Capitulo 2.
Bajando del árbol y encaminándose hacia sus "mejores amigos ", el solamente quería retroceder y huir con sus lagrimas encerradas en el corazón en lugar de seguir avanzando. Pero era demasiado tarde; al ver que ellos ya iban a su paso…
-¡Ron! Te estábamos buscando por todas partes. Tenemos que ir al Gran Comedor. Mcgonagall quiere ver a todos los estudiantes… desea decirnos algo acerca de lo que esta ocurriendo…
No era necesario que la nueva directora de Hogwarts dijera lo que estaba pasando a su alrededor: todos estaban conscientes de que el mundo de la magia estaba en peligro con la aparición del mal encarnado: Lord Voldermort. Como los mortifagos hacían su aparición descaradamente realizando sus fechorías como el que se hacia decir una persona de confianza que a la cual asesinó a la persona que le extendió la mano y su confianza: Albus Dumbledore. Aun Hogwarts resentía aquella traición pero nadie como alguien en especial: aunque tenía a alguien que podía darle consuelo a costa de que lastima a otro ser, Harry solo quería venganza; sentía ira, rencor, odio… mucho odio...
-Harry… ¡Harry! ¡Reacciona!
-Si, mi amor, ¿Qué pasa?- causando que una espina interna se penetrara mas al corazón de aquella tercera persona que se encontraba. Pero siguieron su camino por los largos pasillos del castillo… veía como su mano tocaba de una dócil manera la otra mano… pero siguió sin pronunciar ninguna palabra mientras aquella pareja seguían su trayecto, sin darse cuenta de que los estaba perdiendo en el camino… se quedo ido. Pero de repente se encontró con una chica rubia de extravagantes accesorios..
- ¡Hola Ron! – decía de una manera que podría espantar a cualquiera.
-Hola Luna. – contesto débilmente el pelirrojo.
-¿Qué te pasa, Ron? Parece que un dementor te chupo el alma o algo. Algo tienes…
El pelirrojo le pareció un poco tonto la deducción de Luna que tenia ganas de darle un zape, pero como era su amiga, entendió que se encontraba preocupada por el.
-No, de verdad, Luna. No tengo nada. Es solo que me siento raro con la situación que estamos viviendo. Es que sin Dumbledore, y con…. Ya-sabes-quien suelto, presiento que nuestro mundo se esta desbaratando…-. Por un momento, aquellas palabras que menciono el joven parecía que de verdad estaba sintiendo aunque claro, solo era para matizar sus verdaderos sentimientos, aunque no parecía del todo muy claro para la chica, que lo acompañaba en su trayecto. Mientras se encaminaban ambos hacia su destino… otro obstáculo se hallaron… en forma de un chico con cabello rubio platinado que venia dispuesto a hacerles la vida de cuadritos…
- Vaya, vaya… si no es nada más y nada menos que el pobretón Weasley y la turuleca de Lovegood… que adorable pareja… ¿por que mejor no se consiguen un cuarto?
-¡CALLATE LA SUCIA BOCOTA MALFOY!…-empezó a gritar Ron.
-Si, cállate. Tu por que no tienes quien te ladre, la envidia te corroe.-dijo Luna.
-Ammmm….-le cuchicheo el chico.-creo que eso no esta ayudando para nada.
-¿Ya ves? Hasta la loca se quema sola. Admítelo, Weasley. Tú y Lovegood tienen algo que ver. ♪ Son novios ♪ El pobretón y la chiflada ♪ ♪ Se aman, se besan ♪
-Ya me estas cansando….Te voy a…-cuando empuñaba su mano hacia el rubio
-¡RON! – grito una voz que le sonaba familiar. Cuando volteo para averiguar quien era….era ella. Iba hacia donde la riña estaba iniciando. Cuando agarro su túnica y lo jalo hacia ella.
-DEJALO EN PAZ, MALFOY. ¿No tienes otra cosa más que hacer?
-Ummm... para variar. La sangre sucia al rescate. Dime, ¿Qué no estabas muy entretenida con tu novio el cara rajada? ¿O ya lo dejaste por el mugroso este?
-No le hagas caso, Ron. Mejor vámonos. – mientras lo seguía jalándolo de la túnica. El sentía sus latidos palpitar a mil por hora al ver que ella había ido solo ella para rescatarlo. Luna se les unió en el camino.
-¿Qué estabas haciendo, Ron? ¿Rebajarte al nivel de ese estupido y creando un espectáculo? ¿Crees que eso es correcto? – lo regaño la castaña.
-No… no, Hermione. Es que nos estaba molestando a mi y a Luna. Y no me estaba pareciendo nada de eso.
-Bueno, para la próxima vez, solo ignóralo. ¿Esta bien?-
Cuando le agarro su mano inocentemente. Ron se sentía maravillado ante tal momento cuando...
-¡HERMIONE! ¿Dónde estabas? Te estaba buscando por todos lados.- El ojiverde le quito la mano de la cual estaba agarrando a Ron... aquel momento se había roto como un cristal, dejándolo desolado de nuevo.
-Estaba ya llegando cuando te perdí.
-Lo siento. Es que me regrese por que no veía a Ron. Cuando vi que el mugroso de Malfoy estaba peleándose con el.
-¿Qué te estaba diciendo aquel imbecil?
-Nada. Nada importantes .sólo...
-Estaba molestándonos como de costumbre.-interrumpió de una manera incorrecta Luna- Ya sabes como es…- suspirando con sus ojos soñadores- no tiene otra cosa que hacer.
-Bueno, mejor olvidémoslo. Vámonos.
-Si.
Así los cuatro ya estaban llegando a su arribo. Luna se encontraba tal como su nombre lo declaraba… en la luna. Mientras que Ron... solo enfocaba su mirada discretamente cómo Harry ponía su brazo alrededor de su cintura… los celos lo consumían por dentro… sentía que iba a enloquecer...
-¿Ron? ¿Qué te ocurre? Estas… como perdido.-le pregunto Harry.
-Si es lo mismo que le pregunte.-dijo Luna.
-No, nada. Mira ya llegamos.
Cuando arribaron al Gran Comedor, vieron que todos se encontraban ahí. Pero el ambiente no se encontraba de una manera muy entusiasta. Era una desolación profunda. Se sentía que la semilla de la maldad estaba rondándolos... Pero tenían que ser fuertes ante momentos tan difíciles. Los cuatro trataron de hallar asiento. Cuando se encontraron con una persona mas en su camino.
-Hola, chicos.
-Ginny. Hola. ¿Cómo estas?-la saludaba la castaña.
-Bien. Solo teniendo curiosidad de que se tratara la reunión…Hola… Harry.
-Hola…Ginny.
Se veía tensión entre ellos. Tal como Ron lo describió en su pergamino, Harry y Ginny mantuvieron una relación que tuvo un no muy agradable fin, dejando como consecuencia rareza en cualquier encuentro que se daba entre ellos.
Hey, Ginny- cortó el silencio Luna. – Como los rumores vuelan aquí… parece un chismografo, pero solo aclararme la duda… ¿Es verdad que andas con Neville?
Aquella pregunta dejo helados a todos. No habían oído tal chisme antes. En especial Harry, que aunque Hermione se encontraba a su lado, no podía negar que su corazón se apretujo esperando una respuesta de ello
-Pues… si. Se me declaró en cuanto regresamos. Y lo acepte.
Harry se quedo estático ante esa respuesta. Pero decidió soportar tal presión.
-Bueno, Ginny ¡Felicidades! Ya me lo esperaba llegar desde el baile de Navidad de 4to año. Picarona…
- Ya basta, Hermione- decía toda sonrojada. Aun no se entendía como Hermione no le decía nada al haber sido ella ex novia de su actual novio. O como ella misma no sentía celos. –Bueno, mejor vámonos.- Harry y Hermione se adelantaban para agarrar un asiento, cuando vio que su hermano se quedaba parado al ver que no había reaccionado ante tales confesiones.
- ¿Y eso Ron? No dices nada al respecto…
Pero Ron no contestaba.
-¿Ron? Planeta Tierra llamando a Ron... ¡DESPIERTA!
-Ah… perdón... ¿Qué decías?
-De verdad, Ron ¿Qué te pasa?
-Es que… - Pensaba que en su hermana si podía confiar, pero decidió callarlo para el solo. – Es solo que… ¿podría sentarme contigo y con Neville por favor?
-Bueno… esta bien.
-¿Puedo yo también?-preguntaba Luna.
-Si, claro. Vamos.- Ginny no entendía por que su hermano no quería sentarse con sus mejores amigos. Ella tenia muy clara sus razones… pero ¿Por qué Ron no quería? Era su incógnita. Se encontraron con Neville. Se sentaron a lado de el. Cuando los maestros docentes de Hogwarts se encontraban en la mesa principal y una mujer anciana con un sombrero puntiagudo de color negro se ponía en el enmarque.
- Buenos días, jóvenes.
-Buenos días, Directora Mcgonagall. –dijeron en coro los estudiantes.
-Como pueden ver, estamos iniciando un nuevo año escolar. Aunque no nos podemos engañar, este será un año muy difícil de vivir… con mucha oscuridad y sombría. Acabamos de vivir una dura perdida con nuestro director. Una persona muy querida y respetada por nosotros. Aunque será un honor y una gran responsabilidad ocupar su lugar. Yo por eso me encargare de que juntos afrontemos lo que transcurrirá. Necesitare la cooperación de cada uno de ustedes. Sin embargo me temo que lo que diré no será lo más adecuado.. Ya no estamos a salvo en ningún lugar. Así que hay que ser fuertes y valientes en cualquier momento.
CONTINUARA…
