Adorable

TsukiYama version

Hace no mucho tiempo, Kageyama y Hinata – o cómo les llamaban, el dúo de idiotas – habían empezado una relación amorosa. La Tsukishima odiaba.

¿Y por qué la odiaba? Muy fácil, detestaba que mostraran su amor sin tener miedo a lo que digan los demás ¿Y eso qué tenía de malo?, nada, simplemente Tsuki no lo podía hacer también, y en este caso con Yamaguchi.

En el fondo admitía, que le gustaba Yamaguchi, y tenía indicios de que el también gustaba de él. Pero su orgullo le impedía declararse. Y si lo hacía, no tendría el valor de andar por la calle con él y que le pregunten "¿quién es él?" y responder "es mi novio, Yamaguchi". No. No podía, temía que se burlaran de él por ser homosexual, o que sus padres le dijeran algo cómo "Tsukishima no me lo esperaba de ti, me decepcionas", aunque sus padres no parecían homofóbicos, no estaba seguro.

También cómo no iba a gustarle Yamaguchi, era tan… tierno. Sobre todo cuando pronunciaba la palabra "Tsukki", porque aunque no parece, le encantaba que él – y únicamente él – le llamara así.

Y esas pecas que tenía… lo hacían ver tan adorable.

Tadashi sin duda era el causante de la caída de su heterosexualidad. Tsukishima no tenía nada en contra de los homosexuales, pero para mantener su orgullo, fingía ser homofóbico burlándose del dúo de idiotas.

- Tsk, son patéticos la verdad. No entiendo cómo pueden gustarse –. Dijo un día durante el entrenamiento.

- ¿Podrías cerrar esa sucia boca que tienes? Me empiezas a hartar –. Respondió de mala manera el rey de la cancha.

- Sólo digo la verdad, los homosexuales son patéticos –. Dijo esperando un "¡buena esa Tsukki!" que nunca llegó. El rubio se giró a ver al pecoso y éste sólo miraba hacía otro lado con una mirada dolida.

Se le partió el corazón, y más cuando Yamaguchi salió corriendo con la excusa de que tenía que ir al baño. Sin embargo no fue a verlo, ya que sentía que si lo hacía le iba a ser peor al pecoso.

Cuando por fin terminó la práctica, fue rumbo hacia su casa, pero sin Yamaguchi porque tenía que ir a entrenar con Shimada.

Ese hombre le caía mal. No pregunten por qué.

Cuando llegó, lo recibieron su madre y hermano, su padre no estaba.

- Mamá – dijo Tsuki sorprendiendo a su madre, era muy raro que él bajara de su habitación para hablarle – necesitaba preguntarte algo.

- claro, puedes preguntarme de cualquier cosa –. Respondió sonriendo.

- es sobre la… homosexualidad… ¿qué opinas de ello? – Su madre se quedó callada mirándolo, sorprendida.

- ¿qué pasa?

- Nada, sólo me sorprende que me preguntes esas cosas – dijo con una sonrisa - ¿es por Yamaguchi-kun?

- ¿Qué? ¿cómo sabías? – preguntó impactado.

- es obvio hijo, soy tu madre, me doy cuenta de todo, Yamaguchi-kun es un buen chico, tienes mi aprobación.

- pero quiero saber que opinas acerca de ello, no sólo tu aprobación.

- pues… está bien, son dos personas que se aman, mientras haya amor está todo perfecto, y creo que ya deberías decirle a Tadashi-kun, el pobre debe estar esperando tu declaración.

- pero que hay de… lo que piensen los demás.

- eso no importa – respondió rápidamente – no debes dejar que nadie te impida estar con la persona que amas, ahora si me disculpas voy hacer la cena –. Tsukishima se quedó en la sala, reflexionando lo que había dicho su madre y…

Tenía razón, ¿qué demonios importaba si le decían que estaba enfermo o loco?

Pero ahora tenía otro problema: Yamaguchi, lo había lastimado con lo que le había dicho hoy. Y obviamente no se iba a quedar ahí parado, tenía que arreglarlo.

Salió de su casa otra vez, para ir a lo de Shimada. Su madre sólo le dijo que llegue para la cena.

- ¡Yamaguchi! – gritó al verlo caminar directo a su casa.

- ¿Tsuki? ¿qué haces aquí? – Tadashi al verlo, bajó la mirada y habló con la voz quebrada.

- Tenía que hablar contigo, sobre algo muy importante – Yamaguchi se imaginó que Tsuki había descubierto su orientación sexual.

- ¿q-qué pasó? – dijo a punto de derramar lágrimas.

- es sobre… lo que dije hoy… de que los homosexuales son patéticos…y yo… sé que eres uno – Yamaguchi, aún con la cabeza gacha, se esperaba lo peor.

- y… quería decirte que – Tadashi había empezado a llorar. Interrumpiéndolo.

- Tsukki… lo siento mucho, y-yo n-no quise s-ser así p-pero tú – no pudo hablar más, el rubio lo estaba besando.

- soy yo… quien debería pedir perdón – dijo después de besarlo – me gustas…

- tú… también…

Al otro día

Kageyema y Hinata raramente habían llegado primeros a la práctica, poco antes que Yamaguchi y Tsukishima.

El dúo se esperaba burlas de parte de Tsukishima, pero para sorpresa de ellos, el nombrado y Tadashi habían llegado de la mano sin decir nada, Yamaguchi con una sonrisa, y Tsukki con un sonrojo en sus mejillas.

Fin

No llegué a las mil palabras :'v bueno no importa xd Espero que le haya gustado este extra, ya que me agarró diabetes mientras escribía :D ok no xd

Me despido ¡hasta la próxima!