DISCLAIMER:
Los personajes no son míos son de la gran autora Naomi Takeuchi solo los uso para mi historia que participa "Reto de Cumpleaños de Seiya" del Foro Ladies Kou. Sera un Seiya x Usagi.
SUMMARY:
El es un noble Rey, pero por ordenes de su corte y para salvar su reino, tendrá que desposar alguna de las princesas, pero su amor y corazón le pertenecen a una humilde sirvienta que siempre esta al pendiente de el.
¿Qué podrá más el deber o el amor?
AMOR PROHIBIDO
Capítulo 2
En la sala de juntas, todos los miembros de la corte real ya estaban reunidos, la mayoría hombres de avanzada edad y uno que otro joven, escuchaban con atención lo que decía Darién.
-Ministros de la corte real, al parecer nuestro Rey se ha enamorado de la princesa Aino, la cual ustedes la seleccionaron para salvar a nuestro reino- explicaba Darién con mucho respeto y sensatez.
-Lo observamos todo, ¡no se te olvide que estuvimos presentes! – contestaba un hombre mayor de pelo blanco, ojos azules y una túnica en color azul que se puso de pie.
-Lo siento lord Artemis – se disculpaba con él – Entonces puedo preguntar ¿porque me convocaron aquí? – preguntaba muy nervioso Darién
-Mi estimado caballero, lo que sugerimos es que ese supuesto amor que tiene el Rey Kou a la princesa Mina, lo cuide y que pase lo que pase, le proponga matrimonio antes del anochecer – le daba una encomienda a Darién, ya que no había visto amor en los ojos del Rey hacia la princesa
- ¡Pero mis estimados miembros de la corte real! ¿No creen que eso sea muy precipitado? – contestaba con sensatez Darién porque él conocía su amigo y estaba seguro que no lo podría lograr menos por el hecho que Seiya sentía algo por Usagi.
-No Darién, todos a llegamos a la misma conclusión, esperamos que lleves a cabo con éxito tu misión, si no lo haces te despojaremos de todo lo tienes y te pondremos en un barco que valla hacia el nuevo mundo – explicaba muy fríamente Artemis.
-Muy bien, lo hare como ustedes gusten – contestaba muy nervioso Darién quien no quería que eso pasara, pues sabía que una orden de la corté era una del mismo Rey, hizo una reverencia y se retiró a cumplir su deber.
Mientras en los jardines del palacio donde se observa todo tipo de flores y arbustos, junto a una hermosa fuente, se encontraban sentados Seiya y Minako.
- ¡Espero que te haya gustado el recibimiento! - Comentaba Seiya mientras sonreía.
-Me gustó muchísimo – contestaba muy alegremente – Y si no es una molestia ¿Pudiera ver más de su reino?
- ¡Pensé que estaba cansada, por el largo viaje! - decía preocupado Seiya que no le gustaba pasar más tiempo con ella y se esforzaba con sus actuaciones y galantería.
-De hecho si lo estoy, pero al ir pasando con mi carruaje, observé un magnifico lago y ¡quisiera conocerlo de cerca! – contaba con emoción Minako.
Al mencionar el lugar Seiya se quedó congelado pues sabía que ese lugar era para él encuentro entre él y su amado Bombón, al observar esto Minako supo que era el momento de robarle un beso, porque desde que lo vio en su trono supo que el amor de su vida se encontraba el joven Rey Kou.
Entonces se fue acercando Minako a Seiya hasta quedar a centímetros de los labios del chico, cuando por fin animo a robárselo, de pronto oyó un sonido, no tuvo más remidió que separarse de Seiya observando a una joven quien movía a Seiya haciendo que saliera del trance
- ¿Interrumpo algo Primo? - decía como si nada Healer, que estaba en su interior alegre por evitar la escena que observaba desde uno de los arbustos del jardín.
-Claro que no prima – comentaba Seiya, quien no sabía nada de la situación – Perdón por mi mala educación princesa Minako, ella es mi prima Lady Healer – se ponía de pie Seiya mientras presentaba a su prima.
-No se preocupe Rey Kou, a todos nos pasa – le contestaba muy amablemente Mina – El placer es todo mio Lady Healer – le hacia una reverencia Minako quien tenía una mirada fría hacia Lady Healer por haber interrumpido aquel beso.
-El gusto es mío princesa Minako- contestaba amablemente Healer mientras también hacia una reverencia y le devolvía la misma mirada a la princesa. – Iba pasando por aquí y escuche que la princesa quiere ver nuestro hermoso lago – decía muy casualmente Healer.
-Si prima, pero mejor yo sugiero llevarla al mar, para que conozca nuestra inmensa flota de barcos- decía con voz de súplica Seiya quien no quería que nadie visitara el lago.
- ¡Me encantaría ver ese lugar! – Contestaba Minako quien notó el cambio repentino de Seiya – Es una lástima que no visitemos ese lago – movía la cabeza Minako.
-¡Tal vez cuando se casen princesa, mi primo la llevaría! - decía con arrogancia Healer que hasta el momento estaba celosa de la actitud de la princesa, pero no le importaba mucho ya que la mantendría cerca para deshacerse de ella.
- En verdad eso me gustaría mucho- decía muy contenta Minako quien se imagina como seria las cosas entre Seiya y ella.
-Lo tendré en cuenta, sus opiniones - suspiraba Seiya mientras cambiaba la conversación - sugiero que se ponga una ropa más cómoda para el recorrido y mi prima la acompañara donde serán sus aposentos, la veré en unos instantes ya que arreglaré algunas cosas para el recorrido. – decía Seiya quien hacia una pequeña reverencia y se retiraba.
-Está muy bien Seiya- grita Minako se marchaba junto con su prima.
En la Cocina Molly trataba de dar consuelo a Serena que se encontraba sentada un poco triste por ver como su amado Rey coqueteaba con otra.
-Vamos amiga no estés triste, tú misma me dijiste que confías en Seiya- animaba a su amiga quien la tomaba con las manos y le daba un abrazo de confortación.
-Lo siento Molly, en verdad confiare en Seiya, pero al verlo coquetear con esa princesa mi corazón se hace pedazos- decía un poco triste Usagi quien aceptaba el abrazo de Molly.
-Mírame bien Usagi, conozco bien el amor que se tienen los dos y por eso te digo que no pierdas la confianza que tienes con Seiya.
-Tienes razón amiga y para que vea Seiya que tiene mi confianza prepararé un rico postre para la princesa y se lo llevaré – decía un optimista Usagi quien al escuchar las palabras de su amiga Molly le dieron valor para seguir.
Al poco rato Healer dejaba a la princesa dentro de sus aposentos y antes de marcharse observo a Usagi entrar con una bandeja que contenía un pedazo de pastel de chocolate y una taza de atole.
-¡Llegas en buen momento queridita! – decía con desprecio Healer quien veía como dejaba la bandeja en un buró y pretendía salir de ese lugar. – Espera Usagi, por lo que veo no tienes modales ante mi cuñada – se cruzaba de brazos Healer quien esperaba una apropiada respuesta para la princesa.
-Lo siento – se excusaba Usagi - Princesa es un gusto conocerla- decía cortésmente Usagi mientras hacia una reverencia a la princesa quien caminaba a la bandeja que dejo Usagi en un momento y probaba el contenido de esta.
-Me temo que esto no es de mi agrado – decía Minako con una cara de disgusto, quien al momento lo arrojo al piso – Sera mejor que traigas un pedazo de pastel de fresas con un poco de leche tibia y recojas eso en seguida – ordenaba Minako.
Mientras Usagi levantaba la bandeja, por dentro estaba triste ya que ella quería agradarme a la princesa, pero todo le estaba saliendo mal, pero no se daría por vencida en ser amiga de la princesa.
Minutos más tarde Usagi tocaba la puerta de los aposentos de la princesa al entrar observó a la princesa Minako y a la prima de Seiya riendo en la cama, así que puso la bandeja en un mueble que se encontraba junto a ellas.
Nunca imagino que la princesa que dirigiera a la bandeja y la tirara nuevamente, se dió una cachetada quedando muy roja su mejilla, se dejó caer al piso, haciendo que Usagi se preocupara por ella y la auxiliara, pero al ver esto Minako empezó a gritar desesperadamente haciendo que llegara de inmediatamente Seiya, el cual no creía en lo que veían sus ojos, su hermosa bombón quería golpear a la princesa Minako o eso parecía.
- ¡Por favor ya no me pegues! – suplicaba Minako mientras lloraba.
-Usagi, ¿qué has hecho? – decía muy preocupado Seiya quien entraba para auxiliar a Minako.
-No es lo que piensas yo... – no término la frase ya que Healer le daba una cachetada a Usagi.
-Para que comprendas cuál es tu lugar sirvientucha – decía con desprecio Healer. – Y espero que te disculpes con mi cuñada – agarraba de la mano a Usagi y la ponía de rodillas.
Al ver esto Seiya le hirvió la sangre al ver como su prima trataba a su querido bombón, pero no pudo hacer mucho ya que Minako lo tenía apresado por el momento.
-Lo siento, mucho Princesa Minako. No volverá a ocurrir- decía Usagi con tristeza quien estaba arrodillada ante Minako y Seiya.
-Basta ya Healer- decía enojado Seiya quien dejaba a Minako en cama – Sé que Usagi hizo mal, pero no la tienes que tratar de esa manera - Seiya defendía a su bombón ya que no podría seguir viendo la situación.
-Claro, ¡mi primo defendiendo a los indefensos! – decía en tono de burla su prima.
-Sí, la defendiendo porque es un ser humano, como nosotros – contestaba con prudencia Seiya, por qué sabía que su prima quería descubrir el amor que tenía a su bombón y ese no era el momento para decirlo, así que opto por cambiar el tema – Sería mejor que cancelemos el recorrido.
-No es para tanto Rey Kou, ya estoy bien – decía angustiosa Minako quien se paraba de la cama y caminaba así el, ya que quería pasar más tiempo con él.
-Concuerdo con la princesa Minako – decía muy tranquilamente Healer como si nada hubiera pasado.
-Está bien, por esta se la pasare y la esperó a bajo – suspiraba con frustración Seiya mientras tomaba de la mano a Usagi y la sacaba de ese lugar, al ver esto tanto Healer y Minako sintieron envidia de la sirvienta, pero sabían que se tenían que aguantar porque tenía ya plateado algunas maldades.
Seiya llevaba de la mano a Usagi por todo el castillo hasta que llegaron a la Cocina.
-Bombón, perdona por no defenderte y al amor que tenemos – habla con sinceridad Seiya quien besaba sus manos de Usagi.
-Calla Seiya, comprendo la situación, en que te encuentras y sé que no es fácil – decía muy tranquila Usagi mientras le daba un tierno beso en los labios a Seiya.
-Bombón, no te merezco, siento que sin ti mi vida no sería lo mismo y quiero que sepas que tendré una solución para nuestro amor – decía muy coqueto Seiya mientras abrazaba a Usagi por la cintura.
-Seiya, alguien podría vernos – contestaba muy intranquila Usagi – Ten en consideración que tienes que mostrarle a una princesa el reino sino, tendrás graves consecuencias – rompía el momento Usagi.
-Lo sé bombón y espero que al anochecer nos veamos en nuestro lugar favorito – comentaba con estrés Seiya – Entonces te dejo para que prepares unos excelente bocadillos, porque ¡muerto por probarlos! – se despedía de Usagi con un tierno beso en los labios.
Lo que no sabían es que alguien había escuchado la conversación de los amantes e ingenió un plan para separarlos mientras los dejaría para que no se dieran cuenta.
Horas más tarde Serena y Molly iban en un carruaje, mientras que en otro iban Healer, Minako y Darién ya que por su parte Seiya quiso ir en su caballo negro, cuando por fin llegaron, Seiya se dirigió a abrir el carruaje donde estaba Usagi ya que observo que Darién ayudaba a su prima y a la princesa.
Todo se encontraba muy tranquilo en el recorrido que le daba Seiya a Minako porque todo el tiempo iba del brazo de este, Darién iba atrás de él junto a su prima Healer y por ultimo esta Usagi y Molly hasta que llegaron a la orilla del muelle donde vieron varios barcos majestuosos.
- ¡Me alegro, que me trajeras a este lugar tan lindo! - decía alegremente Mina quien se a cercó a Seiya, lo tomó de la camisa y lo besó en la boca.
Al observar esto Usagi salió corriendo mientras lloraba al ver esto Molly fue tras de ella, por otro lado Healer estaba llena de rencor hacia la princesa y lo único que se le ocurrió fue empujar a ambos, pero se le había olvidarlo que desde niño Seiya no sabía nadar, así que vio con horror como Seiya se hundía lentamente.
- ¡Por favor Darién, salva a mi primo! - decía muy angustiosa Healer.
-Como ordene mi lady- contestaba Darién que se disponía a saltar, cuando observo a la princesa ir por Seiya y llevarlo hacia donde se encontraban ellos, entonces Darién subió a Seiya, para después ayudar a la princesa a salir.
-Gracias caballero – decía Minako quien recuperaba el aliento.
Helear veía que su primo no respiraba y comenzó a llorar, al percatarse de la situación Minako lo ayudo.
-Hazte un lado- decía con autoridades Minako quien checaba los signos vitales a Seiya – Tendré que darle respiración boca a boca sino morirá – comentaba Minako quien le proporcionaba dicha acción hasta que Seiya escupió agua y vio que Minako la había salvado la vida.
-Gracias princesa, por salvarme la vida ¿cómo se lo podré agradecer? - decía con poca dificultad Seiya observando que no se encontraba su tierno bombón, luego le explicaría la situación a Usagi.
Era la oportunidad de Minako y no la desaprovecharía.
-Solo quiero que te cases conmigo y que de luna de miel sea en el precioso lago – comentaba Minako quien sonreía.
Seiya no sabía qué hacer ante esa petición por un lado estaba el amor que tenía a su bombón, por otro que ella le había salvado la vida y no le gustaba deberle nada a nadie y por ultimo sabía que su pueblo dependía de ese matrimonio así que tomo una decisión.
-Darién, te pido que acompañes a mi prima al castillo yo iré con mi prometida, en mi caballo – ordenaba Seiya muy tristemente – Y Darién te aconsejo que prepares todo, ya que me casaré con Minako – decía amargamente Seiya.
-En serio, ¿te casarías conmigo? Pensé que como me dijo tu prima que sentías algo por esa sirvienta pues – decía nerviosa Mina quien jugaba con los dedos.
- ¿Eso te dijo mi prima? – Cuestionaba Seiya quien dirigía una mirada de desprecio a su prima Healer – No te preocupes por eso Minako, te estoy agradeciendo por salvarme, por eso me casare contigo – decía muy amablemente Seiya.
-Ya comprendo Rey Kou – decía con tristeza Minako, por un lado estaba bien aunque debía admitir que por algo se empezaba.
Después de secaran sus ropas Minako y Seiya despendían a Darién y a su prima Healer quien se dirigían rumbo al castillo, dejando atrás al Rey a la princesa.
-Espero que no le moleste, acompañarme a caminar por el pueblo – decía Seiya quien tenía la esperanza de encontrar a su bombón en ese lugar
-Claro que no Rey Kou – decía muy feliz Minako mientras agarraba su brazo.
Minutos antes Usagi quien lloraba y corría por toda la orilla del muelle tropezó con un joven de cabellos rubios, ojos azules y traía un traje en color amarrillo.
-Disculpe no era mi intención – se disculpa Usagi con el joven mientras seguía corriendo dejando caer su relicario.
-Oye cabeza de bombón fíjate bien donde caminas – gritaba el joven quien recibía el relicario – ¿Y esto que será? – se preguntaba el joven mientras lo abría y se quedaba sorprendido.
-Espérame Usagi – gritaba Molly quien llegaba con aquel joven.
-Disculpe ¿ha visto a una joven de pelo rubio? - le preguntaba al joven con había chocado hace un momento.
-Si la vi se fue justo por allí – señalaba un camino que se dirigía al pueblo, pero antes que se marchara Molly el joven la detuvo
-Espera, quisiera saber a cerca de esa joven – decía muy desesperado el joven ya que a lo mejor y solo talvez era ella.
-No sé quién es usted, para que le diga sobre mi amiga – decía furiosa Molly quien exigía una explicación
-Bueno veras es una larga historia – suspiraba el joven – Y si no te molesta, estaría en cantado en buscar contigo a tu amiga y contarles a ambas esa historia – decía muy amablemente ese joven.
-Pero que modales tengo soy el príncipe ..
Hasta aquí, guay y doble guay, como vieron todo un poco loco, creó que esta vez salgo de aquí antes que me linchen, pero bueno esperó que les haya gustado este segundo capítulo tanto como a mí, de ante mano gracias a las que se toman las molestias de leer mi historia, también quiero agradecer a las que me apoyaron seguir adelanté y les mando abrazos estelares.
