Disclaimer: Hola a todos lo que leen esto primero que nada quiero hacer una aclaratoria y el debido reconocimiento. Para esta historia me he basado en el libro que lleva por nombre DREAMOLOGY de Lucy Keating, ahora, quiero aclarar que no he cambiado la personalidad de Sakura ni la de Sasuke para eso, si no que adapte a los personajes del libro para que se convirtieran en nuestros amados Sakura y Sasuke.

Tampoco es un copy/paste del libro. Así que no piensen que soy una plagiadora. Si tienen una consulta al respecto pueden hacérmela y pues también si tienen algún reclamo, todo con el debido respeto.

Les dije que no tardaría nada en actualizar.

Espero que disfruten la lectura.


Y entonces lo vi

Estoy completamente al tanto que suena cien porciento como una locura, pero estoy enamorada de alguien a quien no he conocido y a quien no conoceré por que ni siquiera es real.

Desde que puedo recordarlo nunca he soñado con otra cosa en mi vida que no sea Sasuke. Sí, cambian los escenarios y las historias, pero Sasuke siempre ha sido constante. En cada uno de mis sueños me ha acompañado y me ha hecho la mujer más feliz del mundo, y hemos vivido miles de aventuras dignas de un cuento de hadas.

Se que no va a durar para siempre, lo sé. Así que para asegurarme de no olvidar nada llevo una especie de diario en el que escribo con detalle cada uno de nuestros encuentros en mis sueños.

Ino dice que es algo así como un diario de sueños y el solo nombre me da risa. Pero llevo conmigo ese diario a todas partes y no hay algún momento en el que no lo tenga. Ahora lo llevo en mi mochila mientras conduzco mi bicicleta hacia la secundaria de Konoha.

Parqueo mi bicicleta con el resto a un lado del parqueo de autos, no veo la necesidad de ponerle cadena así que no lo hago.

La Escuela Secundaria de Konoha, es la más grande en toda esta ciudad, aún así no tiene comparación con la Secundaria de Tokio. La única razón por la que acepte inscribirme aquí, es por que existe un convenio entre Konoha y Tokio, así que si me aplico puedo acceder a una beca en la universidad de Tokio y regresar a mi querida ciudad.

Reviso el croquis que llevo en el bolsillo de mi sudadera. La primera actividad del día no es mi favorita en lo absoluto. Una reunión con la directora. Camino hasta la oficina prestando atención a todo, varios chicos y chicas se detienen al verme pasar, momentos como este odio mi llamativo cabello rosa.

Al llegar a la oficina toco la puerta y al otro lado escucho una extraña voz permitiéndome pasar.

Abro la puerta y siento que he entrado a una biblioteca más que en una oficina, hay libros colocados en los estantes que llenan las paredes. Curiosamente no hay nadie en el escritorio. ¿Entonces quien me permitió entrar?.

― ¿Qué hiciste?.― Pregunta un chico que esta sentado a mi izquierda, al verlo salto en mi lugar ya que no me había percatado de su presencia anteriormente.

― Na-da.― Respondo nerviosa.― Solo, soy nueva. No se por que uso ese adjetivo, pero no se como presentarme.

― Oh, pues mucho gusto, nueva.― Dice extendiendo su mano y no estoy segura en tomarla.― Uzumaki Naruto, no muerdo.― Dice al ver mi indecisión.

Y entonces respondo al saludo al verlo sonreír, no se por que me ha transmitido confianza. Es un chico bastante curioso, tiene el cabello rubio y un par de ojos azules, son tan azules como el cielo y aun más brillantes que los de mi amiga Ino. Y una sonrisa bastante contagiosa y entonces comparto con el mi nombre.

Me siento a su lado mientras esperamos a la directora o eso creo.

― ¿Y tu que hiciste?.― devuelvo la pregunta para entablar conversación.

― ¿Yo?.― Dice con fingida inocencia mientras, lleva su mano a su pecho como su lo hubiera apuñalado. Me río ante su exagerada interpretación.― ¿Qué te hace pensar que he hecho algo malo?.― Dice y me guiñe un ojo.

Aparto la mirada, por que es la primera vez que un chico hace eso. Ni siquiera Sasuke lo ha hecho.

Antes de que pueda decir algo la puerta de la oficina se abre, dando paso a una mujer de cabello rubio y ojos color miel, una mujer bastante guapa la verdad, de unos cuarenta y tanto años. Lleva una camisa de moda kimono que revela gran parte de su voluptuoso escote.

― Uzumaki, ya estas aquí.― Dice sin darse cuenta que no estan solos.

― No podía esperar el año para verla.― Dice el rubio con enmarcado sarcasmo, pero al parecer no molesta a la mujer.

La directora revisa el papel que lleva en sus manos.

― Vaya, al parecer ya te metiste en problema y no hemos ni empezado clases.― No logro distinguir si la directora suena cansada o entretenida. Tal vez ambas.

― Es un pequeño mal entendido, nada más.― Se defiende el rubio. Pero ahora la rubia parece implacable cuando lo ve directamente, entonces se da cuenta de mi presencia.

― ¿Tu eres?...― Empieza tratando de hacer memoria.

― Sakura Haruno.― Me presento mientras me pongo de pie.― Puedo esperar afuera.― Digo mientras tomo mis cosas.

― Sakura, toma asiento.― Dice ofreciendo una de las sillas frente a su escritorio.― Uzumaki dejare pasar esto por ahora, no creas que te voy a suspender, por que se que es exactamente lo que quieres, así que si haces alguna estupidez, me asegurare de que duermas en el campus también. ¿entendido?

Los ojos azules de Naruto parecen perder un poco de brillo, se despide de mi con su mano y yo me siento con nerviosismo delante de Tsunade.

― Sakura, bienvenida a Konoha.― Dice mientras toma asiento al otro lado del escritorio.― Lo siento por Naruto, creeme que hay pocos estudiantes como el aquí.― Asegura.

― No se preocupe, él parece bastante entretenido.― Digo sin pensarlo, pero al parecer no le ha gustado mi respuesta por que me ve con una ceja levantada.

― Uzumaki no es alguien con quien te quieras ver involucrada.― Me aconseja o mejor dicho advierte.― Hablando de involucrarse...― Dice mientras toma una carpeta que esta sobre su escritorio y puedo ver mi nombre en ella.

Aqui vamos.

― Tienes una gran oportunidad aquí en Konoha, Sakura.― Empieza con su discurso, el cual comienza de la misma maneraal que me dio mi padre hace un par de semanas.― Tus calificaciones son extraordinarias.― Dice mientras sigue leyendo.― Al igual que las recomendaciones de tus maestros.― Pero baja la carpeta y me ve con seriedad, sin llegar a ser intimidante.― Solo hay algo que hace falta.― Y no tengo que adivinar que es.― Tu enfoque académico. ¿No has pensado que estudiaras en la universidad?.

No contesto la pregunta, por que en realidad si lo he pensado, simplemente no he encontrado la respuesta.

― Tus maestros dicen que tienes potencial y no queremos que lo desperdicies ¿cierto?.

No vuelvo a decir nada, solo espero que la directora hable por mi.

― Bien veamos, tu primera clase es psicología con el profesor Hatake.― Después reviso su reloj.― No te quiero entretener mucho, quiero que llegues a tiempo a tu clase.― Luego saca una docena de brochures y me los entrega.― Para nuestra próxima reunión quiero que te hayas involucrado por lo menos en dos de las clases extracurriculares que ofrece Konoha.― Y después vuelve a sonreír de manera cálida.― Bienvenida de nuevo.

Salgo de la oficina y siento un gran peso sobre mis hombros, guardo las hojas informativas al fondo de mi mochila. Suspirando cansada.

― ¿Te fue tan mal?.― Dice una voz familiar en el pasillo.

Volteo a Naruto que esta sentado justo fuera de la oficina.

― ¿Que haces aun por acá?.― Pregunto.

― Solo charlaba con Shizune.― Contesta y veo a una mujer que parece ser la secretaria de la directora. Pero ella parece no estar prestando atención a Naruto, más bien parece estar ignorándolo olímpicamente.― Ven te acompaño a tu primera clase.


Naruto no deja de hablar en todo el trayecto hacia el salón. Me da un recorrido detallado de todo el instituto, incluido sus personas. En realidad el colegio no esta mal, es bastante amplio y tiene muchas áreas verdes en las que me me puedo identificar desde ya tomando algún receso. Naruto es bastante simpático, y no me importa que diga la directora, me parece un chico divertido, además de ser el único que me ha dirigido la palabra. Me despido de el cuando me muestra la puerta a mi clase de Psicología Social.

― Sakura Haruno ¿cierto?.― Dice un hombre alto y peliplateado a unos cuantos pasos de mi. Asiento y me acerco a el.

― Kakashi Hatake. Seré tu maestro de Psicología, y como eres nueva, bueno te tocará presentarte frente a todos.― Dice con una sonrisa.

Kakashi es un maestro bastante joven, puedo notar que es de esos profesores de los cuales aprendes mucho, serios pero al mismo tiempo que son geniales. Adivino que no me lleva más que un par de años, por que parece recién salido de la universidad. Además que viste de manera bastante juvenil aunque formal, un suéter cuello de tortuga color olivo y unos pantalones de mezclilla negros.

Kakashi me hace la seña con la mano para que pase justo antes que el, mientras el resto de los alumnos aun deciden donde sentarse.

Pero entonces, me detengo, siento como que mi mochila pesara una tonelada, que mis piernas no responden y estoy segura de que estoy a punto de desmayarme. Por que parado en la puerta del salón mirándome directamente a mi, esta Sasuke.

Mi Sasuke.

El Sasuke de mis sueños.

Mi Sasuke que no existe.

― ¿Esta todo bien pregunta Kakashi a mis espaldas.

Bien hecho Sakura, ahora oficialmente perdiste la razón, me digo sin quitar los ojos de encima de Sasuke. ¡Ahora lo has traído al mundo real! Pero entonces una chica pasa apresuradamente a su lado y hace que Sasuke deje caer sus libros y me doy cuenta que es de carne y hueso. Me acerco a ayudarlo. Pero el los recoge con suma rapidez sin permitirme acercarme.

Siento mi corazón latir muy rápido y al mismo tiempo me siento desilusionada, Sasuke nunca hubiera actuado así.

Dicen que en el mundo hay siete personas idénticas a uno y tal vez esta es una copia de él, por que no hay forma de que su nombre sea...

― ¡Sasuke!.― Escucho a Kakashi llamarlo detrás de mi.― Espero ver mejor coordinación en el campo de juego.― Dice con un tono socarrón.

Veo a Sasuke simplemente asentir mientras toma asiento y abre su libro sin levantar la vista ni un solo instante. Ni siquiera cuando me presento frente a la clase.


¡Yo lo invente! O eso era lo que pensaba. Que Sasuke el chico perfecto era un producto de mi imaginación, plasmado en mis sueños. El chico perfecto que yo había creado. Pero ahora esta aquí a unos cuantos asientos del mío y soy completamente consiente de que no lo he dejado de ver desde que la clase comenzó.

Bajo la cabeza llamándome mi atención por ser tan obvia. Trato de leer la primera línea del libro de texto de psicología social, reconozco el tema rápidamente por que tal ves lo he hablado con mi padre unas cuantas veces. Conexión Social. Dejo de leer y vuelvo a dirigir mi mirada a el. Su cabello azabache, sus ojos ónix y su piel cremosa. El por su parte sigue la lectura inmutable, sus pestañas son largas y espesas y no puedo dejar de verlas cada vez que parpadea. Quiero acercarme, sentarme a su lado o en sus piernas, abrazarlo, que me abrace de vuelta y besarlo.

¡SAKURA POR UNA VEZ TRANQUILIZATE! Vuelvo a gritarme internamente.

La clase termina y guardo mis cosas rápidamente en mi mochila pero antes de poder acercarme a Sasuke el ya atraviesa la puerta del salón. Pienso en correr detrás de el, detenerlo y preguntarle que esta pasando, pero descarto la opción, mi cabeza esta hecha un lío en este momento, así que mejor espero a que terminen las clases para acercarme a el.


Lo veo al otro lado del estacionamiento, lo he buscado desde que sonó la campana de salida y la verdad ha sido pura suerte, o el destino que me hace verlo sobre todas las personas que hay en ese lugar.

Me acerco segura, he ensayado todo el día lo que le voy a decir cuando lo tenga enfrente. Muerdo mi labio con nerviosismo por que aun no se como va a reaccionar. Cuando lo tengo nuevamente frente a mi siento como el corazón se acelera como loco. Este es el chico a quien amo, a quien conozco de toda mi vida y quien puedo decir es mio.

― ¿Necesitas algo?.― Dice con su voz ronca cuando estoy a unos cuantos pasos de el. Me detengo en seco y tomo valor, mis manos sujetan las correas de mi mochila.

― ¿Tu- tu te acuerdas de mi?.― Pregunto y me doy cuenta que he empezado a balancearme sobre mis talones, pareciendo un tanto infantil. Espero ver en el rostro de Sasuke algún gesto. Algo que me diga y me termine de confirmar que se trata de el.

Sasuke ladea su cabeza, tratando de hacer memoria de donde puede haberme visto antes en su vida y quiero gritárselo, decirle claramente ¡En mis sueños! pero mientras más pasan los segundos en silencio, mi corazón empieza a detener su alocado ritmo.

De la nada, veo una mota roja de pelo interponerse en mi vista. Y un par de brazos rodean el cuello de Sasuke, MI Sasuke y la dueña de esos brazos, una pelirroja, besa a Sasuke en la mejilla.

― ¡Hola!.― Saluda hacia mi.― ¿Quien eres?.― Pregunta con una sonrisa en su rostro.

La pregunta es "Quien demonios eres tu y por que demonios besas a mi Sasuke", grito internamente.

― Ella es nueva.― Dice Sasuke. Vuelve a verme y no veo ningún gesto de simpatía en su rostro no hay amabilidad por su parte, solo un rostro inexpresivo viéndome de vuelva.― Sakura ¿cierto?.

Quiero salir corriendo de aquí en este momento. Sasuke y... la chica que lo besa y lo abraza me ven con curiosidad y yo no tengo nada que decir, ningún argumento que suene cuerdo del por que estoy aquí.

― Sí...― Murmuró.

― Karín.― Se presenta la pelirroja.

Por todos los cielos. ¿Puede esta chica ser más perfecta? Las Sakuras del mundo no tienen oportunidad contra las Karin, y mucho menos las pelirrosas contra las pelirrojas como ellas. Me doy cuenta que aun no he soltado las correas de mi mochila y de repente dejo caer las manos a ambos lados de mi cuerpo.

― ¿Como se conocen?.― Pregunta Karin hacia mi.

Sasuke y yo nos vemos sin decir nada, apenas y puedo soportar verlos juntos y abrazados, bajo la mirada al suelo, que escena tan patética estoy haciendo.

― No nos conocemos.― Responde Sasuke. Puedo sentir como mi corazón se aprieta contra mi pecho, es idiota, es como si fuera rechazada por alguien que... en realidad no conozco.

Afortunadamente alguien nos interrumpe y el sonido de una bocina a unos cuantos metros llama nuestra atención.

Veo un vehículo naranja parqueado a mi lado y a Naruto salir en carrera hacia mi.

― ¡Sakura-chan!.― ¿En que momento le dije que podía llamarme así.― ¿Te llevo a casa?.― Ofrece el rubio cuando esta a mi lado.

Le digo que si, aunque se perfectamente que traje la bicicleta, pero al menos tengo una excusa para escapar, Naruto me ha salvado de una situación totalmente bochornosa.

― ¿Como conoces a Sakura?.― Pregunta Sasuke con un tono de voz autoritario, alejándose por primera vez de Karin.

― ¿Desde cuando de volviste un pesado?.― pregunto sin pensar en lo que digo.

Parpadeo y volteo hacia Naruto quien parece no se ha dado cuenta de lo que dije, luego volteo a ver a Karin y esta en su celular, así que no ha prestado atención a mis palabras.

― Sasuke Uchiha, tan educado como siempre.― Dice Naruto manteniendo la mirada desafiante de Sasuke.― Conocí a la hermosa Sakura-chan esta mañana, en la oficina de la directora, para asignarme como su guía.― Se que la ultima parte es una mentira, pero no digo nada al respecto.

Veo que Sasuke tensa su quijada, como si algo le molestara.

― Se me había olvidado preguntarte Sakura-chan. ¿Es este realmente tu color de cabello?.― Y toma uno de los mechones de mi cabello acercándose más a mi, aquello hace que me sonroje como tomate.― Volteo hacia Sasuke por que siento su mirada, así como la he sentido en mis sueños, solo que en esta ocasión no es una mirada para nada amistosa.

― ¿Que te importa?.― Contesta Sasuke, apartando la mano de Naruto y yo retrocedo con el por instinto.

― Ok.― Oigo después de un largo rato a Karin.― Se que ustedes dos no se soportan, pero por lo menos sean educados frente a Sakura. Ven vamos a buscar algo de comer.― Dice tomando la mano de Sasuke y despidiéndose de Naruto y de mi.― De manera tan educada que me molesta.

Naruto y yo nos quedamos en silencio mientras la pareja se aleja. Me siento estúpida por sentirme tan mal, como si mi novio me hubiera plantado, peor aun, me estuviera engañando y yo me acabara de enterar, quiero llegar a casa y olvidarme de este día.

― Entonces... ¿Te llevo a casa?.― Insiste Naruto. Y no se por que las palabras de Ino vienen a mi mente y agradezco que el rubio este en ese momento ahí conmigo.

― ¡Me encantaria!.― Contesto y olvido por completo mi bicicleta.

Mientras camino con Naruto hacia su auto volteo a ver hacia atrás, a Karin y Sasuke caminando juntos y justo en ese momento Sasuke voltea su rostro y nuestras miradas se encuentran.


Apuesto que las deje con mucha intriga, se que van a decir que este capitulo esta bastante corto, ¡lo sé! no suelo escribir capitulo tan condensados, pero les aseguro que los próximos se vienen más rellenitos.

No creo que vuelva a ser tan generosa y actualice tan pronto, así que ustedes mandaran por medio de un review a ver si vale la pena seguirme esforzando para sacar estos capítulos tan rápido.

Nos leemos. Gracias por sus reviews.