Objeto: Harina

Lugar: Cocina


Ya era de noche pero esa noche no tenía sueño así que, aburrida, decidió hacer un pastel, haber si le entraba sueño haciendo algo.

Empezó a colocar en la encimera todo lo que necesitaría: agua, huevos, levadura, azúcar, chocolate… harina. No la encontraba por ninguna parte cuando calló en que la había colocado en el estante de arriba por que no le quedaba hueco abajo. Se acercó al mueble y abrió la puerta.

"Genial"- pensó pues estaba arriba del todo y no llegaba con el brazo.

En ese momento abrieron la puerta de la cocina y entró alguien.

- Señora Lovett, ¿está bien?- preguntó Sweeney que se había alertado de los ruidos.

- Sí, sí. Es que no llego a coger la harina- dijo y señaló arriba.

Sweeney extendió el brazo y la cogió sin problemas, después, se la dio a Nellie que empezó a la fabricación de la tarta.

El barbero seguía parado cerca suyo observándola cuando, por un movimiento erróneo de ella, le cayó encima bastante harina.

- Lo siento, lo siento- se disculpaba y se acercó a él para intentar quitarle la harina.

- ¿Lo siento?- el fue rápido hasta la encimera, cogió más harina y se la echó encima a ella.

Sweeney empezó a reírse pero se le acabó la gracia cuando le cayó de nuevo harina.