Un mes antes…
-¡Estoy harto! Todos los días trabajo, trabajo y más trabajo, se supone que debo de darme la gran vida pues poseo muchos bienes, sin embargo aquí estoy en esta oficina buscando que me salgan hemorroides por estar sentado todo el día.
-Señor William, anda bajo mucho estrés ¿Por qué no busca una forma de descargar todo esa energía negativa?- sugirió George
-¡Lo que necesito es tener una hembra en mi cama!
-¡Señor William! creo que ya salió su otro yo.
-¡Ya basta George! ¡déjate de tonterías! mí tía me quiere tener controlado y busca términos Psicológicos para definir mis actitudes ¡Quisiera mandarla en un cohete a la luna!
-Señor William, en la universidad se daba sus escapadas de vez en cuando, creo que le haría bien tomarse unas vacaciones.
Ahora no puedo hasta que cambiemos de vicepresidente, Raymond no es confiable, ¡Y es por eso que debo de estar aquí procesando montañas de información y tomando decisiones!, antes te quedabas a cargo y me sentía tranquilo, pero la última vez que me fui, Raymond se tomó atribuciones que no le correspondían y casi vende la cuarta parte de nuestras acciones a su hijo Daniel, por eso estoy vigilando cada uno de sus movimientos para juntar pruebas en su contra y podamos retirarlo del cargo, posteriormente haré tu nombramiento como vicepresidente. Cambiando de tema hallé una agencia que se dedica a empatar mujeres con hombres de buen nivel social, son muy discretos, me pasaron los perfiles de varias de acuerdo a mi edad, pero ninguna me agradó excepto una muchacha de 19 años.
-Señor Andrew, la señora Elroy todos los sábados le presenta buenas candidatas debe de confiar en su intuición, en internet suelen estafar a la gente.
-¡Por favor George! Todas esas mujeres que me presenta mi tía, son muñecas de aparador, de esas que todos los días tienen jaqueca, yo quiero una mujer apasionada, las de mi edad ya tienen demasiada experiencia, han tenido demasiados amantes en cambio esta chica es una estudiante de medicina.
-¿Cómo funciona esa agencia Señor William?
-Los caballeros tienen oculta su identidad sólo usamos Nick por privacidad ya que somos los que pagamos el servicio y cómo tenemos cierto estatus tenemos que cuidarnos para que no haya extorsión, me conectaron con esta chica que por cierto al principio me rechazó por ser de Chicago, no quiere que estén cerca de ella por protección, la agencia me comunicó que no quiso conectarse conmigo por lo que insistí y pagué un cargo extra me cambiaron de Nick y pusieron que soy de Texas, ella me atiende a partir de cierto horario a veces me deja verla por webcam ella no me ve a mí, la agencia permite que le demos obsequios pero ellos son intermediarios, le he pedido su número de teléfono para contactarla directamente pero no me lo ha querido dar solo usa la aplicación de la agencia.
-Señor Andrew y no se ha puesto a pensar que puede tener más clientes, como veo sólo es un servicio, no hay compromiso de por medio, para ella usted sólo es un cliente, es simplemente un trabajo para ganar dinero extra, de seguro la agencia les paga.
-Por eso quiero que investigues con nuestros ingenieros en sistemas todo lo referente a ella y si conversa con más hombres así como lo hace conmigo.
-Y si descubre que conversa con más hombres, ¿Qué acción tomará? Dejará de pagar los servicios de esa agencia.
-No, haré todo lo que esté a mi alcance para que tener exclusividad sobre ella, es muy inteligente, conversamos de muchos temas interesantes, hablamos en las noches, como te dije antes ella no puede verme pero yo a ella sí y me gusta mucho tanto física como intelectualmente. Así que te encargo que investigues lo más que puedan sobre ella y la agencia.
A los dos días…
-Señor Andrew, pudimos investigar que usted no es el único novio de esa chica por cada cliente le dan 100 dólares.
Albert se puso serio al enterarse que él no era el único.
-Que más pudieron investigar sobre ella. Nada más, la agencia tiene bien asegurada la información interna de sus trabajadores y sus estados financieros, los ingenieros no pudieron entrar al control interno.
-¡Qué lástima! Estoy seguro que tarde o temprano daremos con ella.
Tiempo Actual.
Albert bajó luciendo la bufanda que Candy le había regalado a Stear cuando entró al comedor vio que su sobrino estaba triste.
-Buenos días.
-Buenos días tío-dijeron los chicos.
-¿Qué le pasa a Stear.
-Perdió el regalo que le trajo Candy, por cierto ¿y esa bufanda? No te había visto con ella.
-Estaba revisando en mi closet y la encontré y me dio por lucirla hoy, ni modo Stear, para la próxima se más cuidadoso, lo que uno quiere hay que cuidarlo y defenderlo.
Cuando Albert salió de la mansión, el chofer le informó donde vivía Candy.
-Vamos hacia allá-indicó Albert.
El Chofer se estacionó en la acera de enfrente del edificio donde vivía Candy, Albert la observó cuando tomó el transporte para llevarla a la escuela.
-Bueno, ya sé que estudia en la misma universidad que mis sobrinos y donde vive, Candy hace que mi mundo tiemble-pensó Albert.
Al anochecer Albert se conectó con Candy.
-Hola pequeña ¿Cómo has estado?
-Un poco preocupada
-Me lo puedes platicar, quizás pueda ayudarte.
-Es que fui a una fiesta y me compré un vestido excesivamente caro, pensé que podría devolverlo, pero un idiota derramó su copa y me lo manchó, lo llevé a la tintorería pero ya no huele a nuevo. Ahora tendré que hacer un préstamo para poder cubrir mi colegiatura.
-Amor, no te endeudes, yo puedo darte lo que necesitas.
-¿Cómo crees?
El teléfono de Candy sonó, ella lo contestó haciendo que Albert se sintiera celoso.
-¿Quién era amor?
-Un mensaje que me mandó una compañera de la escuela.
Candy, puedo darte lo que necesitas, llevamos más de un mes de novios, y creo que ya es tiempo que te conozca más a fondo.
-¿A qué te refieres con eso?
-Dame tu cuenta, para que te deposite el monto que requieres.
-No te puedo dar esa información.
-Trataré con la agencia para que te den un saldo a favor, mañana te diré como me lo vas a pagar. Te confieso que me da un poco de tristeza que todavía no confíes en mí.
Al día siguiente llamó la agencia para decirle a Candy que le habían depositado, ellos se quedaron con el 5% por comisión.
Candy logró pagar su colegiatura, ya con la información que tenían de donde vivía y estudiaba Albert se enteró de todo lo demás.
-Así que mi bella Candy trabaja para mí, en el hospital de los Empleados del corporativo, esto será más rápido de lo que pensaba.
Llegó la noche y se volvieron a conectar.
-Hola pequeña, ¿recibiste lo que te deposité?
-Si, y te lo agradezco, pensé que no lograría cubrir lo de mi colegiatura.
-Estando conmigo ya no tendrás que preocuparte por esas pequeñeces, sólo se buena conmigo.
-¿En qué forma?
Al día siguiente en el trabajo.
-¿Y le mostraste tus pechos?-preguntó Miriam
-Me sentí mal, pero al mismo tiempo fue un momento cargado de erotismo, escuché su respiración agitada, sus jadeos, nunca podré borrar eso de mi mente.
-¿Y si es un hombre horrible? Si contrata los servicios de la agencia es quizás como tu maestro de anatomía.
-Lo bueno es que en la agencia nos dicen de que trabaja y el nombre de pila porque si no, me hubiese hecho novia virtual de mi maestro.
-¿Y qué harás con tu benefactor? ¿Seguirás siendo su novia?
-Es el que me ha sacado de apuros en varias ocasiones, pero no quiero que piense que me prostituyo.
-Ya tranquilízate y trata de olvidar ese momento.
Albert estaba en su oficina recordando el momento en que Candy le mostró una parte de su cuerpo.
-Quiero todo de ella - Pensó Albert.
Chicas les agradezco, por apoyar este nuevo Fic, les confesaré que me he sentido un poco desanimada y por eso no me concentro en mis escritos, tengo un proyecto que deseo que se lleve a cabo, pero se que Dios tiene el control de todo y espero en El.
