Bueno antes de ir al fic lean esto por favor
Eh recibido un comentario que se me hizo algo sorpresivo, esta historia no es de la trama de la serie Saint Seiya, por eso es un Universo Alterno. Osea que son los personajes, sus personalidades, pero la trama de la historia en general es invencion mia y solo mia, sin dejarme regir por lo que sucede, sucedio o sucederia en la serie.
Espero haberme explicado bien.
Ahora si a la historia...
Capitulo 2
Encuentro con una persona del pasado
– ¡¡Jonathan!!
Por la puerta se asomo la cabeza de un muchacho de unos 16 años de edad.
- ¿Me llamo?
– Si (Mira por la ventana) quiero que vigiles a Ikki y me digas a donde va
- Como usted ordene
Esa noche me encontré con la persona que menos me hubiera imaginado, pues en los Ángeles ¤ luego del ataque de los vampiros ¤ no lo volvimos a ver, por lo que pensamos que lo habían matado o convertido en un vampiro ¤ claro esta ¤. pero jamás imagine encontrármelo en toda mi vida.
En el pasado lo ame, lo ame locamente, llegamos a ser novios y pensábamos en casarnos, solo como chiste, pero ninguno de nosotros pensó nunca que esa noche de amor seria la ultima.
- (Me quedo paralizada) ¿Ikki?
- Hola (Sale de las sombras) Esmeralda
- (Lo miro de arriba a abajo) ¿pero como? (Lo rodeo) pensábamos que estabas muerto
- Bueno (Sonríe nerviosamente) estas en lo correcto un 50
- Ay por favor (En tono sarcástico) si así fuera serias (Lo miro suplicando estar equivocada) un...
Pero mis labios se negaban a decir "vampiro". Finalmente al caer en cuenta verdaderamente de mis pensamientos y ver a Ikki tan cerca mío, me aleje 4 pasos antes de que el me preguntara:
- ¿seria un que?
- un vampiro (Le digo temiéndole a la respuesta)
- no (Sonríe ¤ y como me enloquece su sonrisa ¤)
Ante este hecho y el ver que Ikki estaba algo nervioso tome la decisión, era la única manera de saber la verdad o no, y de verdad nunca había sentido tanto miedo de saber la verdad, así que saque un frasco de agua bendita de mi bolso y le digo:
- Deacuerdo, si no eres un vampiro no te molestara probarlo ¿verdad?
- No... (Me responde el)
- Bueno, dame tu muñeca
Ikki me extendió la mano y yo le rocíe la misma con agua bendita. Al momento Ikki tembló y un pequeño quejido salió de su boca. Finalmente al mirar su muñeca tenia varias quemaduras, al notar esto en mi rostro apareció una cara de fastidio. Cuando Ikki vio la cara que había puesto y al imaginarse mis pensamientos se apresuro a decir:
- Esta bien soy un vampiro
Esas palabras me dieron en el alma como un cuchillo que acabo de destruir mis esperanzas de que el estuviera vivo y así poder reanudar nuestra relación, ahora esa posibilidad era mucho menos de nulas:
- (Me le acerco con una estaca en la mano) ¿Y que es lo que quieres? (Lo pego contra la pared) ¿cuando llegaste?
- (Me mira) Quería encontrarte a ti y (Me besa) llegue hace una semana.
Estuve fuera de mis sentidos unos minutos, pero una vez estuve en mis cinco sentidos nuevamente le pregunte sospechosamente:
- ¿Y para que querías encontrarme?
- (Sonríe) que sea vampiro no quiere decir que no siga enamorado de ti.
Ante el asombro por esta confección, lo libero y de espaldas a el le digo casi a lagrimas.
- Ikki (suspiro) 'Esmeralda serénate' ya no somos dos jovencitos, ya no soy la misma 'eso no me lo creo ni yo misma'
- (Me abraza) ¿Por que?
Con el valor casi extinto y casi sofocada por tenerlo tan cerca me separo del abrazo y lo miro a los ojos 'esos ojos que anhele por dos años'
- Por que ahora yo soy la cazadora y no importa lo que haga o diga. Seguirá siendo así, tu seguirás siendo un vampiro 'aunque eso me importa un bledo, pero...' y yo la cazadora.
- (Me mira suplicante) Dame otra oportunidad...
Me volteo de espaldas a el con el alma en un hilo y le digo:
- Te la daría (lo miro a los ojos) pero ¿como te la voy a dar? (en tono sarcástico) ¿convirtiéndome en una vampiresa?
- No veo otra manera de hacerlo...
Me le acerco al rostro
- ¿Y como se que una vez que me transforme en vampiresa no me mataras?
- Y como te puedo demostrar que te sigo amando, si no confías en mi (me dice)
- No lo se, lo pensare, encontrémonos aquí mañana a la misma hora (lo miro) pero no te hagas ilusiones, si veo que eres el mismo veremos se decido darte la oportunidad que me pides.
Luego de decir esto las ganas de darnos un beso reprimidas por 2 años casi 3 años pudieron mas que nosotros. Nos dimos un beso como no nos lo habíamos dado con nadie en estos casi 3 años. Luego de que termináramos de besarnos yo sigo mi camino, aunque mis pies me pedían a gritos que volviera. Esa noche tarde en dormirme, pues en todo lo que hacía, en todo lo que pensaba y en todo lo que recordaba lo veía a el.
