La Mata Pasiones
Por: Silvita
Nota: CCS no me pertenece…ya todos saben que, en caso de ser mía, yo haría estragos con la serie. Pero la historia sí es mía.
Hace dos años…
Ella había salido a comprar arroz para que su hermano tuviese algo con que preparar el desayuno.
Habían logrado ahorrar un poco de dinero para un pequeño departamento en un edificio de clase media en la pequeña Ciudad de Tomoeda.
Sakura Kinomoto se había propuesto ser una muchacha feliz para su hermano. Sí, su hermano. El que había dado tanto por ella y que la sacaba adelante como podía. Porque ese es el objetivo de los hermanos ¿no?
Salir adelante juntos
Su cabellera castaña ondeaba con la calida brisa, y su cremosa piel parecía resistir cualquier ventisca. Sus pasos se tornaron más apurados de regreso de la tienda al ver que comenzaba a oscurecer.
Pasó frente a una vitrina y se perdió en la publicidad pegada en ésta. Habían un montón de cámaras fotográficas, retratos. Y la clásica, y popular, foto familiar se trataba de la principal portada de todos aquellos productos.
Lo normal…un papá, una mamá, un joven y una niña.
La muchacha tan sólo tapó con su mano los rostros del padre y la madre, quedando así sólo los dos jóvenes hermanos.
Perdida aún en la vitrina vio que el vidrio la reflejaba.
Ella ya no estaba de luto, tenía que sobreponerse de todo esto por su hermano. Ahora vestía tranquila con una falda tableada roja y una blusa amarilla con flores rosadas.
Sonrió…siempre sucedían cosas duras…pero ella tenía que saber cuidarse de todos. Tenía que mantener a su hermano tranquilo para que no se preocupara por ella nuevamente.
Sin darse cuenta ya todo el lugar estaba oscuro y ella tembló levemente al notar que, lo que chocaba con su cuerpo, ya no era una calida brisa…era viento…y viento helado.
Giró sobre sus talones y se dispuso a correr en dirección a su edificio.
Estuvo así por varios minutos hasta que, rendida, se detuvo. Estaba perdida…bastante perdida.
Le quedaba una moneda…quizás podía llamar a su hermano y pedirle disculpas por el retraso, indicarle que se había perdido.
Una pareja de enamorados a lo lejos la distrajo. Se abrazaban y reían.
Se quieren…él la quiere, cuando dos personas se quieren son felices…
Pensó…no veía nadie más por ahí así que decidió acercarse a la pareja para preguntarles.
Sí…los interrumpiría…pero el lugar ya estaba oscuro y debía regresar pronto a casa.
Comenzó a acercarse lentamente…mirando al suelo apenada, hasta que notó que unos tipos bastante grandes, y con pinta de callejeros, se acercaban a la pareja desde la lejanía.
Ella se ocultó detrás de un árbol por instinto. La apariencia de aquellos tipos la asustaban mucho.
No pudo ver nada…sólo escuchó el grito de la muchacha.
—¡Al callejón! ¡Rápido! Si no quieres que lastime a tu noviecito — dijo una voz gruesa.
Giró su rostro espantada y observó como aquellos tres hombres empujaban a la pareja hasta el mencionado callejón.
No…que ella escape…que no vaya…
Rogaba su subconsciente…sus piernas, inconcientemente, ya se acercaban hasta el callejón.
No se veía nada. Sólo a la pareja siendo rodeada por aquellos tipos.
Dio un paso para atrás…iría a buscar un policía…
Al darse la vuelta observó que, a una cuadra de distancia, otro tipo se acercaba. Tenía la misma apariencia que aquellos tres hombres.
Si ella escapaba él la vería.
Aterrada se escondió tras unos basureros…
Ahí comenzó todo…
—¡Dejen a mi novia!
Se escuchó un golpe…
—¡Ken!
El grito desesperado de la muchacha no tardó en aparecer…
Los tipos sólo reían.
Sakura observó al joven golpeado sangrando en el suelo, mientras el hombre que vio hace unos minutos ya se unía a aquellos tipos para que fuese un cuarteto.
La muchacha de cabellera pelirroja se mantuvo arrinconada por los cuatro hombres, mientras miles de lágrimas salían de sus ojos.
Sakura se aterró al observar, desde su escondite, como un hombre agarraba a la muchacha y comenzaba a desabrocharle la blusa.
Sakura cerro sus ojos, no quería ver…Dios no quería ver nada…
—¡Ken…! Ayúdame…¡por favor no me hagan esto! — sollozaban ella.
Sakura giró su rostro abriendo los ojos y vio como el "amado" novio llamado "Ken" se levantaba como podía…
Y daba a la fuga…
¿Por qué? ¡Si ella lo quiere! ¡Él también la quiere! ¡Cuando quieres a alguien lo cuidas!
Cerró los ojos…de seguro él había ido a buscar a la policía…o…algo…
—ven preciosa, te daremos lo que tu parejita de seguro quería darte…— dijo con voz ronca el más alto.
Hubo gritos de auxilio…
De suplica…
Aquella muchacha lloraba…
Ellos reían…
Otro hacía sonidos extraños…
Sakura cerraba los ojos…se tapaba los oídos…
Pero…su novio no regresa aún…y ella esta sufriendo…
—te gusta ¿verdad? ¡Grita que te gusta o te corto el pescuezo maldita!
¿Esto…esto hacen los hombres?
—Por favor…paren…déjenme ir… —la muchacha susurraba cansada, asustada, vencida.
—No…aún faltan dos…— dijo con maldad el que parecía ser el jefe de todo.
Sakura, por más que se tapaba los oídos…no podía evitar escuchar todo…
—Por favor…déjenme ir…
Pero se supone que él era su novio…él debería cuidarla…no huir
—Esto te lo mereces preciosa…por andar tan deseable en la calle…
Pero ella no andaba deseable, ella es una chica linda…y no importa que se ponga no podrá evitar lucir así…
—Por favor…
Y Sakura escuchó otro grito…
Luego otro…y otros más…
Pasados unos minutos escuchó que los basureros que la escondían volaron hasta el otro extremo…abrió los ojos aterrada mientras subía la mirada y se topaba con aquellos sujetos observándola con sonrisas macabras…
—Una niñita…ya no necesitaremos a esa otra…
Por favor no…
Sintió que uno de aquellos fuertes brazos tomaba su cabellera castaña, para levantarla fuertemente…
Ella lloraba…pero no podía salir nada de su garganta…
La otra muchacha se encontraba botada en el suelo…sollozando.
—Esta es una niña…pero igual está bonita…
Por favor…no lo hagan…
Se aterró al sentirse arrinconada contra el muro…y una de aquellas gruesas manos se acercaba hasta su pecho…
¿Ser linda?
¿Qué es ser linda?
De qué sirve querer…si no te quieren…
Aquella chica lo quería a él…y él…él no la quería a ella…
Cerró los ojos y comenzó a llorar, esperando lo peor…un tacto, risas…
Pero nunca llegó el tacto…nunca llegó la risa. Ya nadie la tomaba de su cabellera y pudo descansar su espalda en aquel muro manteniendo los ojos cerrados.
Escuchó golpes, aquellos hombres maldecían a alguien. ¡Mejor dicho! Aquellos hombres parecían pelearse con alguien
¡Él la quiere! ¡Por eso volvió! ¡Por eso la defiende ahora!
Abrió los ojos con esperanza…y observó que había dos cuerpos en el suelo.
Ambos eran de aquellos sujetos…los otros dos se encontraban de pie, luchando…
¿Y aquella chica?
Aquella chica ya no estaba…había escapado…
Y ahora ¿ella dejó a su novio?
Buscó con la mirada aquel que parecía golpearse con aquellos ladrones.
Y quedó con la mirada perdida…
Él no es su novio…
Su novio en verdad escapó…
Sintió que su corazón se achicaba…le dolía…como le dolía.
¿A eso le llaman querer?
¿La gente cree acaso que con tener novio existirá alguien que te quiera?
Cerró los ojos y comenzó a llorar aterrada…pensando en lo que le pudo haber pasado. Pensando en el miedo de aquella chica ultrajada en un callejón oscuro.
Pasaron unos momentos, Sakura no sentía nada. Sólo temblaba asustada. Asustada por sus pensamientos
Asustada por sus conclusiones…
Hubo algo calido sobre sus mejillas. Sintió algo de miedo pensando que aquellos hombres querían tocarla. Pero estas manos eran calidas, amables.
Al abrir los ojos se topó con una mirada sobre ella…
Una mirada plomiza…
—¿Estas bien?…Sakura-chan — dijo el muchacho de cabellera rubia, mientras un poco de sangre resbalaba por su brazo.
—¿To-Tóyota? — susurró ella…y luego se lanzó a abrazarlo.
—Tranquila Sakurita…todo está bien…ellos ya se fueron…—decía mientras la abrazaba y le acariciaba la cabeza.
—Si ella no lo quisiera hubiera huido cuando podía…en vez de hacerles caso y entrar aquí para que él estuviera a salvo… —sollozó
El muchacho tan sólo le acariciaba la cabeza de forma fraternal, sin entender lo que ella susurraba y lamentaba.
De nada sirve ser linda…
De nada sirve un hombre que diga que te quiere…
Los hombres buscan a alguien linda…
Pero yo ya no quiero ser linda
Ser linda atrae a los hombres…
Los hombres hacen daño…
Te lastiman…
Yo ya no seré linda…
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Su Voz…
(Syaoran)
El joven castaño se encontraba en la misma posición desde hace ya quince horas…
Huele a cerezos…
Y, cabe decir, se veía realmente "ausente".
Y se viste peor que una abuela vagabunda…
Seguía echado en su cama, con la misma ropa de ayer, la misma camisa blanca de nerd que Tomoyo le había prestado, el mismo peinado, la misma cara…
Pero, aún así, huele a cerezos…
Estaba claro que no sólo su apariencia, y posición fetal, en la que estaba lo hacían verse estúpido y patético…sus pensamientos le sumaban bastantes puntos.
¿Pero qué puedo hacer YO con una chica vestida así?
Posiblemente la falta de sueño y alimento hacían que él ya pensara como un idiota.
Oh por Dios…necesito un trago…
No era ninguna novedad que pensara, y deseara, aquello…repetía lo mismo cada vez que llagaba a la misma conclusión:
No…no puede ser que aquella fea insignificante sea…
Y seguía su juvenil depresión:
Qué patético he caído… ¡me gusta una fea!
Con la poca cordura que le quedaba estiró el brazo y tomó el control remoto de su "súper aparato musiquero".
Cualquier radio, cualquier canción podría hacerlo volver a la realidad.
Al menos lo suficiente como para poder regresar hoy a la preparatoria.
Y posiblemente verla…
Todo cambió cuando te vi
De blanco y negro a color me convertí
Desde aquel día en la playa él estuvo atento a cualquier muchacha en Tomoeda
Salía casi todos los días temprano e iba a centros comerciales para ver si la veía.
Porque…si conocía a Suzuki era porque vivía por allí ¿verdad?
Y fue tan fácil
Quererte tanto
Algo que no imaginaba
Entonces alimentó las esperanzas de que fuera nueva…y que de seguro estaría en la preparatoria de él.
Pero Tomoyo le indicó que desde hace tiempo veía a Suzuki con aquel niño…lo que indicaba que todo el tiempo estuvo ahí.
Todo tembló
Dentro de mí
El universo escribió que fueras para mí
¡Incluso chocó con ella en la cafetería! La hizo caer y lastimarse.
Él nunca la notó…
Nunca la noté…
Y fue tan fácil
Quererte tanto
Algo que no imaginaba
No había podido sacársela de la cabeza. Había visto a chicas mucho más deseables pero ella seguía pegada en su mirada.
Fue perderme en tu amor
Abrió los ojos de golpe…
¿Qué mierda…?
Observó a su reproductor de música con odio infinito…
Simplemente pasó
No…yo no estoy comparando esta canción…co-con algo…
Y todo tuyo ya soy…
— ¡En este departamento no existen las cursilerías ñoñas! — exclamó señalando a dicho aparato mientras que se estiraba de su cama y caía al suelo algo adolorido, luego se arrastraba hasta la maquina situada en un rincón.
Con la poca fuerza vital que le quedaba apagó su reproductor.
Luego observó el control remoto sobre la cama.
Mierda… ¿para eso me caí?
Luego fijó su vista, nuevamente, en el "traidor" aparato.
—Escúchame… ¡y escúchame bien! — le advirtió como si se tratase de un ser humano— no entiendo en qué momento puse un radio cursi…— dijo dudando si su reproductor merecía aquellas crueles palabras— pero… ¡pero tú no debes meterte en mi vida y aceptar que tus estúpidos parlantes me dejen escuchar algo completamente ajeno a mis problemas!
Tengo serios problemas…
Se dio cuenta de que parecía loco con todo lo que decía. Se levantó confundido y se dispuso a ir hasta la cocina para ingerir algo.
—Discúlpame…— le susurró a su reproductor antes de salir de la habitación…para, luego, golpearse la frente por lo estúpido que sonaba eso.
Esa cancioncita satánica lo había puesto de cabeza. No podía pensar así…
A él le había gustado ella porque se veía bastante herm…¡deseable!
Sí estaba MUY buena la misera.
Pero ella tiene fama de chica fea…ignorada ¡y muchas cosas más! Así que ya no le gusta…
Exacto…ella ya no me gusta…
Si se había quedado obsesionado con ella…NO fue por ella ¿verdad?
Sí, es cierto…de seguro mi subconsciente imaginó a Suzuki un buen rival y no toleré que él tuviera algo que yo no.
¿Conclusión?
Ella ahora está fea, tiene fama de perdedora y…y… ¡a mí ya no me importa!
El muchacho chocó contra su nevera…
Mierda…
—mierda…— susurró
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(Touya)
Una muchacha de cabellera castaña suelta se encontraba tomando el desayuno en compañía de un joven de unos veinticinco años de edad.
— ¿Vendrá a recogerte el rubio reilon? — Cuestionó descuidadamente el muchacho, mientras observaba a su pequeña hermana.
—sí hermano…—le dijo con una dulce sonrisa—me llamó ayer en la tarde indicándome que me llevaría en su bicicleta para que no fuera a pie.
— ¿no te parece extraño? — le preguntó subiendo una ceja.
Hace dos años que se habían mudado a Tomoeda…y prácticamente su hermana menor no se separaba del primo de su amigo Yukito.
Al menos no es tan mal sujeto…
Aunque, en realidad, a Touya no le agradaba que otro chico cumpliera las responsabilidades del "hermano mayor" de Sakura.
Pero él trabajaba mucho…y el tiempo no le alcanzaba para cuidar de su hermana y saber de sus problemas.
Desde la muerte de su madre hace ocho años…su padre había descuidado mucho de ambos por la perdida de su amada esposa. Touya cumplió el rol de un buen padre y hermano.
Y, desde el fallecimiento de su padre hace cinco años, él sólo pudo dedicarse al rol de padre.
Tenía dos empleos y apenas había logrado pagar aquella deuda por el psiquiatra de Sakura hace dos años.
Le habían aconsejado alejar a Sakura de cualquier ambiente pesado, como era Tokio, y llevarla a olvidar todo en Tomoeda. Donde su madre había nacido.
Su hermana no había tenido una buena vida desde los diez años. La muerte de su madre le había sentado fatal, y el derrumbamiento de su padre fue lo que peor la atacó. Pasados dos años se enteraron de la verdadera causa de muerte de su madre y eso derrumbó a su hermana.
Para empeorar ella tuvo que presenciar la muerte de su padre y todo eso fue equivalente a una terrible crisis con la que ninguno de los dos pudo cargar.
Por fortuna había tenido un buen amigo en Tokio. Yukito Tsukishiro, a quien le encargaron mudarse a Tomoeda para administrar el edificio de una tía lejana que vivía en Alemania. Yukito lo llamó un día, apenas terminó de pagar todas sus deudas, para ofrecerle un buen departamento en Tomoeda, a una buena cantidad y con tolerancia. Él no pudo más con la crisis de Sakura y decidieron dar el paso que dejaría todo atrás.
Junto con ellos llegó Tóyota Suzuki, el hijo de la famosa tía lejana, y se llevó bien con Sakura desde el primer momento.
Yukito le había contado que él era un chico muy especial y que tenía sus problemas, así que no le dificultaría comprender a Sakura en caso de que ella quisiera desahogarse.
Sakura parecía recuperarse…se vestía de colores y como una niña normal.
Hasta aquel día…
Su hermana había llegado pálida…y él la conocía tan bien que sabía que había llorado.
Llegó acompañada de Tóyota, a quien no tardó en amenazar apenas hubo privacidad en el ambiente.
-"Sakura no quiere que lo sepas…"-
-"No quiere causarte problemas"-
-"Dale tiempo…permite que ella te cuente todo…"-
Y él ya llevaba dos años esperando…Sakura seguía con ropas algo coloridas, aunque siempre andaba desarreglada.
Siempre la veía sonreír en compañía de Tóyota…reía como cuando era niña y volvía a pisarle el pie como hace unos años.
Aunque, ahora, tenía otra deficiencia…
Tiene cierto pánico por hombres que no seamos Yukito, Tóyota o yo…
Pero le daría tiempo…no quería perturbarla. Se conformaba con que ella ya no fuera presa de la depresión y la tristeza como hace unos años. Ademas, mientras menos chicos estuvieran con ella, mejor.
— ¿Extraño? ¿Por qué sería extraño? — ella observó a su hermano
—Monstruo distraída…—susurró fastidiado mientras ella inflaba una mejilla de forma furiosa y graciosa— al reilon ese le gusta llegar temprano…y tú eres una tardona excepcional…
Sakura se atragantó con el jugo mientras comenzaba a reírse discretamente
—Jeje…Tóyota me dijo que tengo que cambiar eso…— trató de ponerse seria, pero fue en vano —obtendré el habito de la puntualidad…
El timbre sonó en todo el departamento y Sakura se puso pálida.
— ¡Oh Dios! ¡Ni siquiera estoy en la mitad del desayuno! — exclamó asustada mientras se embutía, como podía, todo el desayuno cuidadosamente preparado.
Touya suspiró resignado, mientras se levantaba y abría la puerta.
— ¡Hola jeton!— dijo el muchacho de mirada plomiza mientras le sonreía al hermano de su mejor amiga— ¡¿y Sakura-chan!
El "jeton" gruñó por lo bajo.
—Cállate y pasa—dijo conteniendo las ganas de golpearlo— reilon…— susurró.
Tóyota pasó hasta el comedor y observó a su mejor amiga atragantándose con el arroz…
— ¿Por qué no me sorprende verte así Sakurita? — le dijo cariñosamente mientras le sonreía. Luego le servia más jugo y se lo pasaba para que ella tomara.
—Gracias…—dijo después de unos segundos apenas aquel arroz se había dignado a irse a su estomago— te juro Tóyota que desperté temprano y…— Tóyota le metió a la boca parte del huevo que ésta ingería.
—Mastica…— dijo pacientemente mientras ella obedecía— traga…— dijo después de verificar la cantidad de veces que ella había masticado —ahora abre…
Sakura obedeció y abrió de nuevo la boca mientras él le metía otra cantidad de arroz.
Touya observaba todo esto desde un rincón de la habitación.
El rubio "reilon" cuidaba bastante a su hermana y le tenía una paciencia sobrenatural. Quizás el cariño fraternal que se tenían ambos llegaba a molestarlo de vez en cuando…
— Listo Sakurita, vámonos—le indicó apenas habían dejado vacío el plato.
Le pasó la mochila mientras la muchacha la agarraba apenas podía y salieron corriendo después de que Sakura besara melosamente la mejilla de su hermano.
Touya se quedó viendo la puerta por largo rato. Sakura apenas dejaba que una parte de sus brazos fuera vista por el sol.
Incluso sabía que ella ocultaba un gorro en su mochila para ponérselo a escondidas.
—Al menos el reilon la convenció de ir a la playa y esa triste piel vio algo de luz…por fin
…
…
…
(Tóyota)
Sakura ya tenía puesto su gorro en la posición exacta, miles de mechones castaños cubrían su rostro angelical y su mirada verde.
—Toma…— le dijo Tóyota mientras le pasaba un lápiz labial pálido.
Sakura sonrió y se lo puso en sus labios.
—Otras chicas estarían contentas de tener ese color de labios…tú los ocultas…— dijo entretenido observando a su mejor amiga "camuflarse" de fealdad.
—Pues si pudiera…se los regalaría— dijo sencillamente mientras se colocaba una chamarra delgada encima.
Tóyota ya le había ofrecido cuidarla todo el tiempo, que ella se vistiera como una muchachita normal. Que disfrutara, ampliara su círculo social y se consiguiera una mejor amiga con la cual charlar de chicos. Pero sabía que insistirle la haría sentirse presionada o, en todos los casos…
No querida como es…
—ya Sakurita, puedes "enfeecerte" en el camino —dijo subiendo a su bicicleta— siéntate…—le indicó la parte trasera de ésta.
Sakura asintió mientras tomaba la mochila de ambos y las ponía sobre sus piernas. Con su otra mano abrazaba la cintura de Tóyota.
Así comenzaron su recorrido debajo del camino de árboles de cerezo, Sakura observaba las flores con alegría mientras su mejor amigo observaba por todos lados con la esperanza de encontrar a alguien.
—Tóyota mi hermano me hizo notar algo…— dijo ella de forma distraída.
—Dime…—le contestó él de forma tranquila.
— ¿a qué se debe que me lleves? Sabes que me gusta caminar—Sakura sintió como la bicicleta amenazaba con caerse a un costado.
—Perdón—dijo por permitir que ésta se inclinara un poco— creí conveniente que comenzaras a llegar temprano ¿no? es nuestro último año y no quiero que tengas tantos atrasos.
Algunas gotas de nerviosismo recorrían su nuca mientras miraba nervioso por todas partes.
—Ah…— murmuró no muy convencida—.gracias.
—Por cierto...Es una lástima que no quedemos en el mismo curso ¿no? — le dijo el rubio queriendo cambiar el tema.
— ¡Sí! Nunca quedamos en el mismo curso…me aburro mucho— dijo inflando una mejilla en muestra de enojo hacia los directores.
Tóyota siempre se lamentaba aquel hecho…agradecía que Sakura siempre pasara desapercibida para todo el mundo y así nadie la molestara…
Pero desde el día de ayer ese sujeto…
—Tóyota…ten cuidado, al frente hay alguien…— le dijo con anticipación ella al notar que su compañero avanzaba rápido.
Tóyota observó al frente y, efectivamente, un cabizbajo joven de cabellera castaña caminaba arrastrando su mochila.
Li…
—Sakura…saca un chicle de mi mochila, mastícalo rápido…— Ordenó con una sonrisa traviesa.
— ¿Qué? — ella no entendía nada.
—Hazlo rápido Sakurita— le dijo sin borrar su sonrisa— ese tipo te empujó ayer… ¿verdad?
Sakura hizo caso mientras le susurraba un "sí" como respuesta.
Tomaba el chicle y lo masticaba levemente.
…
…
…
…
…
…
Hasta que…
— ¡TÓYOTA!
Y Tóyota daba unas traviesas risitas.
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(Syaoran)
El joven castaño había salido con desgano de su edificio.
Odio el mundo…
Sí…él odiaba el mundo que le hizo soñar con una realidad que no existía, odiaba a su aparato por meterse en su vida privada, odiaba al supermercado por no gritarle "¡eyyyy, no te olvides entrar hoy en mí para comprar tus galletas de chocolate y tu cerveza!"
Ahora se encontraba hambriento…y mataba por algo digerible…
—"ey tú… ¡permiso!" —
Escuchó detrás de él.
¡Ese imbécil de nuevo!
Sabía de quién se trataba, sólo una sola persona en este mundo pasaba por la misma calle y le gritaba de ese modo.
—Hoy, rubio patético…—amenazaba mientras se daba la vuelta mirando al muchacho que venia a toda velocidad—. ¡hoy no vas a venir a joderme la mañana! — chilló con la boca tan abierta que pudo haber entrado hasta un pájaro…
O un chicle…
¿Qué mierda…?
Algo se había metido a su garganta como si sus suplicas por comida hubieran sido oídas, con la diferencia de que este alimento "atorado" tenía intenciones de matarlo.
¡Me ahogo!
Pensaba mientras tosía como desquiciado y recibía un "disculpas" desde la bicicleta que se alejaba.
Pinche hijo de su…
Una niña exploradora había aparecido en el momento exacto y le había dado tratamiento de "primeros auxilios" llamando la atención de todas las personas que caminaban por ahí.
…
…
…
…
…
…
Los odio a todos…
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Se encontraban en el aula B, en la parte trasera y honda de ésta. Un muchacho se mataba de risa mientras su mejor amiga lo regañaba.
— ¡no deberías haber echo eso! — decía ella entre asustada y enojada— pobre… ¿Viste cómo tosía y se retorcía?
Y Tóyota seguía sacando de su boca puras risotadas.
— ¡sus amigos te mataran! — Decía aterrada— ¡él te matara! — continuaba asustada— ¡su amiga, esa de las trenzas, te asesinara! ¿Viste esos brazos?
Tóyota seguía riendo. No le temía a esa bola de presumidos… él tenía trofeos en boxeo e iba al gimnasio tres veces por semana.
— ¡Su amiga tenebrosa de voz hermosa te mandara algún hechizo oscuro o algo! — concluyó espantada.
Y Tóyota dejó de reír…
— ¿Te-te refieres a Tom-Daidouji? — le preguntó.
—Sí, ella— decía mirándolo asustada— ¡da miedo cómo mira! Y-y…puede llegar a ser tan gentil como malvada.
Tóyota sonrió sutilmente…
—Sólo porque las chicas se la pasen hablando mal de ella cuando creen que tú no estas presente no significa…
— ¡Por favor Tóyota ten cuidado! — no le dejó terminar— No tenías por qué haber hecho eso, quitarme el chicle y lanzárselo…mira, no fue su culpa empujarme…simplemente nadie me nota y…
—Sakurita— dijo seriamente mientras se agachaba frente a ella y la miraba— .yo sé lo que hago y por qué lo hago ¿sí? —Sakura asintió bajando la cabeza— buena chica…ahora te recogeré apenas llegue el descanso ¿sí?
Sakura levantó el rostro algo sorprendida.
—Tóyota…siempre nos encontramos en el patio del arbolito— le dijo ella mirándolo — tardaremos más hasta que tú vengas a recogerme y… ¿por qué estas así?
El joven tan sólo la observó y le dedicó otra sonrisa.
—Estas imaginando muchas cosas Sakurita…— le dijo mientras le pellizcaba una mejilla— nos vemos luego— concluyó con una sonrisa mientras salía del aula y algunas chicas suspiraban al verlo partir.
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(Syaoran)
—JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
Genial…la muñeca tétrica fue con el chisme…
— ¡No se rían imbéciles! — decía furioso observando a su grupo.
Estos tan sólo lo ignoraban observando a Tomoyo contar todo con lujo de detalles.
—Y la niña gritó "¡esto requiere de medidas drásticas!" — Dijo la muchacha de mirada penetrante mientras imitaba la voz de una niña— y de la nada aprovechó que Syaoran se agachaba para botarlo al suelo y comenzar al golpear su pecho para que él no "se ahogue".
—
— ¡Syaoran no dejaba de toser y quería quitarse a la niña de encima! — Tomoyo lograba, con éxito, evitar soltar carcajadas ante el recuerdo— al final la pequeña empezó a brincar sobre su estomago para "ayudarlo".
—
— Le decía: "¡descuida niño! ¡Estas en buenas manos!" y seguía brincando mientras Syaoran agarraba su cuello y pedía auxilio…
—
—Al final un policía apareció, abrió la boca del "niño" y metió su mano para sacar aquel caramelo…
— ¡CHICLE! ¡era un puto CHICLE! — gritó furioso
—
—Como sea…— le dijo descuidadamente mientras se disponía a seguir relatando — al final la niña fue felicitada por el policía. Syaoran se alejó arrastrándose como podía y…
—Parenle ¿no? ¡NO fue mi día¡ ¿contentos? — gritó cansado mientras su mirada amenazaba con matar a alguien en cualquier momento.
—
—Todos aplaudieron a la niña porque en realidad fue una comedia increíble.
—
Los odio a todos…
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(Tóyota)
—Y-y-y dijeron que la niña gritó "¡esto requiere de medidas drásticas!" y…y… y comenzó a lastimarlo mucho y el pobrecito se ahogaba y…y…
El joven rubio interrumpió el relato con una gran carcajada.
— ¡No te rías! ¡En serio el chicle casi lo mata! — exclamó enojada y preocupada.
— Discúlpame Sakurita… ¡pero es tan gracioso! — decía mientras se tomaba el estomago y no dejaba de reír— no todo los días vemos al "popular" Li muriendo en una esquina gracias a una goma de mascar.
— ¡No es gracioso Tóyota! — Decía con ganas de darle un golpe— ¡si Li les dice a sus amigos que fuiste tú el que lanzó el chicle te lastimaran!
—Sakurita…Li es tan orgulloso que nunca se humillaría de esa forma— le dijo de forma analítica mientras le pasaba a la muchacha una cajita de leche sabor frutilla.
Sakura tomó la leche preocupada mientras se sentaba al lado de su amigo bajo el árbol y se disponía a abrir el paquete.
—Cambiemos de tema…ya me reí mucho—dijo con una sonrisa burlona—… ¿qué tal tu segundo día de clases?
Sakura lo miró con una sonrisa mientras terminaba de meter el sorbete dentro de la cajita.
—Como siempre…— dijo satisfecha.
— ¿Te refieres a que nadie te habló porque nadie te notó? — le dijo con una sonrisa externa pero con voz preocupada.
—Sipo…temía que ella me hablara o algo…pero hoy no estaba en clases— dijo tranquila, mientras Tóyota la miraba algo curioso.
— ¿Ella? ¿Quién es…?— pero mantuvo silencio al observar como Sakura tomaba su mano fuertemente y se escondía levemente tras él.
Tóyota levantó la vista y observó a un joven acercarse a ellos.
Li…
—Tóyota…vámonos de aquí…él te hará algo— susurraba Sakura detrás de su cuerpo mientras temblaba levemente.
Tóyota observaba a Syaoran Li acercarse hasta ellos furioso, o…específicamente, acercarse a él furioso.
No le temía al muchacho en cuestión, tampoco temía una lucha.
Por el contrario deseo darle su merecido…
Lo que temía era que Sakura presenciara esa lucha.
—Tranquila Sakurita…— decía con voz dulce mientras sonreía de manera irritante a Li—. no va a pasar nada…mira, él aun no te a visto, ocúltate detrás del árbol y…
— ¡NO! ¡No, Tóyota! Estamos juntos en esto…— le regañó la muchacha— bueno…posiblemente Li me confunda con un niño y se quiera meter conmigo también…pero…
—TÚ— Syaoran había llegado hasta su destino y se encontraba furioso— ¡ya me llegaste a la coronilla imbécil!
Tóyota seguía apoyado contra el árbol -y Sakura- mientras Li Syaoran lo miraba de frente con odio, la muchacha tan sólo se quedaba congelada de miedo tras su protector.
—oye… ¿a quién le hablas Li? —le preguntó con una pequeña sonrisa que terminó por enfurecer al joven castaño.
— ¡Te hablo a ti hijo de puta! — Syaoran esperaba que Suzuki se enfureciera, pero este tan sólo le mostraba una calida sonrisa acompañada de expresiones cómicas— qué mierda te crees para...
— ¡Fue mi culpa! — exclamó la muchacha con valor saliendo de detrás de su amigo.
Oh no…
Syaoran había quedado pálido y bruto apenas la había visto salir de aquel "escondite".
Él imaginaba que Suzuki estaba solo.
Pero había imaginado mal, estaba tan atento en ver a Suzuki y tan seguro de la ausencia de la muchacha que ni se había molestado en verificar su teoría.
—Yo estaba mascando chicle y…y…— Sakura temblaba de pánico al ver a Li de frente— y lo boté…no sabía que usted estaba…
Hasta ahí había llegado el valor de Sakura, y también la resistencia de Syaoran.
Mientras Sakura volvía al silencio aterrador, Syaoran había dado la vuelta y se había marchado.
¿Él acaso escapó?
— ¿Hoe? — Sakura veía el camino por donde Li se había ido— qué… ¿qué pasó? — Se animó a preguntar después de frotarse los ojos y darse cuenta que no veía mal— ¿él se fue?
Veía a su amigo confundida y con ojos cristalinos después de atreverse a hablarle a otro chico que no fuera Tóyota, su hermano o Yukito.
Tóyota tan sólo observó preocupado a la lejanía para luego dedicarle una dulce y fingida sonrisa a su amiga.
— ¡Bien Sakurita! ¡Lo asustaste!— le decía mientras le pellizcaba una mejilla.
— ¿¡QUÉ? ¿Asustar a Li? ¡Andas imaginando cosas Tóyota! — exclamaba incrédula y sorprendida.
Pero en realidad…si lo asustó.
— ¡Bien Sakurita! ¡Fuerte guerrera! ¡Debió ver tu gorro asesino y decidió huir con la poca dignidad que le quedaba! — decía a modo de broma.
— ¡No te hagas la burla! — Decía enfadada— ¡hablo en serio! ¿Por qué nunca me tomas en cuenta?
— ¡Oh no Sakurita! ¡No me maltrates! Suficiente alimento por hoy ¿no? ¡Li debe empachar! — Dramatizaba mientras Sakura terminaba de inflar su mejilla y luego soltaba una risa.
— ¿A sí? — decía con sonrisa traviesa, para luego lanzarse sobre su amigo con intenciones de ahogarlo con la cajita de leche…
…
…
…
…
Sakura VS Tóyota
2-0
—Insisto…eres muy violenta para ser tan pequeña— susurraba Tóyota entre los pasillos caminado al lado de Sakura — ahora ya entiendo por qué el señor "soy sensual y tú no" huyó— exclamó después de soplarse la nariz por octava vez a ver si salía más leche.
Sakura tan sólo reía en tono bajo para que nadie la escuchara.
— Tóyota ¿Por qué me acompañas a mi curso?
Porque no quiero que él se aparezca…
— Porque quiero ver quienes están en tu curso Sakurita— decía con una sonrisa.
— ¿Ah? ¿Por qué?
—Porque soy curioso…— dijo sencillamente mientras juntos entraban en aquella aula.
Sakura fue hasta el fondo extremo derecho, lejos de la luz de la ventana.
Tóyota hecho un vistazo a todos los del curso.
Bien…parece que no hay nadie peligroso…
Porque sí…por una parte él había hecho mal en ahogar a Li en un chicle.
Si bien Li nunca le contaría a nadie quién se lo había lanzado, había muchos testigos cerca, y cualquiera podía decirle a sus amigos.
OJO el problema no radicaba ahí, el problema era que, si el grupo de Li veía que él andaba en compañía de Sakura, posiblemente la molestarían a ella.
Pero parecía que nadie peligroso estaba por ahí.
Él se encontraba en el salón D, y los únicos del grupo de Li que se encontraban en su mismo salón eran Takashi, Terada y la novia loca y musculosa de Takashi.
El salón de Sakura era el B y no había nadie del grupo de Li, lo que le indicaba que Li y los sobrantes se encontraban en el aula C.
Perfecto…todo bien…
—Sakura…creo que ya no será necesario que te recoja de clases— decía dulcemente mientras la observaba, sabía que Sakura prefería que se encontraran a solas para no llamar la atención— ¿quieres que nos encontremos directamente afuera para…?
Una gran carcajada se escuchó estruendosamente en el salón— ¡estuvo buena la cosa de esta mañana! De bolas que me mató de risa —decía el que recién entraba al aula.
Tóyota lo vio con terror…
Oh no…Takashi…MAYASAKI
Sí, Mayasaki en persona entraba botando sonoras carcajadas por toda el aula. Aquel chico estaba en el curso de Sakura, y eso no era conveniente desde ninguna perspectiva.
Mayasaki era… ¿Cómo decirlo?
Cruel…
Era cruel…y como si la torta no se viera en sí ya "dulce" se le podía agregar la gran habilidad de aquel sujeto para ser atento a todo su medio.
Sí…él no es como sus amigos que ignoran a todo el mundo…
Y una excelente victima para Mayasaki, sepa o no quién atacó a Syaoran, era Sakura. El blanco perfecto para sus crueles bromas.
—Pensándolo bien Sakurita…te recogeré en los descansos— le decía distraído mientras observaba de mala forma a Mayasaki.
— ¿Hoe?
No importa, siempre y cuando esté cerca de Sakura nada pasará…
Sí…nada podía evitar que él fuera a recogerla.
Nada…porque nada me asusta…
—Mayasaki ¿tendrías la decencia de esperar a que te de alcance?— una voz melodiosa se escuchó también —no todos tenemos piernas largas como tú y podemos caminar una cuadra en cada paso…
O, al menos, eso creía Tóyota…que nada lo asustaba
Oh por Dios...Tomoyo…
¡Claro! Si Takashi II no notaba a Sakura, era bastante seguro que Daidouji SÍ.
Ya fregué…
Como si la muchacha de cabellera oscura leyera el pensamiento de todos los presentes en aquella habitación giró su vista, obviando a su compañero, para posarla sobre la mirada plomiza de él.
Y fregué más…
La muchacha a un principio sintió sorpresa, pero su sexto sentido la obligó a girar su mirada al lado de Suzuki y observar a Sakura.
Mejor dicho… ¡fregamos!
Tóyota tuvo ganas se ocultar a Sakura tras de él por la mirada penetrante de Tomoyo y, al mismo tiempo, también tuvo ganas de ocultarse detrás de su amiga para no volver a recibir la mirada de la muchacha de porcelana.
—Tóyota ¿Estas bien? — Sakura observaba a su amigo mirarla con preocupación— ¿qué te pasa? ¿Por qué no me contestas?
No fueron necesarios muchos segundos para que Tóyota despertara de su trance, y le dedicara otra dulce sonrisa.
—Nada…te recogeré luego ¿sí? No te muevas hasta que yo llegue…— le dijo antes de acariciarle la cabeza y salir de aula.
Pero Tomoyo…Tomoyo había dejado de observar a Tóyota, y ahora sólo podía ver a Sakura.
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(Syaoran)
Mierda…
A la mierda…
Re mierda…
Requete mierda…
Requete contra mierda…
Vete a la mierd…!
BOMM
Syaoran Li había chocado contra la pared del baño de hombres.
Esto no me puede pasar a mí…
Se lamentaba. Y estaba en su derecho ¿no?
Parecía que toda la preparatoria hablaba de su incidente en la mañana y ni siquiera había encontrado refugio en sus amigos… ya que estos también se burlaban.
Furioso decidió ir a desahogarse con el culpable de todo y…¡BAM! Se topa con el único ser vivo al que no quería ver.
A ella…
Y no…no había podido tolerar su presencia. No había podido tolerar su esencia.
Por Dios él no podía tolerar que…
¡Que ella defendiera a ese tipo!
¡Exacto! Que ella lo defendiera, que ella se protegiera tras él ¡que ella estuviera con él!
Y no…ahora él no sólo podía pensar en "huele a cerezos" si no también…
Su voz es tan hermosa…
Eso mismo. Si antes se encontraba embobado por su aroma ahora también lo estaba por su voz.
Porque una hermosa melodía convertida en palabras había salido de esos carnosos y pálidos labios.
Sé que no es fácil
Decir te amo
Syaoran comenzó a observar por todos lados al oír aquella canción…
¿¡Quién mierda está escuchando esa mierda?
Él seguía buscando…
Yo tampoco lo esperaba
Pero así es el amor
Simplemente pasó
Pero no había nadie, él estaba solo en ese baño escuchando esa incoherente melodía.
Por Dios…me estoy enfermando…
Necesitaba algo que lo distrajera de aquella horrorosa y "desarreglada" realidad.
Me sorprendió
Todo de ti
De blanco y negro al color
Me convertí
¡Para colmo! No sólo era una horrorosa y desarreglada realidad, también la veía de tonalidades pasteles, de tonalidades dulces…SÍ, ahora sí sabía la diferencia de los pasteles.
Que alguien me salve por favor…
Se levantó de golpe…iría por Tomoyo.
Ahora todos pasaban clases, él se había faltado ante la histeria que lo dominaba.
No podía contarle nada a Tomoyo…pero al menos podía decirle que escuchaba voces, que se encontraba distraído, que en todo le iba mal y aún así a todo lo sentía cálido.
Y no hay como explicar
Pero menos notar
Salio del baño de hombres con la maldita canción en su cabeza.
—salón B, salón B— susurraba desesperado buscando el salón de su mejor amiga.
Simplemente así lo sentí
…
Vio a lo lejos el famoso curso, y también observó con alegría que un profesor salía de ésta.
Genial…podré llevarme a Tomoyo…
Corrió y entró. Buscó por toda el aula a su mejor amiga y…
Cuando te vi…
El coro de Ángeles, una hermosa luz blanca la rodeaba. Su sentido del olfato reaccionaba y la olía a cerezos. Su corazón se sentía calido y cuidado…
Ella tan sólo se encontraba mordiendo el lápiz intentando resolver algunos problemas en su hoja.
Tomoyo miraba extrañada a su mejor amigo y Mayasaki se encontraba dormido sobre su pupitre.
Todas las chicas susurraban entre ellas halagando la presencia del muchacho y él sólo podía ver hacia un rincón oscuro, pero muy cristalino para él.
Tomoyo siguió su mirada y se topó con el famoso niño.
Bien…algo raro pasaba aquí…
No…esto no está bien
Para él no estaba bien…porque se estaba fijando en ella. Y le gustaba verla.
Le gustaba verla; Ver a la "mata pasiones" con su fealdad capaz de disipar cualquier pasión.
Desarreglada, infantil, callada y asustada.
No está bien…no está bien saber…
Cuánto la quiero a mi lado.
Todo cambio…
Cuando te vi…
Continuara…
Bien, aclaro que Camila no me gusta, opino lo mismo que Syao, es cursi e insoportable. pero debía poner algo realmente enflautante para contrastar el temperamento de Syao. La Canción titula: Todo cambio de Camila. Espero ansiosa sus comentarios para que me comenten qué les pareció.
¿Respuesta a los reviews del primer cap? En mi perfil. Cualquier otro dato personal o explicación. De seguro en mi perfil
