Capítulo 2 tiene 990 palabras.


Capítulo 2

El doctor continúo revisando a Stefan, – no tiene huesos rotos en los brazos, ni tampoco en las costillas o las piernas – confirmo el doctor. Marie asintió y suspiro aliviada, pero aún seguía preocupándose por Damon. Cuando el doctor hubo terminado de revisar y confirmar que Stefan no tenía ningún golpe realmente grave, dejo que Cordelia lo guiara hasta el cuarto de Damon.

Stefan trato de ponerse de pie para seguir al Doctor y a Cordelia, pero su madre lo detuvo – Usted se queda en la cama, jovencito – le dijo Marie a su hijo. – Yo iré a ver que dice el doctor del estado de Damon.

– ¡Pero el doctor dijo que estoy bien! – rezongo Stefan, – Y además es mi culpa que nos hayan golpeado a los dos.

– Bueno… vamos – dijo Marie resignada, – mientras, me puedes decir ¿Por qué fue la pelea?

– John le quito su muñeca a Clementine y la tiro a rio, yo saque la muñeca del rio y entonces John se enojó y me dijo que no me metiera… pero yo ya le había regresado su muñeca a Clementine. Fue cuando me soltó un puñetazo y yo se lo regrese y pues en poco rato estaba sobre mí dándome puñetazos en la cara y el pecho. A lo lejos alcance a oír que Damon llegaba y lo quitaba de encima de mí y de ahí no recuerdo nada hasta que desperté en mi cama, contigo a mi lado.

Cuando llegaron al cuarto de Damon, el doctor y Cordelia ya lo habían despertado. El doctor reviso los ojos de Damon y repitiendo el mismo procedimiento que había seguido con Stefan comenzó a revisar la cabeza de Damon. – Parece que no hay daño en los ojos y no hay fracturas en la cara y cabeza – dijo, lo que arranco un suspiro de alivio de parte de Marie. Cuando continúo la exploración física del cuerpo de Damon noto los moretones en sus costillas y que él se alejaba respondiendo al dolor que le ocasionaba que le tocaran esa área de su cuerpo. – Sin embargo no puedo decir lo mismo del resto del cuerpo, parece que tienes las costillas rotas, jovencito – dijo mientras volteaba a ver a Marie que tenía una cara de preocupación que no podía con ella.

– Solo puedo recomendar, que se le vende el pecho y trate de tener el mayor reposo que un niño de doce años pueda soportar – Dijo el doctor Janes, viendo a los ojos a Marie, quien se limitó a asentir.

Por la noche, Giuseppe entro a la casa como un vendaval. – ¿Qué es eso de que mis hijos se metieron en una pelea? – grito.

– ¿Qué pasa amor mío? – dijo Marie que salía del cuarto de Damon a quien ella misma le había llevado la cena.

– He preguntado qué ¿Qué es eso de una pelea? – volvió a gritar.

– Calla que los niños se encuentran dormidos – dijo ella que comenzaba a alterarse. Por lo cual Giuseppe adivino que los dos niños efectivamente se habían metido en una pelea.

– ¡Ningún hijo mío, va a ir por ahí buscando pleitos sin ton ni son, como si se tratara de borrachos de cantina! – Gritó Giuseppe.

– ¡Son niños, y no me digas que tú nunca fuiste así, Giuseppe! ¡Si supieras su versión de los hechos seguro que lo entenderías! – le gritó a su vez.

– ¡Seguro que fue culpa de Damon! – volvió a gritar él.

Marie odiaba cuando Giuseppe hablaba de Damon de esa manera. Y no pudo evitar notar que Giuseppe traía una botella de bourbon en la mano.

Marie agarro la botella de la mano de Giuseppe, – ¡No hables así de mis hijos! Ellos hicieron lo correcto y creo que ya has tenido suficiente.

Giuseppe golpeó la botella de las manos de Marie, y luego le dio una bofetada en la cara. – ¡No defiendas a ese engendro del demonio que ni siquiera es tu hijo!

– ¡No te atrevas a decir que no es mi hijo, Damon es tan hijo mío como Stefan! – Grito ella con la cara roja de coraje. Entonces él la agarró por el cuello y la inmovilizó contra la pared. Tirando una fotografía de él mismo, con Marie, Damon y Stefan al suelo.

– ¡No me hables así! ¡Yo soy tu marido y tú me tienes que respetar! ¡Y ese engendro de una paliza no se salva! – Él le gritó arrojándola suelo, a continuación, seguir caminando hacia su habitación.

Dejando a Marie llorando en el pasillo justo al lado de la habitación de Damon. ¿Cómo podía hacerle esto a ella? Ella, que pensaba que él la quería. Esos pensamientos cruzaron su mente múltiples veces. De lo que Giuseppe y Marie no habían dado cuenta era de un Damon de 12 años de edad, lo había visto todo. Después de que estuvo seguro de que su padre había ido a su habitación, Damon salió de su habitación, corrió hacia Marie, la abrazó y lloró con ella.

Minutos después – Damon, hijo debes ir a dormir, recuerda que el doctor dijo que debías descansar – le dijo Marie a Damon con los ojos llenos de lágrimas. – Yo veré que tu padre, ya sobrio se tranquilice y no te de una paliza como ha amenazado. – Dijo con tono calmado, mientras besaba la coronilla del chico que le miraba con ojos tristes.

Damon aunque asintió y se volvió a meter a su cuarto, no volvió a dormir espero durante el tiempo que considero suficiente para que Marie se hubiera ido a su cuarto a dormir, cogió una manta y se fue de puntillas hacia el establo. Ensillo a Ténèbres su caballo y se fue al bosque donde seguramente nadie le buscaría. Decidido a estar ahí hasta que a su papá se le hubiera pasado el coraje.

A la mañana siguiente cuando Marie despertó. La lluvia caía fuertemente sobre Mystic Falls. Marie se vistió, salió de su habitación y fue a revisar cómo se encontraban los chicos se dio cuenta de que Damon no estaba.