Hola a todos, ya estoy de vuelta con la conti. Quiero agradecer a todos los que leyeron mi primer fic y también a los que me dejaron sus reviews. Disfruten de este capitulo
2-Empieza la tortura
Mientras Edward conducía tranquilamente hacia la casa yo estaba rezando para que Alice no hubiera arremetido contra mi pobre guardarropa. Siempre que Alice se mete para ayudarme siempre sale perjudicada mi ropa.
Vi por el rabillo del ojo que Edward me cogía la mano para intentar tranquilizarme pero lo único que conseguía era que me preocupara más. Intentaba buscar algo que hiciera que Edward fuera mas rápido pero no encontraba nada.
Parecía que cada vez iba mas despacio, le miré y me di cuenta de que me miraba con una sonrisa burlona. Volví a mirar por la ventanilla antes de que le dijera que fuera mas rápido, sin darme la vuelta pude sentir como Edward ensanchaba su sonrisa. Tuve que morderme la lengua para no perder la apuesta.
Veréis hace dos días hicimos una apuesta toda la familia. La apuesta trata de intentar resistir hacer una acción determinada. Lo hicimos por sorteo, a Carlisle le tocó no leer, Esme no dar cariño, Alice no comprar ropa, Rosalie besar a todos los chicos con los que se cruzara, Jasper no ayudar a Alice cuando estuviera en peligro. Emmett no poder ganar con su fuerza, Renesmee que no bebiera sangre, Edward no poder hacer el amor y yo no podía decir nada sobre la velocidad de los coches.
El primero en perder fue Jasper, le siguió Renesmee, Esme, Rosalie y Carlisle, los que sobrevivimos fuimos: Edward, Alice, Emmett y yo. Al segundo día Emmett y Alice perdieron y ahora solo quedamos Edward y yo. El premio es imponer una norma que todos deberán respetar y la verdad no pienso perder.
Seguía buscando algo para que Edward conducirá más deprisa hasta que lo conseguí pero no sirvió, así que me volvía hacia el (que todavía me estaba mirando) y le dediqué una sonrisa. Me miró con sorpresa pero no dijo nada.
Llegamos a las 11:30 a la casa. Todos nos estaban esperando, incluso Renesmee, nos dieron la bienvenida a la casa y después se fueron todos a sus habitaciones ya que tenían unos asuntos pendientes.
Edward y yo nos dirigimos hacia nuestra habitación con Renesmee detrás de nosotros siguiéndonos. Cuando íbamos a entrar aparecieron Alice y Esme con dos llaves, una llevaba una cadenita dorada y otra tenía un lazo azul.
-¿A dónde creéis que vais vosotros tres?
-A dormir, tía Alice.
-Y ¿Por qué no duermes mejor en tu propia habitación, cariño?
-¿Su propia habitación?-pregunte incrédula.
-Pues claro, ya es mayorcita para que pueda dormir sola.
-Y, ¿qué decís?
-Es decisión de Renesmee-dijo Edward.
-Y ¿Qué dices Nessie? ¿Quieres tener tu propia habitación en esta casa?
-¡Claro que la quiero tía Alice!
-Entonces toma cariño. Encima de tu cama hay una sorpresa que solo se puede abrir con esta llave y gracias a la cadena que tiene te la puedes llevar a todos lados.
-Gracias abuelita. Papá, mamá ahora ya no os molestaré y podréis jugar.
-¿Por qué dices eso Nessie?
-Es que a veces me da la sensación de que sobro. Es como si papá y mamá tuvieran ganas de hacer algo cuando están solos en su habitación. Mami, ¿Qué le pasa a la tía Alice? ¿Por qué se está riendo en el suelo?
-No es nada, ¿Por qué no vas a ver el regalo de tu abuela?-dije mientras fulminaba a Alice con la mirada.
-Vale, hasta mañana.
-Buenas noches cielo-le dijo Esme.
Mientras se iba a su nueva habitación, vi por el rabillo del ojo que a Edward le resultaba muy difícil dejarle irse y la verdad a mi también me resultaba difícil pero ya es mayor y tiene que vivir su propia vida.
Esme se había ido hace unos minutos alegando que tenia que hablar con Carlisle dejando a Alice con nosotros que aun se estaba partiendo de la risa. Edward me susurró al oído que nos fuéramos a nuestra habitación y que dejáramos al diablillo aquí.
Cuando le iba a responder apareció Alice en frente mío con la llave que quedaba en su mano.
-Al final sí me cambió el guardarropa-pensé mientras suspiraba y cogía la llave.
-Si hubiéramos llegado antes mi ropa estaría con vida-pensé mientras miraba enfadada a Edward que tenía una sonrisa, entonces se me ocurrió una buena idea para ganar la apuesta y para torturar un poquito a Edward. Alice me alcanzó antes de que llegara a mi habitación y me susurró al oído:
-Me gusta tu plan, en tu nuevo armario hay una bolsa rosa, coge lo de la bolsa para dormir y si necesitas ayuda ya sabes donde estoy.
La miré con una sonrisa mientras se iba, cuando no estuvo ya a la vista me dirigí a mi habitación. Cuando entre vi a Edward tumbado en la cama boca arriba con los ojos cerrados, no abrió los ojos en ningún momento así que supuse que estaría pensando. Con la llave aún en la mano me encaminé hacia el armario. Vi de refilón que Edward abría los ojos y se sentaba en la cama, suspiré y lo abrí.
Me quedé asombrada por lo grande que era, se podrían meter 2 casas y aún así no completarían el armario. Habría de todo: pantalones, faldas, camisetas, vestidos, zapatillas, zapatos, sandalias, calcetines, cazadoras, ropa interior muy atrevida etc... Eso sólo de ropa y de complementos: gafas de sol, pulseras, colgantes, relojes, anillos, pendientes, diademas, coleteros etc.… y encima todo tiene alguna piedra preciosa.
Me volví hacia Edward que me dio una mirada que decía Es Alice suspiré y me volví hacia el armario. Busqué por todos los lados hasta que encontré la bolsa. Había una nota, la cogí y leí lo que ponía "para noches especiales". Si hubiera seguido siendo humana tendría la cara como un tomate, cogí la bolsa y me dirigí al cuarto de baño. Noté la mirada de Edward clavada sobre mí, así que me di la vuelta para encararle. Me di cuenta de que me miraba con sorpresa, yo solamente me encogí de hombros.
-Ya que no voy a recuperar mi ropa, me tendré que hacer amiga de esta-dije y luego me fui derechita al baño con su mirada clavada en mi espalda.
Ya en el baño abrí la bolsa, si no fuera un vampiro ahora mismo tendría la cara que parecería un semáforo atascado en el rojo, había unos 15 conjuntos diferentes de prendas intimas que no dejaban nada a la imaginación. Me puse uno de color celeste y reuniendo todas mis fuerzas salí del baño.
Camine directamente hasta el enorme armario sin mirar a Edward, me adentré dentro buscando algún pijama. Después de estar 30 minutos buscando me di rendida y me fui a la cama con lo puesto.
Vi a Edward sentado en la cama mirando por la ventana, posó su mirada en mí y rápidamente la desvío hacia la ventana, Lo abracé por detrás, pasando mis brazos alrededor de su cuello, noté que se estremeció por mi contacto. Estuvimos en silencio durante unos pocos minutos hasta que Edward empezó a hablar.
-Bella ¿que haces aquí semidesnuda? ¿Y tu pijama?
-Ese armario es demasiado grande, no encuentro ningún pijama así que hoy dormiré en ropa interior, aunque a ti no debería importarte.
-Te ayudo a buscar tu pijama, quédate aquí mientras lo busco.
-Claro, eso si se han salvado.
Me tapé con las sabanas de la cama, no por que tuviera frío sino por costumbre. Vi a Edward que salía del enorme armario con la bolsa que me había llevado al baño. Sin mirarme me tendió la bolsa, la cogí y eché todo su contenido encima de la cama. Edward rodeó con sus brazos mi cintura y escondió su mirada en mi cuello mientras yo buscaba entre todo la ropa interior un pijama, después de buscar y buscar me aparté de la ropa y suspiré. Edward levantó la cabeza al oírme suspirar y me miró.
-Podrías ayudarme a buscar el pijama ¿no crees?
-No creo que sirva de mucho con los ojos cerrados.
-Pues ábrelos, ya me visto muchas veces con esa ropa, no debería darte vergüenza, además prefiero que rompas una prenda que dos.
-Busca tú sola el pijama y póntelo.
Después de 10 minutos de búsqueda intensiva lo encontré, estaba tan cuidadosamente doblado que pasaba desapercibido, si no hubiera sido por Edward aún lo seguiría buscando.
En cuanto me puse el pijama Edward empezó a mirarme fijamente sin apartar la mirada. Me acerque a él y le empecé a besar por cuello ascendiendo por la barbilla hasta acabar en sus dulces labios. Pase mis brazos alrededor de su cuello hasta que llegaron a su cabello, mientras él me agarraba de la cintura y me estrechaba contra su cuerpo. Mis manos dejaron su cabello y bajaron hasta el borde de su camisa. Cuando mis manos empezaron a desabrochar el primer botón de la camisa, sus manos bajaron hasta llegar a las mías, me agarro las muñecas y me apartó de su cuerpo con una sonrisa.
-Bella ¿te crees que voy a picar? No voy a perder tan fácilmente.
-Umm, ya veremos.
Me acerque a él y me senté en su regazo, le di un beso en la mejilla y me apoyé en su hombro mientras él me abrazaba. Estuvimos así hasta que empezó a salir el sol.
¿Que les pareció? Se merece algún review?
Adelanto:
Todos los Cullen irán al instituto.
Vale, si alguien tiene que preguntarles algo que levante la mano.
Después de decir eso todos los alumnos levantaron la mano y vi a Edward como se ponía tenso, el profesor al conocer a todos sus alumnos añadió.
Las preguntas no pueden ser personales.
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Ya tengo a una fan de Edward que me quiere matar, hace poco me tiro un balón a la cabeza el cual reboto y le dio a ella en la cabeza.
Quien, ¿la chica llamada Ana?
Si, y voy a tener que cuidarme de la ventanita de Edward-dije con burla.
Si tienen alguna duda o pregunta diganmela para que se la pueda resolver.
