Hola! Gracias a todos por sus reviews. Debido al éxito obtenido he decidido actualizar hoy. Normalmente me gusta esperar una semana entre actualizaciones pero estoy contento por haber conseguido trabajo, jeje (Eso y que no se cuando vuelva a tener tiempo para escribir más).
Así que aquí está el segundo capítulo. Sasuke y Sakura no me pertenecen a mi.
Sasuke odia a Kami
Capítulo 2: Me faltó desayunar
Yo, Sasuke Uchiha, amo a Sakura Haruno. Es verdad. Es lo único que amo en esta miserable vida. Con Itachi muerto ella es lo único que me hace sentir vivo.
Cuando hace una semana se frustró mi primera vez…(Asi es, esa gran tarde de pasión con Sakura iba a ser mi primera vez...y pobre de quien se burle ¬¬)…pensé que había sido un rato de mala suerte y ya. Ese día me bañé 3 veces con agua helada y me dediqué a esperar la siguiente oportunidad para estar a solas con esa mujer tan linda que me vuelve loco.
Así que el miércoles cuando hablamos por teléfono en la noche y ella hizo el tono de voz más sexy que puede existir para decirme tres sencillas palabras…[Te necesito ahora!]…mi corazón se aceleró más que en una pelea. Tanto que hasta mis mejillas se sonrojaron. Yo le dije cuanto la deseaba y ella me volvió a invitar a su casa este viernes.
-Pero esta vez no se va a inundar la casa-
-Después de haber soldado la tubería con mi jutsu sería un milagro-
-No tontito…mis papás se van de viaje…y tu niña se va a quedar COMPLETAMENTE SOLA-
-Oh…-. Eso era tortura psicológica.
Cuando colgamos yo no podía dormir. Solo pensaba en ella, en besar su espalda desnuda centímetro a centímetro y causarle el más dulce de los goces. Puse bajo llave mi colección de "Kunoichis acaloradas" para no tener tentaciones y desconecté el internet. Estaba desesperado porque llegara ese momento y no sabía qué más hacer para calmar esas ganas demoniacas de poseer a Sakura.
El jueves pasó muy lento. No vi a Sakura porque ella tenía cosas que hacer, hasta que por fin llegó el viernes. Amanecí muy temprano y peor que burro en primavera. Iba por la calle camino a casa de Sakura y podría jurar que la veía en todos lados. Estaba tan ansioso por estar con ella que hasta olvidé desayunar.
Cuando llegué a casa de Sakura ella estaba esperándome afuera. Yo corrí hacia a ella con tal fuerza que mis labios la azotaron contra la puerta al comenzar a besarla. Ese beso tan candente me decía que ella estaba tan ansiosa como yo. Ese beso duró una eternidad y yo disfruté cada segundo de él. Entramos a la casa sin que nuestros labios se despegaran. Nos seguimos besando por la sala, por el comedor, por las escaleras y también a la entrada del cuarto de Sakura.
Al tocar su espalda en la cama mis labios se fueron directo a su nuca. El perfume que traía me volvía más loco que de costumbre. Quería comérmela toda en ese mismo instante, pero mi mente se sobrepuso y empecé a besarla muy lentamente. Bajando por la nuca hacia su blusa blanca, pasando mis labios por encima de la tela besando todo lo que había debajo de esa blusa. Sakura solo cerraba los ojos. Dulces sonidos de placer emanaban de sus labios rosas y yo sentía ese ardor crecer dentro de mí.
Ya no podía resistir más. Sakura debía ser mía. Metí mis manos por debajo de su blusa y comencé a acariciar su espalda. Estaba caliente y podía sentir el sudor transpirar hacia mis manos. Saqué discretamente una mano y la coloqué debajo de su muslo. Sin que menos se lo esperara la besé salvajemente. Mis labios hicieron contacto con los suyos y mi lengua buscó desesperadamente la suya. Ya había logrado besarla cuando la levanté.
Y en eso sucedió
-AHHHHHHHHHHHHHGHHHHH-
Mi pierna comenzó acalambrarse. Ya no pude sujetar a Sakura y vencido por su peso mi pierna se dobló. Sakura cayó al piso conmigo, provocándome un tirón en el gemelo
-Sasuke-baka!-
-Me dueleeeeeee, gomeeeeeen-
-Oh, bebé, lo siento mucho-, me dijo ella al darse cuenta que me había lesionado. Tenía el músculo de la pantorrilla encima de otro donde NO tenía que estar. Me dolía mucho.
-No te preocupes, ahorita lo arreglo-, me dijo. Y empezó a masajearme la pierna. Sus manos eran mágicas. El dolor comenzó a desaparecer casi inmediatamente y el músculo volvió lentamente a su lugar.
-Ay Sasuke-kun, tienes un esguince-
-Y eso es malo?-
Ella puso una cara de absoluta tristeza.
-Pues…la cura son dos días en reposo-
-Oh, ya veo…-
Mentira, yo quería volver a donde estábamos, volver a su espalda suave y a esos labios de fuego que me encanta besar, pero Sakura ya me estaba cargando y dejando en la cama.
-No te preocupes, voy a la farmacia por un ungüento. Ni se te ocurra moverte eh?!-
Y así Sakura despareció y yo me quedé con ganas de castear Amaterasu sobre todo el mundo. Cuando ella volvió había traído a su madre para que examinara mi esguince "por si las dudas". Su mamá me dijo que me había esguinzado la pierna "corriendo para ver a Sakura" porque no había desayunado, lo cual causo el calambre que al doblar feo la pierna se volvió esguince. Yo me quería morir.
Dos horas después, ya me dejaron volver a casa sobre mi propio pie.
-Gomen nee, otra vez-, me dijo ella, más apenada que la otra vez.
-No te preocupes, la tercera es la vencida-, le contesté yo tratando de sonreír.
Dos veces seguidas es algo posible, pero ya empezaba a sospechar lo que más adelante confirmaría…
MALDITO KAMI, PORQUE ME HACES ESTO???!!!!
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