Nota: Aquí a Jason le hicieron algo parecido al tratamiento de Bucky para volverse Winter Soldier.

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Si aún pudiera sentir miedo se hubiera estremecido al oír las pesadas botas acercándose, sabía perfectamente quien era y lo que podía pasarle si le veía holgazanear así que se apresuró a levantarse del sucio catre donde dormía. Segundos después la imponente figura de su maestro apareció en el umbral de la puerta, llevaba puesto su traje de combate pero no la máscara así que podía ver con claridad el gesto de furia que tenía.

–Muévete mocoso, tenemos trabajo que hacer –sin esperarle dio media vuelta y se fue. Rápidamente se puso sus botas para ir tras su maestro, la madera podrida de las escaleras rechino pero no le tomo importancia, si se caía o lastimaba no tardaría en recuperarse.

Cuando llego a la sala había una mujer de traje negro, él la conocía, esos ojos verdes lo atormentaban todas las noches. Sin pensar en el castigo que podría recibir dio tres pasos atrás tratando de mantener una mayor distancia de ella. La mujer noto sus movimientos y sus labios rojos formaron una cruel sonrisa, su maestro también vio su vacilación, eso no era bueno.

– X –gruño el hombre de naranja y negro, no le agrado su comportamiento.

–Déjalo Slade, es normal su reacción. Después de todo él es lo que es gracias a mí. –La mujer se acercó, paso una mano por su cabello y no pudo evitar estremecerse, recordaba el dolor que esa mano podía causar. –Es bueno saber que aún me recuerdas, Red X.

Slade sonrió, Talia era despiadada. Años atrás había encontrado al moribundo ex Robin y salvado su patética existencia, utilizo el poso de Lázaro para arreglar su maltratado cuerpo dañado por la explosión del payaso y cuando estuvo listo lo entreno hasta volverlo el letal asesino que era.

Cambiarlo físicamente fue la parte sencilla, su mente fue diferente.

La avecilla quería volver con Batman, clamaba a voces que el gran murciélago lo encontraría y lo rescataría, oh como lamentarían todo lo que le habían hecho, ellos y Joker sufrirían la ira de Batman. Talia se encargó de borrar sus tontas esperanzas, le mostro como no solo Joker seguía vivo sino que había sido reemplazado, como Nigthwing entrenaba a su reemplazo cuando a él no le daba ni una mirada.

Cuando comprendió que nadie iría en su ayuda lucho con más ímpetu, debía salvarse el mismo. Pero no tuvo oportunidad, Talia tenía todos los recursos que podía desear; rompió su mente, borro todo lo que lo convertía en Jason Todd, en "Robin" y lo volvió "Red X" una herramienta que podía utilizar.

Una herramienta que regalo a Deathstroke.

Slade se había convertido en el principal lugarteniente de Talia, la actual Cabeza del Demonio, y como agradecimiento por sus servicios al derrotar a Ra's le entrego una sección de los ejércitos restantes y a su pequeño proyecto. Después de todo ya tenía otros en desarrollo.

La mujer había entregado a su maestro una carpeta, su próxima misión.

Al ver la información una levísima sonrisa se le dibujo.

Permaneció impasible entre las sombras mirando a su objetivo; era pequeño, ágil si, Nigthwing había hecho un buen trabajo pero no lo suficiente aun había torpeza en sus movimientos. Fue realmente sencillo capturarlo, casi sentía lastima por él, no le tendrían compasión en la Liga.

El pájaro azul fue más difícil pero también cayo, confió demasiado en su rostro, en que seguía siendo un aliado. Nigthwing era alguien emocional, quien se dejaba guiar por sus sentimientos y Red X supo utilizar bien la culpa que sentía.

Los amos estuvieron complacidos por su efectividad, así que le dieron una recompensa, el seria quien activara la silla en las sesiones del pequeño activo.

Lo haría pasar por los mismos tormentos que él tuvo que pasar, se arrepentiría de haber tomado el manto de Robin.

Así como el.