaba imposible de controlar, ya me estaba empezando a preocupar. Y sentí que me daba vueltas todo cuando al tocar la puerta tuve que ponerme en pie para ver quién llamaba.
-¿Sakura-chan? Te ves terrible… ¿Quieres que te consiga algo?- Naruto lucía bastante preocupado, debía verme terrible.
-Creo que es un virus, no he parado de vomitar. No puedo comer nada porque no lo tolero más de cinco minutos en mi estómago, nunca me había pasado algo como esto.
-Deberías ir a que te revisen… La verdad me preocupa que tengas algo grave y que el Teme esté tan lejos sin poder tener comunicación. Por cierto te traje algo de fruta, tal vez te haga bien comer algo liviano.- Naruto dejó una bolsa con frutas y yo me dispuse a acostarme en el sofá envuelta con una cobija, tenía fiebre y eso me provocaba calosfríos.
-Naruto… ¿me llevarías a la clínica? Necesito algún medicamento, no soporto otro día más así…
-Claro que sí Sakura-chan, yo te llevo…
Ya lista Naruto me ayudó a llegar a la clínica más cercana, y esperé mi turno para ser atendida.
-¿Haruno Sakura-san?- me llamó el enfermero y Naruto me ayudó a llegar al consultorio.
-¡Oh pero si es la heroína de Konoha Sakura-san! Es raro verla por aquí… Ya que es una de los mejores médicos que tenemos- dijo una señora mayor muy feliz de verme, me sentí alagada.
-Sensei, tengo una semana con vómito, no logro retener la comida y todo me da asco, vine porque quiero un medicamento para sentirme mejor, necesito volver al trabajo…
-Claro que sí, déjeme tomar sus datos… A ver señora Haruno, ¿qué edad tiene?- dijo mientras anotaba en una hoja. Después de responder las preguntas básicas prosiguió con el análisis.- Muy bien señora Haruno, la llamo así porque sé que está casada, mi pregunta es la siguiente, ¿desde cuando tiene este malestar?
-Desde el jueves en la noche, comí algo que creo estaba contaminado y me afectó mi estómago…
-Ya veo ¿Cuándo fue su último período?- Naruto se avergonzó un poco al escuchar la pregunta, y yo me puse a pensar, la última vez fue una semana antes de que Sasuke-kun partiera a su misión, hace más de un mes…
-Hace un mes y una semana aproximadamente…
-Entiendo, ¿y es usted muy regular o tiene estos períodos en los que se retrasa?
-Mmm… desde que tomo anticonceptivos mi período es muy regular… y siempre los tomo de manera punt…- Y recordé… yo no tomé mis píldoras ese mes, el hospital me tenía tan ocupada que lo olvidé…- Oh, ya recuerdo, ese mes no los tomé, el hospital me tenía demasiado ocupada y olvidé comprar una caja, debió ser eso, por eso mi período está atrasado…
-Muy bien, entonces podemos decir que hay posibilidad de embarazo, digo usted está casada es una posibilidad…- La doctora siguió hablando y yo no pude evitar pensar en la gran posibilidad que eso significaba, y ahora que lo pensaba tenía varios síntomas…
-¿Puedo realizarme una prueba para estar segura?- y no pude evitar ponerme nerviosa, y mis manos temblaban, no me sentía lista, y lo más preocupante ¿qué diría Sasuke-kun?
-Claro señorita, puedo referirla al laboratorio para que le realicen la prueba…
-Gracias…- Cuando nos dirigíamos al laboratorio sentí un gran temor por lo que pudiera pasar, Naruto de seguro lo notó porque sujetó mi mano y sonrió de la manera que el sólo sabe hacer.
-Todo saldrá bien Sakura-chan, aquí estoy para apoyarte sea lo que sea, y estoy seguro que el Teme te apoyará también.
-Naruto, gracias, eres un gran amigo… Pero, tengo miedo, si estoy embarazada, ¿Sasuke-kun se enfadará? Después de todo el confiaba que yo tomaba las píldoras… Es mi culpa…
-No creo que el Teme se enfade contigo, después de todo son una pareja y las parejas enfrentan las dificultades juntos sin juzgarse el uno al otro, o al menos eso hago con Hinata-chan…- dijo mientras tomaba mi mano más fuerte y sonreía transmitiéndome confianza.
Ya en el laboratorio tomaron una muestra de sangre y esperamos sentados en la sala de espera, estaba tan nerviosa que temblaba, Naruto estuvo a mi lado sonriendo cada que lo miraba con miedo. A la hora vi a uno de los encargados acercarse con un sobre, mi corazón latía tan fuerte que podía sentirlo.
-¿Sakura-san?
-Sí soy yo…
-Aquí tiene el resultado, cualquier consulta puede aproximarse a la recepción y con gusto se la aclaramos- hizo una reverencia y se marchó dejándome con el sobre en la mano y sin nada de valor para abrirlo.
-Sakura-chan ábrelo…
-No puedo Naruto, tengo miedo… Ábrelo tú por favor, y dime qué ves…
-Ehh… bueno como tú digas Sakura-chan…- Naruto tomó el sobre y lentamente lo abrió, lo desplegó y comenzó a leer, se estaba tomando mucho tiempo, y parecía que no comprendía por su expresión. Yo comencé a desesperarme y le arrebaté el papel. Y cuidadosamente leí, hasta llegar a la palabra que menos esperaba.
"Resultado: Positivo"…
Puede que hayan bastantes diferencias en cómo pasó la llegada de Sarada, pero lo más importante es conservar la esencia de lo importante que fue para Sakura y Sasuke, y agregarle un poco más de drama xD En fin espero lo disfruten…
