A Chaos Journey

Capítulo 2: Prologo, Parte 2: Una dificultosa huida.

"¡Apresúrense!"-Exclamó Nathan mientras se daba la vuelta y disparaba unas cuantas veces.

El trió estaba siguiendo el plan propuesto por Lara, utilizando el fuego de supresión de Elena ganaron unos segundos que habían utilizando para pasar por la puerta y salir del rango de visión de sus enemigos, pudiendo así lograr volver a cubrirse antes de que la lluvia de balas cayera sobre ellos.

Las erizas habían comenzando a subir, mientras que su compañero se quedaba al lado del umbral, escondido del campo de visión del que entrara, como si estuviese esperando algo.

Su intensión no fue sino esperar al primero de los mercenarios que estaba tratando de seguirlos, de un rápido movimiento lo desconcertó de un fuerte golpe en la mejilla y lo pateó en el estomago, tirándolo junto a varios de sus compañeros, en ese preciso instante, había comenzando a subir las escaleras de forma apresurada.

Grande fue la sorpresa de las erizas cuando unos fuertes gritos se escucharon desde detrás del umbral, justo un segundo antes de que se produjese un potente estallido que estremeció por completo el edificio, casi provocando que las chicas se cayesen… al mismo tiempo, todos los gritos provenientes de allí, se apagaron.

"¡Qué…?"-Comenzó a interrogarlo Lara, pero no fue capaz de terminar su pregunta, ya el chico solamente le mostró un pequeño objeto metálico, que le respondió al instante todas sus dudas.

"Creo que sin querer… me quedé con la anilla de una de sus granadas…"-Se burló Nathan poniendo una sonrisa de satisfacción.

La eriza marrón contestó con el mismo tipo de gesto, justo antes de reanudar la subida a toda velocidad por las escaleras, mientras escuchaban los pasos de sus perseguidores muy cerca. Se oían bastante más enojados que antes, por lo que aumentaron rápidamente la intensidad de su huida. En ese instante Lara fue capaz de notar que la eriza amarilla subía bastante rápido por los escalones, distanciándose cada vez mas de ellos. Era bastante rápida.

Luego de lo que les pareció una eternidad, por fin llegaron hasta el último piso.

"¡Ahora hacía donde?"-Cuestionó Elena de forma bastante apresurada, al ver que el pasillo les daba a escoger entre dos lados.

"¡A la derecha! ¡Hay más edificios de ese lado de la calle! ¡Será más fácil perderlos!"-Indicó Lara mientras comenzaba a correr en la dirección que había indicado, seguida de sus nuevos compañeros.

El pasillo no era para nada largo, y al final podía verse un gran ventanal que claramente podía dejarles el paso hasta el siguiente edificio. Aunque requeriría de una buena capacidad de salto…

Y no era algo de lo que ella careciera.

Los pasos de los mercenarios se escuchaban cada vez más cerca, el corredor en el que se encontraban no les permitiría cubrirse y serían un blanco muy fácil, no podían darse el lujo de frenar para prepararse, estaban obligados a saltar a la carrera… Lara no lo pensó dos veces, de hecho… sería mucho decir que lo haya pensando siquiera una vez…

Rápidamente, desenfundó sus pistolas gemelas y disparó un par de veces con cada una hacía el vidrió, lo suficiente como para este se hiciera pedazos, dejándole el camino más que libre. Sin ningún tipo de reparo o reflexión, la eriza se dio impulso ni bien llegó al borde de saliente.

Aunque ella ya tenía todo el cálculo preparado en su cabeza, un segundo antes de saltar había registrado sus posibilidades de aterrizaje, logrando observar una ventana que, por fortuna, estaba en línea recta, unos metros más abajo. Por lo que su plan consistió en lanzar varias balas hacia esta, agrietándola lo suficiente para que, con una patada, el vidrió se hiciera simples pedazos, y ella pudiese aterrizar apropiadamente en el edificio, notando que este no era sino un complejo de apartamentos.

Sin embargo, ese no era momento de hacer una visita turística al lugar, debía fijarse si los dos que la estaba siguiendo podrían llegar a realizar un salto como ese… no podía arriesgarse a perderlos, después de todo el erizo traía consigo una pista sobre Excalibur…

Grande fue su sorpresa cuando, ambos atravesaron el umbral. Elena logró caer de pie junto a ella… pero Nathan, pues, digamos que lo primero que llegó al suelo fue su cara, la cual fue arrastrada algunos metros por el suelo.

"¡Eso te pasa por dudar!"-Le reprochó la eriza amarilla.

"Si… pero no tenías porque arrastrarme… solo me estaba tomando el tiempo…"-Afirmó el erizo marrón levantándose de a poco.

"Pues eso es lo que no nos sobra"-Dijo Lara para llamarle a ambos la atención-"Los que nos persiguen no tardaran mucho en llegar a este edificio, tenemos que buscar una salida…"-Indicó mientras comenzaba a correr en dirección a unas escaleras.

Los dos erizos se miraron y la siguieron sin chistar.

A gran velocidad, descendieron hasta la planta baja, allí buscaron con la mirada alguna zona a la que solo pudiese entrar algún trabajador del edificio. Elena fue capaz de divisar una, que iba en dirección contraria a la entrada principal, le hizo una señal a sus compañeros y corrió hasta una puerta que decía "Solo Empleados".

Intentó abrirla, pero la no cedía… estaba cerrada.

"¡No se abre!"-Exclamó la eriza amarilla con frustración.

"¡Deprisa! ¡Están cerca!"-Apresuró Lara al escuchar una buena cantidad de pasos y voces provenientes de fuera.

"¡A un lado!"-Indició Nathan para que su amiga se moviese, permitiendo que le diese una fuerte patada la puerta. Aunque, el golpe fue tan fuerte que no solo la abrió, sino que las bisagras se rompieron y el pedazo de madera voló algunos metros hasta que su avance se vio detenido por nada más que la pared.

Sin perder tiempo, los erizos ingresaron al cuarto, que tenía la apariencia de ser un almacén. Rápidamente vieron un pasillo, e incluso sin saber siquiera a donde los llevaría, comenzaron a correr a través del… muchas opción no les quedaba, los mercenarios ya se encontraban dentro del edificio, preguntándoles a las personas seguramente. Solo tenían un minuto como mucho antes de que viesen el lugar por el que estaban tratando de escapar.

Para su fortuna, el corredor los llevó directamente al callejón detrás del edificio. Abriéndole una gran cantidad de posibilidades para escoger a la hora de escapar… lo cual debían hacer de inmediato…

"¡Están en el callejón!"-Se escuchó un grito proveniente del interior del edificio.

Nada mas fue necesario para que las dos erizas comenzaran a correr, sin embargo, su compañero no lo hizo, por el contrario, se dirigió a la puerta por la que habían salido y la cerró con fuerza, justo antes de correr un contenedor de basura con extrema facilidad para utilizarlo como tope, obstruyéndole el camino a sus perseguidores. Retomando finalmente el escape junto a sus colegas, que ya le habían sacado una buena ventaja en lo que a distancia se refería… tanto que ya ni las veía.

"¡Me dejaron atrás!"-Protestó con frustración tratando de correr lo más rápido que podía-"¡Rayos, no soy ni de lejos tan rápido como Elena!"

"¡Ahí está!"-Indicó uno de los mercenarios que estaban entrando en el callejón junto a sus compañeros.

"¡Oh, mierda!"-Exclamó con sorpresa mientras saltaba a un costado, esquivando la balacera que se desató un segundo después y pudiendo cubrirse detrás de una de las tantas paredes que hacían las veces de entradas laterales.

Consideró sus opciones rápidamente, tenía la posibilidad más sencilla y segura para sí mismo, correr en dirección opuesta para salir a la calle, entre la multitud podría perderse fácilmente y era más seguro que un callejón en el que se está completamente rodeado… pero eso implicaría poner en peligro a las personas que estuviesen caminando por allí tranquilamente, alguien podría salir herido si hay fuego cruzado. Así que descartó por completo esa posibilidad.

Por ello revalorizó la otra opción… iba a usarla, de reojo antes contó unos 4 enemigos… en estos dos segundos que habían transcurrido era poco probable que alguno nuevo se hubiera sumado… tenía que aprovechar esta oportunidad.

Dio algunos pasos hacia atrás, preparándose para salir a la carrera, agudizando su oído lo más que pudo, escuchando atentamente un par de pisadas que venían en esta dirección, trazó mentalmente el plan, no tenía que fallar, o de lo contrario sería queso gruyer…

Por lo que rápidamente inició su corrida al notar la punta del rifle que se asomaba por la esquina, justo antes de llegar allí dio un salto frontal pasando su pistola a la mano izquierda, jalando dos veces el gatillo mientras se encontraba cruzando el aire, por gracia del destino o quizás buena puntería, las balas impactaron contra las caras de los dos mercenarios que habían sido enviados a un ataque frontal, matándolos al instante.

Nathan logró, al mismo tiempo, tomar con su otra mano uno de los rifles de asalto que traían esos tipos, justo antes de rodar por el suelo y cubrirse tras el contenedor de basura que estaba en su trayectoria, lo cual formaba parte de su plan. Que había salido completamente a la perfección, permitiéndole cubrirse de la lluvia de balas que cayó en su dirección al instante siguiente.

Sin pensarlo, decidió continuar con su idea que, por ahora, iba de maravillas. Mientras volaba por el aire pudo notar que todavía había solo dos mercenarios allí. Podía acabar con ellos rápidamente y salir de ese lugar como alma que lleva el diablo. Por lo que, rápidamente se posicionó en el lugar correcto, sacando un cálculo rápido fijó su mirada en un punto especifico del contenedor, retrocediendo unos pasos y dándole una fuerte patada, como si se tratase de una pelota de futbol.

Normalmente un objeto de tal tamaño ni siquiera se movería por un golpe así. Pero este no fue el caso, el enorme elemento de uso cotidiano salió despedido, trazando una trayectoria directa hacia el par de enemigos del erizo.

Ambos quedaron completamente sorprendidos por tamaña hazaña, tanto así que solo uno de ellos logró reaccionar a tiempo y dar un salto al costado para esquivarlo. El otro no pudo hacerlo… y quedó aplastado por tamaño objeto.

"¡Oye! ¡Te regalo esto!"-Le gritó Nathan al que había podido evadir su ataque, al mismo tiempo que le apuntaba con el rifle de asalto. Justo antes de apretar el gatillo una sola vez.

En ese instante se preparó para comenzar a correr, con la esperanza de por encontrar a sus compañeras. Pero antes de que pudiese hacerlo, una fuerte explosión se produjo justo en la puerta en la que había creado aquella barricada, destruyéndola por completo y dejando paso a una gran nube de humo.

"¡Oh, mierda!"-Exclamó el erizo dando un salto al costado, utilizando una esquina para cubrirse de la nueva balacera que apareció por allí-"¡Justo ahora tenía que ser!"-Dijo con frustración, al sentir que los disparos cesaban, sin más, salió de su cobertura y se preparó para contestar el fuego.

Sin embargo, no tuvo la necesidad de hacerlo.

Repentinamente y sin avisar, un gran objeto ingresó en el callejón, llevándose puesto a todos los soldados que salieron por la puerta y dirigiéndose hacia donde estaba él. Mientras se acercaba, pudo notar que era una 4x4 de aspecto militar, con una más que interesante torreta que disponía de lo que parecía una ametralladora automática. Aunque, lo que más llamó su atención fue quienes venían en la cabina.

"¡Nathan sube! ¡Les robamos uno de sus vehículos!"-Lo llamó Elena desde el asiento del acompañante cuando la camioneta se detuvo junto a él.

"¡No se olvidaron de mí!"-Estuvo a punto de saltar el erizo de felicidad.

"¡Pues claro! ¡Eres tú quien tiene el mapa!"-Lo bajó Lara de la nube como quien le tirase un baldazo de agua fría.

"¡Móntate allá atrás! ¡Puede que necesitemos usar la ametralladora!"-Le dijo la eriza amarilla casi como si fuese una orden.

Nathan no chistó y de un salto se subió en la parte trasera del vehículo, a la par que este iniciaba la marcha, saliendo rápidamente del callejón e ingresando a la transitada calle. Lara tuvo que valerse de toda su experiencia al volante para evitar colisionar con alguno de los autos con los que se encontraba o atropellar a algún transeúnte despistado. A pesar de no tener todavía la edad reglamentaria para poder obtener una licencia, si había aprendido todo lo que necesitaba saber para conducir como los mejores, sus dos acompañantes podían dar fe de ello, la mano de la que hacía gala la eriza a la hora de maniobrar no la habían visto muchas veces… e incluso no perdió la concentración en ningún momento, ni aun cuando comenzaron a dispararles… un minuto… ¡Les estaban disparando!

Esos tipos no estaban bromeando, dos vehículos como el suyo los estaban persiguiendo, al parecer querían el mapa tanto como ellos ¡Pero no iban a ceder tan fácilmente!

"¡Nathan! ¡Tienes que hacer algo!"-Le pidió Elena con algo de desesperación, cubriéndose la cabeza con las manos, como por si las dudas.

"¡Estoy en eso!"-Afirmó él apuntando con el rifle que traía.

Tenía que ser muy preciso, un mal cálculo y su disparo podría herir a alguien, al mismo tiempo, lo que estaba a punto de hacer también podría provocar algún herido de mas… pero no le quedaba opción, tenía que hacerlo ahora.

Sin más preámbulos, jaló el gatillo. Ni bien lo hizo, un destello provino al instante del cañón del arma, el cual impulsó la bala que terminó impactando contra una de las ruedas de la camioneta más cercana a ellos.

El gran objeto de metal perdió por completo el balance, la física provocó que terminara justo de costado al vehículo que lo estaba siguiendo, provocando una fuerte colisión entre ambos, los sonidos metálicos se vieron, sin embargo, interrumpidos por una repentina explosión que terminó por volverlos a ambos poco más que chatarra.

"Guau… no conocía mi propia puntería…"-Se sorprendió Nathan revisando su arma.

"¡Buen tiro!"-Exclamaron las dos pasajeras con euforia.

Pero esta les duró poco… muy poco… ya que, un fuertísimo y continuo sonido cortó rápidamente el aire… y se acercaba cada vez más.

De pronto un poderoso viento comenzó a sentirse, aumentando su intensidad al mismo tiempo que el ruido lo hacía, finalmente, una enorme figura se asomó volando entre los edificio, como un cazador furtivo que perseguía a sus presas.

"Oh… mierda…"-Exclamó Nathan en su sorpresa agachando los brazos.

"¡Es un jodido helicóptero!"-Vociferó Lara con algo de miedo al verlo venir por el espejo retrovisor.

"Espera… no…"-Pidió el soldado agónicamente, pero fue en vano, quien sea que le rogase no parecía ser piadoso, ya que sin siquiera pestañar le rompió el cuello un segundo después de escuchar eso.

En ese instante, reparó en la gran cantidad de cuerpo inertes que yacían a su alrededor, aunque sus manos no tenían ningún rastro de sangre en ellas.

"¿No eres para nada piadoso, verdad?"-Le preguntó la chica a su espalda.

"No puedo arriesgarme, mas si tengo en cuenta que no puedo usar la mayoría de mis habilidad"-Afirmó él sacudiendo sus manos-"Al parecer Black Arrow no dejará de buscarnos por ninguna razón"

"Supongo que tienes razón"-Accedió ella sin mucha dificultad al comenzar a caminar a través del profundo bosque en el que se encontraban-"Sigamos, creo que por allí hay un pueblo"

"Voy detrás de ti"


-Nicolás: ¡Hasta aquí por hoy! Como podrán ver me estoy tomando mi tiempo para contar la historia, tratando de no apresurarla de forma innecesaria, contando todo con lujo de detalles :D

-Lara: No te vayas por las ramas… ¬¬

-Nicolás: Ok, lo único que creo que debo aclarar, es que no es que estoy dejando de lado mi otro fic, The Chaos Complot, sino que me falta inspiración, aun sin este fic es probable que tampoco estaría muy avanzado en el otro por falta de ideas ^^U… así que mejor tener algo para matar el tiempo…

-Nathan: Yo quisiera aclarar acerca del término "Fuego de supresión" también conocido como "Fuego de cobertura", que es un término militar referido a disparar rápidamente y sin cesar sobre la posición enemiga, obligando a este a cubrirse para que ningún disparo le termine dando, suele usarse como distracción para ataques laterales o como método para escapar.

-Nicolás: Ok, ahora paso a darle las gracias por las Reviews a: Tifón the Hedgehog, si te gustó el tiroteo en el bar, seguramente te guste este capítulo de persecución :3; a Kira-Writer, jeje, gracias :D; a Dark-KannaI, sip, todo es eso y mucho mas, como por ejemplo bueno combates o3o… y todavía no arranca lo bueno ;) ; a Master the Hedgehog, nunca hago esperar a la acción y mis principios suelen ser explosivos xD.

-Elena: ¡Bueno, así como Nico les ha agradecido a los que dejaron Reviews, yo les agradezco a todos los que nos han leído, así como también los invito a dejar un Review de ser posible, diciendo lo que les gusto y lo que no, aceptamos las críticas constructivas! :D

-Nicolás: Eso no mas…

-Lara, Nathan, Elena y Nicolás (Saludando a los lectores): ¡Nos leemos luego!