Bueno, este cap es muy corto por el cual voy a subir dos. :) (y siento lo de las faltas ortograficas -w-)

La historia contiene Lemon, BDSM y lenguaje fuerte, ante la sensibilidad de los lectores se le sugiere dejar la lectura, de lo contrario le exijo evitar insultos, comentarios fuera de lugar y/o quejas con referencia a la misma.

-Los personajes no son de mi autoria, le pertenecen a Hiro Mashima.

-Dialogo.

-Pensamiento y/o acotaciones-

(Aclaración del autor)

Capitulo dos: Adolescencia/Adultez

Una vez fuera de aquel lugar donde experimente todo tipo de dolor, castigo y humillación, logré construir a base de mi propio esfuerzo un hogar, como yo lo llamaba. Comencé a estudiar profesorado de lengua y literatura, ya que me apacionaba. También habia empezado a salir con un chico algo mayor que yo, el cual en un principio se mostró sumamente encantador y educado, pero con el pasar del tiempo, descubrí que no era más que una fachada. Me entregué a él, cegada por el deseo de ser querida, un sentimiento el cual no fue correspondido. Aun así, traté de sacarle el mayor provecho posible.
La relación con Bora no duró mucho. Recuerdo que por la tarde se excusaba diciendo que tenía compromisos pendientes con amigos, sabiendo yo que se iba con alguna chica de turno que lograba ligarse en los bares que concurria los fines de semana. Por las noches llegaba completamente ebrio, y una vez dentro de mi casa, comenzaban los intentos por desvestirme y follarme, en el sillón, la cocina o sobre la mesa. Todos sus intentos terminaban por acabar en la nada, ya que me negaba rotundamente y huia de él y sus perversas manos. Él, sumamente frustrado, comenzaba a insultarme diciendo que era una guarra que se prestaba a cualquier otro hombre que no sea él. Los insultos y suposiciones de falsas infidelidades de mi parte me llevaron a terminar con Bora. Aun así tengo aun el recuerdo humillante de todo aquello, incluso tiempo despu és, Bora se ensañaba en decirles a todos que era una puta, capaz de revajarme a cualquier bajeza con tal de obtener el placer que podia proveerme un hombre, sea cual sea el precio.
Luego de esta escandalizante relación, todo continuo en calma, pues fue un año de lo más tranquilo. Continue con mis estudios, sin saber de Bora o querer entablar una nueva relación, la cual no me sentir a preparada, ya sea porque los pretendientes que se me han presentado no son lo que busco o por el fantasma de mi noviazgo anterior. Me dediqué a comenzar nuevas amistades y aprender a confiar en quienes me rodeaban.
Pasado el tiempo, volvi a nacer en mí aquella curiosidad tipica del ser humano. Recordé todo aquello que viví: los castigos, las humillaciones, los insultos, la multitud o mirones espectantes de todo. Habia sido una revelación de mi pasado y mi mente el deseo de reavivar aquello por la monotonia de mi vida cotidiana, sin ninguna aventura o nueva experiencia que me movilizara, algo que me sacudió hasta la raiz. ¿Era posible sentir deseo de reavivar aquella experiencia? Mi mente respondio por si sola, dandome a entender que solo yo soy quien puede darle aquel permiso a quien ejerse dicho castigo. Mi verdugo se reducia a nada al ver que yo le negaba a darle el permiso correspondiente para sacar a flote sus perverciones más oscura y deseos guardados celosamente en aquel sotano de la mente humana. Decidí volverme exclava, una digna de quien realmente pudiese estar a la medida. Solo mi amo podr a sacar a flote el placer de todo aquello y al mismo tiempo, satisfacer el deseo negro en él, elevandome as como una diosa, única y digna de poder satisfacer todo aquello que disponga.

Bien, ya saben, cualquier duda, ayudita o coment. Es bienvenido. :)