Capítulo 2: Karamatsu oniichan

En medio de aquella pequeña sala y con los rayos del sol de la tarde entrando por la ventana se encontraban los seis hermanos reunidos en círculo sobre el tatami, quizás uno de ellos no se encontrará en sus plenas facultades mentales porque ahora era un bebé, pero las reuniones no se podían hacer si faltaba uno de ellos. Ichimatsu se encontraba sentado entre las piernas cruzadas de Karamatsu mientras jugaba con un pequeño peluche de gato que encontraron entre sus cosas balbuceando cosas que a veces les resultaban inentendibles a los demás ahí presentes.

¡Bien, comencemos la reunión táctica de "Ayudar a Ichimatsu a volver a la normalidad"! –habló animado Osomatsu mientras lucía un colorido e hinchado ojo morado en su cara.

Síiii~ -fue la respuesta a coro del tercer, quinto y sexto hermano presentes que tenían también grandes chichones en la cabeza.

Vamos, Karamatsu, quita esa cara hombre que esto es serio – regaño el mayor mientras se cruzaba de brazos y negaba con la cabeza en su dirección.

Chaqueo la lengua a la vez que un tic producto de la molestia se instalaba en una de sus cejas fruncidas, no podía creer la desfachatez que tenía su hermano mayor.

Después de reponerse del shock inicial que le supuso que el más pequeño pronunciara su nombre el mayor lo había tomado en brazos e intentado huir a tierras más seguras dentro de la casa ya que vio de reojo como el mayor de los sextillizos se acercaba tambaleante y con la cabeza gacha al pequeño, pero no lo suficiente para esconder la sonrisa depravada que le bailaba en los labios mientras reía como un loco y murmuraba cosas como "ahora el mío, Ichimatsu… di oniichan"

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Reacciono lo más rápido que pudo tomando a su hermano entre sus brazos y corrió por su vida y la del bebé Ichimatsu, pero cuando iba a salir de la habitación sintió como unas manos se aferraban a sus pies y casi lo hicieron trasbillar con el niño en brazos, se volteó molesto viendo como Choromatsu y Jyuushimatsu rían como enajenados y se aferraban a sus tobillos con fuerza murmurando lo mismo que el mayor de los Matsuno mientras Totty caminaba lentamente hacia ellos en el mismo estado que los otros, ¿cuándo esto se había vuelto una película de zombies? Pensó asustado cubriendo lo más que podía con su cuerpo a Ichimatsu.

Luego de un rato huyendo por la casa de las rápidas manos de sus hermanos llegó a un punto en que simplemente se vio acorralado y no tuvo más opción que meter al pobre Ichimatsu a un armario mientras arremetía contra los demás.

Gruñó un poco molesto recordando la situación, a él no le gustaba ser violento con sus brothers, los atesoraba demasiado a todos, pero si la situación lo ameritaba él no dudaría en ser el primero en colocar sus puños en posición de ataque. Y porque no decirlo, le molestaba que aquel bastado que tenía por hermano mayor le haya puesto tanta resistencia.

Bien, bien – comenzó Choromatsu viendo la tensión crecer en la habitación entre los dos mayores- El primer punto a tocar en esta reunión es: los cuidados del estado actual de Ichimatsu.

Todos voltearon a mirar al susodicho que estaba felizmente mordiendo una de las patitas de aquel peluche de gato sin preocuparse de nada a su alrededor. Vestía una de las camisetas de manga corta de Karamatsu que lo cubría casi en su totalidad en vez de la sudadera morada que ocupaba cuando Jyuushimatsu lo trajo a casa, puesto que después de noquear a sus hermanos e ir a sacar al pequeño del armario se dio cuenta que el pobre se había orinado encima del susto mojando la sudadera en el proceso. Un buen baño después y se encontraba sentando entre sus piernas con su camiseta.

Creo que tiene hambre –soltó Jyuushimatsu acercándose al bebé y haciéndole morisquetas- ¿Qué comen los bebés?

Pues… ahora mismo por su apariencia y como se expresa Ichimatsu debe tener aproximadamente 1 año y medio, así que no es necesario que se alimente solo de papillas, puede comer sólidos crudos y cocidos – respondió Choromatsu en tono experto, picando la atención de un curioso Osomatsu.

¿Y tú como sabes tanto de bebés, Pajamatsu? –se estiró hacia adelante para poder mirarlo más de cerca con una sonrisa pícara en el rostro

Antes de que el otro se pudiera siquiera quejarse por ser llamado Pajamatsu el de rosa contestó sin apartar la mirada de su smatphone – Detrás de la alacena tiene guardado su "plan de vida con Totoko-chan" y ahí tiene escritos los cuidados del hijo que van a tener juntos desde el día de su nacimiento.

¡T-TOTTY!

La escandalosa risa de Osomatsu se escuchó por toda la casa mientras Choromatsu estrangulaba al menor con la sangre hirviéndole en la cara- ¡Creo que voy a romperme una costilla!

¡Ichimatsu niisan tiene hambre! –habló Jyuushimatsu por sobre el ruido de la sala llamando la atención de los demás quienes se acercaron para ver como el pequeño masticaba con ahínco el dedo índice del quinto Matsuno que mientras tanto lo miraba con una sonrisa en el rostro, sin importarle que en el proceso el pequeño lo hiciera sangrar.

Quita tu dedo, my little Jyuushimatsu, te esta lastimando – dijo al fin Karamatsu luego de un momento en silencio escuchando la pelea de los otros tres. Quito el dedo de su hermano de la boca del menor viendo perfectamente como los aún grandes y perezosos del bebé le hacían un puchero que le derritió el corazón.

Fue distraído nuevamente por un ruido y cuando miró a sus hermanos nuevamente sus cejas se fruncieron y ahora fue el turno de sus labios de agitarse con un tic de molestia, esperaba que el que Osomatsu y Choromatsu yacieran sobre un charco de sangre y que Totty lo acribillara con su forma frenética de tomar fotos no se volviera una costumbre.

~ O ~ O ~ O ~ O ~ O ~ O ~

Iban caminando tranquilos hacía el supermercado de la otra cuadra junto a Jyushimatsu y Todomatsu, los dos últimos iban unos pasos más adelante de él charlando sobre el pequeño Ichimatsu y lo adorable que era mientras el repasaba la lista de compras que tenía en su mano libre puesto que en con la otra sostenía a su hermanito. Varias veces lo miraba de reojo bajo los lentes oscuros y descubrió que, contrario a lo que esperaba, su hermanito en vez de mirar el paisaje no dejaba de verlo fijamente mientras chupaba una de sus manos – Realmente haces que piense que tengo algo en la cara – dijo con una sonrisa apenada a la vez que levantaba sus lentes y los colocaba sobre su cabeza, ganándose una sonrisa preciosa del infante que estiraba emocionado su pequeña manito ensalivada a su rostro.

Habían decidido separarse en dos grupos después de retomar la reunión: uno de los grupos se encargaría de ir con Dekapan a buscar el antídoto y el otro iría al supermercado en busca de comida, algo de ropa y juguetes para Ichimatsu. Osomatsu y Choromatsu conformaban el primer grupo puesto que como su experto en interrogaciones (Ichimatsu) estaba fuera de servicio por el momento, su hermano mayor iría en su lugar haciendo de policía malo y Choromatsu iría del policía bueno, además, cuando le entregó el dinero para ir al supermercado mencionó algo sobre "tranquilos, papá y mamá se encargaran del asunto" mientras se rascaba la nariz en un signo de despreocupación ganándose un fuerte golpe en el estómago de parte de Choromatsu.

Karamatsu niisan, ¡Karamatsu niisan te estoy hablando! –la voz del de rosa lo saco de sus pensamientos- Jyuushimatsu niisan y yo escogeremos la comida, tu mientras tanto ve a la sección de ropa infantil y escoge algo bonito para nuestro hermano. Nada doloroso, por favor.

No te preocupes, brother, my perfect fashion hará el trabajo – sin embargo su sonrisa confiada y el pulgar arriba no inspiraban confianza en el otro que lo miraba apático

Apresurémonos, Jyuushimatsu niisan, si lo hacemos rápido alcanzaremos a salvar a nuestro hermano – dijo comenzando a empujarlo a la sección de vegetales

¡Vegetales!

Sí, sí

Cuando los vio desaparecer entre los anaqueles suspiro sintiendo inmediatamente algo pequeño en su mejilla izquierda, giro encontrándose por quien sabe qué vez en ese día con la mirada brillante de esos grandes y perezosos ojos –Aaaa~ -balbuceó tocando su boca esta ocasión y riendo feliz de su hazaña.

Aaaa~ para ti también –dijo besando la palma de la mano que se apoyaba sobre sus labios, haciendo que el bebé lo mirará a él y a su manita con una mezcla de sorpresa y éxtasis, tanto que parecía que venía con brillitos incluidos. Rió enternecido, su hermanito era realmente adorable

Luego de eso se dirigió rápido a la sección de ropa infantil, lamentablemente como no tenía idea de bebés no sabía por dónde buscar y que tallas escoger. Era un desastre, ¿Cuál era la diferencia de una prenda de 24 meses y una de 2 años? Diablos, no tenía idea de por dónde empezar.

Iba caminando entre los anaqueles de ropa con un Ichimatsu apoyando la cabeza en su hombro con los ojos entre cerrados, al parecer caminar de aquí para allá lo había adormecido. Sonrió un poco viendo la cara somnolienta del pequeño, se notaba a leguas que luchaba por mantenerse despierto.

Él suspiro derrotado, iba a ir a buscar a sus hermanos y les diría a ellos que buscaran algo adecuado para vestir a Ichimatsu hasta que sintió como repentinamente levantaba la cabeza y empezaba a estirarse gimoteando en dirección contraria - ¡Aaam! ¡aaam~!

¿Hm? ¿Qué pasa? –preguntó mirando en la dirección que le apuntaba.

Y lo encontró, era perfecto. Sonrió victorioso levantando aquel pequeño enterito de plushie color violeta con diseño de gatito ¡hasta tenía un gorro con orejas!. Le bastó con verlo agitarse en sus brazos intentando coger la prenda para saber que era el correcto- Bien, llevemos este entonces.

La vuelta a casa había sido tranquila, Jyuushimatsu cargaba la mayoría de las bolsas cantando una alegre canción mientras Totty le sacaba fotos poco disimuladamente al pequeño Ichimatsu que dormitaba acurrucado en su hombro con su enterito ya puesto.

¡Ya llegamos! – anunció Jyuushimatsu al abrir estrepitosamente la puerta de la casa pero no hubo respuesta.

Al parecer no han llegado aún… pobre Dekapan –sacudió la cabeza con una sonrisa maliciosa Todomatsu.

Preparemos la cena mientras tanto – dijo Karamatsu mientras entraba a la casa y se dirigía a dejar al ya dormido bebé a la habitación.

¡Omurice! ¡omurice!

Bien, prepararé omurice

¡Yey! –corearon alegres ambos hermanos-

Karamatsu miró la hora en el reloj de la cocina, si bien a ellos cuatro se les había hecho tarde volviendo del supermercado ahora incluso tenia lista la cena y sus otros hermanos no daban ni luces de querer aparecer y él empezaba a preocuparse. Miró la sartén y dio la última vuelta al platillo de huevo cuando el quinto hermano se asomo por la puerta emocionado -¡¿Karamatsu niisan ya vamos a cenar?!

Sí, ve a preparar la mesa

¡Okay! –y volvió a desaparecer.

Sirvió los platos y salió al comedor con ellos en una bandeja donde ya esperaban Jyuushimatsu y Todomatsu sentados - ¡Dos Karamatsus especiales para my dear brothers!

¡Omurice! ¡omurice!

Gracias por la comida –dijo el menor sacándole una foto a su plato antes de empezar a comer

Sonrió satisfecho consigo mismo viendo a sus hermanos comer con ganas el platillo que había preparado con tanto amor, miró al costado de la habitación y vio como boca arriba en el futón Ichimatsu seguía dormido, bufó con una sonrisa apenada en el rostro, le pesaba un poco el tener que despertarlo pero debía hacerlo comer un poco al menos, un niño no debería pasar tanto tiempo sin comer. Se acercó despacio y le acarició el flequillo que dejaba ver el gorro del enterito, seguía igual de despeinado que siempre a pesar de ser un niño- Ichimatsu – dijo bajito – Vamos, es hora de cenar…

Lo vio abrir los ojos despacio y cuando se disipo un poco el sueño que nublaba sus ojos le sonrió acercando, como había hecho durante todo el día, las manitas para tocar su rostro- Aaam… Aamashuu

Sí, sí, Amashu vino a despertarte para cenar –dijo divertido y le beso nuevamente las palmas de las manos tomándolo en brazos para llevarlo a la mesa. No sabía que había hecho para ganarse el cariño del Ichimatsu bebé, pero la agradable sensación que se expandía en su pecho le parecía maravillosa.

El niño aún se miraba somnoliento y bostezaba a veces pero le sonreía de todas formas, lo sentó sobre su pierna izquierda cerca de la mesa baja y le acercó su plato de vegetales hervidos y arroz – Adelante, come –le dijo comenzando a comer el mismo de su plato con su mano derecha libre para que lo imitara.

No es justo, se supone que yo debería ser el más lindo de los sextillizos. Eso es trampa Ichimatsu niisan –a pesar de que lo decía en un tono de rabieta la sonrisa boba en sus labios le quitaba todo el peso al reclamo.

¡Niisan debe comer vegetales! –Jyushimatsu agarro con su cuchara unos cuantos vegetales desde el plato del menor para acercárselos a la boca - ¡Di "Ah" niisan!

Nooo –gimoteo mientras negaba con la cabeza con vehemencia estirándose hacia atrás para huir- Nooooo

Hey, hey, vamos, calma los dos –intentaba poner orden Karamatsu pero el niño tenía más fuerza de la que aparentaba y tuvo que ocupar sus dos manos para sostenerlo sin correr el riesgo de que se le cayera o se le escapara.

Lo tomó desde las axilas y termino por acercarlo a la altura de su cara solo para ver como dos gruesos lagrimones se colgaban desde sus párpados inferiores amenazando con desatar la tempestad – Oh no no… shh~ no llores – junto sus frentes arrullándolo un momento así en esa cercanía hasta que, como esperaba, las manitas examinando su rostro no se hicieron esperar – Jyushimatsu amablemente quería ayudarte a comer, nada más. No tienes nada de que asustarte – le dio su mejor sonrisa intentando tranquilizarlo pero parecía que el pequeño estaba más entretenido estirando su mejilla que poniendo atención a su sonrisa. Hizo el además de querer bajarlo hacia su pierna nuevamente pero no fue suficientemente rápido para detener lo que sucedió después.

Ichimatsu se había sujetado con fuerza a sus mejillas y antes de que pudiera bajarlo a su regazo este lo jaló hacia su rostro juntando sus labios en un beso casto. Su propia cara de sorpresa hacia competencia con la de grandes ojos dilatados que tenía Jyushimatsu y la de estupefacción de Totty, que del shock había apretado tanto su teléfono celular que la pantalla sucumbió a la fuerza y se hizo pedazos.

Escucharon un gran alboroto en la entrada de la casa y pasos apresurados corriendo hacia ellos.

¡YA SABEMOS COMO DEVOLVERLO A LA NORMALID-

Ambos se quedaron estupefactos en el marco de la puerta corrediza al ver la escena, una voluta de humo había aparecido en frente de Karamatsu segundos después de que fue consciente de los labios sobre los suyos, empezó a toser tapándose con un brazo la boca y la nariz, el humo era muy espeso dificultándole ver y respirar pero ya no sentía a Ichimatsu y comenzaba a desesperarse hasta que algo pequeño se aferró a su otro brazo con el que intentaba despejar esa neblina, visualizó una silueta dentro de aquel alboroto pero no era la misma silueta que había visto durante todo el día

Karamatsu oniichan…- Lo llamo una vocecita suave que no sabía de dónde venía.

Y al fin logro verlo, él y sus otros hermanos, aferrado a su brazo izquierdo mientras cerraba los ojos con fuerza, un Ichimatsu que aparentaba tener fácilment años. Finalmente levanto su cabecita pelinegra lentamente para mirarlo y al encontrarse de nuevo su mirada se aferro con un poco más de fuerza a su brazo sonriéndole mientras le repetía – Karamatsu oniichan…

¡¿EEEEEH?!