Nuevo comienzo en Forks

BPOV

-Bella… cariño, despierta es hora de irnos- dijo mamá intentando despertarme.

-solo 5 minutos más, por favor…- pedí.

-después, cariño, se nos hace tarde será un largo viaje, tu padre decidió ir en auto para admirar el camino, a demás les tenemos una sorpresa.

-vamos!! Bells! Apúrate!!-dijo Edward azarandándome.

-maldita sea Edward ya estaba despierta!!!-grité enojada.

-huy, pero que humos hermanita- dijo divertido.

-bueno basta los dos, ya están demasiado grandecitos y Bella será mejor que cuides tu vocabulario jovencita- nos reprendió mamá.

-lo sentimos mamá- dijimos al unísono "Eddy" y yo.

-Bueno Bella, báñate y cámbiate, desayunaremos en el camino- y se fue.

-rayos Edward, siempre haces que mamá nos regañe- le dije mientras me levantaba de mi cama.

-¿sí?, ¿enserio? No me había percatado- dijo burlonamente.

-sal de mi cuarto o… me demoraré y no veremos nuestra sorpresa- tuche, di en el blanco, su rostro se contrajo con una mueca de desaprobación.

-de acuerdo, de acuerdo tú ganas- salió derrotado.

-siempre- mee reí.

Muy a regañadientes, saqué unas cuantas cosas de mi maleta de viaje y me metí al baño. Me duché y luego me cambié, arreglé algunas cosas y baje junto con mi maleta.

-ya estoy lista mamá ¿de qué sorpresa es la que hablas?- pregunté.

-ve junto con tu hermano al garaje.

Edward me tomó de la mano y por desgracia mía me sonroje y él lo notó porque sonrió con esa sonrisa torcida que te deja sin aliento- basta, Bella, creo que nunca podrás superarlo- me dije a mi misma y me abofeteé mentalmente.

Salimos al garaje de la casa y vimos un hermoso y ostentoso auto, sonreí, era un volvo plateado, el auto que tanto le gusta a Edward.

-woao!- exclamó Edward soltándome la mano y corriendo hacia el auto.

-¿les gusta?- preguntó mamá.

-mucho diría yo- dije sonriendo.

-El auto lo van a compartir ambos hasta que Bella cumpla sus 17 que será dentro de poco y le regalemos uno nuevo ¿están de acuerdo?- dijo mi padre.

-me parece perfecto- dijo Edward.

-Papá… no te molestes yo…

-tranquila hija será tu regalo de cumpleaños.

-eso debería de ser una sorpresa- dije.

-pero Bella, siempre me has dicho que odias las sorpresas.

-oh!, es cierto, lo olvidé- y todos se rieron.

-vamos, el camión de la mudanza aún tiene que recoger lo que falta y ya debemos irnos- dijo papá.

-¿me haces el honor de subirte primero hermanita?- dijo Edward abriéndome la puerta del copiloto.

-claro!, gracias- y me monté, si afuera era espectacular, imagínense por dentro, era muy al estilo de Edward.

Tomamos un desvío para ir a desayunar. Desayunamos en nuestro restaurante favorito "Le Gourmet".

Extrañaré la deliciosa comida de aquí- pensé.

Seguimos nuestro camino, siguiendo la ruta de papá, había un silencio bastante incómodo y quería romperlo pero no supe con qué empezar.

-¿Aún sigues enojada conmigo?- preguntó.

-sabes que no podría.

-¿y por qué tan callada?

-no tengo un buen tema de conversación y… solo estoy sumida en mis pensamientos.

-sabes que yo también extrañaré nuestro hogar, a demás, míralo por el lado positivo, tendremos nuevos amigos, un clima diferente y profesores diferentes.

-dilo por ti mismo Edward, está bien si tenemos nuevos amigos, no me opongo, pero la cuestión es si me aceptan, sabes que detesto la atención. El clima… pues odio lo frío y lo húmedo, y realmente extrañaré mi sol; y bueno los profesores es un tema aparte- repliqué.

-Bella, eres divertida y tienes muchas cualidades que atraen a las personas no sé porque dices que no aceptaran.

Sentí mis mejillas arder, siempre que Edward me halagaba me sonrojaba.

-Lo ves, hasta cuando te sonrojas eres divertida- dijo sonriéndome.

-Oh, ya basta- de seguro ya era la mamá de los tomates. Y lo que obtuve de él fue su estridente risa musical.

-bien pondré música- coloqué el CD favorito de Edward, Claro de Luna.

-gracias- suspiró.

No sé por cuánto tiempo miré a través de la ventana, pero me quedé dormida.

-Bella, vamos dormilona despierta.

-¿qué tienen en contra de los 5 minutos?- me moví intranquila.

-Estamos a punto de llegar a Forks, creí que querías ver el paisaje- dijo Edward.

-…. Está bien- levanté mi cabeza.

Miré a través de la ventana y observé que todo era verde, gemí; no tenía nada en contra de la naturaleza, pero era muy verde….

-¿Qué sucede?- preguntó con el ceño fruncido.

-nada…-mentí.

-¿ya te han dicho lo mal que mientes?

-sí…-musité.

-cuéntame, soy tu hermano.

-todo está muy verde…-susurré.

-¿verde?-me miró y se rió.

Me sonroje, sabía que mi comentario estaba fuera de lugar.

Lo miré con el ceño fruncido, aparentando estar enojada pero eso solo hizo reírse más. Me volteé bruscamente ahora si enojada y miré nuevamente por la ventana y observé a un grupo de jóvenes lanzándose de un acantilado y otros probando sus motos, me pareció divertido, tal vez un día lo haga.

Nos adentramos en lo más denso del bosque y en ella había una enorme casa de dos pisos mucho más grande que la de Phoenix. Tenía unos enormes ventanales que algunos, creo, que dan al jardín.

-Es hermoso ¿verdad?

-sí- dije, quedé impresionada.

Edward apagó el motor del auto y bajó, también iba a disponerme a lo mismo pero el fue más rápido y me abrió la puerta.

-gracias que caballeroso- sonreí.

-siempre- me dijo con su sonrisa torcida.

Mamá siempre nos enseño tales modales, pero en mí no se me da bastante bien, debido a que soy torpe, me pregunto ¿de quién habré heredado eso?, Edward tenía un perfecto equilibrio y mis padres también, -oh déjenme adivinar, es la mala suerte… está en mi ADN debo suponer- me dije mentalmente.

Mis padres sonreían al ver nuestros rostros de complacencia.

-se adaptarán muy bien ya lo verán- dijo nuestra madre.

Entramos a nuestro nuevo hogar, si dije que por fuera era hermosa, pues miento, por dentro parecía una mansión, los grandes ventanales que observé desde afuera dirigían como supuse al jardín; el enorme espacio de la sala era mucha habían diversos muebles ocupando el espacio y en una esquina había un mini escenario y sobre el estaba el gran piano negro de cola de Edward.

-fantástico- dijimos al unísono.

-ven, veamos la parte de arriba- tomó de mi mano y me guió por las escaleras.

La planta superior de la casa estaba con numerosos plantas y cuadros que estaban en nuestra "antigua" casa.

Había numerosas puertas también y fuimos a inspeccionarlas una a una, estábamos curiosos. La primera puerta al que entramos era la habitación de mis padres, otra de ellas era el baño por cierto muy bien decorado parecía como un spa, ahora podría relajarme un poco. Entramos a otras habitaciones y deducimos que eran para visitas y solo quedaban dos más ambas estaban una frente a otra.

-¿cuál veremos primero, derecha o izquierda?- preguntó

-derecha- contesté.

Entramos a la habitación que mencioné, estaba muy bien decorada, estantes de libros y un gran ventanal que tenía un balcón con vista al bosque.

-al parecer esta es tu habitación Bella, muy bonita por cierto- comentó Edward.

-gracias, ahora veremos la tuya- anuncié.

Entramos en su habitación; su estante de CD estaba al lado de su escritorio, y también dentro de la habitación había un hermoso sillón de cuero negro.

-muy a tu estilo Edward- dije lanzándome en su cama.

-sí, pero ahora tengo un problema- dijo ceñudo.

-¿cuál?

-mi colección de CD está en desorden ¿me ayudas?- preguntó.

-está bien- sonreí.

Ayudé a Edward a acomodar los CD como a él le gusta. Ayudamos a mamá y a papá a arreglar la casa el resto del día ya que mañana será nuestro primer día de instituto en Forks.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-Al día siguiente-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Me levanté muy temprano y me asomé por la ventana pude ver que el cielo estaba nublado como solía ser el clima de Forks, decidí irme a bañar para prepararme para mi primer día de escuela. Me metí a bañar, quería tomar un buen baño de agua caliente, no quería sentir tanto el clima frío de afuera, me vestí y baje las escaleras, encontré a papá tomando café solo en la mesa del comedor.

-buenos días papá- saludé.

-buenos días hija, te has levantado temprano hoy- dijo.

-sí, estoy algo nerviosa por la escuela.

-no debes porque preocuparte ya verás que todo saldrá bien.

-sí pero no puedo evitar sentirme como un bicho raro en una escuela nueva- dije, no quería ser el centro de atención no me agradaba la idea.

-hay Bella- se rió- recuerda que tu no serás la única en asistir, Edward estará contigo.

-bueno tienes razón.

-y a demás verás cómo te acoplarás con tus nuevos compañeros- dijo y se levantó- bueno hija, ya es hora de ir al hospital, como vez yo también soy nuevo y no me preocupo- me besó en la frente y se fue.

-adiós papá.

Vi a mamá despedirse de papá y se dirigió a la cocina, la seguí.

-buenos días mamá- saludé.

-buenos días hija, ¿Edward aún duerme?- preguntó cariñosamente.

-supongo que sí.

-oh, supones mal hermanita, buenos días má.

-buenos días Edward, siéntense ya les preparo el desayuno- Nos dirigimos al comedor.

-asique mi querida hermana se levantó primero que yo… Dios creo que se acabará el mundo- dijo fingiendo temor.

-oh, ya basta Eddy deja de molestarme tan temprano- mascullé.

Luego de desayunar la exquisita comida de mamá, nos fuimos en el volvo a la escuela, no fue difícil encontrarla estaba al lado de la carretera y más bien se parecía a un montón de casas juntas, en fin era nuestra nueva escuela a partir de ahora; no había nadie todavía en los estacionamientos, aún era temprano para las clases, Edward y yo decidimos ir a la secretaría para recibir nuestras materias y el mapa.

-buenos días- dijimos al unísono a una señora no más de 50 años podría decirse y según su carnet se llamaba Cope, su apellido no logré entenderlo.

-Buenos días, jóvenes que se les ofrece.

-Yo soy Edward Cullen y ella es Isabella Cullen, somos los alumnos nuevos y queríamos saber que clases nos tocan ahora y el mapa para saber dónde quedan- dijo Edward mostrando su sonrisa.

-oh sí, esperen un segundo ya se los traigo- se adentro a un pequeño cuarto y luego regresó con nuestros papeles.-aquí tienen, que tengan un buen día.

-gracias- dijimos juntos nuevamente.

Caminamos por los pasillos conociendo la nueva escuela, revisé en mi horario y mi primera clase era Trigonometría- valla manera de empezar el día, que bien- pensé sarcásticamente. Esa materia especialmente no era mi fuerte.

-¿Qué clase te toca ahora?- preguntó.

-Trigonometría ¿tú?

-jajaja, valla Bella, que suerte tienes, bueno yo empiezo con Español.

-hey, no te rías- le regañé.

Nos sentamos en los banquillos luego de conocer el lugar, ya comencé a notar que los estudiantes se estacionaban y se bajaban para ir a clases. Algunos al pasar frente a nosotros se nos quedaron mirando.

-bien vallamos a clase- tomó de mi mano y me acompañó a mi aula.

-nos vemos en el almuerzo- le dije y se fue. Entré a clase y el profesor aún no llegaba, esperé cerca de su escritorio no quería sentarme en algún lugar ocupado.

-hola, soy Mike Newton mucho gusto- saludó un chico rubio de ojos azules.

-hola Mike, el gusto es mío- sonreí levemente.

-tú debes ser Isabella Cullen, la chica nueva.

-sí, no te equivocas, pero llámame mejor Bella- dije.

El profesor llegó y me indicó mi asiento, el último de la fila y adivinen con quien… con Mike.

La mañana pasó algo rápida, Mike me acompañó a casi todas mis clases, este chico hablaba hasta por los codos, en fin al menos era agradable o eso pensaba…

-¿quieres que te acompañe también a la cafetería?- preguntó.

-como quieras- dije. Mike parecía mi sombra o un… perrito… no es por ofender pero… ahora sí que me estaba cansando. Fuimos a la cafetería, me iba a sentar con él en una mesa de chicos que sabía quiénes eran pero algo captó mi atención, Edward me hacía señas para que fuera donde él.

-lo siento Mike, después conoceré a tus amigos, me sentaré con alguien más- le dije amablemente- gracias.

Me dirigí a la mesa donde estaba sentado Edward, en ella habían tres chicos más.

-hola hermanita ¿cómo fue tu mañana?- preguntó.

-genial- dije sarcásticamente.

-ven siéntate- dijo dándome un puesto a su lado.

-Emmet, Alice, Jasper ella es de quien les hablaba, es Bella mi hermana- me presentó a sus nuevos amigos.

-Bells, ellos son mis nuevos amigos- sonrió.

-mucho gusto a todos.

-el gusto es mío Bella- dijo Alice.

-tengo una duda Edward, dices que Bella es tu hermana pero ustedes no se parecen en nada, parecen más bien amigos o novios- dijo Emmet, Edward y yo nos miramos.

Siempre que decíamos que éramos hermanos nos decían lo mismo, y quisiera averiguar por qué. Me sentí incomoda por un momento, la verdad no sabía que contestarle.

-Emmet ella es mi hermana…- dijo Edward.

-disculpa a Emmet es un tonto- dijo Alice disimulando un poco la situación.

En timbre para la siguiente clase sonó, me levanté rápidamente sin despedirme de nadie, estaba sumida en mis pensamientos, siempre que decían eso quedaba en ese estado y Edward comprendía o al menos eso pensaba.

Mi siguiente clase según mi horario era literatura, me encaminé hacia ella pero al no fijarme bien por mi camino tropecé con alguien.

-l-lo siento- tartamudeé.

-descuida, linda- dijo un chico moreno de cabello largo y negro- mi nombre es Jacob, Jacob Black y tu debes ser Isabella Swan.

-Bella, por favor.

-un gusto en conocerte preciosa, ¿vienes a la clase de literatura?- preguntó, me sonroje por haberme llamado así.

-sí….- musité.

-te acompaño entonces- sonrió.

Llegamos a tiempo a la clase y me presenté con el profesor, pero por mi mala suerte también tuve que presentarme frente a los demás.

-hola… mi nombre es Isabella Marie Cullen, vengo de Phoenix… un gusto conocerlos- dije algo apenada.

Luego de esa vergonzosa presentación me asignaron un puesto al lado de una chica rubia de ojos celestes, más bien no parecía una estudiante era toda una modelo y noté que detrás de ella se sentaba otra rubia, su mirada era penetrante, sus ojos también eran azules pero más oscuros que la primera rubia a mi lado- esto hace que mi autoestima decaiga más…- pensé.

-hola chica nueva- saludó la rubia a mi lado.

-soy Rosalie Hale y ella es mi amiga Tanya Denalí- se presentó.

-m-mucho gusto- dije.

-¿tú eres la hermana de Edward Culle?- preguntó.

-sí ¿por qué?

-hemos escuchado sobre él, dicen que es guapo y todo… - dijo con una sonrisita.

-me he estado preguntando, ¿quieres unirte a nuestro grupo?- dijo Rosalie.

-¿su grupo?

-sí, eres hermosa y tienes posibilidades de estar en nuestro grupo de populares, no se lo pedimos a cualquiera- ¿yo en un grupo de populares? Imposible…

-y-yo no sé.

-vamos Isabella, si quieres ven a mi casa – dijo Tanya anotando su dirección en un papel.

-te esperaremos.

Tal vez tener una nueva oportunidad con ellas sería una nueva experiencia…


Hola a todos, sorry mil veces sorry por la demora, pero no he podido, estaba en exámenes bimestrales, y mi cabeza iba a explotar por tanto estudiar, pero ahora sí, ya les traje el segundo capítulo de amor prohibido espero que lo disfruten, dejen comentarios porfis XD

StephanieCullen116