Sigo con la historia. Espero que os esté gustando. Gracias a todos los que la estáis siguiendo y gracias por los comentarios.

Cuanto tiempo sin verte, Lena.-

Lena se dio la vuelta y una nausea se instaló en la boca de su estómago. Ante ella se erguía una figura masculina de su pasado, que no había podido olvidar aunque lo había intentado con ahínco. Habían pasado varios años y las arrugas que anteriormente luchaban por aparecer ya se habían instalado en aquel rostro maduro que aparentaba no haber sobrepasado la cincuentena. Sus ojos azules le hacían tener una mirada despierta y astuta que tan bien sabía utilizar para sus conquistas y que cuando quería podía transformar a placer para parecer sádico y despertar el miedo de aquellos que lo miraban. Seguía manteniéndose en buena forma, quizá se le notaba una incipiente barriga, pero lo sabía contrarrestar con su porte y elegancia adquirida con los años y con el dinero de su familia.

-Hola Peter. Ha pasado mucho tiempo, aunque no el suficiente.- contestó incomoda.

-Eh, vengo en son de paz. Además, solo quería saludar a tu amiga.- Peter extendió la mano y Alex la estrechó con firmeza.

-A Lena aunque haya pasado tanto tiempo ya la conozco. Pero a ti no te había visto nunca por aquí. Soy Peter Yates.-

-Alex Danvers.- dijo arrastrando un poco las palabras.

-Encantado.- Peter intentó besarle la mano pero Alex la retiró.

-Vaya, no sabía que habíamos retrocedido en el tiempo.- y comenzó a reírse de forma descontrolada.

Lena la miró con sorpresa y una sonrisa empezó a dibujarse en su rostro, hasta que se fijó en la mirada turbia de Peter, una mirada demasiado conocida para ella y que sabía lo que significaba.

-Peter, no se lo tengas en cuenta, ha bebido demasiado.- Lena intentaba mediar en la situación, pero la risa de Alex no ayudaba.

-No pasa nada. Solo quería ser amable con una guapa mujer que creía que estaba sola. De hecho, hasta que no me he acercado no te he reconocido. Ni me había fijado en que había alguien con ella.-

-Ja, ja, ja.- otra carcajada, esta vez más sonora, salió de la boca de Alex, llamando la atención de los que había a su alrededor. -¡Qué manera más poco sutil de mentir!-

-¿Perdona?- Preguntó Peter ofendido.

-No me creo que no te hayas fijado en Lena. De hecho no creo que nadie de este bar no haya reparado en ella. Estoy convencida de que todo esto es una burda excusa para poder acercarte a ella, incluso diría que entre vosotros hubo...-

-Alex.- Lena la silenció alzando un poco la voz. -Creo que deberíamos irnos.-

-Pero Lena, mírate y mírame. Eres preciosa y si alguien no se fija en ti y no te ve es porque es miope.- Alex miró a Peter de arriba abajo. -Y Peter, si quieres un consejo... a las mujeres no se les conquista con celos, sino con halagos. Y no me vas a convencer de que un tipo de tu clase se haya podido fijar en un borracha de mi clase antes que en una mujer como Lena.-

Peter se quedó callado sin saber que decir.

- Así que... la próxima vez invéntate una excusa mejor.- La mirada de Peter se tornó furiosa y acercó su cara a la de Alex.

-Tienes razón.- le susurró. -No sé como me he podido acercar a un par de zorras como vosotras.-

Lena, al oír aquellas palabras, reaccionó como si tuviera un resorte y se interpuso entre Peter y Alex. Intentó alejarlo poniéndole la mano contra su pecho. Había visto a Alex en acción y aunque estuviera mermada por el alcohol, si reaccionaba mal, Peter seguramente tendría las de perder.

-Peter, lárgate de aquí o llamaré a seguridad.-

-¿Pero qué se ha creído este tipo?- Alex intentó levantarse pero no podía, Lena también la sujetaba a ella contra el taburete para que la situación no se les fuera de las manos.

-Alex por favor, tranquilízate y siéntate, que Peter ya se va.-

-Sí, no voy a perder más el tiempo con vosotras. Lena, esperaba algo más de ti. Si no recuerdo mal antes las escogías con más clase.- Peter se dio la vuelta y de repente se paró en seco y volvió a dirigirse a Lena. -Por cierto, no esperaba que me alegrara tanto el verte, me ha traído a la memoria viejas y agradables historias. Hasta pronto Lena.-

Lena lo miró fijamente y sin emitir ni un sonido, gesticuló un "te odio" que sabía que Peter vería a pesar de que el local no estaba bien iluminado. Peter sonrió y le guiñó un ojo mientras volvía a desaparecer.

Lena esperó a que Peter desapareciera de su vista, respiró hondo y retiró su mano del brazo de Alex, asegurándose de que estaba más tranquila.

-Pero, ¿de dónde ha salido este tipo?-

-No le hagas caso. Es un... digamos que es un viejo conocido mío y de mi familia y como has podido comprobar, no suele llevar muy bien los rechazos.-

Lena se volvió a sentar al lado de Alex, aquella situación le había recordado viejos tiempos y se había puesto un poco nerviosa.

-Lo siento.- dijo Alex a modo de disculpa.

-Tranquila, no es tu culpa que él sea un capullo.-

-Bueno, siento más que nada el numerito. Yo... aunque Peter tiene razón en lo de la clase, mis padres me educaron bien y no me suelo comportar así. No quería avergonzarte.-

-No lo has hecho. Lo has avergonzado a él. Tampoco le viene mal que le bajen los humos de vez en cuando. Lo malo es que te has buscado un nuevo enemigo y puede llegar a ser muy molesto.-

-Bah, recuerda que soy Alex Danvers, me suelo valer por mí misma, aunque creo que esta noche no voy a poder hacerlo.-

-Solo te diré que tengas cuidado, lo has puesto furioso y me da miedo que pueda hacer algo.-

-¿Miedo? No me has dado la impresión de ser una persona de las que tiene miedo de que le puedan hacer daño.-

-Oh, no tengo miedo por mí, hace tiempo que aprendí como debía manejar a Peter. Me da miedo que te pueda dañar a ti, es una persona muy obcecada cuando se le mete algo entre ceja y ceja.-

-Gracias por la preocupación.- Alex posó su mano en la pierna de Lena a modo de agradecimiento. -De todas formas tampoco deberías temer por mi seguridad, yo también sé como manejar a cierto tipo de personas.-

Miró a los ojos a Lena intentando descubrir si ella, al igual que su madre, también sería una persona con la que tendría que lidiar tarde o temprano. Tenía una mirada franca y aquel gesto protector cuando Peter se puso agresivo le mostraban una cosa, pero sus años de experiencia le avisaban de que tenía que tener el radar activo siempre, la gente seguía sorprendiéndola día a día.

-¿Qué pasa, Alex?, ¿Por qué me miras así?- Lena notó como la miraba fijamente.

-Así, ¿Cómo?-

-Pues no sé. Es como si me escondieras algo. Tengo la sensación de que te estás quedando con las ganas de decirme algo.-

-Eres muy lista Lena. Bueno, no sé de que me extraño, por eso has llegado a donde has llegado.-

-Me siento halagada. Aunque hemos empezado con mal pie, luego no has parado de hacerme cumplidos, pero supongo que será la bebida, ya que nunca llegaríamos a ser amigas.- Lena le guiñó un ojo y Alex sonrió. Se sentía extrañamente cómoda con su compañía.

-Como le he dicho a tu amigo...-

-Peter no es mi amigo.- le interrumpió bruscamente.

-Bueno, pues como le he dicho a Peter, con halagos se consiguen muchas más cosas que con celos.- Alex le guiñó el ojo y sonrió.

-Alex Danvers, ¿no estarás flirteando conmigo?- Lena se sonrojó sorprendida, esperaba cualquier cosa menos eso.

-Yo... no, no me refería a eso.- Alex agachó la cabeza avergonzada. -Me refería a que... no sé a que me refería, el alcohol no me está dejando pensar con claridad.

-¿Esto es lo que intentabas decirme y no te atrevías? Te creía más directa, agente Danvers.- Lena se mordió el labio de forma juguetona. No había sopesado la posibilidad de que aquella conversación diera ese giro inesperado, pero estaba siendo una noche muy aburrida y le estaba gustando el cariz que estaba tomando. Era divertido ver a la agente Danvers nerviosa y sin saber muy bien que decir. -No te escondas Alex y dime lo que quieras decirme.- Lena puso la mano sobre la de Alex, que aún seguía posada en su pierna, y la acarició levemente.