Este es mi segundo capitulo, espero que les guste, hacia tiempo que no entraba y creo que olvidé algunos detallitos, pero ahora los corrijo y pido una disculpa por los inconvenientes. Solo debo agregar que en este capi los personajes de Vivian, Niz, Zid y Dix son propiedad de mi amiga Misu, tambien conocida en esta pagina como Eldar Lisswen Sarithiel (perdon si no lo escribi correctamente) y los demas personajes son propiedad de Jhonen Vazquez y Nickelodeon (que no los supieron aprovechaar XP)
Sin mas los dejo con el fic. el cual debo aclarar incluye ZADR (Zim and Dib romance) y algo de RAPR (Red and Purple romance)a aquellos que no les guste el yaoi (amor chico+chico) mejor no lean este fic.
Vivian, Niz, Zid y Dix eran cuatro hermanos que vivian en el planeta Meekrob. Los cuatro niños eran muy felices, o al menos hasta donde se podía serlo. Niz y Vivian eran gemelos, entrando a la adolescencia, a sus doce años, lejos de ser niños rebeldes, eran tiernos y amorosos con sus padres. Zid, era un pequeño de diez años, y un genio en la escuela. Dix era el menor, y el mas travieso de sus hermanos. Sus padres siempre se reian de sus ocurrencias y travesuras. Aunque sus padres, un humano y un irken, discutían a menudo, siempre los amaban y consentían demasiado.
Zim y Dib vivian en la tierra, pero tenían demasiados problemas con el padre de Dib. Antes de que Zid, de diez años, naciera, Zim y Dib se fueron a Meekrob.
Dib estaba muy contento en ese planeta, en ese entonces muchas razas alienígenas iban y venían de ese lugar. A Dib no le sorprendió sabes que muchas de esas criaturas habían estado en mas de una ocasión en la tierra.
Sin embargo, en ese mundo de perfecta armonía, un dia la desgracia llegó. La invasora Tenn trajo a la armada para conquistar el planeta. Dib y Zim se unieron a la resistencia y Zim pronto estuvo al mando de ella. Ambos salian a menudo a pelear, dejando a los niños solos. A Dib le dolia en el alma dejar a sus niños, pues le recordaba el abandono sufrido por parte de su padre. Pero no había otra forma.
Todos los días, Dix se sentaba junto a la puerta del refugio, jugando o entreteniéndose con cualquier cosa. Al escuchar cualquier sonido se levantaba presuroso, sus hermanos tenían que detenerlo, pues debían ser cuidadosos antes de abrir la puerta. Dix tenia la esperanza de que fueran sus padres, pero nunca eran ellos, siempre era alguien mas.
Ese dia, alguien había llegado, Dix se levantó corriendo como de costumbre hasta que Vivian lo detuvo, Niz fue a revisar la pantalla de seguridad: afuera estaba Skoodge, un amigo de su padre, y Lard Nar, un vortiano líder de los resisty antes de la llegada de Zim.
-¿Son mis papásss? ¿Verdad que son mis papás? ¿Dime que son mis papás? – decía Dix saltando.
-No, Dix, lo siento, son el tio Skoodge y Lard Nar-Dijo Niz con aire de tristeza.
-¿Qué hará Lard Nar aquí? Lo que supe es que no estaba muy feliz de que papá Zim hubiera tomado su lugar como líder de los resisty- Zid se rascó un poco la cabeza. Vivian miró a su hermano igual de confundida. Niz los dejó entrar.
-¡Hola tio Skoodge, hola vortiano! – Dix saludó efusivamente a ambos visitantes, ganándose una sonrisa de parte de Skoodge y una mirada molesta de parte de Lard Nar.
-Mi nombre es Lard Nar – dijo el vortiano de mala manera.
-Ya lo se, vortiano – Dijo Dix con una sonrisa picara. Despues de todo, su padre Zim también se refería a Lard Nar como Vortiano.
-Dix, basta – dijo Niz, - Tio Skoodge, que pasa? Donde están mis papás? –
-Vienen con ustedes? – Dix intentó asomarse, pero Skoodge lo detuvo.
-Dix, creo que tu y Zid deben esperar en la cocina – dijo con semblante serio.
-No quiero! – gritó Zid – siempre me tratan como un bebé, quiero saber que pasa –
-Yo también, siempre me mandan a la cocina castigado, pero ahora no he hecho nada que puedan comprobarme – Dix imitó a su hermano cruzándose de brazos.
Skoodge miró a ambos niños. Luego levantó la cabeza para ver a Vivian.
-Tio Skoodge, pasa algo malo? – Vivian tomó la medalla que le había dado su padre, estaba muy afligida, Niz la sujetó de los brazos con firmeza.
-Niños, van a comenzar el barrido orgánico del planeta, debemos sacarlos de aquí - Skoodge se derribó en el sillón con pesadumbre. Desde hacia algún tiempo había comenzado a odiar a su raza.
-¿A dónde iremos? – dijo Zid con voz baja mirando a sus hermanos. Dix se subió a una mesita en la sala para hacerse notar mas.
-No iremos a ningún lado, mis papás van a regresar y nos van a buscar aquí, además, esta es mi casa.-
-Dix, cállate – Niz miró molesto a su hermano menor.
-¿Tio Skoodge? – murmuró Vivian.
-Los enviaremos a la tierra, el humano Dib tiene familia ahí, creo que eso también los hace sus familiares, no estoy muy informado de los lazos familiares de los humanos, pero creo que…-
-No vamos a ir a la tierra – Dix ahora estaba sobre los sillones saltando, tratando de que le prestaran atención.
-Todos están siendo evacuados, ustedes tienen familiares en la tierra y por eso deben ir para …- Lard Nar trató de apoyar a Skoodge, pero Dix lo miró molesto.
-¡Cállate, Vortiano! – Gritó Dix.
-¡Dix, no seas grosero! – Vivian lo reprendió. Sabia que a su padre Zim no le agradaba Lard Nar, pero su padre Dib siempre les enseñó a ser respuetuosos.
Skoodge se levantó y vio a los chicos. – Deben alistar sus cosas, deben salir mañana temprano.-
-Tio Skoodge, ¿Han sabido algo de mis papás? – Zid se acercó un poco, temiendo la respuesta.
-Lo siento, no hemos tenido noticias de ellos, pero en cuanto las tengamos, les diremos donde están – Skoodge realmente lo sentía. No era un sentimiento común en los irkens apenarse por alguien mas, pero realmente estaba apenado por lo que estaba pasando.
Skoodge y Lard Nar salieron de la casa, dejando a los niños para que se prepararan para su viaje.
(…)
En una prisión de máxima seguridad en irk, el mas alto Red salía de una de las celdas, no se dio cuenta, (o tal vez no le importó) que la puerta quedó abierta. No había activado el seguro, después de todo, no esperaba que fuera Purpura quien le llamara, al menos no todavía.
-Pur, que quieres? Estoy en algo importante - gruñó el alto, aunque en su interior, se alegraba de que su co gobernante le llamara.
-No te llamo por gusto, dentro de unas horas debemos estar en Meekrob para el ceremonial barrido orgánico y felicitar a la invasora Tenn por un planeta conquistado, y ese quiero que sea un campo de juegos, no otra cosa.-
El irken de ojos purpuras cortó comunicación. Rojo se dirigió a los guardias para dar instrucciones sobre la celda, pero no notó que la prisionera dentro, extendia una mano fuera de la celda.
Cuando la irken que estaba dentro de la celda salió, sus ojos recibieron la ráfaga de luz de los pasillos de la prisión, quedando cegada. Pero no se rindió. Habia visto una nave cerca, y no quería volver a esa celda. Se sirvió de sus manos para llegar a la nave, trastabillando, cuando escuchó gritos tras ella. Se decidió a correr, pero prefería morir por las ráfagas antes de volver a su encierro.
-¡No disparen! ¡Deténganla! – gritó el alto Rojo, sabia que si la prisionera moria, su cuerpo tenia que ser analizado por los médicos irken de la prisión, y temia que descubrieran su identidad, a pesar de hacer todo lo que pudo por borrar todos los datos de su pak, aun podía haber alguien que la conociera.
Los guardias estaban confundidos, las reglas decían disparar a matar a cualquier prisionero que intentara escapar, pero su dirigente ahora les había ordenado algo diferente.
Mientras tanto, la prisionera esquivó la mayoría de los disparos, pero un par alcanzaron a darle en un brazo, causándole mucho dolor, pero aun asi llegó a la nave, totalmente ciega y herida, encendio la nave y salió de la prisión, deseando alejarse y nunca mas volver.
(…)
Mientras, los niños Membrana viajaban en una pequeña nave rumbo a la tierra, habían tenido que subir a la fuerza a Dix, que en ese momento estaba sentado junto a una ventana mirando el espacio.
-Mis papás nos van a buscar en la casa, y no nos van a encontrar – murmuraba enojado.
-No va a haber casa siquiera, Dix, cuando termine el barrido orgánico del planeta no va a quedar nada. – Niz miraba a su hermano con cara de cansancio, era la tercera vez que tenia que explicarle lo mismo.
Dix lo ignoró y siguió viendo por la ventana, t odavia se alcanzaba a ver el planeta Meekrob.
De pronto, una luz roja recorrió el planeta, Dix retrocedió y abrazó a su hermana asustado.
-Han iniciado el barrido orgánico – murmuró Zid.
De pronto, una nave pasó muy cerca de ellos, iba a una velocidad demasiado fuerte, e hizo que la nave donde viajaban los niños se estremeciera.
-¿Qué rayos fue eso? – Niz estaba en el suelo, igual que Zid, Vivian se había aferrado junto a Dix al asiento. La nave viajaba a toda velocidad, y se perdió de vista.
El viaje de los niños continuó sin muchos contratiempos. Finalmente llegaron a la tierra muy noche, tratando de no llamar demasiado la atención. Ahora solo faltaba encontrar a su abuelo y a su tia.
La tierra era un lugar nuevo y desconocido, y no sabían las cosas extrañas que pasarían en ella.
Continuará…
