p style="text-align: center;"strongNATHAN/strong/p
p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: left;" align="center"Desde hacía unas horas, en Danville no se oía nada. Absoluto silencio. Todos en sus casas, durmiendo por primera vez en muchos meses. Acababan de empezar las vacaciones y nadie se quería despertar, todo lo contrario. Querían dormir y mantenerse así. Toda la ciudad estaba dormida. De repente, un sonido molesto destrozó esa paz. El despertador de las diez de la mañana sonaba como nunca antes. Sus pitidos eran insoportables. Horrible./p
p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: left;"span lang="ES-TRAD" style="font-family:mso-ansi-language:ES-TRAD"Una mano salió de debajo de las sábanas y le dio un empujón casi tirándolo al suelo, lo bueno fue que esté se paró. Una voz gimió entre una mata de pelo anaranjado y luego se sacudió dejando un pelo para cada lado. Entonces se pudieron ver sus grandes ojos azules con los que enamoraba a cada una de las chicas que pasaban a su lado, pero esos ojos ya tenían una dueña y dos pequeñas princesitas./span/p
p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: left;"span lang="ES-TRAD" style="font-family:mso-ansi-language:ES-TRAD"Nathan se levantó de la cama y se estiró como hacía cada mañana. Se dirigió al baño y se lavó la cara antes de cambiarse de ropa y ponerse algo para salir. Se echó algo de gomina para peinar su indominable mata de pelo y cuando estuvo bien se sacudió un poco para dar ese toque informal que tanto le gustaba a Ely. Al fin se vistió y se decidió a bajar a la planta calle./span/p
p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: left;"Todo decidido ya a hacerse unos huevos con bacon y un buen vaso de zumo, se dio cuenta de que alguien se le había adelantado. Se acercó a la mesa del comedor y vio que le habían preparado justo lo que quería. Pensó en Ely, pero al leer la notita que tenía al lado se dio cuenta de que no./p
p class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: left;"span lang="ES-TRAD" style="font-family:mso-ansi-language:
ES-TRAD""¡Buenos días, papá! Me he levantado antes que tu y he pensado que qué mejor forma de empezar el día si no es preparando el desayuno. Y eso he hecho, te he preparado el desayuno. Sofia sigue en la cama y yo me he ido a casa de Marietta, la niña nueva. Su desayuno está en la nevera. ¡Luego nos vemos! Emily."/span/p
p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: left;"span lang="ES-TRAD" style="font-family:mso-ansi-language:ES-TRAD"Sonrió hacia la nota de su hija y luego empezó a tomarse su desayuno. Siempre que se lo preparaba Emily le sabía muy rico. Mientras se terminaba el zumo, oyó el sonido de un secador y pensó: "Ya se ha levantado Sofia…" Dedujo que la pequeña se había duchado y ahora se estaría secando el pelo, aunque él no entendía por qué se lo tenía que secar si el calor del verano era lo mejor y en un rato se iría a la piscina con sus amigos./span/p
p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: left;"Se levantó de la mesa y empezó a lavar los platos en el fregadero. Entonces escuchó un repiqueteo de unas botas correteando por las escaleras./p
p class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: left;"span lang="ES-TRAD" style="font-family:mso-ansi-language:
ES-TRAD"–¡Papá, papá, papá! Mi desayuno, ¿dónde está? Tengo mucha hambre y las tripas me rugen. Además en cinco minutos me vienen a buscar y tengo que hacer un millón de cosas todavía como recoger el bolso, ponerle la tarjeta al móvil nuevo y, por supuesto, encenderlo – Empezó a enumerar las cosas con sus deditos. – luego llamar a Tony para decirle que no puedo ir al cine y ¡Buff! ¡Madre mía! Por cierto, ¿y Emily?/span/p
p class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: left;"span lang="ES-TRAD" style="font-family:mso-ansi-language:
ES-TRAD"–A ver. El desayuno está en la nevera. Te lo ha preparado Emily antes de irse y… ¡Sí! Ella está en casa de Marietta, la niña nueva del vecindario. Un día podrías quedar con ella. – Le respondió Nathan tranquilamente./span /p
p class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: left;"span lang="ES-TRAD" style="font-family:mso-ansi-language:
ES-TRAD"–Vale, vale. Luego hablo con Emily para ello, pero ahora tengo que hacer un millón de cosas. ¡Adiós, papi!/span/p
p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: left;"La niña se fue corriendo al salón con el desayuno entre dientes y Nathan se volvió a seguir lavando platos. Miró el móvil. Ely todavía no lo había llamado, el programa se debía haber extendido más de lo normal. No pasaba nada, en cuanto terminara, este le llamaría, estaba seguro./p
p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: left;"Se sentó en el sofá y encendió la tele, allí estaba Ely, con una sonrisa deslumbrante y, como la mayoría de sus días, hablando como una loca. Perry se le subió en su regazo y Nathan empezó a acariciarle./p
p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: left;"span lang="ES-TRAD" style="font-family:mso-ansi-language:ES-TRAD" –Hola Perry. ¿Qué tal llevas la mañana?/span/p
p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: left;"span lang="ES-TRAD" style="font-family:mso-ansi-language:ES-TRAD" –Grrrr./span/p
p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: left;" –Supongo que bien. Yo también y más si está Ely en la tele. ¡Mira! – Le señaló la televisión a Perry y este la miró./p
p class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: left;"span lang="ES-TRAD" style="font-family:mso-ansi-language:
ES-TRAD"–Grrrr./span/p
p class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: left;"span lang="ES-TRAD" style="font-family:mso-ansi-language:
ES-TRAD"–Esta preciosa…/span/p
p class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: left;"span lang="ES-TRAD" style="font-family:mso-ansi-language:
ES-TRAD"–Grrrr…/span/p
p class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: left;"span lang="ES-TRAD" style="font-family:mso-ansi-language:
ES-TRAD"–¿He dicho eso en alto? Se me está yendo la masculinidad… Uuuu./span/p
p class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: left;"span lang="ES-TRAD" style="font-family:mso-ansi-language:
ES-TRAD"–Grrrr. – Le respondió Perry con cara de "¡Ya estamos otra vez!"./span/p
p class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: left;"span lang="ES-TRAD" style="font-family:mso-ansi-language:
ES-TRAD"–¡Venga Perry! Vamos a hacer la colada. Hoy toca la de Sofia y Emily, eso significa que habrá mucha, sobretodo de color rosa y naranja./span/p
p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: left;"Perry y Nathan fueron cuarto por cuarto recogiendo la ropa de cada uno de ellos. Por supuesto el montón más grande y desordenado era el de Sofia, que lo dejaba todo en el suelo. Cerca de este estaba el de Emily, que al contrario, estaba todo plegado y apilado. Luego se dirigieron a su cuarto, el de Ely y él y cogieron la pila común apartándola en un cubo distinto para hacerla si sobraba tiempo ese día o sino, dejarla para el día contiguo./p
p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: left;"Bajaron las escaleras hasta el sótano y la dejaron en los cubos que había al lado de la lavadora. Vació el cubo de Sofia y Emily, añadió detergente y suavizante, luego un poco de agua y finalmente cerró la tapa y la accionó. El temporizador marcaba 45 minutos de lavado. Nathan la programó para secar la ropa también y eso añadió otra media hora más./p
p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: left;"Subió las escaleras y se fue al salón donde la televisión todavía estaba encendida. Escuchó que Ely estaba contando algo interesante y agarró a Perry y se sentó en el sofá. Acomodó unos cuantos cojines a su alrededor y se apoyó sobre ellos. Ahora estaba completamente cómodo para ver a su querida Ely. /p