Ya despierta, Roxanne se quedó recostada con los ojos cerrados pensando en su sueño. Le parecían demasiadas emociones con las que lidiar. No es como si a Roxanne le gustara huir de las cosas, pero acababa de despertar y sentía que no era el momento.

Giro un poco la cabeza para enterarse de la hora en su reloj de mesita y miró con sorpresa que marcaba las 7:03 am.

¡Demonios! Hal pasaría por ella a las 7:30.

Así que se levantó, se dio una ducha rápida y se vistió con lo primero que sacó de su armario. Ya había dado el primer trago a su café cuando el sonido de un claxon familiar la hizo dar un respingo. Era Hal en la van de las noticias. Apuró su café, se lavó los dientes lo más rápido posible y salió de su apartamento.

- Buenos días, Hal – saludó Roxanne, subiéndose a la van.

- ¿Qué hay, Roxie? – le devolvió el saludo Hal - ¿lista?

- Sí, vámonos. – asintió la reportera.

Y Hal comenzó a manejar.

-¡Hey, Rox! Recuerda que hoy tienes la entrevista con Metro Man a las 9:00

- Es el viernes – dijo extrañada

- Hoy es viernes – le recordó Hal

- ¡Oh, Dios! ¿En serio? – se horrorizó Roxanne

- Sip – confirmó el pelirrojo.

Roxanne dirigió su vista a la ventana, viendo los edificios pasar. Era viernes. Los viernes eran los días en los que Megamente la secuestraba, como parte de sus predecibles planes malvados. No pudo evitar que su mente vagara por los recuerdos del sueño de la noche anterior.

¡Rayos! Y justo ese día que se sentía hecha un remolino de sentimientos. ¿Cómo vería a Megamente sin recordar el sueño? ¿O sin sentirse un tanto… extraña? Ya. Tenía que concentrarse. Aún quedaba trabajo por hacer.

Dio un pequeño suspiro y consultó su reloj de muñeca que marcaba ya las 8:10. "Vamos retrasados", pensó y dirigió su vista al frente. En ese instante Hal la miró de reojo y volvió a mirarla de nuevo con cara de pánico, como si se acabara de dar cuenta de algo.

- ¡¿Pero qué traes puesto?¡ - Le dijo mirándola de pies a cabeza

Roxanne se sintió de alguna manera molesta porque Hal estaba cuestionando su manera de vestir de una forma poco sutil. Además, seguía conduciendo.

- Vista al frente, Hal – respondió fríamente, Roxanne.

Hal volvió a prestar atención al volante, no sin antes lanzarle una mirada furtiva cargada de resentimiento a la reportera.

Cuando Roxanne estuvo segura de que ya no la miraba más, le echó un vistazo a su ropa. Efectivamente, las consecuencias de estar falta de tiempo y ponerse lo primero que encontró, (sumándole a eso la distracción total) estaban reflejadas en el vestido azul con detalles negros que llevaba puesto. Sería coincidencia, el destino o simplemente un mal truco de su subconsciente, pero eso solamente empeoraba las cosas.

En menos de una hora estaría al aire en una entrevista, una muy esperada entrevista. Con Metromán. Y ella usando un vestido con los colores del supervillano de la ciudad. Como reportera, su imagen era muy importante y más si era la reportera más famosa de Metro Ciudad y frecuentemente asociada la "chica" del superhéroe. ¿Qué dirían los ciudadanos cuando vieran a Roxanne Ritchie llevando esos colores en su atuendo? ¿Se molestaría Wayne al verla vestida así y lo consideraría una especie de burla? Esperaba que no.

El momento de aclarar esas dudas llegó cuando Hal se estacionó frente al estudio de grabación. Roxanne respiró hondo y bajó de la van. Tras bajar el equipo, Hal y ella entraron al estudio.

Ahí ya había mucha gente trabajando, moviéndose de un lado a otro. Algunos preparaban las luces, otros se encargaban de los arreglos técnicos, la escenografía y demás.

Al encuentro de los recién llegados acudió el director del KMPC.

- Llegan tarde. Se suponía que debían estar aquí hace media hora. – les reprendió su jefe.

-Lo siento, George. Había mucho tráfico– se disculpó apenada Roxanne

- Bueno, mejor vete preparan… ¿¡Pero qué estás usando, Ritchie!

- ¡Eso mismo le pregunté yo! – terció Hal, pero los otros dos ignoraron el comentario.

Roxanne, quien ya se esperaba esa reacción, le dijo la primera excusa que se le vino a la mente.

- Lo hice para… para dejar bien en claro quién es el enemigo. Tú sabes, que el mal nunca triunfa y eso.

- Pues espero que sepas vender bien ese argumento, porque de lo contrario…

- Lo haré bien. Te lo prometo – le aseguró la reportera con una sonrisa.

George dio un suspiro.

- De acuerdo. Ahora ve a que te de unos retoques por allá. – dijo George, señalando un pequeño lugar con un banquito y un espejo de luces, donde una maquillista la estaba esperando. – Sales en 15. – Agregó alejándose pero luego regresó - ¿Y Hal? Estaba aquí hace un momento. Ya debe tener el equipo listo.

- Está en la fuente de bocadillos - le contestó un joven del equipo de luces que pasaba por ahí.

- Ah, que novedad – dijo con sarcasmo George, andando muy apresurado hacía la fuente de bocadillos.

Roxanne, mientras tanto, se sentó en el banquito y se dispuso a que la maquillista hiciera lo suyo. Entre polvos aquí y gloss allá, le preguntó a la maquillista, solo para romper el silencio:

- ¿dónde está Metromán?

- Él no ha llegado todavía. Por favor, no te muevas. – le contestó en voz monótona.

Roxanne se quedó en silencio los siguientes tres minutos hasta que terminó el maquillaje. Una asistenta le trajo la primera parte del guión de la entrevista en la cual el tema eran preguntas hechas por ciudadanos al héroe de la ciudad.

Roxanne le dio una lectura rápida para asegurarse de que todo estuviera en orden y mientras lo hacía, pudo ver de reojo las miradas indiscretas de la producción por su "controversial vestido".

- ¡Sales en 5! – Le gritó su jefe desde la escalera.

Parándose del banquito se dirigió a los asientos del set donde sería la entrevista, preguntándose aun donde estaría Metromán. Aunque no tuvo que preguntárselo por mucho tiempo porque segundos después llegó el héroe con su entrada teatral.

- ¡Que tal! ¡Manos arriba todos! – dijo Wayne con una sonrisa de comercial de pasta dental.

Todos lo miraron algo irritados y siguieron con lo suyo. Mientras un tipo calvo y de aspecto mandón se le acercó para explicarle como debía hacer su entrada a la entrevista. Wayne lo escuchaba asintiendo.

Mientras, Roxanne se preparaba para comenzar, un poco nerviosa por la reacción de Wayne cuando la viera. Un instante después Wayne la miró y arqueó las cejas cuanto su cara lo permitía. Y para sorpresa de Roxanne, el héroe no la miraba con disgusto, simplemente era asombro. Eso la relajó un poco y esperó solo un momento más antes de que comenzara la cuenta regresiva para salir al aire y empezar la entrevista.

- Buenos días, Metro Ciudad, hoy es un maravilloso día donde me encuentro en los estudios KONG para entrevistar al héroe de nuestra ciudad con las preguntas que ustedes, ciudadanos, han enviado. Por favor, recibamos a Metromán.

Al instante, Metromán entro volando a la escena, revoloteando un poco y saludando a la cámara con una amplia sonrisa.

-Buenos días, Metro Ciudad, Roxanne – dijo mirando a la cámara y luego inclinando levemente la cabeza en dirección a la reportera.

- Buenos días, Metromán. Es un gusto que hayas accedido a realizar esta entrevista.

- Todo sea por esta ciudad. – dijo mirando nuevamente a la cámara con sonrisa de comercial.

- Ya veo. Bien, sin más, ¿Qué te parece si comenzamos la entrevista?

- Me parece perfecto. – Dijo aún sonriendo.

- la primera pregunta la manda la señorita Brandy Sanders y dice: "¿Qué es lo que te impulsa a seguir luchando heroicamente contra el crimen?"

Y así prosiguió la primera sesión de preguntas y tras unos diez minutos de la entrevista llegaron al primer corte comercial.

-¡Cinco minutos! – gritó el director técnico.

Todos aprovecharon ese momento para comer algo, charlar, o simplemente tomar un descanso. Por su parte, Roxanne y Wayne se quedaron sentados en los asientos del set.

- Bonito vestido – comentó Wayne con una media sonrisa y arqueando una ceja.

- No haré ningún comentario al respecto. – sentenció la reportera un tanto irritada.

- de acuerdo, no tocaré el tema – se apresuró a decir Wayne con un suspiro - ¿Cómo estas, Roxie?

La reportera pensó la respuesta un momento antes de contestar. Es cierto que tras tantos años de ser rescatada como "damisela en peligro" habían desarrollado cierta confianza, pero de eso, a confesarle al héroe que estaba hecha un embrollo por admitir sentimientos hacia cierto villano azul, faltaba aún mucho más.

- Bien, gracias – mintió Roxanne

- ¿de verdad? – insistió Wayne

- Sí, estoy bien. Es solo que… creo que necesito vacaciones, es todo.

- Concuerdo contigo. ¡Eh! ¿Qué te parece si terminando esta entrevista nos vamos volando al Caribe? – Bromeó Wayne y ambos rieron a carcajadas.

En realidad, lo de las vacaciones no era mala idea. De hecho, le vendría bastante bien tomar un descanso para aclarar su mente.

- ¡un minuto! Todos a sus puestos – anunció el director técnico.

La producción comenzó a moverse de nuevo a sus respectivos lugares y Roxanne y Wayne regresaron a sus posiciones iniciales.

El segundo bloque de la entrevista pasó más rápido de lo que Roxanne pensaba. Con las preguntas se venían anécdotas, bromas y reflexiones, por lo que la entrevista era fluida y entretenida.

Al terminar, todos estaban bastante satisfechos con el resultado (a excepción de Hal, quien seguía irritado) e incluso acordaron almorzar juntos.

- ¿Vienes con nosotros? – Le preguntó a Wayne la reportera

- Lo siento, Rox. Tengo una ciudad que proteger – Le respondió Wayne con una sonrisa de comercial.

- Está bien. Entonces hasta luego

- Hasta luego, Roxie.

Y dicho esto, se marchó volando del set.

Entonces, recordando que día era y lo que podría pasar, Roxanne decidió volver a su departamento para cambiarse de ropa. Lo último que quería era que Megamente la viese vestida así.

- George – dijo acercándose a su jefe – Iré a mi departamento. Los alcanzo en el restaurant.

Y así salió del estudio. Pero solo dio un par de pasos cuando notó un peculiar aroma dulzón y quedó inconsciente.