Caída Libre


Parte II.- Vacío


"Y si fueras tú o si fuese yo,

¿Importaría más?

Pierdo todo, incluso a mí."


Salir. Salir. Salir. Llegar a la superficie, dejar el fondo oscuro y atemorizante. Salir. Romper las barreras, romper todos los esquemas y revelarse. Salir. Respirar profundo. Salir. Extender la mano y sentir el aire escurrirse entre los dedos. Más cerca, más cerca. Salida. Salida. ¡Salida!

Aire. Aire pudo. Respirar, inspirar y expirar. Agitadamente, lentamente. Dulcemente.

Romper las cadenas de la esclavitud, recuperar la luz de los días; como en aquellos cuando la inocencia estaba intacta y ni siquiera había sido arrebatada.

Libre. Libertad. Al fin había logrado su objetivo. Al fin Voldemort había sido destruido. Al fin había acabado con Severus Snape. Al fin él y su madre eran libres. No más temor, no más incertidumbre, no más dolor.

Dos años. Dos años desplegando y desarrollando su minucioso plan. Dos años para ganarse la confianza de Potter. Dos años para ser la mano derecha del occiso Lord Voldemort. Dos años en los que su alma hubo parecido morir un poco más por las atrocidades que había avisto y realizado bajo las ordenes del hombre-anfibio. Dos años aguardando, esperando; manteniendo un pedazo de su mancillada alma con la esperanza y la fe de salir victorioso. Dos largos y tomentosos años que finalmente habían culminado días atrás con la victoria del "¡Oh, héroe, Harry Potter!".

Todo había terminado. Su venganza había sido finamente ejecutada. Venganza que sabía dulce y amarga.

Su madre volvería a la sociedad como sobreviviente del Círculo Oscuro bajo la amnistía del Ministerio y alegando "Amenaza de Muerte". Ella retomaría los pedazos de su vida anterior y reconstruiría una nueva en la que Lucius Malfoy no tendría lugar. Tal vez, él tampoco.

Su padre permanecería encerrado. Eso le dolía más que nada por el orgullo herido. Sabía que su progenitor merecía estar allí donde estaba; después de todo, él sí se había unido al Ex-Lord Oscuro en busca de poder y, actuando bajo su propia y gustosa voluntad. Quería a su padre, pero el hombre tenía que obtener su castigo.

Él… Él sería libre. L-I-B-R-E. El Ministerio haría saber a la sociedad su desempeño crucial durante la guerra. Lo nombrarían "Héroe de Guerra", le otorgarían la Orden de Merlín, Primera Clase; y podría re-armar su vida a su antojo.

Todo había salido bien. Absolutamente todo.

Aun así, no podía evitar preguntarse: "¿Y ahora qué?".

Su único motivo para seguir con vida y luchando había desaparecido, ya nada le impulsaba a continuar entre los vivos. Había perdido su Leiv Motiv, por decirlo de alguna manera.

Salir. Salida. Respirar. ¡Aire! Para. Libertad. Respirar. Aire. Satisfacción. Para. Libre. Algo¡por favor, algo más! Para. Nada. Nada. Vacío. Nada.


¡Hola!

Esta ha sido la segunda parte de la historia. Nuevamente corto, pero espero que bueno.

¡Gracias por leer!

¡Hasta la Próxima!

-.-Terry Moon-.-