¡I'm back! :v Para "Mockingjay", busqué tu perfil de FF, pero no lo encontré, lo que me da 3 teorías: A) Estás usando un nickname falso, B) Si no estás usando uno falso, no está completo el nickname, C) No tienes una cuenta en FF y vaya Zeus a saber cómo me encontraste. El punto es que me gustaría en verdad platicar más a fondo contigo porque, bueno, dejaste comentario (a los cuales la mayoría de las veces respondo), dijiste que me amabas, y concuerdas conmigo en que Sheeran es ASOMBROSO, así que… ¿Hay alguna forma para contactarte?

Sin más que decir, los dejo para que lean.


TORI


Me estremezco un poco en mi asiento. No hace frío realmente, pero me ha agarrado un resfriado, lo único que me faltaba en estos momentos. Mi madre llega con una taza de té caliente y me la da. Me mira mientras yo doy un sorbo. Yerbabuena.

—Estoy enferma.—Digo de la nada.—Eso justifica que esté todo el día en el sofá.

—Podrías estar en tu cuarto—.Dice ella.

—No quiero tenerte paranoica pensando en que me estoy cortando las venas, mamá.—Ella me abraza.

—Sé que es difícil saber que una de tus mejores amigas está en los juegos, cariño. Pero te prometió mantenerse con vida.

—Como todos los demás tributos a su familia.— Suspiro.—Es una imbécil. Una gran, gran imbécil.—Mamá se separa de mí y me pone una manta encima.

—Iré a comprar cosas para la cena, ¿quieres que te traiga algo?

—Sí. Galletas. Trae galletas y bombones. ¡Y chocolates! Por favor.

Mamá sale y me deja sola de nuevo. Yo sigo viendo la televisión, como desde hace tres días. Al segundo día mamá dijo: "No puedes estar ahí sentada todo el tiempo", yo respondí: "¿Acaso es un reto?". Adivinen quien fue regañada por ambos padres. Pero es que sentía que si me movía de mi asiento, todo iba a pasar demasiado rápido. Me perdería las transmisiones de Jade en televisión.Y probablemente la perdería a ella si muriera. Sin duda ese era mi mayor miedo, no que muriera, sino el no verla morir ¿tiene sentido?

Dinos, Jade, ¿por qué te ofreciste como tributo por esa chica?

¿Acaso importa?

La gente ríe. Es la entrevista de los tributos en El Capitolio.

Bueno, es que a todos nos parece raro que un ciudadano norteamericano se ofrezca tributo.

Solo es el cuarto año. Si este fuera, pongamos, el sexagésimo año de Los Juegos, y nadie se hubiera ofrecido antes, sería raro, pero es de los primeros, puedes esperar lo que sea.

Está bien, concuerdo en eso, pero me da curiosidad… ¿le conoces?

—…

Jad…

Sí. Le conozco. Victoria Vega. Tori. Nos conocemos desde siempre.

¿Buena amiga tuya?

Podría decirse.

¿Y por qué te ofreciste?

—… Supongo que por miedo.

¿Miedo?

Sí, verás… ella no es la persona más atlética que conozcas. No es alta, ni rápida, ni fuerte, ella es más del tipo "nerd". Si hubiera tecnología a donde nos mandan, seguro y triunfaría porque los electrocutaría a todos o algo, pero estamos hablando de una arena en donde no contamos ni con un encendedor en sí, y ella es de esas chicas que nunca ganó una medalla que no fuera por vender galletas en las niñas exploradoras… y reprobó la clase de deportes… Estoy segura de que, de no haberme ofrecido como tributo, nadie más lo hubiera hecho. Y Tori no pasaría del "baño de sangre". Siendo sincera, ella es de esas personas agradables, que te saludan en la mañana y al parecer nunca están enojadas. Es de esas personas que no debes perder nunca… Yo soy más del tipo huraño. No tengo muy buena conexión con mis vecinos, ni con mi familia. Le extrañarían más a ella que a mí.

De cierto modo le hiciste un favor a la comunidad, ¿no?

No quiero pensarlo de esa manera. Si los demás quieren, sí, es un favor. Se necesitan más personas como ella en este mundo, y menos como yo. Mi plan no es morir, pero tampoco es el plan de nadie, así que… Lo dejo a la suerte.

Dios, tuvo que mencionar lo de la clase de deportes reprobada.


JADE


Silencio. Mucho silencio. Lo único perceptible es el ruido del motor del avión en el que viajamos. Acababan de inyectarnos los rastreadores en los brazos, para mantenernos vigilados justo como en los libros. Era el día del juicio. Hoy iniciaba la lucha por sobrevivir. Y yo no tenía ni idea de qué hacer. No nos entrenaron realmente. No nos enseñaron a trabajar con lo poco que nos entregaban. Pero tengo un plan… Que consiste solamente en no morir hoy. Joder, los nervios no me han dejado siquiera tiempo para pensar en los que podría hacer una vez dentro de la arena. Y sólo puedo pensar en el día de entrevista de los tributos. Si vivo, Tori va a matarme por mencionar lo de la clase de deportes reprobada. Esa vez fue gracioso verla haciendo con sus últimos esfuerzos un examen físico final. Hoy no sé si debo siquiera sonreír.

El tiempo se me va volando y cuando menos me lo espero, ya estamos en la arena, esperando a que la cuenta regresiva llegue a 1. Veo mochilas al frente y se me pasan las palabras de Haymitch Abernathy por la cabeza, que dan a entender que las mochilas están para atraer a los débiles y así los fuertes puedan matarlos. Por un momento se me pasa por la mente que no necesito una para sobrevivir, pero realmente no sé hacer nada con la naturaleza tampoco, así que sí necesito una. La más alejada de la cornucopia es muy pequeña. Podría contener sólo una manta demasiado delgada, una botella de agua vacía, una cuerda… Con eso sería suficiente, pero necesito algo más, como un cuchillo. Una mochila con probablemente lo mismo que la anterior, más un cuchillo colgando en la parte de afuera se encuentra un poco más cerca de la cornucopia. Pero la necesito, así que cuando suenan las trompetas de inicio y todos nos echamos a correr, me mentalizo para ir a por esa mochila color azul marino. A medio camino ya me duelen las piernas, y quiero parar el plan y desviarme hacia el lugar que sea la arena (que por los árboles deduzco que es un bosque), pero algo me motiva. Un recuerdo de la infancia, de aquella vez en la que agredí a un oficial de policía… Y una voz me gritaba "¡Corre, Jade! ¡Más rápido!". ¡Además aprobé la clase de deportes, joder! Y bueno, supongo que la motivación funciona. Voy en primer lugar.

Cuando llego a la mochila deseada, lo primero que hago es sacar el cuchillo. Los demás corren más adentro de la cornucopia, casi no me prestan atención. Pero en caso de que alguien me busque pelea, la vista del cuchillo para carne que tengo en la mano (recién afilado, aproximadamente 36 centímetros de largo desde el mango a la punta) podría causarles un poco de temor.

Al darme la vuelta, alguien me salta encima y la caída me ensordece un poco, pero alcanzo a escuchar al cañón que indica que alguien ha muerto. E inmediatamente empiezan a sonar más. Ninguno de ellos puede ser mío, porque puedo oírlos aún y mi corazón sigue bombeando sangre. Entonces veo que mi cuchillo está clavado en el corazón del chico brasileño que se lanzó sobre mí. Y matarlo era lo último que quería. Casi puedo escuchar el sonido de sorpresa combinado con alivio de Tori al ver que no he muerto pero he matado a alguien. Me levanto, me meto en el bosque y busco un lugar lejano a la cornucopia.

Calculo que habré caminado cerca de un kilómetro antes de detenerme y subirme al árbol más alto que encontré. Me puse a limpiar el cuchillo porque no soportaba la idea de seguir viéndolo con la sangre del chico en él. Ni siquiera revisé qué había en la mochila. Volví a colgar el cuchillo en el lugar en el que antes estaba. Abracé mis rodillas y pensé en el daño inmenso que había hecho a esa familia.

La noche llegó y yo no pude dormir. Y la única vez que pude cerrar los ojos, la cara del chico apareció en mi sueño y tiñó todo de rojo, así que me rendí con intentar dormir. Bajé del árbol y me puse a caminar. No estaba particularmente oscuro por completo, la luna me daba buena luz para caminar. Saqué el cuchillo de nuevo por si alguien aparecía dispuesto a atacarme, pero me sentí incomoda con él. O quizá fuera que yo estaba usando mi estrategia de vagar por la noche y en caso de que alguien me hubiese seguido en el día, me perdería de noche. Estaba un poco nerviosa. Particularmente quería encontrar a ambos ingleses. Me habían molestado antes de la entrevista, y quería acabar con ellos de alguna forma.

Escuché un ruido a mi derecha y volteé con cuchillo en mano amenazando a quien se había cruzado conmigo. Él sostenía las manos en el aire y hacía la cara hacia atrás intentando huir de la punta del cuchillo, que en principio le rozaba la nariz.

—Jade, baja eso, por favor.

—¿Robbie?

—Hola—. Alejé un poco el cuchillo de su cara. —Gracias.

—¿Qué quieres, Robbie? ¿Qué haces vagando en la noche?

—Podría preguntarte lo mismo. En respuesta, yo te estaba buscando. Pensé que quizá podríamos ser aliados hasta que queden al menos 5 tributos, si llegamos a ese entonces. Luego nos separamos y tomamos nuestro propio camino.

—¿Por qué quieres hacer alianza conmigo?

—Realmente no quiero matarte, y además… somos del mismo país.

—¿Sólo por eso?

—También me molestaron los de Inglaterra.

—Hecho.

Y nos estrechamos la mano.


He acabado por hoy. Si les gustó, por favor dejen un comentario. Si no les gustó, por favor dejen un comentario. Si les gustan Tegan And Sara, por favor dejen dos comentarios (A-little-death-for-you, termina tu comentario 7n7) y si les gusta Sheeran, cásense conmigo (y dejen 10 comentarios). Esto fue todo lo que se me ocurrió por esta noche. No prometo actualizar pronto, pero juro que lo haré. En serio. El final de la historia está cerca.

Sin más que decir, me despido.

Atte. This.