La tarjeta (Historia a base del chiste de bombo Fica; Master Plop):

Austria caminaba tranquilamente por la calle, cuando de repente se topa con un vendedor, el cual le dijo, yo tengo lo que usted necesita, y el castaño se queda pensando, ¿será cera para cuerdas de violín?.

No, yo tengo aquí, la tarjeta Master plop, dijo el vendedor de forma efusiva.

¿Qué cosa?, decía el de lentes de forma confusa.

La tarjeta Master plop, es muy importante, porque usted la necesita yo la necesitó, todos la necesitamos, llévela hora ya, le dijo el rubio de forma súper convincente.

Y en ese preciso momento Roderich, se acordó que en un momento de impulso había comprado un amplificador de instrumentos eléctricos, los cuales no tiene por ser muy ruidosos y molestos, por estar en oferta.

No la verdad que no la necesitó, le dijo al Danes

Austria déjame decirte que las oportunidades se dan una sola vez en la vida, y el destino quiso que nos encontráramos, esta tarjeta te va a cambiar la vida, porque tú la necesitas, yo la necesitó todos la necesitamos, llévala ahora ya, le decía el nórdico con entusiasmo y efusividad.

Estaba que accedía, pero justo se acuerda nuevamente el, castaño del amplificador, por lo que le contesta de nuevo que no.

Vamos amigo no seas así, le decía Den, con una mano puesta en el hombro de este, todo el que ha pasado me la ha comprado, este es mi trabajo de esto vivo, esto último se lo dijo con cara de gato con botas.

El músico se puso a pensar, y se dijo por dentro, para que le voy a quitar el ingreso por venta, es solo una tarjeta; Bueno ya inscribe me en la tarjeta.

Ok, le dijo alegre, el rubio, para después escribir todo lo que tenía que poner en los papeles y le entrego la tarjeta al de lentes.

El austriaco tomo la tarjeta y se fue para su casa, pasado el tiempo como por un mes más o menos, le llega una cuenta por una deuda, de un seguro que estaba en la tarjeta, del cual él no tenía conocimiento alguno, Dinamarca no me dijo nada sobre un seguro, se decía por dentro, el seguro era por si se perdía en Alas-ka, por la suma de € 1, de acuerdo yo sé de sobra que soy bueno para perderme, pero jamás he ido y dudo que valla a ir a Alas-ka, posiblemente sea un error, mejor voy a las oficinas de Master plop.

Y partió a las oficinas de dicha tarjeta, llego y se topó con Romano, Guten morguen, le dijo el castaño con tono normal.

Buongiorno, le dijo este en tono seco este.

*Suspiro*, mira vengo por un asunto de la tarjeta Master plop, le dijo un poco molesto, el germano

Fíjate que no sé, no sé, le contesta el italiano, de forma desagradable.

Mira, resulta que yo me inscribí en esta tarjeta, y me están cobrando un seguro que no tome, le responde Roderich, más molesto aun, por la respuesta que el otro le dio.

Pues no sé, no sé, bastardo, le contesta más pesadamente el del rulo.

Austria esta ya súper molesto, mira obaka-san, necesitó que alguien me solucione este problema.

Bastardo fíjate que no sé, no sé, le dijo como si nada Lovino.

El músico ya descolocado, además de enfadado; ¿Me has estado molestando todo este rato verdad?

¿Y recién ahora te das cuenta bastardo?, le dijo de forma picara Romano.

Súper enrabiado y frustrado, se fue del lugar, ya que se dijo mentalmente que estaba puro perdiendo el tiempo.

Se fue para su casa, mientras pensaba es solo € 1, no creo que me sigan molestando por eso.

Al mes siguiente del asunto, le llega al castaño, otra cuenta por otro seguro, este era por si le pisaba un canguro, la cual también era por € 1.

No puede ser posible, otro seguro ridículo, se dijo el germano, no soy Australia para que me cobren esto, como me va a pisar un canguro si obviamente aquí no hay.

Nuevamente fue a reclamar a las oficinas de la tarjeta y fue atendido por la misma persona de la vez anterior.

Otra vez bastardo bienes por lo de la tarjeta, le decía Lovino con poco ánimo.

Austria antes de abrir la boca, se queda pensando, es Romano de nuevo, y la suma de los seguros es de solo € 2, no creo que tenga solución, por lo que finalmente le dijo al italiano, quiero que me borres de la tarjeta Master plop, no la necesitó.

*Pff*, de acuerdo bastardo, necesitó tus datos, le dijo con su tono de siempre.

El músico le dio la información que este le estaba solicitando, el otro al obtenerla, se puso a digitar en el computador y le dijo; Mira bastardo, yo no tengo problemas en sacarte del sistema, pero tienes una deuda impaga, la cual debes cancelar si quieres que te borre de la tarjeta.

¡¿QUÉ, QUÉ, QUÉ?!, te refieres al dinero que supuesta-mente debo por unos seguros que ni siquiera tome, le dijo el de lentes indignado.

Sip, exactamente bastardo, son solo € 2, para que exagerar, paga, te borro y te vas.

No pienso pagar por algo que no pedí, adiós obaka-san, le dijo molesto el germano, y se marchó.

Pasado el tiempo, Roderich, de ambulado por un barrio x, le dieron ganas de comer algo, como no andaba con efectivo, saco la chequera, emitió el cheque por lo que iba a consumir de uno de los locales de allí, cuando el dueño le dice, no te voy a aceptar el cheque.

Y porque no, le pregunta extrañado el castaño.

Porque el computador me arroja que usted está con una deuda impaga, dudo que su cheque tenga fondos, por algo no pago € 9 de una tal tarjeta Master plop.

Esto no puede ser, no es más que una vil estafa, legal, pero estafa, la deuda creció, y solo debía € 2, se decía por dentro el germano, sabe que déjelo así, y se marchó con el estómago vacío y con una rabia inmensa.

Llegando a la casa, tomo el teléfono para llamar a su abogado, el cual era Holanda.

Oye Lars, fíjate que me paso que….., procedió a explicar todo sobre lo ocurrido con la tarjeta master plop.

Esto no puede ser, pero que abuso, a estos sinvergüenzas los llevaremos a los tribunales, ven a mi oficina con € 714, para hacerte el escrito, y después del juicio me pagas otros € 714, y así no les pagas los € 9 a estos ladrones.

Finalmente el castaño, decidió pagar los € 9, mientras se decía, en una de esas si voy a Alas-ka y me pierdo.