Segunda y última parte de este fic nOn, disfrutenlo :3
-¿Acaso te rechazó?- preguntó Hikaru esta vez con mayor enfado que la vez anterior, pero al mismo tiempo con un tono de sorpresa.
-I, ie, sólo que… me cuesta encontrar las palabras adecuadas- en ese momento los gemelos se miraron con complicidad, como dándose una señal para comenzar una nueva artimaña.
-¡¡Haru-chan!!, Usa-chan quiere comer pastel contigo ¿ne Takashi?
-Hai- ambos sempais aparecieron de improvisto, y claro no podía ser una última celebración del Host Club sin los mayores del grupo, sin embargo su aparición fue también estrategia pues los gemelos rápidamente habían desaparecido del lugar.
-Eto… arigato, demo no tengo hambre
-Haru-chan, ¿por qué no vas y le dices a Tama-chan lo que sientes por él? ¿ne Takashi?
-Hai… no es bueno que ocultes lo que sientes, decírselo no te hará daño- ellos lo sabían, todos lo sabían, ¿acaso ella y su sempai eran los únicos que no se habían dado cuenta de los sentimientos del otro?
-Necesito valor- musitó cabizbaja
-De eso no te preocupes- los gemelos habían vuelto, situándose cada uno a un lado de Haruhi- Toma
-Esto, es… ustedes ¬¬
-Bebe un poco, con eso se te pasará el miedo y tendrás valor para ir por Tono- repetían al unísono tratando de convencer a Haruhi.
Sin que Haruhi se diera cuenta la música se había vuelto mucho más lenta y más romántica, claro.
-Pero yo no bebo
-Pero la gente ebria siempre tiene más valor, ¿ne sempais?
-Hai!!- apoyo animosamente Honey-sempai
-Pero no quiero quedar ebria -.-U- se decía para sí mientras veía con temor la fina copa que los gemelos le acababan de facilitar, de pronto divisó a su sempai, comenzaba a bailar con una de sus clientas, se veía tan hermoso, quería abrazarlo, besarlo, decirle una y mil veces lo que sentía, pero otra vez volvía a su mente su falta de valor, en ese momento y sin pensarlo bebió lo que había dentro de la copa, el sabor no era el más agradable, pero si eso la ayudaba a tener más valor, entonces bien valdría la pena.
-Ve por el Haruhi- a pesar del dolor que aquello les causaba no estaba en los planes de los gemelos el que Haruhi se quedara callada, pues bien sabían que el idiota de Suou Tamaki era la persona que más feliz hacía a la chica.
-Chicos, domo arigatou gozaimasu- más agradecida no podía estar, ellos eran, sin duda, los mejores amigos que podía haber, no por sus trucos extraños para tomar valor, sino porque siempre y donde fuera la estarían apoyando, en las buenas y en las malas, siempre estarían con ella.
Se puso de pie y lentamente caminó hacia donde estaba su sempai, al parecer el alcohol comenzaba a hacer efecto, o al menos eso quería pensar, al llegar a donde estaba él le tomo de la mano alejándolo suavemente de su pareja de baile, la cual perfectamente y con toda serenidad comprendió la situación, lentamente se acercó más a él y de pronto sin darse cuenta lo estaba besando, no sabía cuando ni como tomó tanto valor para hacer aquello, quizás era porque el alcohol había comenzado a recorrer su sangre, quizás porque se dio cuenta de que ya no podía ni quería retroceder, sin embargo la única verdad era que fuera por lo que fuera quería hacerle saber sus sentimientos, quería ser la razón por la cual él se quedara en Japón.
El rubio estaba anonadado, al principio no supo como responder, pero al comprender por fin la situación con toda delicadeza correspondió a Haruhi en aquel beso, tan tierno y tan cálido como nunca antes pudo imaginar. Luego de aquel beso y en un suave abrazo ella le susurró al oído:
-Sempai, Te quiero ¿acaso esta razón no es suficiente para que te quedes?
-No hay mejor razón que esa- nuevamente la volvió a besar, esta vez tomando él la iniciativa claro.
Luego de aquel beso los ojos de la castaña se humedecieron y sin saber por qué las lágrimas comenzaron a brotar.
-Sempai baka… te quiero como nunca quise a nadie- no quería que aquello fuera un sueño, no quería perderlo, no cuando estaba totalmente segura de lo que sentía, de lo que ambos sentían, impulsivamente lo abrazó con todas sus fuerzas, como para que no se le fuera a escapar- baka… dime que me quieres, abrázame y dime que no te irás… onegai.
-Claro que te quiero, daría mi vida por ti, si lo me pides te abrazaré toda la vida, nunca estarás sola, siempre seremos tu y yo, nunca me alejaré de ti- y dicho esto se volvieron a besar, tan dulce era aquella escena, todos lo habían observado, nadie quería interrumpir.
Finalizado aquel tercer beso todos en el salón comenzaron a aplaudir ante la maravillosa escena que habían presenciado, y la música comenzó a sonar con más fuerza que antes, todos los presentes volvieron a bailar.
-Tamaki baka ¿si no te lo decía pretendías quedarte callado?- le decía suavemente, mientras continuaba abrazada al rubio sin hacer caso a la música, manteniéndose ambos en ese abrazo estático, del cual no tenían intenciones de apartarse.
-Quizás, pero de todas maneras, ya te me adelantaste ¿no?
-Baka
-Esto es lo mejor ¿ne Kaoru?
-Si son felices, nada podemos hacer allí, más que apoyarlos en su decisión- les dolía ver esa escena, pero mayor era la alegría que sentían al ver la sonrisa de los enamorados, de sus amigos y las personas a las que más le debían.
-Así que por fin esos dos se declararon lo que sentían- y una de sus típicas sonrisas se dibujó en el rostro del rey de las sombras.
-Kyou-chan, Tama-chan ya no se irá a Francia, ¿ves?
-De todas maneras no se iba a ir- sus lentes adquirieron ese brillo que ya era tan normal en Kyouya-sempai cuando planeaba o sabía de algo que los demás no.
-¿Nani?- dijeron los demás al unísono.
-Acabó de hablar con Eclair-sama y al parecer la madre de Tamaki se encuentra mucho mejor, además algunas fuentes me confiaron que Eclair-sama se habría comprometido en secreto con un muchacho de alguna familia importante de Francia…
-Lo sabías desde el principio ¿ne sempai?- reprocharon los gemelos al unísono.
-Así que como se darán cuenta la abuela de Tamaki habrá desistido a la idea de este matrimonio arreglado, permitiéndole a su madre venir a Japón cuando desee.
-¿Sí lo sabías por que no lo dijiste antes?- los gemelos insistían en reprochar, pero tal como hacía con Tamaki, Kyouya no les prestó mayor atención.
-Pero si Kyou-chan les hubiera dicho, ellos no estarían así, ¿ne Takashi?
-Hai
Tenían razón, aquel era el empujón que esos dos necesitaban para percatarse de lo que todos excepto ellos dos sabían: los sentimientos de uno para con el otro.
-Morimos por ver la cara que pondrá Tono cuando se entere de lo que Okaasan le estaba ocultando- decían los gemelos entre risas, pero la verdad era que todos esperaban ver la cara de esos dos cuando se enteraran de lo que el rey de las sombras les había ocultado, pero no en aquel momento, pues esa era su noche, en un acuerdo mutuo y silencioso decidieron revelar aquello durante la reunión de día sábado que solían hacer solemnemente desde la graduación de los mayores.
Fin
