No, no se por que le puse más... haha...
es que, asi nada más, un día me recoste y se me vivo a la mente, creo que lo dejare aun más cruel que como ya estaba, aun asi, me gusta, ya... lo dejare asi :3
Algo cortito, solo fue una pincelada de creatividad
Abrió los ojos pesadamente, sentía la boca seca y las piernas dormidas.
Trató de levantarse pero la cintura le dolía, la espalda lo mataba y el cuerpo entero le parecía de metal. Sentía mucho frio…
¿Por qué se sentía así? Lo recordó…
-¡Arthur! – gritó mientras con el dolor de todo su ser se incorporaba a buscarlo.
No estaba al lado de él, ni siquiera había sentido cuando le soltó la mano y lo quitó de su pecho, lo único que si recordaba con claridad precisa y morbosa, era lo que había hecho esa noche.
Había hecho algo que jamás creyó posible entre él y su mayor. Había hecho lo que cariñosamente en libros y obras teatrales se dice "Hacer el amor", un acto que de recordarlo, hacía que se cubriera la carita con ambas manos.
Miró apenado las sabanas de algodón blanco, impuras de gotitas de sangre y manchas secas.
Se arrojó sobre su almohada tratando de poner en claro su mente. ¿Qué tantas cosas había dicho ayer?...
Cosas como "hazme tuyo", "eres mi dueño" y "no me dejes", todas acompañadas de un suplicante "¡Por favor!"…
Ahora que lo recordaba se moría de vergüenza.
-Arthur… ¿Dónde estás? – susurro débilmente y cubrió sus ojos con su brazo, ¡Por Dios le dolía todo el cuerpo! ¿Por qué no le dijo que el dolor después sería tan intenso?, entre sus dolores más fuertes estaba el que sintió después de caerse de un caballo cuando apenas aprendía a montar, o cuando sufrió luego de caerse de un columpio… Pero ninguno como este, ahora sentía todo su cuerpo adolorido, incluso dentro de sí.
Ahora que lo pensaba, todos pudieron haber sido evitados si hubiera obedecido a Arthur, él le había prohibido montar los caballos, el había desmontado ese columpio del nogal y él le había dicho que aun era muy niño para hacerle el amor.
Se levantó como pudo de la amplia cama, se puso su piyama de nuevo y sujetándose de las paredes se dirigió al comedor.
Diviso a la criada y le pregunto por Arthur, por su hermano mayor Arthur.
Ella lo miro con ternura, y dudando en contestarle le dijo que el señor ya se había ido, esa misma madrugada había partido sin dejarle indicaciones muy precisas, pero según el inglés "había olvidado algo muy importante en su natal país y debía irse cuanto antes".
El americano aceptó con una sonrisa, mientras que de nuevo y con los dolores se dirigió a su recamara.
No se creyó ni una sola palabra… era obvio que el británico no podía haber llegado un día de tan lejano lugar e irse al otro día por que "había olvidado algo", ¿Se había arrepentido de quitarle la llamada virginidad? ¿Por qué se había ido? ¿Ya no le quería? Ese no era el trato…
Subió como pudo a la cama y se recostó pesadamente en ella, era obvio, Arthur se había arrepentido de hacerle el amor…por eso no cumplió su juramento…
Por eso, nunca hubo ningún trato o compromiso… Por eso, volvería a llorar, como siempre lo hacía cuando el otro se iba, ahora con más que un dolor del alma, sumando el dolor del cuerpo que le recordaba lo que había hecho por amor.
Mientras, en el puerto del mismo país, el británico se culpaba de volver a dejarle solo, sintiendo la vergüenza en el cuerpo y la verdad encima de no poder cumplir su promesa. Volvía a dejar a su niño, solo, abatido, desconsolado y con nuevas mentiras.
Ya saben, dejen reviciones, no por dejar o no seran menos deprabadas xD
l
l
l
V
