Disclaimer: Ojala nos pertenecieran, pero no.
Alfín el segundo capitulo. Espero que con este capitulo atraigamos su atención .
Este capitulo, sinceramente, me lo dedico a mi. Por ser la primera vez que termino un segundo capitulo y estoy dispuesta a seguir con el tercero XD.
Que lo disfruten.
Capitulo 2: La Carta De Sirius
Caminaba tranquilamente sobre el agua. Miraba a su alrededor y no encontraba nada a lo lejos. Solo agua. Jamás había tenido un sueño tan tranquilo. Así que, sentándose en el agua, cerro los ojos pensando.
Repentinamente, el ambiente se sentía húmedo y donde estaba sentado, que hace unos momentos era agua, se sentía duro. Abrió los ojos y se encontró en el medio de un bosque. Curioso, empezó a caminar alrededor del bosque. Su cicatriz empezó a arder. Soportando el dolor, seguía caminando adentrándose cada vez mas en el bosque. Mientras más se adentraba, más le dolía la cicatriz. ¿Por qué seguía adentrándose en el bosque? Eso le causaba más dolor...
Se tapó los ojos deseando que el dolor se fuera.
Y se fue.
Los abrió una vez mas y deseó no haberlo hecho.
Sus manos estaban cubiertas de sangre.
¿Sangre?
Mas bien parecía... Veneno.
Alzó la mirada al sentir una presencia. Allí, enfrente de él, yacía el cuerpo de una joven. Mas bien, solo podía ver la silueta de un cuerpo, pero savia que era una mujer. Se acercó a ella y volteo su cuerpo.
Otro error. La muchacha estaba muerta. Sabia que estaba muerta, pero aun así sus labios estaban moviéndose, pronunciando algo que no podía entender.
Su cicatriz volvió a arderle. Miró a su derecha y, a lo lejos, podía ver como Voldemort se acercaba a él. No podía dejar de verlo.
Sintió algo liquido escurrirse entre sus manos. Volvió su cabeza al cuerpo de la muchacha y este se estaba derritiendo en sangre.
Por todo el bosque podía escuchar la misma palabra una y otra vez.
"Forks, Forks, Forks, Forks..."
Con cada paso que Voldemort daba hacia él, un "Forks" se escuchaba mas fuerte que el anterior.
Este era su fin...
"¡Pero si duerme más que yo!" – La voz de Ron se escuchó por toda la casa mientras este le lanzaba un almohadazo a su amigo.
Harry abrió los ojos y se sentó en su cama exaltado y lleno de sudor.
"¿Estas bien, Harry? – Hermione se levantó de la cama de Ron para sentarse al lado de Harry, mirándolo preocupada. Harry no contestó y esto, entonces, preocupó a Ron que se sentó al otro lado de Harry.
Con sus amigos a los lados, se dio cuenta que todo aquello había sido un sueño. Cerró los ojos suspirando y se levantó de la cama hacia el baño para echarse agua a la cara.
¿Qué había sido ese sueño? Y ¿Qué era Forks?, ¿Quién era esa muchacha? Sabía que Voldemort estaba detrás de ella. "Voldemort esta detrás de una mujer para beber su sangre" Escuchó a su mente decir. Debía ser ella. Pero, ¿Dónde la encontraba?
Su cabeza daba vueltas y vueltas. Hacia como más de un mes que Dumbledore le había aclarado cual era su misión y como podía superar a Voldemort.
Pero, no sabía nada al respecto aparte de que era mujer. Ni siquiera sabía la edad de ella, ni su físico. ¿Cómo voy a reconocerla si algún día me la tropiezo? ¿Si tal vez la encuentro, como contarle que está en peligro de muerte por que el mago tenebroso más poderoso de todos los tiempos la busca para asesinarla y así, poder beber su sangre para hacerse más fuerte? ¿Cómo saber si esta mujer es buena o mala? O ¿Qué si Voldemort la encuentra primero o si ya la encontró?
Unas palmadas en la puerta del baño sobresaltaron al chico. Abrió la puerta y una caja le golpeó el pecho.
"¡Mas vale que nos cuentes que soñaste y que no me vuelvas a dar tal susto!" – Hermione se puso las manos en la cintura con el ceño fruncido y se volteó, caminando de vuelta a la habitación.
Harry recogió la caja que Hermione le había tirado y, a pesar de no tener sus espejuelos, pudo notar que era un regalo. ¡Claro! Hoy era su cumpleaños. Sonrió abiertamente recordando que ahora podía hacer magia fuera de Hogwart y salió corriendo detrás de Hermione.
"¡Harry!" – Ron se le fue por detrás, echándole un brazo por el hombro y le empezó a rasparle la cabeza con el puño. – "Eres un idiota, no lo vuelvas a hacer."
"Perdón, no me di cuenta." – Harry aun tenía su gran sonrisa. Mientras Hermione se sentaba y cruzaba las piernas sin mirar a Harry, este cogió su varita.
"¡Accio espejuelos!" – Rápidamente los espejuelos vinieron hacia él, pero detrás suyo, dándole en la cabeza. Ron se echó a reír y Hermione no pudo evitar una sonrisa.
"¡Felicidades, Harry! Lamento haberte tirado tu regalo."
" No te preocupes, Hermione" – La chica le sonrió y salió de la habitación diciendo que iba a ayudar a la Sra.Weasley con los preparativos de la boda de Bill y Fleur que se celebraría mañana.
"Aquí está mi regalo, Harry. ¡Feliz Cumpleaños, compañero!" – Harry le sonrió abiertamente cogiendo su regalo que parecía... ¿Un libro?. Harry alzó una ceja en dirección a su amigo y este simplemente sonrió incitándolo a que lo abriera.
Al abrirlo se encontró, precisamente, con un libro llamado Doce Maneras Infalibles para Encantar a las Chicas. Miró a Ron con una sonrisa, dándole las gracias y prosiguiendo con el regalo de Hermione. Cuando lo abrió no pudo evitar preguntarse; ¿Por qué Hermione le regalaría un collar?. Ron también se extrañó, pero le dijo que seguramente tenia algún propósito. Guardó los regalos en su maleta y bajó a la cocina con Ron.
Cuando llegó a la cocina, esta estaba abarrotada con personas.
"Harry, querido. Felicidades. Arthur me mandó a felicitarte, tuvo que irse temprano para el trabajo." – La Sra.Weasley se acercó a él dándole el regalo de parte de su marido y ella. Era un reloj. – "Es costumbre de los magos regalarle un reloj a un joven mago cuando alcanza la mayoría de edad. No es mucho... Creo que le pertenecía a un familiar que no cuidaba bien las cosas..." – Harry no la dejó terminar y la abrazó.
"Gracias, Sra.Weasley." – Le sonrió y se fue a saludar a todas las personas que se encontraban allí para felicitarlo y darle su regalo.
Pero a él no le interesaban los regalos. Lo que le importaba es que estuviesen allí, las personas a las que él apreciaba. Personas que probablemente jamás volviese a ver... Hagrid, Lupin, Tonks, los gemelos, Bill, Charlie, entre otros. Cuando se acercó a Lupin, lo notó cansado comparado con Tonks quien radiaba en felicidad.
"Felicidades, Harry." – Le puso una mano en el hombro y le susurro algo al oído. – "Después de todo esto necesito hablar con ustedes tres."
Harry asintió. Subió a su habitación para poner sus regalos en la maleta, junto con los de Ron y Hermione. Cuando se volteó para regresar al comedor, se topó con Ginny.
"¿Podemos hablar?" – Su corazón dio un vuelco. Ginny quería hablar con él.
"Claro. ¿Sobre que quieres hablar?" - Trató de sonar sereno.
"Es... Quería darte mi regalo." – Ginny se acercó a él. Harry se puso un poco nervioso. No podían volver, debía protegerla de Voldemort y los mortifagos.
"Ah, bueno. Pues... Dámelo." – Se sentía estúpido. No sabia por que estaba tan nervioso.
"No sabia que darte de regalo."
"No tenias que darme nada."
"Quería darte algo por lo cual me recordaras. Algo que no tuvieses que cargar contigo en tus viajes. Así que... Pensé en esto."
La distancia que había entre los dos se cortó. Ginny estaba besando a Harry. Un beso suave, tierno. Era el mejor beso que Harry había tenido. Por un momento pensó en que era mejor que volar sosu escoba. Ginny se separó de él y lo miró directamente a los ojos.
"Suerte, y no me olvides."
"Aun sin este regalo, jamás te olvidaría. Pero, Ginny..."
" Lo sé, Harry. No te preocupes. No sueño con una boda o hijos. Pero, ¿Estas seguro que no puedo ir con ustedes?" – Por un momento Harry quiso decirle que sí. Pero, no podía. Ginny tenía que estar segura, no podía seguir perdiendo mas seres queridos.
"Estoy seguro." – Ginny bajó la cabeza sonriendo.
"Esta bien. Entonces... Creo que deberías bajar al comedor, todos están esperando."
Y eso era lo que más le gustaba de Ginny, no era una llorona. Sonriendo siguió a Ginny escaleras abajo hasta el comedor. Allí estaban todos, hasta la familia de Fleur. Definitivamente, este era el mejor cumpleaños que había tenido.
"Felicidades, cuídate y espero verte en Hogwarts. Hay algo que quiero enseñarte." – Hagrid le guiñó un ojo a Harry haciendo que este se sintiera mal. Ni él, ni sus mejores amigos, volverían a Hogwarts.
Harry solo pudo sonreírle mientras salía de la Madriguera.
"Él entenderá." – Le susurró Hermione al oído. – "Vamos al cuarto, Lupin quiere hablar con nosotros."
Con toda la felicidad que había tenido en el día, se le olvidó la charla que le esperaba con Lupin. ¿De que querría hablar?.
Siguió a Lupin hasta la habitación donde estaba pasando las noches con Ron.
Lupin se detuvo en la entrada de la habitación y esperó a que el trío pasara para cerrar la puerta tras de si.
"Vayamos directo al punto, ¿No?" – Lupin los miró a cada uno a los ojos. Luego suspiró. – "Es un poco obvio, al menos para mí, que no regresaran a Hogwart."
Hermione se sonrojó, Ron alzó una ceja y Harry miró incrédulo al ex profesor.
"¿Cómo se dio cuenta?" – Harry no podía conseguir la respuesta de cómo lo supo.
" Ahora mismo, eso no tiene importancia. ¿Cuándo piensan irse?"
"Después de la boda." – Al parecer Hermione no consideraba peligroso que Lupin supiera un poco de información.
"Me lo imaginé... Bueno, ya no les pregunto más, supongo que quieren irse en secreto."
"Así es." – Hermione pareció tranquilizarse un poco.
Harry se acercó mas a Lupin y susurró. – "¿De que nos quiere hablar?"
"Mas bien, les quiero dar algo que me dejó Dumbledore antes de... morir... De parte de Sirius."
Harry volteó su cabeza y pudo notar como a Hermione se le aguaban los ojos y como Ron miró hacia otro lado. Lupin sonrió. Harry sentía que el pecho se le oprimia.
"Al parecer Sirius nos ocultó uno que otro secreto. No sé por que Dumbledore estaba en posesión de esta carta." – Mientras decía esto, metía su mano en el bolsillo de sus pantalones y sacaba una carta. – "Tampoco sé por que Sirius no nos dijo nada. Pero... Dumbledore me dijo que te la diera cuando lo considerara necesario. Creo que no es necesario para nada... Pero, ya que no volverás y no sé si..."
Volveré a verte. Esas fueron las palabras que Lupin no pudo decir. Le extendió la carta a Harry y se fue de la habitación, no sin antes despedirse del trío y darles unas direcciones con ciertos datos que debían leer después de la carta.
A Harry le temblaban las manos. ¿Qué secreto le ocultó Sirius?. Abrió la carta con cuidado de no romperla. La desenrolló y leyó en voz alta:
Querida Hija:
Ya sé que tus padres adoptivos no quieren dejarte que me veas. Lamento mucho que tengas que pasar por esta situación, si tan solo hubiese sabido...
Perdón, no debo mortificarte con un pasado del cual no se puede hacer nada ya. Espero que estés recibiendo mis cartas.
Deseo verte, ver si te pareces a mi o a tu mamá... Espero que hayas salido a mí, soy mas guapetón. Aunque en personalidad tienes que haber salido a tu mamá, si hubieses salido a mí, hace mucho tiempo te hubieses ido de esa casa.
Tu mamá era una muy buena persona, leal, caritativa, bondadosa, humilde... Era un ángel. Lamentablemente, por culpa de esta maldita guerra, el señor tenebroso, del que te he hablado, la mató. No sabia que había tenido un bebe hasta el año pasado que Dumbledore me lo contó.
Pero nada. Ahora solo me gustaría pasar un tiempo contigo, ya ves, no puedo salir mucho por que me buscan en el mundo mágico.
Por cierto, tienes un primo, se llama Harry. El es mi ahijado, si lo llegas a conocer algún día, dale mucho cariño, él es huérfano como tu (y como yo en cierto modo).
Aun sigues viviendo en Forks, ¿verdad? Espero poder ir a visitarte, Angela.
No me olvides.
Tu papá,
Sirius
Aqui se acaba el capitulo 2. Sip, hay ciertas cosas sin aclarar. como por ejemplo: ¿Cual es el proposito del collar que le regala Herm a Harry?, ¿Que son esos datos que Lupin les dejo al trio?
Esas pregs se contestaran eventualmente, seguramente en el capitulo 4.
En el siguiente capitulo, comenzaremos con Twilight
Por favor dejen un review, no cuesta mucho Aceptamos hasta tomates con lechuga y huevo! XD
Gracias!
ATT: Ladys-Fantasy & Hajabeg452
