Momo, ya ves que si actualizo rápido ^_^ ya tengo todo el fic relativamente estructurado en mi cabeza... menos un par de escenas que no tengo ni idea de como voy a meter, o si las meteré siquiera porque son puros recursos cómicos sin verdadera relevancia para la trama. *Lee lo que ha escrito* O_O si parezco inteligente y todo.

Huntress-616 trama rebuscada no, trama muy vista XD No es lo mismo. Menos mal que me explicaste lo de la zanahoria vía msn, si no todavía estaría dándole vueltas. Contestando al punto 1: tanto como dar miedo... que en persona se me va mucho la olla, pero a la hora de escribir no tanto... a no ser que sea un fic absurdo tipo "vuelta a clase"... (LoL va a hacer dos años que no actualizo ese...) Eso si. Sabes que odio a Near, así que... sí. Como me de por meterlo que le confiese todos sus pecados a L y escriba su nombre en la Death Note. Le iría mejor *sonrisa malvada* Y... contestando ¿al punto 2? Si. Has acertado en una cosa. Light va a flipar mucho con la chavala XD. Más que nada por que hay que tener en cuenta que ella sabe quien es en realidad, conoce todos sus planes y va con L a muerte. Y claro, siendo como es Light y estando acostumbrado a lo que esta acostumbrado, bueno, ya te imaginaras.

Bueno, aquí llega la primera toma de contacto entre los personajes de Death Note y la chica sin nombre. Que por lo menos ya no se quedara sin nombre. Creo que no es un buen capitulo pero... bueno, solo es el primero y aún se esta planteando como va a ser la historia. El siguiente espero que sea mejor ^-^


No estaba en su cama. Eso lo tenía claro. Con lo susceptible que era ella con esas cosas, se dio cuenta incluso antes de despertarse. Y además, se sentía rara. Como mas ligera, mas pequeña...y... y ¡¿con mas pechos?

Además... ¿¡Qué había pasado con su pelo corto! Hacia años que lo llevaba muy corto para no tener que peinarse, pero ahora sentía el pelo tapándole la cara. Y para colmo sentía el cuerpo frío y entumecido. Estaba atontada.

Pero estaba tapada con un calido edredón y el colchón era blando y cómodo. Oía voces en lo que debía de ser una habitación contigua. Y la cuestión es que le sonaban...

—Entiendo los motivos que te llevaron a traerla aquí, pero aún así me parece arriesgado.

—Si Ryûzaki, pero no vi otra solución.

Un momento ¿Ryûzaki...?

—¿Has conseguido identificarla, Watari?

¿¡Watari! La chica abrió los ojos un poco sobresaltada. Se quedo un poco perpleja al ver que todo parecía dibujado, pero unos segundos después suspiró. Ya se había vuelto a quedar dormida viendo algún anime... Y, claro, con aquella última conversación del messenger era normal que soñara cosas raras. Que tampoco era la primera vez que le pasaba. Se aparto el pelo de la cara, y durante un instante observo la estilizada mano.

Valla, era la primera vez que soñaba que era un dibujo. Hasta ahora cuando soñaba con algún personaje de un anime, un manga, un videojuego, o una simple serie de dibujos animados, ella seguía siendo una persona en tres dimensiones. Bueno, eso explicaba por que demonios tenía tanto pecho de repente, y por que estaba tan delgada. Cogió un mechón de pelo y lo observó. Negro con las puntas de unos colores vivos que variaban entre el rojo y el naranja, imitando al fuego. Por la largura, debía de llegarle un poco por debajo de los hombros.

Torció un poco el gesto. Demasiado llamativo para su gusto.

Se incorporó, sintiéndose incómoda por el cambio repentino de la distribución del peso en su cuerpo y observó la habitación. Amplia, espaciosa, sencilla y agradable. La luz del sol se filtraba por las cortinas y se esparcía diáfana por la estancia. Los muebles no tenían un diseño del otro mundo, pero se veía que eran de madera de calidad. Las paredes estaban pintadas de color blanco.

Vamos, la típica habitación de invitados decorada lo justo para ser agradable, o eso le pareció a ella.

Se rascó la parte de atrás de la cabeza. A aquellas alturas del sueño, ya debería haber entrado alguien. Claro, que si estaba soñando con Death Note y si se le aplicaba algo de lógica, L debía estar observándola por las cámaras. Aunque sus sueños no solían tener mucha lógica precisamente.

Se encogió de hombros y se levantó, aunque le temblaron las piernas y volvió a quedar sentada en la cama. Aprovecho para mirarse, y sintió ganas de reírse. O tenía mucha autoestima o su subconsciente quería subirle la moral. Debía de haberse imaginado de forma completamente contraria a como era en realidad. Si estaba buena y todo.

Alzó la cabeza al oír la puerta, y se sorprendió bastante al ver quien entraba. Se suponía que a ella le gustaba L ¿Qué demonios hacia el psicópata de Light allí?

—Tranquila, no voy a hacerte daño —aseguró el castaño con una sonrisa que el debía de pensar que era irresistible y encantadora.

Como respuesta recibió una mirada asesina y desconfiada que le desconcertó profundamente. ¿Quien era aquella chica? Si normalmente caían a la primera sonrisa. Bueno, probaría otra táctica.

—Soy Light Yagami, encantado —aseguró sin disminuir la sonrisa, y pasándose la mano por el pelo.

La mano que no ocultaba detrás de la espalda por que era la que llevaba la cadena que le unía al detective, claro esta. Le había costado mucho convencer a Ryûzaki de que debían tranquilizar a aquella muchacha antes de avasallarla a preguntas. Se la veía tan dulce e inocente, con aquellos ojos verde esmeralda de largas pestañas y aquellos labios rosados. O al menos se la veía dulce e inocente cuando estaba inconsciente, por que en aquellos momentos parecía querer matarle con la mirada. Ni que fuera Kira.

—Prepotente.

Vale. Aquello no iba según lo planeado. Si no estuviera encadenado a cierto insomne escondido tras la puerta, y que parecía realmente divertido con la situación, se hubiera acercado a ella para crear algo de confianza. Pero en aquella situación era imposible. De todos modos, aunque el sentido común le dijera que despertarse en un lugar extraño tenia que asustar, algo le avisaba de que aquella chica no estaba asustada. Y de que el le caía mal por algún motivo. Tal vez debería enfocarlo desde otro ángulo. Una chica tan hermosa debía de ser también muy vanidosa, tal vez si hablaran de ella...

—Bueno, ¿y cómo te llamas?

—A tí te lo voy a decir.

Aquello empezaba a sacarle de sus casillas.

—¿Acostumbras a ser desagradable con la gente que trata de ser amable contigo? —preguntó Light con un deje mordaz.

Inmediatamente después inspiró hondo. No podía perder la paciencia así, era lógico que aquella chica estuviera a la defensiva.

—Normalmente no, pero es que tu me caes mal, señor "me-creo-mejor-que-todo-el-mundo-y-que-mi-super-pelazo-y-mi-sonrisa-perfecta-pueden-conquistar-a-cualquier-chica-que-usare-y-luego-tirare-como-si-fuera-un-pañuelo-de-papel" —soltó la chica, aunque le quedo un poco mas largo de lo que había esperado. Tenía que aprender a sintetizar un día de estos. Aunque la cara que estaba poniendo Light merecía la pena. ¿Se reía en sus narices o le incordiaba un poco más? Mejor lo segundo. Era divertido—Y dile a tu amigo que salga ya —añadió.

Los dos genios quedaron sorprendidos, aunque evidentemente ninguno de los dos lo demostró. Ryûzaki, viendo que era inútil que se ocultara durante más tiempo, entró en la habitación. El mas joven se esperaba que aquella muchacha fuera aún más desagradable con L de lo que había sido con él. Es decir... solo con el aspecto que tenía el detective ya invitaba a la desconfianza...

Con lo cual volvió a quedarse descolocado cuando ella le recibió con una sonrisa entusiasta.

Light tiró de la cadena intentando retener a su "mejor amigo" cuando este avanzó y en un par de zancadas se coloco frente a la chica, dejando sus rostros muy cerca el uno del otro, y subiendo un pie a la cama. Pero el detective se limito a dejar el brazo estirado hacia atrás para que los tirones no le molestaran demasiado. ¿Es qué no entendía que acercándose tanto podía incomodar a aquella chica, o incluso asustarla? Pero ella se limitó a observarle sin decir palabra.

—¿Cómo supiste que estaba tras la puerta? —preguntó L, llevándose el pulgar a los labios como era su costumbre, observándola sin parpadear.

—No lo sabía, solo lo dije por si acaso —admitió la adolescente, aguantándose la risa.

Light sonrío un poco. Aquella chica se salía de lo normal, eso estaba claro. Era incluso... interesante. Termino que nunca pensó que aplicaría a una mujer. (*)

El detective la observó desde su cercana posición. Aquella chica tenía una gran confianza en si misma, eso estaba claro. Normalmente las personas se incomodaban cuando las observaba así, invadiendo su espacio personal. Pero ella parecía incluso... complacida.

Parecía que había encontrado a alguien que despertaba parte de su interés además de Yagami Light.

—Fue un movimiento bastante inteligente... —pareció dudar unos segundos- ¿Cómo he de llamarte?

La chica por primera vez aparto la mirada. Aquel era el sueño más raro que había tenido en la vida. Más que nada por que todo tenía lógica, y sus sueños nunca tenían lógica. Al menos los que recordaba... Además, en alguna parte había leído que los sueños duraban unos cinco segundos. No tenía ni idea de si era verdad, pero si lo era esos cinco segundos se estaban estirando mucho. Y más con la aparente detención momentánea del tiempo. Si es que es lo mejor de los animes, que te da tiempo a pensar lo que te de la gana sin que nadie te interrumpa. Ya puedes tirarte tres horas pensando que en la trama solo pasara un segundo. O menos.

A ver. Su nombre. Evidentemente no daría su nombre real, que andaba Kira atento a la conversación y no quería que el sueño se acabara. Por que siempre que te vas a morir en un sueño vas y te despiertas. Bueno, ya estaba divagando otra vez. Nombre. Un nombre. Lo que peor se le daba. Venga... no era tan difícil...

De nuevo miro a Light, después a L y mas tarde a si misma. Recordó la conversación que había tenido por messenger con su amiga. Y la verdad es que los dos chicos habían reaccionado por un estilo muy parecido a como si fuera... Es decir, Light trataba de no recorrerla con la mirada e incluso con todo su autocontrol de vez en cuando no podía evitar echarle un rápido vitazo. En cuanto a L... bueno, el la estaba examinando de arriba a abajo como si no fuera con el la cosa. Claro, pero es que con esas pintas casi parecía una...

Pues ya tenía nombre.

-Mary. Llámame Mary.

Porque no podía negarlo, en esos momentos parecía uno de esos personajes súper perfectos de los que todos los demás personajes se enamoraban o se hacían súper amigos y que todo lo podían. Parecía una Mary Sue.

—Bien, Mary-san. Yo soy Ryûzaki. Watari, mi mayordomo, te encontró tirada en la nieve y te trajo aquí porque las carreteras hacia el hospital estaban heladas e impracticables. Algo bastante inusual teniendo en cuenta el clima propio de esta zona, que estamos a finales de septiembre y en una gran ciudad.

—Será eso del cambio climático —contestó la recién autonombrada Mary.

—Es posible —asintió L, que se mordisqueó un poco la uña.

Una evasiva... y aparentemente sin motivo. Aquella chica ocultaba algo. Los dos genios estaban seguros. L la observo más de cerca. La joven ya no parecía tan complacida con su cercanía. La estaba poniendo nerviosa... pero no de la forma habitual. No sabía muy bien como calificarlo. Pero parecía la típica reacción de una chica de instituto bastante inmadura que tiene el amor idealizado ante un acercamiento del chico que le atrae. Pero eso no podía ser, simplemente por que era la primera vez que se veían.

—¿Es un nombre falso? —preguntó el detective con cierto deje casual que usaba cuando estaba seguro de algo, y que Light, para su desgracia, conocía bastante bien.

—Igual que Ryûzaki ¿no?

Hubo unos instantes de silencio aplastante en la habitación, mientras los genios sacaban sus conclusiones... y Mary se limitaba a aguantar el tipo y disfrutar de la situación.

—Creo que a Mary le gustaría darse un baño —rompió finalmente el silencio el principal sospechoso de ser Kira - ¿No es así?

La joven asintió y L se aparto de ella.

—Mary-san encontrara todo lo necesario para su aseo en el baño, y ropa de su estilo y talla en el armario. Pero he de pedirle que no salga de esta habitación hasta que vengamos a buscarla.

—Que será cuando ya hayáis pensado todo lo que tengáis que pensar y decidáis si soy peligrosa o no.

—Exactamente —afirmó L. No veía motivos para negarlo.

Pero... ¿Cómo demonios aquella chica era capaz de ver los esquemas de sus mentes con tanta claridad, siendo esa la primera vez que se veían? O era un genio de su mismo nivel e incluso mayor, o había estado observándoles durante mucho tiempo. Y la segunda opción debía descartarse por rozar lo imposible.

Y sin embargo algo le decía, a pesar de la falta de pruebas, que aquella adolescente no era realmente un genio como podría parecer.

Cuando se quedó sola, Mary se levantó y dirigió al baño, aunque nadie le había indicado donde era. Pero bueno, si había dos puertas y una era la salida, por eliminación la otra tenía que ser el baño.

Dado que iba a tardar en poder salir de allí, puso el tapón de la bañera y abrió los grifos. Después se puso a mirar que había en los pequeños armarios provistos de espejos en sus puertas, colocados sobre el lavabo. Un bote de agua oxigenada cayó, chocando con su mano en su trayecto.

La escritora de fanfics cerró el puño sin poder evitarlo, alzándolo un poco. Se había echo daño. Flexionó y estiró los dedos repetidamente, sintiendo como si pequeñas descargas le recorrieran toda la mano.

Y una pregunta le hizo quedarse estática unos momentos, con los ojos dilatados fijos en su mano.

Si aquello realmente fuera un sueño ¿Cómo podía sentir dolor tan nítidamente?


(*) Reconozcámoslo... el papel de la mujer en Death Note no es precisamente de persona inteligente, y a la mayoría la dominan sus emociones. La única excepción que se podría salvar es Wedy, que trabaja para L. Pero supongo que la hicieron mujer solo para que no les acusaran de machistas. Por eso, como todas las mujeres que le rodean son tirando a idiotas (sin intención de faltar a nadie) y fácilmente manipulables, a Light le sorprende encontrarse con una que se le resiste y encima parece odiarle sin motivo.