1 Capitulo 2
El sol se asomaba ya por la ventana de Sakura cuando se levantó. Se dio una gran sorpresa al saber que ya era tarde. Su reloj marcaba las 11:00 AM. ¡Tendría que verse con Syaoran y Tomoyo dentro de una hora! Kero se había quedado despierto hasta tarde jugando sus videojuegos y no despertó a Sakura a tiempo.
-¡Kero, es el colmo que no me hallas despertado!¡Sabías que tenía que verme a las 12:00 PM con mis amigos!
-Perdón Sakura-dijo Kero todavía un poco adormilado- perdí la noción del tiempo.
-Si ya me di cuenta...
-Bueno, ¿puedo ir contigo?
-Te daré una oportunidad solo si prometes portarte bien.
-Esta bien, esta vez me portaré bien.
Sakura se vistió rápidamente y metió a Kero en su mochilita. Bajó las escaleras y se dirigió hacia la cocina para desayunar. Pero se dio cuenta de que ya era muy tarde y pensó que sería mejor llevarse algo para el camino.
Al abrir la puerta se percató de que había dos personas en la puerta principal de su casa. Fue a ver quienes eran. Fue grata su sorpresa al ver que eran Tomoyo y Syaoran. Ellos no se habían dado cuenta de que Sakura estaba ahí y Sakura lo sabía por lo que decidió darles un buen susto.
-¡HOLAAAAAAAAA!-gritó Sakura.
-AYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY-gritaron espantados Syaoran y Tomoyo.
-Je, je, je, je,-se rió Sakura-los espanté.
-Si, si, muy graciosa Sakura, ¿como estas?- le dijo Syaoran, todavía recuperándose de la broma.
-Ay, Sakura, tu siempre tan bromista-le dijo Tomoyo riéndose.
-Perdón pero era irresistible.
-No hay problema-dijo Syaoran.
-Bueno ya vámonos se nos hace tarde.
Todos se dirigieron hacia la pista de patinaje deprisa. Tomoyo llevaba su cámara para filmar por si ocurría algo. Y Sakura iba bien preparada con su llave y con todas las cartas.
La pista quedaba bastante lejos, por lo que tomaron un camión, así no estarían tan cansados para patinar, pues no solo iban ahí a investigar lo del demonio, sino a divertirse también.
Todos sacaron sus pases al llegar a la pista. Sakura le había advertido a Kero que no iba a poder salir de su mochila, lo cual no le calló muy en gracia. Se dirigieron hacia la puerta y entraron. Estaba haciendo bastante frío adentro por lo que pusieron sus chamarras y fueron a rentar los patines. Syaoran no era muy bueno patinando, por lo que el decidió ir a investigar mientras las niñas patinaban.
-Syaoran, ¿te puedo pedir un favor?- preguntó Sakura.
-Claro, ¿que favor?.
-¿Podrías llevar a Kero contigo para que no tenga frío y no este tan solo?
-Claro-le contestó Syaoran con una gota en la cabeza-. ¿Pero donde lo voy a meter?
-Llévalo en la bolsa frontal de tu chamarra, así estará caliente y te podrá decir si hay algo extraño.
-Esta bien Sakura, lo haré.
-¡Vamos Sakura, vamos a entrar antes de que limpien la pista!-gritó Tomoyo desde lejos.
-¡Esta bien!-le contestó gritando Sakura, pero inmediatamente volteó a darle las gracias a Li. "Gracias Syaoran, te lo agradezco; no tardaremos mucho"-le dijo mientras corría hacia donde estaba Tomoyo.
-De nada Sakura-dijo Li en voz baja, e inmediatamente se dirigió hacia donde estaba la mochila de Sakura, la llevó al baño y ya ahí sacó a Kero.
-Buenos días, Kerberos.
-¡Por fin salgo de ahí!. Gracias mocoso.
-No me digas mocoso, ya que yo te llame por tu nombre-dijo Li un poco enojado.
-Tienes razón. Te pido una disculpa Li Syaoran.
-Disculpa aceptada, y me puedes llamar Syaoran. Cambiando de tema, hay un problema, supongo que Sakura te lo ha contado.
-Ya me lo contó todo, y si, supongo que ese hombre al cual filmó Tomoyo, era un demonio en busca de algo o alguien.
-Me preocupa Sakura. Esta demasiado tranquila.
-Tus sentimientos son buenos joven Syaoran, se ve que te agrada mucho Sakura. Tu también le agradas. Sufrió mucho cuando te fuiste a Hong Kong.
-Yo también sufrí mucho, por eso regresé, y no se si me podré ir.
-Has lo que tu alma te indique.
-Lo haré sabio Kerberos. Pero regresando al tema del demonio, tenemos que buscarlo por aquí. Tomoyo me dijo que ella viene mucho aquí, y lo ha visto varias veces. Lo que tenemos que hacer es buscarlo y descubrir como hacer que enseñe su verdadera identidad
-Eso será un reto.
-Bueno, vamos Kerberos, metete a mi bolsa frontal de la chamarra pues allá afuera esta haciendo mucho frío.
-Esta bien,-dijo Kero metiéndose a la bolsa de Syaoran.
Salieron del baño a recorrer cada rincón de la pista. Cuando pasaron por donde patinaban Sakura y Tomoyo, Syaoran se le quedo viendo con una mirada tierna a Sakura. Para su sorpresa, Sakura lo volteó a ver y lo saludó. Se percató de que Li la miraba tiernamente. Syaoran le devolvió el saludo, y estaba tan distraído que no se dio cuanta que estaba a punto de chocar con alguien. Y justo cuando se incorporó se estampó con un extraño.
-Disculpe señor- dijo Li.
-No hay problema muchacho.
En su bolsa Kero le dijo en voz baja: "siento una extraña presencia". Y fue cuando Syaoran se dio cuenta de que el individuo se parecía al demonio que habían observado en la cámara de Tomoyo. En ese instante Syaoran se dirigió corriendo hacia donde estaban sus amigas para avisarles de lo que había visto.
Cuando llegó a donde estaban les hizo señas para que se aproximaran hacia donde el estaba y también para que se apuraran pues no quería que el demonio se fuera. Las niñas le hicieron caso y salieran inmediatamente.
-¿Qué pasa Syaoran?-dijo Sakura.
-Encontramos lo que buscábamos- dijo Kero saliendo de la bolsa de Li-. Syaoran se estampó con el demonio.
-¿Es verdad Syaoran?-preguntó Tomoyo.
-Es verdad, y cuando choqué sentí una muy extraña presencia. Vengan rápido antes de que se vaya.
-¿Por dónde estaba exactamente?-preguntó Sakura mientras se quitaban los patines y se ponían sus zapatos ella y Tomoyo.
-¡Por ahí!-señaló Kero, pero el demonio ya no estaba.
-No puede ser, tenemos que ir a buscarlo-dijo Li.
-Ha de haber salido cuando presintió lo que planeábamos.-dijo Kero.
-¿Pero cómo?.
-Hay demonios que pueden leer el pensamiento Tomoyo-dijo Syaoran-. Me lo ha dicho varias veces mi madre.
-Bueno no hay tiempo que perder, tenemos que encontrarlo-dijo Sakura-.
-Esta bien-contestaron Syaoran y Tomoyo al mismo.
Corrieron hacia donde Syaoran había chocado con el, pero justamente el demonio ya no estaba. Le preguntaron a varias personas para ver si lo habían visto pero todas las respuestas fueron negativas, lo cual era muy extraño ya que había mucha gente por donde el había estado.
-Que extraño, no pudo haber desaparecido así como así-dijo Tomoyo.
-De hecho si pueden-dijo Kero saliendo de la bolsa de Syaoran-.Lo más probable es que tengo al poder de teletransportación y por ende no es un demonio, sino algún mago poderoso que busca algo.
-Pero si sabe leer las mentes como vamos a poder saber lo que va a hacer. Ya que cada ves que nos acerquemos va a saber que lo queremos desenmascarar- dijo Sakura.
-Pues tendremos que investigar más a fondo la situación en otro momento- dijo Syaoran-, ya que en este momento no se puede hacer nada. Ha desaparecido por ahora...
-El joven Syaoran tiene razón-interrumpió Kero-, por ahora no se puede hacer nada.
-Está bien, ya no haremos nada. Pero todavía es muy temprano, apenas es la 1:00 PM-dijo Tomoyo.
-Por que no vienen a mi casa a comer-les ofreció Sakura a sus amigos amablemente-, y después nos podemos ir a pasear a algún lado o quedarnos ahí a platicar.
-Es una buena idea, iré encantada- contestó Tomoyo a la proposición de su amiga-.
-También iré- dijo Syaoran un poco sonrojado-.
-Perfecto, vámonos ya para que les pueda preparar algo realmente delicioso- dijo Sakura con un tono muy entusiasta en la voz.
Los 3 fueron por sus cosas y se dirigieron hacia la estación de camiones. Ya ahí se subieron al camión que se dirigía hacia al mercado, pues ese día le tocaba cocinar a Sakura y no tenía los ingredientes para prepararles la comida a sus amigos. Ya en el mercado Tomoyo le ayudó a Sakura a escoger los ingredientes necesarios para prepara la comida y Syaoran ayudo a cargar las bolsas. Al terminar de comprar todos los ingredientes los tres se dirigieron a la estación de camiones más cercana para tomar un autobús que los llevará a la casa de Sakura.
Ya en casa de Sakura, Syaoran descargó las bolsas en la cocina. Ese día ni Touya ni Fujitaka estarían el la casa de Sakura, por lo que Sakura no tenía quien la ayudará. Sus amigos se compadecieron de ella y hasta Kero la ayudó a cocinar la comida. Todos colaboraron con mucho entusiasmo. Y exactamente a las 3:30 la comida estaba lista. Tomoyo se encargó de poner la mesa y Syaoran de servir. Después de esto todos se sentaron a la mesa a comer.
-Por fin comemos, me estaba muriendo de hambre-se quejó Kero-.
-Hmmm, nos quedo delicioso todo-opinó Tomoyo.
-Si, no creí que nos fuera a quedar tan bien- dijo Li mientras se metía a la boca un pedazo de pescado.
-Gracias por ayudarme a preparar la comida. Lo único malo es que las galletas me quedaron un poco insípidas.
-No importa, ya veremos que hacer. Ahora hay que disfrutar la comida y dar gracias por ella-dijo Tomoyo.
Todos en la mesa dijeron hacia su interior una pequeña oración y al terminarla cada uno se dispuso a comer su ración de comida. Realmente había quedado exquisita para haber sido cocinada por ellos. Al terminar con la comida Sakura preparó un poco de té y trajo las insípidas galletas.
-Es verdad, las galletas quedaron algo insípidas-dijo Kero-.
-Ya se que haré-dijo Sakura mientras sacaba la llave del báculo de su pecho y recitó el famoso verso-. "Llave que guardas el poder de mi estrella, muestra tu verdadera forma ante tu nueva dueña Sakura, quien aceptó la misión contigo. Libérate"
-¿Qué vas a hacer Sakura?-le preguntó Syaoran.
-Ya lo verás: "Carta Sakura, ayúdanos a hacer más agradable esta comida. ¡Dulce!
En ese momento la carta dulce se liberó y espolvoreó sobre las galletas una delicada capa de azúcar que las transformó totalmente de insípidas a dulces y sabrosas.
-Gracias carta. Ya puedes regresar a la carta- le ordenó Sakura a la carta Dulce.
-Que buena idea la tuya Sakura, estas galletas quedaron deliciosas-dijo Syaoran, después de haber comido su galleta con un sorbo de té.
-Ay, si Sakura, tu siempre tan hábil-aduló Tomoyo a Sakura.
Al terminar todos de tomar el té, Sakura se levantó a lavar los platos, esta vez sin la ayuda de nadie excepto de Kero, ya que no quería que sus amigos se molestaran pues ellos eran los invitados.
Cuando Sakura y Kero terminaron de lavar los platos se dirigieron hacia la sala, donde estaban Tomoyo y Syaoran platicando de lo feliz que este era de haber regresado a Tomoeda después de haber estado muchos meses en Hong Kong, alejado de Sakura y de sus amigos. Sakura se sonrojó un poco al escuchar esto pues Syaoran la había mencionado a ella primero. Pero se incorporó y se fue a sentar con ellos para ver que harían en lo que restaba de la tarde. Todos decidieron regresar a la pista de patinaje a ver si el demonio había regresado. Se pusieron sus chamarras y se dirigieron a la estación de camiones de nuevo.
Acababan de llegar a la pista cuando se dieron cuenta de que el demonio salía de ahí hacia el bosque que estaba al lado de la pista. Decidieron no seguirlo pues ya estaba empezando a oscurecer y les daba miedo meterse en el bosque ya de noche con un demonio que rondaba. Por lo que decidieron regresar a sus casas y volver otro día. Esperaron en la estación a otro camión para irse a su casa. Tardó bastante en llegar, y como ya estaban desesperados subieron lo mas rápido que pudieron y se acomodaron en el asiento de atrás.
Tomoyo se bajó en la segunda parada pues su casa quedaba cerca de ahí. Se despidieron de nuevo, Sakura y Syaoran subieron de nuevo al camión. Syaoran decidió acompañar a Sakura hasta su casa.
Sakura y Syaoran se bajaron en la estación más cercana a la casa de Sakura. Se bajaron ahí y caminaron hasta su casa. Eran las 6:30 cuando llegaron ahí. Sakura invitó a Syaoran a pasar a tomar un poco de té. Syaoran aceptó y los dos entraron. Todavía no llegaba nadie y el primero que los debió de haber recibido era Kero, pero por lo visto estaba en el cuarto de Sakura jugando con sus videojuegos. Sakura le dijo a Syaoran que la esperara en la sala mientras preparaba el té.
No tardó mucho en prepararlo. Sacó una charola y lo llevó a la sala. Le sirvió una tasa a Syaoran y una para ella. Y se pusieron a platicar.
-Cuéntame como te fue en Hong Kong. ¿Le dio gusto a tu familia verte Syaoran?
-Uyy, toda mi familia estaba ya esperándome cuando llegué al aeropuerto de Hong Kong. Pero no me agradó mucho la idea de regresar allá.
-¿Pero, porqué?
-Como ya te he dicho, nunca creí que me fuera a encariñar tanto con la Cd. De Tomoeda. Si, me dio mucho gusto ver de nuevo a mi familia, pero... Te voy a decir la verdad Sakura.
-Adelante Syaoran, ya sabes que puedes confiar en mi...
-Regresé a Tomoeda por ti. No podía vivir sin ti. Te extrañaba demasiado.
Para Sakura esto fue una sorpresa. Sabía que Syaoran la quería, pero no lo creía capaz de decir tal cosa.
-Tengo que confesarte algo Syaoran... Yo también te extrañé mucho, deseaba demasiado que regresaras-dijo Sakura, no se había dado cuenta que se había acercado mucho a Syaoran.
-Sakura...-suspiró Syaoran mientras se aproximaba a Sakura.
Los dos se dieron cuenta de que estaban demasiado cerca uno del otro, pero esto no les importó. Ya que mientras mas hablaban, acercaban mas las caras. Hasta que, mientras Sakura le decía a Syaoran todo lo que sentía por el, Syaoran aproximó su boca hacia la de Sakura. Pero justo antes de que sus labios se juntaran se escuchó la voz del Touya avisando que ya había llegado. Syaoran se apartó inmediatamente de Sakura no sin antes despedirse y darle un beso en la mejilla; salió corriendo por la ventana...
Sakura se quedó conmocionada por lo que había pasado. Le dio tiempo de reincorporarse antes de que su hermano asomara su cara por la sala.
-Buenas noches monstruo, no ha llegado papá-preguntó Touya.
-¿Perdón? Ahh, eres tu hermano, no ha llegado papá todavía-dijo Sakura un poco conmocionada todavía.
-¿Qué te pasa? ¿Con quién estuviste tomando té, Sakura?
-Con Tomoyo y Syaoran, pero se fueron hace tiempo, lo que pasa es que me quede dormida aquí en la sala.
-¿Estuviste tomando té con el mocoso?-dijo Touya en un tono un poco grosero.
-No le digas mocoso, no lo es. Y sí, estuve tomando té con el y con Tomoyo- le contestó Sakura enojada-. Ya me voy a dormir. Hasta mañana hermano.
Sakura subió rápidamente a su alcoba. Abrió la puerta de su clóset y se cambió. Se percató de que Kero ya estaba dormido. Apenas se terminó de cambiar, se echó a la cama de un clavado, pensando todavía en el beso que le hubiera gustado recibir de Syaoran. Pensando en esto se quedo dormida en un instante.
El sol se asomaba ya por la ventana de Sakura cuando se levantó. Se dio una gran sorpresa al saber que ya era tarde. Su reloj marcaba las 11:00 AM. ¡Tendría que verse con Syaoran y Tomoyo dentro de una hora! Kero se había quedado despierto hasta tarde jugando sus videojuegos y no despertó a Sakura a tiempo.
-¡Kero, es el colmo que no me hallas despertado!¡Sabías que tenía que verme a las 12:00 PM con mis amigos!
-Perdón Sakura-dijo Kero todavía un poco adormilado- perdí la noción del tiempo.
-Si ya me di cuenta...
-Bueno, ¿puedo ir contigo?
-Te daré una oportunidad solo si prometes portarte bien.
-Esta bien, esta vez me portaré bien.
Sakura se vistió rápidamente y metió a Kero en su mochilita. Bajó las escaleras y se dirigió hacia la cocina para desayunar. Pero se dio cuenta de que ya era muy tarde y pensó que sería mejor llevarse algo para el camino.
Al abrir la puerta se percató de que había dos personas en la puerta principal de su casa. Fue a ver quienes eran. Fue grata su sorpresa al ver que eran Tomoyo y Syaoran. Ellos no se habían dado cuenta de que Sakura estaba ahí y Sakura lo sabía por lo que decidió darles un buen susto.
-¡HOLAAAAAAAAA!-gritó Sakura.
-AYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY-gritaron espantados Syaoran y Tomoyo.
-Je, je, je, je,-se rió Sakura-los espanté.
-Si, si, muy graciosa Sakura, ¿como estas?- le dijo Syaoran, todavía recuperándose de la broma.
-Ay, Sakura, tu siempre tan bromista-le dijo Tomoyo riéndose.
-Perdón pero era irresistible.
-No hay problema-dijo Syaoran.
-Bueno ya vámonos se nos hace tarde.
Todos se dirigieron hacia la pista de patinaje deprisa. Tomoyo llevaba su cámara para filmar por si ocurría algo. Y Sakura iba bien preparada con su llave y con todas las cartas.
La pista quedaba bastante lejos, por lo que tomaron un camión, así no estarían tan cansados para patinar, pues no solo iban ahí a investigar lo del demonio, sino a divertirse también.
Todos sacaron sus pases al llegar a la pista. Sakura le había advertido a Kero que no iba a poder salir de su mochila, lo cual no le calló muy en gracia. Se dirigieron hacia la puerta y entraron. Estaba haciendo bastante frío adentro por lo que pusieron sus chamarras y fueron a rentar los patines. Syaoran no era muy bueno patinando, por lo que el decidió ir a investigar mientras las niñas patinaban.
-Syaoran, ¿te puedo pedir un favor?- preguntó Sakura.
-Claro, ¿que favor?.
-¿Podrías llevar a Kero contigo para que no tenga frío y no este tan solo?
-Claro-le contestó Syaoran con una gota en la cabeza-. ¿Pero donde lo voy a meter?
-Llévalo en la bolsa frontal de tu chamarra, así estará caliente y te podrá decir si hay algo extraño.
-Esta bien Sakura, lo haré.
-¡Vamos Sakura, vamos a entrar antes de que limpien la pista!-gritó Tomoyo desde lejos.
-¡Esta bien!-le contestó gritando Sakura, pero inmediatamente volteó a darle las gracias a Li. "Gracias Syaoran, te lo agradezco; no tardaremos mucho"-le dijo mientras corría hacia donde estaba Tomoyo.
-De nada Sakura-dijo Li en voz baja, e inmediatamente se dirigió hacia donde estaba la mochila de Sakura, la llevó al baño y ya ahí sacó a Kero.
-Buenos días, Kerberos.
-¡Por fin salgo de ahí!. Gracias mocoso.
-No me digas mocoso, ya que yo te llame por tu nombre-dijo Li un poco enojado.
-Tienes razón. Te pido una disculpa Li Syaoran.
-Disculpa aceptada, y me puedes llamar Syaoran. Cambiando de tema, hay un problema, supongo que Sakura te lo ha contado.
-Ya me lo contó todo, y si, supongo que ese hombre al cual filmó Tomoyo, era un demonio en busca de algo o alguien.
-Me preocupa Sakura. Esta demasiado tranquila.
-Tus sentimientos son buenos joven Syaoran, se ve que te agrada mucho Sakura. Tu también le agradas. Sufrió mucho cuando te fuiste a Hong Kong.
-Yo también sufrí mucho, por eso regresé, y no se si me podré ir.
-Has lo que tu alma te indique.
-Lo haré sabio Kerberos. Pero regresando al tema del demonio, tenemos que buscarlo por aquí. Tomoyo me dijo que ella viene mucho aquí, y lo ha visto varias veces. Lo que tenemos que hacer es buscarlo y descubrir como hacer que enseñe su verdadera identidad
-Eso será un reto.
-Bueno, vamos Kerberos, metete a mi bolsa frontal de la chamarra pues allá afuera esta haciendo mucho frío.
-Esta bien,-dijo Kero metiéndose a la bolsa de Syaoran.
Salieron del baño a recorrer cada rincón de la pista. Cuando pasaron por donde patinaban Sakura y Tomoyo, Syaoran se le quedo viendo con una mirada tierna a Sakura. Para su sorpresa, Sakura lo volteó a ver y lo saludó. Se percató de que Li la miraba tiernamente. Syaoran le devolvió el saludo, y estaba tan distraído que no se dio cuanta que estaba a punto de chocar con alguien. Y justo cuando se incorporó se estampó con un extraño.
-Disculpe señor- dijo Li.
-No hay problema muchacho.
En su bolsa Kero le dijo en voz baja: "siento una extraña presencia". Y fue cuando Syaoran se dio cuenta de que el individuo se parecía al demonio que habían observado en la cámara de Tomoyo. En ese instante Syaoran se dirigió corriendo hacia donde estaban sus amigas para avisarles de lo que había visto.
Cuando llegó a donde estaban les hizo señas para que se aproximaran hacia donde el estaba y también para que se apuraran pues no quería que el demonio se fuera. Las niñas le hicieron caso y salieran inmediatamente.
-¿Qué pasa Syaoran?-dijo Sakura.
-Encontramos lo que buscábamos- dijo Kero saliendo de la bolsa de Li-. Syaoran se estampó con el demonio.
-¿Es verdad Syaoran?-preguntó Tomoyo.
-Es verdad, y cuando choqué sentí una muy extraña presencia. Vengan rápido antes de que se vaya.
-¿Por dónde estaba exactamente?-preguntó Sakura mientras se quitaban los patines y se ponían sus zapatos ella y Tomoyo.
-¡Por ahí!-señaló Kero, pero el demonio ya no estaba.
-No puede ser, tenemos que ir a buscarlo-dijo Li.
-Ha de haber salido cuando presintió lo que planeábamos.-dijo Kero.
-¿Pero cómo?.
-Hay demonios que pueden leer el pensamiento Tomoyo-dijo Syaoran-. Me lo ha dicho varias veces mi madre.
-Bueno no hay tiempo que perder, tenemos que encontrarlo-dijo Sakura-.
-Esta bien-contestaron Syaoran y Tomoyo al mismo.
Corrieron hacia donde Syaoran había chocado con el, pero justamente el demonio ya no estaba. Le preguntaron a varias personas para ver si lo habían visto pero todas las respuestas fueron negativas, lo cual era muy extraño ya que había mucha gente por donde el había estado.
-Que extraño, no pudo haber desaparecido así como así-dijo Tomoyo.
-De hecho si pueden-dijo Kero saliendo de la bolsa de Syaoran-.Lo más probable es que tengo al poder de teletransportación y por ende no es un demonio, sino algún mago poderoso que busca algo.
-Pero si sabe leer las mentes como vamos a poder saber lo que va a hacer. Ya que cada ves que nos acerquemos va a saber que lo queremos desenmascarar- dijo Sakura.
-Pues tendremos que investigar más a fondo la situación en otro momento- dijo Syaoran-, ya que en este momento no se puede hacer nada. Ha desaparecido por ahora...
-El joven Syaoran tiene razón-interrumpió Kero-, por ahora no se puede hacer nada.
-Está bien, ya no haremos nada. Pero todavía es muy temprano, apenas es la 1:00 PM-dijo Tomoyo.
-Por que no vienen a mi casa a comer-les ofreció Sakura a sus amigos amablemente-, y después nos podemos ir a pasear a algún lado o quedarnos ahí a platicar.
-Es una buena idea, iré encantada- contestó Tomoyo a la proposición de su amiga-.
-También iré- dijo Syaoran un poco sonrojado-.
-Perfecto, vámonos ya para que les pueda preparar algo realmente delicioso- dijo Sakura con un tono muy entusiasta en la voz.
Los 3 fueron por sus cosas y se dirigieron hacia la estación de camiones. Ya ahí se subieron al camión que se dirigía hacia al mercado, pues ese día le tocaba cocinar a Sakura y no tenía los ingredientes para prepararles la comida a sus amigos. Ya en el mercado Tomoyo le ayudó a Sakura a escoger los ingredientes necesarios para prepara la comida y Syaoran ayudo a cargar las bolsas. Al terminar de comprar todos los ingredientes los tres se dirigieron a la estación de camiones más cercana para tomar un autobús que los llevará a la casa de Sakura.
Ya en casa de Sakura, Syaoran descargó las bolsas en la cocina. Ese día ni Touya ni Fujitaka estarían el la casa de Sakura, por lo que Sakura no tenía quien la ayudará. Sus amigos se compadecieron de ella y hasta Kero la ayudó a cocinar la comida. Todos colaboraron con mucho entusiasmo. Y exactamente a las 3:30 la comida estaba lista. Tomoyo se encargó de poner la mesa y Syaoran de servir. Después de esto todos se sentaron a la mesa a comer.
-Por fin comemos, me estaba muriendo de hambre-se quejó Kero-.
-Hmmm, nos quedo delicioso todo-opinó Tomoyo.
-Si, no creí que nos fuera a quedar tan bien- dijo Li mientras se metía a la boca un pedazo de pescado.
-Gracias por ayudarme a preparar la comida. Lo único malo es que las galletas me quedaron un poco insípidas.
-No importa, ya veremos que hacer. Ahora hay que disfrutar la comida y dar gracias por ella-dijo Tomoyo.
Todos en la mesa dijeron hacia su interior una pequeña oración y al terminarla cada uno se dispuso a comer su ración de comida. Realmente había quedado exquisita para haber sido cocinada por ellos. Al terminar con la comida Sakura preparó un poco de té y trajo las insípidas galletas.
-Es verdad, las galletas quedaron algo insípidas-dijo Kero-.
-Ya se que haré-dijo Sakura mientras sacaba la llave del báculo de su pecho y recitó el famoso verso-. "Llave que guardas el poder de mi estrella, muestra tu verdadera forma ante tu nueva dueña Sakura, quien aceptó la misión contigo. Libérate"
-¿Qué vas a hacer Sakura?-le preguntó Syaoran.
-Ya lo verás: "Carta Sakura, ayúdanos a hacer más agradable esta comida. ¡Dulce!
En ese momento la carta dulce se liberó y espolvoreó sobre las galletas una delicada capa de azúcar que las transformó totalmente de insípidas a dulces y sabrosas.
-Gracias carta. Ya puedes regresar a la carta- le ordenó Sakura a la carta Dulce.
-Que buena idea la tuya Sakura, estas galletas quedaron deliciosas-dijo Syaoran, después de haber comido su galleta con un sorbo de té.
-Ay, si Sakura, tu siempre tan hábil-aduló Tomoyo a Sakura.
Al terminar todos de tomar el té, Sakura se levantó a lavar los platos, esta vez sin la ayuda de nadie excepto de Kero, ya que no quería que sus amigos se molestaran pues ellos eran los invitados.
Cuando Sakura y Kero terminaron de lavar los platos se dirigieron hacia la sala, donde estaban Tomoyo y Syaoran platicando de lo feliz que este era de haber regresado a Tomoeda después de haber estado muchos meses en Hong Kong, alejado de Sakura y de sus amigos. Sakura se sonrojó un poco al escuchar esto pues Syaoran la había mencionado a ella primero. Pero se incorporó y se fue a sentar con ellos para ver que harían en lo que restaba de la tarde. Todos decidieron regresar a la pista de patinaje a ver si el demonio había regresado. Se pusieron sus chamarras y se dirigieron a la estación de camiones de nuevo.
Acababan de llegar a la pista cuando se dieron cuenta de que el demonio salía de ahí hacia el bosque que estaba al lado de la pista. Decidieron no seguirlo pues ya estaba empezando a oscurecer y les daba miedo meterse en el bosque ya de noche con un demonio que rondaba. Por lo que decidieron regresar a sus casas y volver otro día. Esperaron en la estación a otro camión para irse a su casa. Tardó bastante en llegar, y como ya estaban desesperados subieron lo mas rápido que pudieron y se acomodaron en el asiento de atrás.
Tomoyo se bajó en la segunda parada pues su casa quedaba cerca de ahí. Se despidieron de nuevo, Sakura y Syaoran subieron de nuevo al camión. Syaoran decidió acompañar a Sakura hasta su casa.
Sakura y Syaoran se bajaron en la estación más cercana a la casa de Sakura. Se bajaron ahí y caminaron hasta su casa. Eran las 6:30 cuando llegaron ahí. Sakura invitó a Syaoran a pasar a tomar un poco de té. Syaoran aceptó y los dos entraron. Todavía no llegaba nadie y el primero que los debió de haber recibido era Kero, pero por lo visto estaba en el cuarto de Sakura jugando con sus videojuegos. Sakura le dijo a Syaoran que la esperara en la sala mientras preparaba el té.
No tardó mucho en prepararlo. Sacó una charola y lo llevó a la sala. Le sirvió una tasa a Syaoran y una para ella. Y se pusieron a platicar.
-Cuéntame como te fue en Hong Kong. ¿Le dio gusto a tu familia verte Syaoran?
-Uyy, toda mi familia estaba ya esperándome cuando llegué al aeropuerto de Hong Kong. Pero no me agradó mucho la idea de regresar allá.
-¿Pero, porqué?
-Como ya te he dicho, nunca creí que me fuera a encariñar tanto con la Cd. De Tomoeda. Si, me dio mucho gusto ver de nuevo a mi familia, pero... Te voy a decir la verdad Sakura.
-Adelante Syaoran, ya sabes que puedes confiar en mi...
-Regresé a Tomoeda por ti. No podía vivir sin ti. Te extrañaba demasiado.
Para Sakura esto fue una sorpresa. Sabía que Syaoran la quería, pero no lo creía capaz de decir tal cosa.
-Tengo que confesarte algo Syaoran... Yo también te extrañé mucho, deseaba demasiado que regresaras-dijo Sakura, no se había dado cuenta que se había acercado mucho a Syaoran.
-Sakura...-suspiró Syaoran mientras se aproximaba a Sakura.
Los dos se dieron cuenta de que estaban demasiado cerca uno del otro, pero esto no les importó. Ya que mientras mas hablaban, acercaban mas las caras. Hasta que, mientras Sakura le decía a Syaoran todo lo que sentía por el, Syaoran aproximó su boca hacia la de Sakura. Pero justo antes de que sus labios se juntaran se escuchó la voz del Touya avisando que ya había llegado. Syaoran se apartó inmediatamente de Sakura no sin antes despedirse y darle un beso en la mejilla; salió corriendo por la ventana...
Sakura se quedó conmocionada por lo que había pasado. Le dio tiempo de reincorporarse antes de que su hermano asomara su cara por la sala.
-Buenas noches monstruo, no ha llegado papá-preguntó Touya.
-¿Perdón? Ahh, eres tu hermano, no ha llegado papá todavía-dijo Sakura un poco conmocionada todavía.
-¿Qué te pasa? ¿Con quién estuviste tomando té, Sakura?
-Con Tomoyo y Syaoran, pero se fueron hace tiempo, lo que pasa es que me quede dormida aquí en la sala.
-¿Estuviste tomando té con el mocoso?-dijo Touya en un tono un poco grosero.
-No le digas mocoso, no lo es. Y sí, estuve tomando té con el y con Tomoyo- le contestó Sakura enojada-. Ya me voy a dormir. Hasta mañana hermano.
Sakura subió rápidamente a su alcoba. Abrió la puerta de su clóset y se cambió. Se percató de que Kero ya estaba dormido. Apenas se terminó de cambiar, se echó a la cama de un clavado, pensando todavía en el beso que le hubiera gustado recibir de Syaoran. Pensando en esto se quedo dormida en un instante.
