"Al día siguiente…"
A sólo un par de horas de haber ingresado al edificio, Albert Guillermo se dio cuenta de que no había decidido siquiera que debía preguntarles… Tal vez con un simple "¿En qué piensan?" bastaría… Sí, probablemente con eso sería suficiente. Ahora… ¿a quién entrevistaría primero?
Deslizó los ojos por la sobre poblada sala. Barry, en su escritorio, jugando con recortables de rifles de cartón, Chris y Jill, utilizando Messenger y mirando el Facebook respectivamente… Rebecca en el suyo… ¿Dibujando animé? Desde donde estaba, no se podía distinguir demasiado… Ah, y el resto de los S.T.A.R.S tirados por ahí… ¿Por qué no comenzar con Jill Valentine, la belleza de los S.T.A.R.S?
El día pasó rápido, y aburrido, ya que últimamente se desligaban fácilmente del trabajo y se dedicaban a cosas como tirarle papelitos de papel a Brian Irons, bajar porno de Internet y simplemente (des)aprovechar el tiempo. Pero, como Jill era quien mantenía las sábanas pegoteadas en el RPD, le costó hasta el final de la jornada poder conseguir un minuto a solas con ella. Parecía que fuese el día de Jill, todos los salames estaban tras ella, exce
Cuando le pareció que estaba desocupada, se dirigió hacia ella. Ya se había quitado el uniforme y se veía bastante bella… Se detuvo en medio del pasillo, en medio de varios pensamientos sucios, y…
- Ejam, capitán, -dijo Brad, saliendo de la nada, conteniendo la risa un poco- que fantasías mas extrañas que tiene… ¿para qué es el ventilador?
Wesker le miró, atónito. No había puesto ninguna expresión de paja mental o algo similar, ni tampoco sostenía ningún ventilador, por lo que…
- Brad, ¿PUEDES LEER LAS MENTES?- le preguntó, atónito
- Por supuesto, ¿que tiene de raro?
- Hmm… -Dios, este tipo hace bastante que no sale de la jaula… Nunca había visto una rareza semejante, y eso que conocía a Will Birkin. Luego supuso que gracias a su don se debía su buena suerte en los juegos de azar…- Uh, duhn, ¡por supuesto que sí!, es técnicamente imposible… Pero no importa… Y si vuelves a leerme la mente te saco el puesto.
- Es involuntario…
- ¿Entonces sabes que pienso traicionar a los S.T.A.R.S y mi plan malévolo?
- Intenté contarles a los demás, pero nadie me quiere escuchar. -suspiró, como si las vidas de sus compañeros no fuesen importantes- Y bueno, que se le va a hacer…
- … - Sin saber que decir, e intentándose alejar del Scorpion frustrado lo más rápido posible, alcanzó a Jill Valentine.
- Dh? –dijo esta, sorprendida de que viniese a hablarle- ¿Qué le ocurre?
- Brad me asusta, pero ese no es el punto…. ¿En qué piensas?
- Señor, ¿A que viene la pregunta?
- Pues… Hmm, estoy elaborando un perfilo psicológico de cada uno de ustedes…
- Ah, bueno, adiós.
Y dicho esto, se fue corriendo, dejando atónito a Wesker, para volver a los cuatro segundos…
- Lo siento, capi, es que había dejado esto en el horno…
- ¿Hay un horno en el RPD?
- Sí, hay. Ahora hay, lo trajo Enrico para hacer unas pizzas el otro día y-
- ¡¿Trajeron un horno?!- El día cada vez se ponía mas extraño…
- Es uno de esos eléctricos, chiquitines, hn, portátiles. ¿Quiere?- Le ofreció un poco de lo que había dejado, con la mayor sonrisa del mundo.
Wesker sintió que le iba a romper el corazón con la cara de asco que puso en ese momento. Estaba contemplando la mayor amorficidad culinaria de todos los tiempos, de un color verde negruzco y de aspecto gelatinoso, pero lo peor era que se estaba moviendo. Parecía como si el mismísimo Flubber hubiera cometido un crimen y los bolcheviques lo hubieran torturado, dejándolo agonizante en el plato que Jill sostenía alegremente.
- ¿Qué cocinaste hoy? –le preguntó Joseph Frost, quien en ese momento estaba gateando por el techo. Y más cosas raras…- Bueno, no tengo tiempo para que me expliques comadre, hoy salgo- dijo, para desaparecer en un flash enceguecedor.
- … Jill, quería preguntarte que pensabas p-
- LO QUE LE DIJERON ES MENTIRA YO NUNCA ESTUVE DE NOVIA CON ELLA Y NUNCA TUVE UN HIJO CON NADIE NI-
- Cálmate, yo estoy elaborando el perfil psicológico de cada uno de ustedes…
- Ah, bueno, yo pienso en Chris…
- ¿Estás enamorada? -Por lo menos, me responde algo ordinario. Desde que tuve ese sueño, mi vida no es la misma…
- No, viejo pelotudo, ¡¡ESTOY CELOSA DE CHRIS!! ¡¡No puedo evitar pensar en eso todo el día!!
- Y… ¿por qué sientes celos?- De lo ordinario, la discusión se había puesto interesante…
- Es que se lleva todas las chicas, todo el crédito, todo el todo!!! ¿Y yo que soy? ¿Y yo quien soy? ¿¡Panam!? No lo soporto, un día de estos lo voy a atropellar con mi auto, lo juro, lo juro!!
Eso es algo de lo que no me entero todos los días…
- ¿Y que mas me puedes contar de tu vida?
- ¿Números?- dijo, riendo tontamente
- …
- … ¿Por qué decidiste ingresar al RPD?
- Por los muuuuuufiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiinsssss…- Dijo Jill.
Y Albert tuvo una visión extraña, llena de colores y peces voladores, donde las frutillas vampiro se comían entre ellas y Jill bailaba en camisón.
Y luego de esto, cayó desmayado.
Todo tiene explicación, excepto este fic.
