Esperanzas perdidas
Capítulo 2 En busca de un refugio
Después de alistarse y analizar a fondo la casa del castaño los chicos salieron por la puerta trasera del hogar de Clyde, se encaminaron entre distintos jardines desiertos, les sorprendió que nadie saliera de entre las casas.
Hasta que después de atravesar la décimo tercera casa, dos jóvenes salieron de la puerta trasera.
-¡¿Quiénes son?!-grito una chica de cabello esponjado y rubio mientras amenazaba a los presentes con una pala de jardín ensangrentada.
-Ah…-grito Karen, escondiéndose detrás de Filmore.
-Espera… ¿Scott?-pregunto Butters cuando miro al chico detrás de la rubia.
-¿Butters?-pregunto el chico diabético, de nombre Scott Málkinson.
-¡Podrían morderte como a Kevin! ¡No te acerques idiota!-grito la chica deteniendo a Scott, manteniendo la pala de jardín en alto.
-¿Annie?-pregunto Bebe sin aliento.
-¡¿Chicos?!-grito una chica llamada Annie Faulk-¿En verdad son ustedes?-unas lágrimas corrían por su cara.
-¡Por supuesto que sí! ¡Gran pendeja!-Bebe se acercó a ella para abrazarla, Annie levanto la pala en señal de defensa, por lo cual Bebe tuvo que parar, se miraron una a la otra directamente a los ojos.
-Soy yo… tu amiga.-dijo Bebe.
Annie bajo la pala entre lágrimas y abrazo a Bebe de buena gana, Scott solo sacudió la cabeza a Butters y Token.
En la escuela se sabían que Annie y Scott salían desde hace tiempo, por lo cual no los sorprendió verlos juntos.
-¿Por qué no estaban en la escuela?-pregunto Bebe entre confundida y agradecida.
-Estábamos a punto de irnos, cuando Kevin llego a mi departamento pidiendo ayuda.-dijo Annie.
-Pero tu departamento está en el centro.-exclamo Bebe.
-Sí… Bueno… resulto que una chica se había suicidado del departamento y Kevin lo había visto, Scott estaba conmigo por suerte, siempre pasa por mí al departamento para que vayamos juntos a la escuela.
-Kevin tiene casa propia, ¿Qué hacía ahí?-pregunto Clyde.
-Dijo que iba de camino a una área de cuarentena, lo había visto en las noticias, en el hospital se dice que están poniendo un área de cuarentena para esta enfermedad o área segura... Pero yo nunca lo vi.
-¿Y?-le invitaron a que prosiguiera.
-Bueno, en el piso se encontraba la chica, la conocía de vista, creo que vivía en uno de los apartamentos con sus padres, pero era solo una niña, no tendría ni ocho años… el charco de sangre que se había formado tenía un radio de más de un metro… una niña, una niña… y se había tirado del piso máximo, hasta que por encima nuestra algunos hombres y mujeres miraban hacia el pavimento... parecían… parecían…-la chica se detuvo temblando de pies a cabeza.
-¿Qué?-pregunto el resto.
-Parecía… que reían…-hablo Scott-No era una risa falsa, tampoco una psicópata, mucho menos parecía maligna…-Scott también temblaba como si una ola de agua fría le recorriera el cuerpo-Era como si nos riéramos de algo… de algo… normal…
-¿Cómo?-pregunto Butters.
Scott rio lentamente, "jejeje", lanzando una mirada de placer sin expresión; sus labios no se inmutaban a pesar de que asustaba a las dos chicas menores, quienes abrazaban a Toallín y Filmore, el chico rio como cualquier persona lo haría, solo que más seco de lo normal, algo que puso los pelos de puntas a los demás.
-Algo por el estilo, pero ellos lo hacían de una manera mucho peor.-hablo interrumpiéndose-Era horrible escucharlos…Sentía como si pudieran lastimarme… A pesar de que estaban a muchos metros encima mío…
-Luego la niña se levantó sobre su propia sangre lanzando un horrible grito, propinando una mordida a Kevin, Scott y yo salimos corriendo, no sin antes escuchar de nuevo la inocente voz de la niña riendo… como si nada hubiera pasado.
-¿Y Kevin?-pregunto Clyde.
-Salimos corriendo por un motivo.-explico Scott.
-¿Cuál?-pregunto Token molesto.
-Los sujetos del techo comenzaron a saltar desde el tejado, tratando de caer sobre nosotros… Cuando voltee, vi como alguno de ellos se volvían a levantar…-Scott ya no podía seguir, se había formado un nudo en su garganta.
-Después de eso vinimos a la casa de Scott.-hablo Annie tratando de calmar al diabético.
-¡Las noticias dejaron de emitirse desde la mañana!-recordó Butters tratando de cambiar de tema.
-¿No eran interferencias?-también recordó Bebe.
-Yo tampoco recuerdo que transmitieran las noticias...-pensó Token.
-Sí, ¿Por qué Kevin sabía de todo eso?-inquirió Clyde-Si él hubiera sabido de algo malo, nos hubiera avisado ¿No?
-¿Por qué no nos avisó?-pregunto Token molesto-Algo no me huele bien de todo esto…
-¿No quieren un porro?-pregunto Toallín mientras sacaba otro cigarrillo y Butters se dedicaba a tirarlo nuevamente, manteniendo "sobria" a la toalla.
-Pudo haberlas leído por internet.-sugirió Scott.
-Creo que tengo mi celular guardado.-dijo Bebe, cogiendo a su IPhone del medio de su sostén.
-Nada...-aseguro la rubia mirando el Facebook, lo mismo pasó cuando miro Twitter, Goggle News; nada hablaba sobre aquella dichosa enfermedad-¡Nada de nada!
-¡No te creo!-Scott tomo el celular-No puede ser... ¿Y ustedes que piensan hacer ustedes?
-Estábamos yendo a la tienda de Ned y Jimbo para coger armas para defendernos de los zombies-explicó Filmore mientras apartaba a la chica que lo abrazaba.
-¿Y después?-preguntó Annie cautelosamente.
-Bueno, Token dijo algo como… largarnos del pueblo.-hablo Butters.
-¿Pero no debemos intentar salvar a nuestros amigos que sigan vivos?-habló Clyde con grandes lágrimas en el rostro.
-Odio decirlo, pero Filmore tiene razón.-expreso Token-Puede que seamos los únicos que continúen con vida en este pueblo.
-Sí, lo más inteligente es no arriesgar el culo por los demás si no queremos morir, además mientras más personas seamos, más provisiones gastaremos...-razono Bebe, aterrando a Butters-Lo mejor será cuidarnos entre nosotros, y tratar de no hacer crecer a este grupo... Mantenernos juntos hasta el final. ¿Lo prometen?
-Sí...-dijeron después de unos segundos varios de los presentes, Butters y Clyde solo asintieron con la cabeza.
-Bueno, ¿Podemos irnos a la tienda de esos dos?-hablo Annie alarmada.
-Sí, vamos de una vez, mientras menos tiempo estemos aquí mejor.-termino diciendo Token.
Los chicos se pusieron de pie y dirigieron a la puerta del patio, de uno en uno salieron, Scott miro su casa por última ocasión, tomando fuertemente la mano de Annie.
Siguieron atravesando los jardines sin que nada digno de contar sucediera, miraban de una en una las casas, de vez en cuando encontraban cosas interesantes, como tubos de hierro de alguna tubería que necesitaba reparos, pero nunca los recibiría, o unas tijeras de jardinería que tomo Bebe… hasta que cuando faltaban dos casas para terminar la calle se encontraron con una casa muy particular.
-No mires.-Karen reacciono rápido tapándole los ojos a su amiga, pero esta sabía perfectamente donde estaba.
-Ya no importa.-hablo Ruby sin mostrar emoción alguna aparte de pesimismo.
Llegaron a la vuelta de la calle suburbana sin demorarse en lo más mínimo, pero estaban asustados, temían que de un momento a otro una multitud de aquellas cosas apareciera, tal cual como se la encontraron en la escuela… Aun podían sentir la adrenalina corriendo por sus venas, lo que les hizo apresurar el paso arduamente cuando faltaba una calle para el recorrido.
Era un grupo bastante extraño, tres estudiantes de secundaria jóvenes, con seis estudiantes de preparatoria y una toalla; en cualquier otra situación esto le hubiera parecido gracioso a cualquiera, pero aquellos diez peleaban por su vida en esos momentos, luchaban por una causa y no se rendirían ante nada para salir vivos.
Esa era su única misión y harían hasta lo imposible para lograrlo.
-Oigo algo…-comento Bebe preocupada, mirando de reojo a Butters, para saber si este también escuchaba algo.
-Yo también.-corroboro Token mientras agudizaba el oído.
-Son armas.-termino diciendo Clyde-Los militares pueden estar cerca.-dijo emocionado.
-En las películas siempre son los malos.-dijo Filmore desconfiando.
-Esto no es una jodida película.-termino diciendo Token-Estoy de acuerdo con Clyde, vamos con aquella gente, al fin y al cabo si nos matan con armas no será tan doloroso.
-Niños, están siendo unos pendejos.-termino diciendo la toalla-Obviamente si fueran militares no estarían disparando con un 280 rem, tendrían algo mucho más potente.-dijo ella… él…, reconociendo el sonido de la bala, pero sin darle importancia al dato en cuestión, tomando otro cigarrillo y fumando un poco, desde hace rato Butters se había cansado de tratar de quitárselos.
-Podemos espiar…-sugirió Filmore-Podemos escondernos en…-fue interrumpido cuando estuvieron a punto de saltar la barda final de la calle.
Token estaba a medio camino de saltarla, cuando vio algo a lo lejos y se tiró al piso, alejándose de la barda.
Butters, quien era muy bajito, tuvo que pedirle ayuda a Clyde y Scott para que lo levantaran, puesto que Annie y Bebe ayudaban a Token, tratando de calmarlo.
Butters presencio una calle normal, pero al fondo de esta se encontraba agrupada una gran multitud, justo de donde venía el ruido.
-Van directamente hacía el sonido de las armas.-expreso Butters blanco de miedo, no sabía porque, pero cada vez que miraba a aquellas cosas, estas le helaban la sangre.
-No puede ser...-susurro la pequeña Karen mientras oía las noticias de Butters.
-Tendremos que buscar otro camino….-dijo Bebe.
-¡No hay otro camino!-dijo Clyde-Es la calle principal. En esa misma calle están la tienda de armas de Jimbo, el hospital, la tienda del señor Esclavo… la zapatería… de mi papa…-el chico volteo hacía la calle.
-¡Demonios!-grito Scott.
Todos miraban el piso lacónicos, tenían la esperanza de cargar con una buena arma, pero estas les eran inalcanzables, por su lado Toallín sugirió que revisaría la casa, la cual le pertenecía al Topo, Filmore lo acompaño esperanzado de encontrar la pala del compañero de Preparatoria de los chicos.
-Miren…-Butters trato de hablar mientras el resto esperaba en el jardín-Es obvio que si nos tratamos de ir de aquí sin armas mejores o un poco más de comida no haremos nada, tampoco podemos tomar el riesgo de ir casa por casa, pues podemos tardar mucho, ¿Alguien tiene una idea inteligente?
-Vamos a mi casa.-expreso Token-La mansión Black es impenetrable, y la comida es algo que nos sobra, además podemos pasar ahí la noche y partimos en la mañana.-explico Token.
-No sin antes pasar por el hospital.-recordó Scott Málkinson.
-¿Por qué?-pregunto Clyde, provocando que todos se dieran un pelmazo en la frente.
-Por mi diabetes.-dijo Scott abriendo los ojos después del golpe auto inducido.
Mientras tanto Toallín y Filmore analizaban a fondo la habitación del Topo, en esta encontraron cosas bastantes peculiares, puesto que esa habitación parecía más digna de alguien como Gary, el chico mormón, u otros religiosos… Nunca se imaginaron al topo con un perfume francés caro en un tocador de espejo, o un rosario colgado sobre su cama, los únicos rastros de sus "tendencias" militares estaban bien guardadas en el armario.
-Este parece un buen cuchillo.-comento Filmore blandiéndolo en el aire, denotando, sin quererlo, el hecho de que nunca en su vida había tomado uno para defenderse.
-Mira mocoso.-hablo Toallín mientras guardaba algunos objetos en una pequeña bolsa-Se toma así.-Toallín le enseño al pequeño como tomar el arma-Y se apuñala…. Apártate del medio pendejo.-le dijo amenazándolo, Filmore se hecho hasta la cama, alejándose del closet, por lo cual Toallín le demostró como acuchillar en el estómago, pero sobre todo, los ataques hacía arriba, los cuales debían hacerse con la hoja inclinada hacia abajo para mayor corte.
-Sabes mucho de esto.-comento Filmore.
-Cuando creces en las calles no es precisamente fácil salir adelante sin un buen arma.-dicho esto tomo con especial cariño su bolso.
-¿Qué llevas ahí?-pregunto Filmore.
-Nada importante.-exclamo Toallín-…. Mi droga…-termino diciendo, aunque el otro sospecho que era mentira.
-Total, solo dame el cuchillo.-exclamo Filmore arrebatándoselo en el acto-Mierda, no está esa jodida pala…-exclamo luego de retomar la búsqueda.
-Da igual, conseguimos un cuchillo, por si acaso revisemos que tenga comida.-dicho esto bajaron las escaleras y tomaron algunas cosas como cereales, galletas y botellas de agua purificada, vaciaron la mochila de Filmore, quitando todo el material escolar inútil, menos una libreta y algo con que escribir, por si las moscas y en su lugar colocaron la comida.
Una vez salieron notaron en el patio un montoncito ocupado por los libros de textos del resto de los estudiantes.
-Las grandes mentes piensan igual.-expreso Token mientras miraba la mochila medio llena de comida por Filmore-Bueno, iremos a mi mansión.
-¿No que saldríamos de la jodida ciudad?-pregunto molesto la Toalla.
-No podemos sin la medicina de Scott, y el hospital paso al infierno esta…-de repente Bebe pudo recordar algo-¡El hospital!-grito horrorizada mientras un par de disparos cursaban el aire.
-¡¿Qué?!-pregunto Clyde nuevamente alterado.
-¡El hospital!-comprendió Token, le siguieron Butters y Annie.
-¡¿Qué?!-preguntaron Clyde y Karen al unísono.
-El hospital…los disparos…-Bebe trataba de explicar, pero estaba quebrada-Esos malditos zombies están en el hospital.
-¿Están atacando el…?-sugirió Clyde.
-Kevin se dirigía en aquella dirección.-recordó Scott.
-El hospital es la zona segura.-termino diciendo Butters, conectando todos los puntos-Puede…
-Era la zona segura…-para sorpresas de todos quien dijo eso fue Ruby.
-No seas tan pesimista.-hablo Karen asustada.
-Escuchen los disparos.-hablo Ruby provocando un silencio incómodo-Cada vez son menos y te apuesto lo que quieras a que la calle en estos momentos debe estar hasta el tope de… esas cosas.-dictamino.
Token quien era el más alto corroboro el dato con un pequeño vistazo, ahora aquellas cosas no estaban hasta donde alcanzaban la vista, si no que se amontonaban a unos metros de distancia de ellos, ignorándolos por el sonido de los disparos.
-Tiene razón la niña, vamos corriendo antes de que nos rodeen.-dijo Token tomando su mochila vacía y juntos salieron corriendo por los jardines sin detenerse en lo más mínimo, volvieron a pasar por la casa de Ruby, pero no por la de Scott, tuvieron que dar la vuelta y dirigirse más al norte.
Después de una larga caminata sin encontrarse con alguna de esas cosas en el camino, vieron ante sus ojos la mansión Black.
Era una hermosa mansión de tres pisos de altura, con ventanales gigantes, cubierta por una valla, en donde antes se encontraba un guardia que cubría los portones, solo había un vidrio roto y marcado con sangre, pero a diferencia, el resto de la mansión seguía en todo su esplendor con aquel color blanco característico.
-Mis padres están de viaje...-explico el Token-Tomen todo lo que puedan del primer piso y bloqueen las escaleras al segundo piso...-informo el chico abriendo la puerta-Mañana trataremos de ver si en el hospital podemos conseguir la medicina de Scott, y algunas otras cosas, como vendas, gazas o antibióticos.
-Buena idea ¿Pero no podemos relajarnos un poco con su muro de 5 metros allá afuera?-preguntó Filmore al afro-americano mientras se sentaba en el sillón, Bebe se limitó a patearlo en la pierna.
-Ni se te ocurra, a partir de ahora somos supervivientes, no descansaremos hasta estar cien por ciento seguros.-explico Token.
-Si chicos, lo mejor será movernos...-explico Scott mientras se dirigía a la cocina por algunos materiales-¡Ahh!-grito, saliendo de la cocina totalmente pálido.
-¡Scott!-gritaron todos sin excepción.
Butters, Bebe, Toallín, Filmore y Token no dudaron en correr a ver que sucedía, entre tanto Clyde y Annie corrían a por Scott.
-¡Filmore cuídalas!-exclamo Bebe señalando a Ruby y Karen mientras corría hacia la cocina, dejando a Filmore detrás, este saco su cuchillo y con cara de reprocho comenzó a jugar con él, acercándose a las chicas.
Lentamente una mujer y su amado esposo multimillonario caminaban sin ningún problema en la cocina, sin ninguna expresión en la cara, sin hablar, con los ojos fijos en la puerta donde había salido Scott, se estaban dirigiendo hacía aquella dirección, cuando una Toalla entro salvajemente abriendo la puerta.
Estaban justo del lado contrario de la cocina, la cual tenía en medio de ella una barra para comer, con asientos y esas chucherías.
-¡No entres!-grito a Token, pero este vio la escena antes de que Toallín pudiera hacer algo.
-¿Mama...? ¿Papa...?-fue lo único que pudo susurrar Token con el alma caída hasta lo más profundo del abismo.
-¡Oh no!-exclamo Butters sujetándose su cabello y jalando su cabeza al pecho, su novia por el contrario permaneció fuerte, pero no indiferente; por las apariencias era la única que se atrevería a hacer un movimiento y los señores Black estaba relativamente cerca.
Así que Bebe armándose de valor dio un par de zancadas decidida, ignorando los intentos de Butters de que no hiciera nada, y sacando unas tijeras de jardinero que había encontrado entre los tantos jardines, las cuales clavo en el cuello de la madre de Token, este grito lleno de rabia, pero entre la toalla y el otro rubio decidieron que era mejor que todo siguiera como iba, sujetándolo, Butters rogaba que Bebe supiera lo que hacía.
A pesar de tener las tijeras de jardinero trabadas en la garganta la señora Black siguió su movimiento, levantando sus brazos, estaban rodeando a la chica, así que aun sin soltar las tijeras ella salto encima del mostrador, hasta el otro lado, esquivando por poco el agarre del señor Black, finalmente cuando cayó al otro lado atrajo hacía si misma las tijeras de jardinero, las cuales habían dejado al descubierto el ochenta por ciento del interior de la garganta de la pobre mujer, su hijo gritaba sufriendo por la escena.
La chica tomo de nuevo con fuerza las tijeras y corrió hacia la dirección opuesta, de donde se encontraban Token, Butters y Toallín, del mostrador, provocando que los otros dos la siguieran con la mirada y a paso lento caminaran de nuevo hacía ella, la mujer aún tenía una herida de muerte en el cuello rajado.
Bebe tomo aire y trato de clavar la tijera en la frente del señor Black, pero este la detuvo con uno de sus brazos y, con un movimiento repentino doblo el brazo de la chica, obligándola a voltearse, le aplico una llave, esas cosas sabían pelear, el señor Black abrió la boca, pero no fue sino Butters el que se lanzó sobre el hombre, afortunadamente antes de que Bebe recibiera una mordida en el brazo, golpeándolo en la cabeza con una rama, atacando directo a los ojos.
Finalmente Bebe estaba cara a cara frente a la herida a muerte, pero indiferente a eso, señora Black, con su peinado en cebolla aún atado y sus ojos inexpresivos mirándola directamente, con paso lento pero decidido.
Bebe no cometió el mismo error, primero con una silla de las que se usan para la barra la lanzo para hacerla tropezar, provocando que esta cayera de bruces al suelo, al instante la rubia rizada se lanzó sobre la mujer, quien intentaba darse la vuelta, pero antes de que pudiera intentar otro movimiento Bebe clavo aquellas tijeras certeramente en la parte posterior de la nuca de la mujer, provocando un grito mucho peor de los que había lanzado por parte de Token cuando las tijeras atravesaron con cierta dificultad a la mujer y llegaron a sobresalir un poco por su boca.
Butters mientras tanto insistía con el señor Black en el suelo, quien poco a poco ganaba terreno, Bebe , después de arrancar las tijeras de jardinero, trato de acercarse, lentamente, pero al estar lo suficientemente cerca recibió una poderosa patada del hombre, provocando que ella cayera de espaldas, dándose un fuerte golpe y soltando las tijeras a voluntad de la gravedad, cosa que no paso por alto el rubio; mientras seguía forcejeando con el hombre, finalmente el hombre logro forcejear lo suficiente como para ponerse frente a frente a Butters, este sabía que todo había acabado, el hombre abrió la mandíbula, pero entonces noto que las tijeras de jardinero caían… si tan solo la cabeza del señor Black estuviera unos centímetros más alejada…
Finalmente, más como instinto que como idea, Butters le dio un cabezazo al padre de Token, esquivando por poco los dientes, el hombre volvió la cabeza hacia atrás y antes de que pudiera reaccionar las tijeras perforaron en sus cavilares oculares, salpicando al chico adolorido de sangre.
La rubia se levantó del suelo, mirando la figura rabiosa, tratando de quitarse las tijeras, Bebe le aparto uno de sus brazos con fuerza y tomando con ambos manos las tijeras, se recargo sobre ellas, moviéndose de un lado a otro, sin piedad alguna, hasta que un grotesco sonido se escuchó, provocando que el señor Black cayera muerto en el piso, a solo un par de metros de su esposa.
Butters se acercó a la chica, quien lloraba toda cubierta de sangre, de ambos Black, ella se recargo sobre el hombro del rubio y lloro a todo pulmón por la escena que acababan de pasar.
-No…-gemía Token, quien ya no estaba sujetado por nadie, Toallín lo había soltado, asustado de la inestabilidad del chico.
-¿Aun creen que estemos seguros aquí?-pregunto Bebe cruelmente al resto de los chicos, parados en la puerta, con la boca abierta, habían llegado a la mitad del espectáculo, pero no habían podido reaccionar, estaban en shock.
-El plan no cambia...-dijo Butters decidido también-Debemos de irnos, pero…-hablo cansado-Lo mejor será que hoy durmamos… Por favor Scott, Annie tomen toda la comida de esta cocina, en lo personal quiero alejarme lo más pronto posible de ella.-exclamo lleno de rabia.
Los otros tres no protestaron y pusieron a rebuscar, evitando mirar el cadáver de los Black, los cuales seguían en el piso inmóviles, pero aun así inspiraban miedo… Karen y Ruby se unieron a la búsqueda, mientras que los otro cuatro iban directamente hacía el dormitorio abatidos, Clyde ayudaba a Token a subir las escaleras, quien no se podía mover por su cuenta.
-Creo que no habrá ninguna otra de esas cosas aquí además de los padres de Token, ya que la puerta de metal de afuera estaba cerrada, ¿No?-pregunto Filmore a sus compañeros.
-Pero los padres de Token no murieron porque sí...-explico Karen abriendo un closet, lleno de comida.
-No me importa, estamos seguros.-recalco Filmore mientras inspeccionaba una alacena-Aunque solo sea temporal, debemos quedarnos aquí más de un día…
-No estamos seguros aquí.-concluyo Annie la conversación bastante molesta-Vamos en lugar de perder el tiempo hablando busquen toda la comida y cosas útiles que podamos tomar y nos largamos mañana en la mañana...
Una vez Token se encontraba en la habitación, Clyde bajo a ayudar a los chicos, después de todo al ser uno de los mejores amigos de Token, conocía el lugar, una vez encontraron bastantes suministros y cargarlos encima de las escaleras con muebles viejos y mucho esfuerzo crearon una barrera en la escalera del segundo piso, dejándolos en el último piso, compuesto de dos habitaciones para huéspedes y un baño a final del pasillo, decidieron que era más seguro dormir todos juntos en una misma habitación, y a pesar de que apenas eran las seis de la tarde todos entraron en la habitación exhaustos, dividieron las raciones de comida para que cada quien llevase una parte considerable y pusieron de guardia a Toallín, quien acepto al cabo que le dejaran fumar un cigarro.
Estaban cansados físicamente, y lo peor aún estaba por venir.
Durmieron plácidamente sin saber el peligro que se les avecinaba, un peligro con el que no podían luchar en aquellas condiciones.
Continuara
Notas de autor.-Sin dudas en este capítulo me extendí bastante más que en el anterior, espero que todos los capítulos sean tan buenos xD
¿Qué opinan de la participación de los personajes? ¿Muy justa?
Coyote, la base ahí está, pero las modificaciones creo que están quedando bien y estructuralmente le doy importancia a las batallas
Hablando de eso ¿Les gusto la batalla? ¿Entienden ahora los temibles que pueden llegar a ser aquellas cosas? Y aun no se han introducido en su cien por ciento, cosas peores vendrán, no crean que por solo ser zombies no pueden dar miedo.
(Risa malévola) No duden de mi poder xD
Finalmente déjenme su opinión en una deliciosa review, si estan de acuerdo con la sangre, con el ritmo que lleva (ya se que es acelerado, pero insisto, del ritmo lento ya lo tendrán para hartarse dentro de pocos caps xD)
Gracias por haber leído, no fue nada fácil hacer y editar este capítulo, agradezco que se hayan molestado en darle un vistaso :D
