Situación Riesgosa N2: El señor Weasley en el mundo muggle ( part 1)

El Señor Weasley siempre sintió una inmensa curiosidad por todo los artículos muggle que se le aparecieran enfrente, tanto era así que mas de una vez Molly, la Señora Weasley, tenía que salir detrás de su marido para impedir que se abalanzara contra algún inocente muggle a preguntarle la utilización de un enchufe.

Sin embargo, Molly nunca hubiera supuesto (ni aunque se lo dijera una adivinadora profesional y tan acertada como la profesora Trelawney) que ir con su esposo a tomar ese famoso café con los Granger fuera tan peligroso…

Arthur Weasley se encontraba muy entusiasmado por encontrarse con los padres de Hermione, con unos "¡verdaderos muggle!" como tan felizmente exclamaba el hombre a su familia, cada vez que pensaba en todas las preguntas que quería hacer sobre el mundo no mágico.

Muy pronto la hora de ir hacia la casa de Hermione había llegado. Molly se hallaba completamente lista y arreglada, no muy elegante, pero con prendas que la hacían relucir su encanto de señora mayor, Arthur por su parte se había intentado vestir "muy a lo muggle" tanto que en vez de parecer muggle parecía payaso.

- ¡Listo!- le dijo a su esposa, completamente entusiasmado.

- Oh, Arthur te ves…-trato de buscar las palabras indicadas, la señora Weasley- te ves tan, tan…ridículo- dijo en tono bajito.

El señor Weasley hizo un pucherito.

"No entiendo que es lo que queda mal…mucho hombres visten camisas y llevan tirantes, yo los he visto, muchos son los que visten zapatos negros con una pequeña suela, muchos llevan sacones largos y grandes que arrastran por el piso…no veo que es lo ridículo¿será el moño? No, no lo creo, también lo usan, bueno deberé preguntarle a los Granger, seguro ellos sabrán¡oh! Casi olvido mi sombrero"

Luego de estar ya ambos listos, la señora Weasley quien seguía diciéndole a su esposo ridículo, empezó a sacar unos polvos flu para viajar pero…

-¡Alto Molly!- grito el señor Weasley, casi arrebatándole los polvos flu de las manos, con desesperación- si vamos a visitar a unos muggles , debemos comportarnos como tales, viajaremos como muggles- dijo Arthur, contento.

Molly solo puso los ojos en blanco y cabeceo, cansada.

El señor Weasley, había olvidado que su hogar se encontraba un poco apartado de alguna ciudad poblada, también había olvidado que no tenia coche, en fin, pequeños detalles que el señor Weasley había olvidado.

- ¡Mira Molly! Un auto, los muggles suelen subir gente a sus vehículos…pero hay que hacer la seña adecuada- dijo Arthur.

Molly comenzó a contar hasta diez y rogar a dios que le brindase más paciencia, porque la suya se estaba agotando.

El esposo de la mujer, mientras tanto, hacia señas al vehiculo, levantaba ambas manos, los pulgares, incluso saltaba.

Molly pensó que si con esa seña no paraba el auto, no pararía ni con un embrujo inmovilizado hecho por el mejor de los magos.

El auto se detuvo " mágicamente" frente a los Weasley y una señora bigotuda y casi sin cuello es quien les abrió la puerta, a Arthur le pareció vagamente familiar.

-Buenas tardes – saludo el señor Weasley alegremente a la mujer.

La mujer de poco cuello lo miro recelosa.

- ¿Necesita que los lleve?- pregunto un tanto irritada.

- Si no es molestia señora…-dijo Weasley ,extendiéndole la mano a manera de saludo.

- Señorita, nunca me case- dijo la mujer, ofendida, pero accediendo a dejarlos subir al auto.

Molly no pudo evitar reírse…pensar que una mujer de esa edad todavía no había tenido una relación era increíble, aunque luego lo pensó mejor y no le pareció tan raro…con ese carácter.

Los Weasley subieron al auto, Arthur un tanto excitado, emocionado por estar relacionándose con verdaderos muggles.

La mujer del auto observaba de manera irritada a los pasajeros.

"Este será un "laaargo" viaje" pensó la señora y sin mas arranco el coche.