Aviso: Los personajes son de Stephenie Meyer y la historia es de vampiressbella2009. Yo sólo traduzco bajo la aprobación de la autora.


Capítulo dos

Encuentro

Naturalmente al instante en que desperté la mañana siguiente Amber estaba ahí. Me senté y noté que Amber estaba sentada en la silla de mi peinador literalmente saltando. Gemí y me recargué en mi espalda.

"Vamos Bella, arriba, arriba" dijo Amber animadamente. Suspiré pesadamente y me levante.

"No hay mucho qué contarte" Advertí, esperando que ya no preguntara. Por supuesto que lo hizo.

"Hay mucho qué contar. ¿A dónde te llevó?" preguntó Amber

"Al lugar italiano en Port Angeles. También vimos una película" Dije mientras caminaba hacia mi closet y sacaba un conjunto de ropa.

"¿Qué película?" preguntó Amber. Empecé a cambiarme de ropa.

"No puedo recordar el nombre. Era aterradora" me estremecí al recordarlo.

"Y ¿qué comieron en el restaurante?" preguntó Amber

"Umm… yo ordené raviolis con setas y Jacob pidió carne y papas" me observé en el espejo para asegurarme que mi ropa combinaba.

"Ewww carne" dijo Amber. Me reí tontamente y ella me miró con el seño fruncido. "Eso no es gracioso".

"¿Qué clase de licántropo es vegetariano?" pregunté

"Éste" dijo Amber desafiante. Reí entre dientes y caminé hacia mi peinador para cepillar mi cabello. Después de peinar mi cabello hacia atrás caminé fuera de mi cuarto con Amber detrás. Fuimos a la cocina y me preparé un plato con cereal.

"¿Estás hambrienta?" pregunté. Amber sacudió su cabeza en negativa y se sentó mientras yo comía. Después de desayunar salimos. Por primera vez no llovía o hacía frío, pero seguía nublado.

"Le dije a mi mama que estaría en casa a las 11:00 para vigilar a mis hermanos" dijo Amber.

"De acuerdo" dije. Era mediodía y estaba aburrida. No había nada en la televisión y mis hermanos habían salido. Amber había ido a casa y no quería ir a buscar a Jacob. Suspiré ligeramente y me levanté. Probablemente me vendría bien caminar. Es mejor que quedarme sentada en casa todo el día.

Me puse mis sandalias y salí por la puerta. El sol estaba cubierto por nubes, pero estaba caluroso afuera. Tomé una profunda respiración saboreando el olor del océano. Iba a llover pronto. Empecé a moverme hacia el bosque y pronto me encontré en los límites de los licántropos. Sabía que los Cullens habían vuelto. Había escuchado a Quil y a Embry hablar al respecto, pero estaba a salvo. Ellos no podían atacarme si yo no los atacaba primero.

De pronto empezó a oler a vampiro. Sólo uno, pero era un olor fresco. Sabía que era fresco porque el vampiro estaba tirado en el pasto cerca de diez pies de distancia de mí. Di otro paso hacia adelante y el vampiro estaba de pie con un gruñido brotando de su pecho.

"¿Qué quieres?" el gruñó.

"¿Esa es la forma de hablarle a una dama?" pregunté.

"¿Dama?" se burló. "No veo ninguna dama, solo una cachorrita que no sabe cual es su lugar". Gruñí.

"Bueno, ¡pues discúlpame por tomar un paseo! Revisé que nadie estuviera en estas tierras" miré a mi alrededor.

"De cualquier forma, ¿qué haces aquí?" preguntó.

"Doy un paseo". Refunfuñé

"¿Cuál es tu nombre?" preguntó. De pronto su rostro se volvió frustrado.

"Eso es para mi conocimiento y no para el tuyo".

"Permíteme replantear la oración. Mi nombre es Edward Cullen. ¿Cuál es tu nombre?" preguntó. ¿Así que ahora iba a ser educado? De acuerdo, si el puede ser educado, yo también puedo serlo.

"Bella" dije simple. Edward me observó y parecía pensar profundamente. "Ahora que lo sabes, me voy a casa antes de que me meta en problemas". Retrocedí un paso y Edward levantó su cabeza.

"¡Espera!" demandó.

"No recibo órdenes de vampiros" dije. Difícilmente recibía órdenes de Sam si podía evitarlas.

"Solo quiero… hablar… contigo" dijo indeciso. Se veía inseguro sobre lo que quería. Suspiré y me senté en el pasto. Edward me siguió y se sentó frente a mí.

"Entonces habla" dije.

"Tu vienes de La Push" dijo Edward.

"Buen trabajo" dije.

"Pero no luces como…" el cortó y suspiré pesadamente.

"No luzco como una Nativa Americana. Mi madre era blanca y mi padre era de la tribu". Dije "Me parezco a mi madre en un montón de formas".

"¿Quién es el Alfa?" preguntó.

"Como si te fuera a decir" bufé. Edward suspiró.

"Qué me dices si me cuentas más sobre ti" dijo.

"No hay mucho qué decir. ¿Qué quieres saber?" pregunté.

"¿Cuántos años tienes?" preguntó Edward.

"Diecisiete" dije

"¿Cuál es tu color favorito?" preguntó.

"Depende del día" dije encogiéndome de hombros

"¿Cuál es el de hoy?" preguntó

"Café, supongo" encogí mis hombros nuevamente.

"¿Café?" preguntó incrédulo.

"Sí. Café es un color cálido. Más interesante que el verde. Hay demasiado verde aquí. Pensarás que después de vivir aquí durante diecisiete años deberías estar acostumbrado" dije al aire. Entonces me di cuenta que lo había dicho en voz alta y me ruboricé. Le eché un vistazo a Edward para ver qué tan anormal había pensado que era, pero encontré que el me observaba fascinado.

"¿Quién es tu papá?" preguntó.

"Y ¿eso por qué importa?" pregunté.

"Solo quiero saber" dijo.

"Su nombre era Charlie Swan. El nombre de mi madre era Renee" dije.

"¿Era?" preguntó.

"Murieron hace cuatro años. Vivo con mis hermanos Quil y Embry" dije.

"¿Tienes mascotas?" preguntó.

"No. Renee era alérgica a los animales así que no tuve ninguno. Ahora no podemos permitirnos tener una mascota" dije.

"¿Tus hermanos trabajan?" preguntó Edward.

"Cuando no están corriendo por ahí trabajan en una tienda" dije.

"Tu familia suena interesante" dijo.

"No realmente. ¿Qué hay de ti? ¿Cuántos años tienes?" pregunté.

"Diecisiete" dijo instantáneamente.

"¿Diecisiete cuando fuiste mordido?" pregunté. Edward asintió. "Así que, ¿cuántos años tienes en realidad?"

"He sido vampiro por ochenta años" dijo.

"¿Y vives solo?" pregunté.

"Vivo con mi familia: Carlisle, Esme, Rosalie, Emmett, Jasper y Alice".

"¿Carlisle es el doctor, verdad? Pregunté. Edward asintió.

"Emmett, Rosalie y Jasper se graduarán de preparatoria este año y Alice y yo estaremos en segundo" dijo. (N/T: Realmente no estoy segura cómo se maneje el sistema educativo en Estados Unidos ya que manejan lo de Senior y Junior, pero más o menos me doy una idea en base a lo que mencionan en los libros). Le eché un vistazo a mi reloj. Quil y Embry estarán en casa pronto.

"Me tengo que ir. Mis hermanos no saben dónde estoy y si huelen tu esencia en mi… bueno… tú entiendes" dije encogiéndome de hombros antes de ponerme de pie.

"Por supuesto. Espero verte de nuevo" dijo. Asentí y me fui de ahí. Corrí a casa en tiempo record. Cuando llegué me sentí tranquila al ver que Quil y Embry iban llegando después y tomé una toalla del baño para ducharme. Cuando fui a la sala los vi sentados en el sofá viendo un partido de béisbol.

Caminé hacia ellos y me senté a un lado de Embry. Quil le gritaba al hombre que corría a cuarta base. El hombre alcanzó la base y Quil lanzó sus brazos al aire con un fuerte silbido haciéndome agradecer no estar sentada junto a él.

"¿Cómo estuvo tu día?" preguntó Embry. Encogí mis hombros pero no dije nada más. Embry no me presionó al respecto y siguió disfrutando el partido. Esa noche estaba acostada en la cama viendo hacia mi ventana. En algún momento las nubes se despejaron dándome una vista clara de las estrellas y la luna llena. Pude escuchar a Quil y Embry roncando desde su habitación. La casa tenía tres habitaciones, pero ninguno de nosotros quiso quedarse en el cuarto de nuestros padres.

Entonces mi mente fue hacia Edward, el vampiro que había encontrado hoy. El era increíblemente hermoso. Decir que era guapo no era suficiente para esta criatura. Suspiré pesadamente y me giré dándole la espalda a la ventana. Entonces me di cuenta que había empezado a llorar pero no sabía por qué. Me di cuenta que me sentía sola. Mis padres se habían ido dejando a mis hermanos para cuidarme. He tratado de hacer que mi presencia no sea una carga y una orden, me había forzado a mí misma a crecer. Quil y Embry siempre me han dicho que actúe según mi edad en vez de una mujer vieja.

Edward tendrá diecisiete años para siempre, al menos físicamente. Mentalmente él rondaba los cien años de edad. Teníamos algo en común. Justo antes de caer en la inconsciencia me hice una nota mental de buscar a Edward en la mañana.

Fin del capítulo


(N/A): Gracias por leer el segundo capítulo de mi historia. Espero que lo hayan disfrutado del todo.

(N/T): Es un gusto saber que la historia les llama la atención. La verdad es que a mí también, por eso me propuse traducirla y le pedí permiso a Vampiress Bella 2009 para hacerlo.

Lo de siempre, háganme saber si algo no tiene lógica o hay algún error de ortografía (odio eso y por eso leo muchas veces cada pedacito que no me quede claro). Sólo les pido un bello review.

Besos y Mordidas

Carliitha Cullen