Aquí les traigo la segunda parte, que estará dividida en 2 fragmento por lo largo que es, disfrútenlo
Capítulo 2 : La relación entre Kion y Fuli, y el accidente.
Cuando la guardia completa emprendió el viaje contra las hienas, Fuli vio a Kion un poco extrañado, ella lo había saludado cuando bajaba por la roca pero este la saludo tartamudeando y desviando la mirada, como si no quisiera hablar con ella. Esto provoco confusión en la mente de la chita, al principio quiso preguntarle a Kion por ese extraño detalle pero en medio camino decidió ignorarlo ya que había otras cosas más importantes en que pensar como por ejemplo, echar a las hienas del reino.
Los pensamientos de Fuli se vieron interrumpidos ante las palabras de Ono. Quien se notaba cada vez más nervioso debido a lo que veía.
Ono con un tono asustado: Muchachos, será mejor que nos demos prisa, las hienas ya están a solo 2 metros de las cebras.
Kion: Tranquilo Ono, ya estamos a medio camino - de pronto se detuvo y miro el camino hacia el habitad de Beshte.
Fuli al observarlo se detuvo: ¿Kion que estás haciendo?, llegaremos tarde. - esto hizo que todo el equipo se detuviera y miraran a su líder.
Kion observándola: Creo que tengo un plan, si esto funciona llegaremos en menos de 3 minutos donde las cebras pero necesitaremos de tu ayuda Beshte.
Beshte sonriéndole: Por supuesto pero ¿qué quieres que haga? - pregunto algo confundido ante las palabras de león
Kion señalándole con una pata hacia un muro de basto pasto del tamaño de Beshte: ¿Recuerdas cuando tu padre te enseño a como formar caminos sobre los carrizales?, al sur de este terreno llegaremos más rápido si vamos en línea recta entre estos carrizales.
Ono: Oh ya veo a dónde quieres llegar, él tiene toda la razón, si tomamos ese camino llegaremos al instante.
Fuli con un rostro de disgusto: Tendremos que mojarnos para llegar hasta los pastizales... ¿no hay otra manera? -pregunto con la esperanza de que hubiera otra alternativa, pero esta esperanza se esfumo cuando Bunga subió sobre su lomo y le dijo: Oh vamos Fuli, no me digas que te disgusta un poquito de agua.
Fuli se sacudió lanzando al tejón a un lado: Si, me disgusta bastante y por si no lo has notado, soy un felino al igual que Kion, no me agrada el agua... - miro a Kion directo a los ojos, este al tener contacto visual con ella se sonrojo un poco, por suerte Fuli no lo noto pero Ono si - Kion ¿en serio no hay otra manera?
Kion tratando de calmarla y a la vez tratando de apartar la mirada de ella: Emm... Fuli, no hay otra manera, si vamos por el camino largo será demasiado tarde, los carrizales son nuestra única esperanza.
Otra vez, ese extraño comportamiento en su amigo la volvió a confundir, porque trataba de evitarla cuando hacia contacto visual con él o cuando hablaban de algo en concreto. Estaba a punto de preguntarle cuando fue interrumpida por Beshte.
Beshte tratando de animarla: Vamos Fuli será rápido, ni siquiera vas a notarlo - se acercó hacia los carrizales y de una fuerte embestida comenzó a aplastar toda la vegetación, formando poco a poco un camino en línea recta. Con el tiempo, él se volvió experto en formar caminos sobre los carrizales gracias a las enseñanzas de su padre, ahora era más rápido.
Fuli suspirando con resignación: Bien... si es por una buena causa no me puedo quejar.
Bunga: Así se habla Fuli - se volvió a subir sobre la chita, ella solo suspiro y se puso en marcha junto al resto de la guardia.
Mientras ya estaba en medio camino entre los carrizales, observo a Kion quien se encontraba corriendo detrás de Beshte y comenzó a perderse en sus pensamientos. Ono estaba atento a todo lo que pasaba abajo.
Fuli pensando: Porque Kion actúa tan raro hoy, por lo general él no es así, siempre me habla con mucha seguridad y firmeza, pero últimamente me ha estado tratando de evitar y más aún cuando lo quiero ver... ¿tendré algo en mi cabeza?, no creo, los otros ya me lo hubieran dicho... entonces que es...
Volvió a suspirar y miro a Kion por segunda vez.
Fuli: Luego conversare con él en privado, después de terminar esta misión.
Kion por su parte solo se limitó a susurrar: Abuelo Mufasa, esto es más difícil de lo que pensé, ¿que estará pensando ella de mi ahora que la he evitado 2 veces?
Mientras tanto en los pastizales
Entre las cebras y los carrizales, se encontraba Janja y sus colegas planeando la cacería con anticipación, cosa algo extraña en ellos ya que la mayoría de las veces, actúan sin pensar. Todos detrás de un enorme arbusto.
Janja: Muy bien, esto no puede salir mal, aun todo el reino anda somnoliento por la celebración de ayer y llegamos muy temprano para realizar este plan, es a prueba de tontos - observo a Cheezi y Chungu quienes ambos estaban impacientes por atacar.
Cheezi: Sisi vamos de una vez que me muero de hambre - estaba a punto de saltar hasta que lo detuvo Janja con su pata.
Janja: ¡Espera un momento cerebro de paja! ¿Ambos recuerdan el plan no es así?
Chungu: Saltamos de los arbustos y nos comemos a todas las cebras
Janja con un suspiro: No! par de bobos - Esperamos a que llegue la guardia del león para así tenderles una trampa, si nos escondemos bien entre los arbustos, no podrán vernos, estarán agotados por todo el recorrido que realizaran y que de hecho ya deben estar haciéndolo para encontrarnos y una vez que se vallan, estarán demasiados cansados para regresar y es allí cuando entramos en acción.
Cheezi y Chungu: Oh
Pero para la mala suerte de Janja, la guardia estaba a punto de encontrarse con ellos por detrás. Beshte salto desde la maleza con su frase "Twende Kiboko", asustando a las hienas a tal grado que creían que el corazón se les saldría volando, está a la vez comenzaron a gritar y alarmaron a todas las cebras, quienes comenzaban a correr por todos lados.
Punda Milia: ¡Pánico, corran, pánico, corran! - grito el jefe de las cebras al momento de escuchar los gritos.
Kion: ¡Heyvi Kabisa! esto está mal - viendo a todas las cebras desesperadas - Bunga, Fuli necesito que vallan rápido donde las cebras y las tranquilicen.
Fuli y Bunga: Hecho! - la chita comenzó a correr donde las cebras
Kion: Ono necesito que hagas un reconocimiento de la zona, podrían haber más hienas ocultas por los arbustos.
Ono: Afirmativo - grito mientras comenzaba a volar lo más alto que pudo, por suerte no habían más hienas a excepción de Janja y sus colegas.
Kion: Beshte, vamos contra las hienas, a Janja déjamelo - sacando sus garras - Me encargare de el personalmente.
Beshte: ¡Vale! - respondió mientras comenzaba a corretear a los 2 amigos de Janja.
La situación era favorable para la guardia, Ono ya le había dado el visto bueno al resto de sus compañeros sobre la ausencia de hienas ocultas, Fuli y Bunga por su parte estaban deteniendo de poco a poco a las cebras, no les tardo más de 5 minutos detenerlas por completo. Luego de una gran persecución, solo quedaba Janja y Kion, quienes estaban cara a cara entre las proximidades de las lejanías y la sabana. Se habían alejado demasiado del resto y estaban completamente solos.
Janja: Bah la gran guardia del León vino al rescate de las pobres cebras, otra vez - gruñendo - ¿porque no nos haces un favor y te largas de aquí, y nos dejas saborear nuestros aperitivos?
Kion gruñendo: Ni en tus sueños Janja, el sol recién comenzó a salir y ya estas ocasionando problemas a todo el mundo.
Con un fuerte salto, embistió a Janja a tal grado que ambos comenzaron a rodar en dirección hacia la entrada de las lejanías, ninguno de los dos podían detenerse, tanto así que llegaron a estrellarse contra uno de los muros y se quedaron aturdidos por el golpe. Para mala suerte de Kion, este golpe habría provocado el desborde de una de las rocas de la cima, por suerte ambos lograron esquivarlas a tiempo pero no se percataron que otra roca más grande estaba por caer.
Janja: ¡Muy bien, ahora si estoy enojado! - grito la hiena saltando contra Kion, pero este fue embestido por un rápido movimiento de las patas traseras de Kion, expulsándolo contra la pared por segunda vez.
Kion con una sonrisa: Bueno parece que hasta aquí has llegado - colocándose encima de las patas de Janja, inmovilizándolo en el acto.
De pronto Kion recordó todo lo que había soñado en la mañana, el cachorro comenzó a entrar en un modo de ira extrema contra Janja quien ya hacia el suelo noqueado. Saco una de sus garras pero luego se detuvo y se calmó.
Kion: No... Solo fue un sueño, nada de eso fue real y... yo no soy así - susurro mientras se apartaba de Janja y comenzaba a regresar - a pesar de todo, no te odio Janja, solo quisiera que de una vez dejaras de molestar al reino y a mis amigos.
Mientras tanto con los otros miembros de la guardia del león.
Bunga: Bueno ya está todos a salvo, se podría decir que salve el día otra vez - presumió el tejón mientras se limpiaba las patas.
Fuli sonriéndole a su compañero: ¿Tu?, ¿salvar el día?, por favor lo único que hiciste fue detener a unas alocadas cebras.
Bunga: Así es, pero no vas a negar que lo hice bungafantastico.
Fuli: Bueno no voy a replicar eso - le dijo con una sonrisa.
Punda Milia: Hey escuche eso sobre las cebras - replico un molesto Punda
Fuli con una mirada de arrepentimiento: Sin ofender claro.
Punda Milia: Así está mejor, gracias guardia del león.
Beshte regresando desde las proximidades de las lejanías: No fue nada... un placer ayudarlos... por los reyes del pasado, que cansado estoy - se sentó y comenzó a respirar aire.
Fuli observando a su alrededor: ¿Beshte que sucedió con Cheezi y Chungu?
Beshte: Lograron escapar hacia las lejanías, lo siento, no fui lo suficientemente rápido - respondió mientras veía el suelo.
Fuli tratando de consolarlo: Oye no te preocupes, el punto es que lograste ahuyentarlas y eso es lo que cuenta.
Ono: Bueno creo que todo está listo, hora de retirarnos - de pronto recordó algo - ¿Oigan no falta alguien importante aquí?
Bunga: Si... ahora que lo mencionas siento que falta algo... ah si, nuestra recompensa.
Ono: ¿Recompensa? no Bunga, digo que aquí falta alguien.
En eso todos comenzaron a pensar y llegaron a la misma conclusión.
Todos: KION!
Fuli alarmada: ¡Ono busca a Kion rápido, puede que esté en problemas!
Ono sobrevolando el cielo: No hace falta que lo digas - observo por todos lados hasta que finalmente lo localizo a lo lejos, en la entrada de las lejanías. En eso nuestro amiguito Ono se percata de dos cosas - ¡Santo cielos!
Ono: Fuli, una enorme piedra de la cima de las montañas está a punto de caer sobre Kion y no solo es eso, sino que Cheezi y Chungu se dirigen directamente hacia el.
Fuli asustada: ¡Que! a un lado todo ¡Huwezi! - replico mientras comenzaba a correr a toda velocidad donde estaba su amigo.
Desde lejos se podía ver como la roca se comenzaba a desplomar poco a poco y como el par de Janja estaba acorralando a Kion, si no se daba prisa, podría perder a su amigo, quizás al mejor amigo que ha tenido en la vida.
Fuli pensando: Ya voy Kion, espérame - aumento la velocidad, traspasando ya los límites de la sabana.
Ono observando desde lejos: Apresúrate Fuli, no queda mucho tiempo.
Bunga con una cara de preocupación: ¿Kion estará bien no?
Beshte: Claro que si Bunga - dijo esto último tratando de ocultar su preocupación.
Ono: No, no aguanto más, iré con Fuli - comenzó a volar a toda fuerza donde su amigo.
Con Kion
Kion: Lo que me faltaba - gruñía y retrocedía lentamente - Ustedes si que son una verdadera molestia.
Cheezi riéndose: Si, somos una verdadera molestia, Janja siempre nos dice eso.
Chungu: Prepárate para perder joven príncipe - saco sus dientes.
Kion pensando: Si esto sigue así, no me quedara de otra que usar el rugido... pero si lo uso...
Kion recordando lo de la mañana
Kiara acariciando la melena de su hermano: Tranquilo y espera un momento, en la cueva mencionaste que el sueño fue hermoso, y no veo que ver a Janja hacer tal acto sea algo lindo.
Kion se limitó a sonreír: Es que aún no termino de contarte toda la historia, ya estamos llegando a esa parte.
Kiara suspirando: Esta bien pero intenta calmarte un poco hermano, esa ira irracional no tiene que estar fluyendo en ti ¿vale?
Kion: Esta bien pero... estaba tan furioso que casi uso el rugido y eso no iba a terminar bien, no por el sueño sino porque de haberlo desatado, podría haber rugido inconscientemente dentro de la roca y haber lastimado a toda nuestra familia.
Fin del recuerdo de Kion
Kion pensando: La ira de ese sueño podría ocasionar que lance el rugido con mucha fuerza a tal grado de que podría matarlos en el intento.
En ese instante a Kion no le quedo de otra que pelear, logro golpear varias veces a ambas hienas pero el combate era disparejo, Cheezi logro propinarle un fuerte golpe en la panza, dejando sin aire a Kion y Chungu le mordió la pata derecha, provocándole un fuerte rasguño. Cuando Cheezi estuvo a punto de darle un golpe mortal, escucharon un grito.
Fuli enfurecida: ¡Déjenlo en paz desgraciados! - embistió con todas sus fuerzas a ambas hienas logrando que estas salgan volando al lado de un Janja inconsciente.
Kion tratando de recuperar el aliento: Fuli
Fuli: Tranquilo ya estoy aquí, ven salgamos de este sitio - le susurro mientras trataba de incorporarlo, pero por las heridas de Kion, este no lo lograba.
En ese momento se escuchó un fuerte ruido arriba de ellos, Kion se alarmo al ver una gran roca gigante a punto de colapsar encima de ellos, en eso la adrenalina se le subió a la cabeza y no lo pensó dos veces.
Kion: Fuli, perdóname pero no quiero perderte - le susurro esto a la chita quien la miraba con una mirada de preocupación.
Kion con todas sus fuerzas empujo a Fuli lejos de la trayectoria de la piedra y se cayó al suelo inconsciente por el dolor.
Fuli: Kion! - grito Fuli mientras miraba la roca moverse poco a poco, ella no lo dudo y corrió hacia él, eso no podía terminar así, no de ese modo.
Ono: ¡Fuli! ¡Kion! - grito desde lo lejos.
Fuli: Gracias a los reyes, Ono ayúdame por favor, Kion se desmayó y no puedo moverlo yo sola. - grito mientras trataba de colocar a Kion sobre su espalda.
Ono: Ya voy - se acercó a la parte trasera de Kion y con sus garras sujeto las patas de Kion y lo subió por completo a la espalda de la chita.
En eso la roca comienza a caer, Kion abrió los ojos y se percató de la situación, lo que más lo asustaba de todo esto no era el hecho de que el podría perder la vida, sino que podría perder a su amiga, la amiga de la cual estaba enamorado y de su compañero Ono.
Kion: Puedo correr, bájame rápido Fuli -susurro Kion en la oreja derecha de Fuli
Fuli: ¿Estás loco? esa roca está a punto de caer sobre nosotros y no pienso dejarte aquí - le respondió mientras corría con mas que podía.
Kion no espero más, se bajó de la espalda de Fuli, sujeto con su mandíbula a Ono y comenzó a correr con todas sus fuerzas fuera de la trayectoria de la piedra, ambos lograron escapar de la roca, pero no de la explosión, la cual los mando a volar unos cuantos metros cerca a la entrada de las lejanías, cayendo fuertemente cerca del pasto.
Afortunadamente los tres miembros se encontraban bien, la caída no les había provocado daño alguno, pero Kion si se encontraba muy lastimado y agotado. Fuli se levantó y observo por todos lados, hasta encontrar el cuerpo inmovil de Kion, Ono hizo lo mismo y fueron a verlo.
Fuli preocupada mientras movía a Kion con su pata: ¡Kion, Kion despierta! - no hubo respuesta alguna - Ono no me digas que el - miro a la Garza quien lo miraba con los ojos llorosos. Bunga y Beshte llegaron y se alarmaron cuando vieron a su líder en ese estado. De pronto Kion comenzó a toser fuertemente, después de unos minutos abrió los ojos y se levantó con mucha dificultad.
Kion un poco mareado: Muchachos... ¿qué fue lo que paso?.
Ono llorando y abrazando fuertemente a Kion: Kion, ¡estas vivo!
Kion sintiéndolo dolor: Si..., aunque muy dolido por las heridas de las hienas - luego de decir eso, correspondió el abrazo de su amigo - Vamos no tienes que llorar, estoy vivo Ono.
Ono: A..Afirmativo - se secó alguna de sus lágrimas y dejo de abrazarlo.
Bunga: ¿Kion estas bien?
Kion: Si Bunga, estoy bien... solo un poco rasguñado por la pelea con esas hienas - giro la cabeza y observo la entrada de las lejanías, estaba completamente bloqueada, eso solo significaba una algo bueno y algo malo, la buena es que no veria a Janja por un buen tiempo y la otra es la de Kovu, ¿cómo podrá atravesar esa roca para poder encontrarlo y cumplirle la promesa a su hermana?
Beshte: Kion lo siento, si yo no hubiera dejado escapar a... - fue interrumpido por el león.
Kion: No tienes la culpa de nada Beshte, son cosas que pasa, a veces los planes no siempre salen del todo bien.
Bunga en un estado de seriedad absoluta: Creo que deberíamos irnos de aquí y llevarte con Rafiki para que te cure esas heridas.
Ono: Buen punto, será mejor partir antes de que se te infecten.
En eso Kion observo a Fuli, ella estaba detrás de todo, con la cabeza baja y sin decir ni una sola palabra. Él se acercó con cuidado para ver cómo estaba pero no sabía lo que estaba a punto de ocurrir.
Kion: Fu.. - suena una fuerte cachetada en toda la entrada de las lejanías, Kion estaba aturdido e impresionado a la vez por aquel golpe, miro de vuelta a Fuli y noto en su expresión mucha tristeza e ira a la vez.
Fuli enfurecida: ¡Idiota!, como se te ocurre ir tu solo a las lejanias - empujo a Kion un poco más fuerte, el resto de la guardia solo se apartó de ambos felinos, no quería formar parte de esa discusión - Y sobre todo como se te ocurre no avisarnos a todos nosotros si es que necesitabas ayuda, ¡mira tú estado!
Kion no sabía que decir, nunca la había visto tan enfadada en toda su vida, estuvo a punto de decir algo hasta que Fuli lo interrumpió de nuevo
Fuli: No digas nada... - se volteo y comenzó a producir un ruido extraño, Kion observo el suelo y veía caer gotas, era más que obvio lo que estaba pasando - Casi te perdemos Kion y tú te levantas como si nada, y dices que estas bien -voltea a verlo y para la sorpresa de todos, estaba llorando - En verdad eres un idiota Kion.
Kion: Fuli espera - no pudo completar la frase ya que Fuli se había ido corriendo a toda velocidad hacia algún lugar, esto hizo que Kion se sintiera como la peor basura del mundo, poner en peligro a la chita que amaba y hacerla llorar era algo que el no se lo iba a perdonar por mucho tiempo.
Kion mirando hacia abajo: Guardia del león, tómense el día libre y por favor no se lo cuenten a nadie, ni siquiera a mis padres. -dicho esto, se dispuso a caminar con dificultad en dirección a la cueva de la guardia, el resto de la guardia no dijo nada, todos sabían que estaban en una situación complicada en ese preciso momento, pero lo que no olvidaran jamás serán las lágrimas de Fuli.
Ono se acercó a Kion y le susurro: Kion antes de que digas algo, quiero que sepas que ya lo sé todo sobre tus sentimientos hacia Fuli y lo que ella siente por ti... esto la destrozo, pude verlo en sus ojos, estaba con el corazón roto ante el hecho de que pudo perderte, creo que quizás, por la tarde deberías hablar con ella en privado.
Kion solo lo miro por unos momentos y le sonrió: No por nada te llaman de la vista aguda Ono, tienes razón, iré a hablar con ella, no puedo soportar el hecho de que ella este sufriendo.
Con Fuli
Cerca de un arbol de la selva (donde estaban Timon y Pumba), se encontraba la chita llorando muy desconsoladamente, se sentía muy asustada y traumada ante lo que paso hace algunos minutos.
Fuli: Kion... casi te pierdo - susurro ella, mientras se sentía muy dolida - Eres un tonto...
En eso una pequeña figura aparece detrás de ella y coloca una pata en la espalda de Fuli
Fuli: ¿Kiara? - mirando de reojo
Kiara: Hola Fuli, ¿qué sucedió, porque estas llorando? - pregunto con preocupación, mientras se recostaba a su lado.
Fuli:...
Solo se escuchó el viento soplando las hojas de los arboles.
Esa mañana fue marcada como la primera derrota de la guardia del León, por lo menos así lo veían los 5 miembros.
Faltan 7 días para el día del Upendi
Fin del capitulo 2
