OJAL VACÍO

CAPITULO II

- Deja de hacer el tonto y no tapes el paso -dijo una voz femenina. Midoriya sintió que su pecho se encogía al oírla e inconscientemente caminó hacia ellos. Dabi volvió a hacer el mismo gesto burlesco anterior y se movió hacia un costado, dejando ver a la persona que menos esperaban encontrar ahí después de 10 años de no verse: frente a ellos se encontraba Uraraka Ochako, declarada desaparecida el mismo día de su graduación.

Deku y Bakugō corrieron hacia ella con diversas expresiones en sus rostros, Shōto en cambio hizo un rápido movimiento hacia su hermano y lo tomó de las solapas.

- FUISTE TÚ QUIEN LA TUVO TODO ESTE TIEMPO.


Sintió que unas cintas lo envolvían con fuerza, separándolo del cuerpo de su hermano mayor. Intentó sin conseguirlo el aferrarse a él y activar su individualidad para dejar liberar su ira, sin embargo, no logró nada. Su mirada se volvió furiosa al ir en dirección a su antiguo profesor, pero éste no se inmutó, tan solo mantuvo el agarre firme y su individualidad activada, hasta que Endeavor interrumpió:

- Cálmate -espetó mirándolos a ambos. Por un momento Shōto dudó que la orden fuese solo para él ya que la mirada de Dabi había dejado el tinte burlesco para pasar a ser desafiante.

Chasqueó con la lengua y redirigió su mirada hacia la mujer que había estado esperando. La silueta de esta estaba cubierta por el Dark Shadow de su excompañero, negándoles el reencuentro a Midoriya y Bakugō; más atrás se encontraban Nejire y Kirishima con la misma mirada de anhelo que los primeros.

- No es este el momento de reencuentros -comentó la profunda voz de Tokoyami, apareciendo desde más atrás-. Deben enfocarse en la reunión que se está llevando a cabo.

- Tomen asiento, por favor -ordenó la voz del jefe de la policía-. Los recién llegados también -con un movimiento de su mano señaló las sillas que quedaban vacías hacia un rincón.

- Uraraka -murmuró Deku, llamándola. Ella sólo alcanzó a dedicarle una sonrisa rota que no llegó a sus ojos, antes de que All Might lo tomara del brazo y lo llevase a sentarse.

- Ya habrá tiempo.

Obligados, vio como cada uno de ellos fue a tomar asiento -pudo ver cómo Deku escribía un mensaje rápidamente en su móvil- y es que después de tantos años de arrebatos habían aprendido a calmar sus temperamentos, dando prioridad a las misiones que se les presentaban; era tal y como les decían: habría tiempo suficiente para ponerse al día y saber la verdad. Aun así, no pudo evitar comenzar a mover su pie una y otra vez con nerviosismo.

Que sea rápido. Pensó, sin quitar su mirada del rostro de Uraraka. Podía ver que sus facciones habían cambiado muy poco, sin embargo, sus gestos eran más que nada una sombra de lo que él recordaba: la sonrisa que le había dado a Deku no era tan amplia y verdadera como antes, sus ojos no eran tan brillantes como los recordaba, había una languidez extraña en sus movimientos, como si el antiguo entusiasmo que la poseía hubiese desaparecido por completo.

- Mi primera duda… ¿qué hace él aquí? -Señaló Bakugō mordiéndose la lengua para no comenzar a soltar maldiciones, ya suficientes veces había sido amonestado por ello.

- Si preguntas por Tōya Todoroki, él es parte primordial de esta misión.

- ¡Hace unos meses estaba luchando contra nosotros! -Interrumpió Kaminari.

- Creo que el término "mantener las apariencias" podría serte familiar -respondió el aludido con voz suave-, a eso es a lo que me he dedicado durante años.

Un carraspeo interrumpió el intercambio de palabras, Tsugaramae volvía a llamar la atención de los presentes.

- Es en parte gracias a él que obtuvimos la información que se les está presentando -comentó-. Ahora bien, si me lo permiten, desearía continuar desde donde quedé antes de la interrupción -la mirada dura que les dedicó solo llevó a asentir a los más jóvenes. Shōto desvió la mirada-. Por lo que habrán podido deducir, la última de las descendientes de la familia Takenouchi no está en sus manos.

- Pero lo estuve -comentó la chica. La amargura en el tono de voz de la mujer no pasó desapercibida para nadie. Shōto se contuvo para no ponerse de pie y sacarla de ahí: necesitaba oír esa historia de sus labios.

- A partir de esa instancia es que se desencadenaron demasiado rápido los acontecimientos -intervino Tsukauchi.

Hizo un movimiento que desplegó una pantalla frente a ellos en donde podían observar una suerte de línea cronológica en donde Ochako era la protagonista.

- Con el suicidio de la madre de la joven aquí presente -apuntó hacia Ochako- nos enteramos de su particular condición gracias a que Todoroki -esta vez señaló a Tōya- acudió a auxiliarla y esconderla, luego de ello, se dio aviso a los cuidadores inmediatos de la chica para presentar la situación y ver qué se haría con ella -esta vez señaló a Aizawa.

- Lo más rápido de hacer era esconderla hasta que no estuviésemos seguros de qué medidas tomar -agregó el exprofesor, luego miró a los que fueron los amigos más cercanos de la chica-. La situación fue catalogada como misión cero, así que se tuvo que cortar toda relación con su pasado -los demás asintieron: habían aprendido en la teoría lo que significaba el código cero, sin embargo, eso no les satisfacía en lo más mínimo.

- ¿Por qué? ¡Podríamos haber logrado grandes avances gracias a esta jovencita! -Exclamó de pronto Endeavor.

- Porque eres un imbécil -respondió el hombre de las cicatrices mirando directamente a su padre-, porque esta sociedad mantiene a enfermos como tú en un pedestal y porque no quiero que nadie más pase lo que mi madre pasó en tus manos.

Golpe bajo para los héroes presentes: los errores que Endeavor había cometido con su familia eran un secreto a voces, incluso los héroes más jóvenes los habían presenciado u oído de primera fuente gracias a su cercanía con el hijo menor del héroe; mas escucharlo de boca de uno de los más afectados por su actuar, les hacía sentir a todos incómodos.

- No voy a dejar que me utilicen para experimentos, si esa es su intención, Endeavor -agregó la chica con decisión.

- Estuvimos entrenándola para lograr que se cuidara por si misma en caso de que la atrapasen -continúo EraserHead como si nada-, mientras que Dabi mantuvo su trabajo dentro de la Liga de Villanos como doble agente.

- ¿No que para eso estaba Hawk?

- Ahí es donde entra Tsukuyomi -Tokoyami hizo un asentimiento con la cabeza-, necesitábamos un nuevo nexo que no implicara que Uraraka saliera o que Hawk descuidara sus otros objetivos -respondió Sansa rápidamente.

- Durante años pareció que la Liga había olvidadola existencia de Uravity, sin embargo, hace unas semanas tuvimos un descuido y la atraparon -la mujer de la que hablaban se cruzó de brazos y desvió la mirada, claro gesto de que la culpable de ese hecho había sido ella.

- Ahí descubrí que su investigación no había cesado: no me tenían a mí, pero sí habían raptado a varias mujeres de distintas etnias para hacer experimentos con ellas -explicó la castaña.

- ¿Cómo saliste de ahí? -Bakugō preguntó con voz dura, la joven sonrió porque pudo rastrear el sonido de la preocupación en la voz de él… sabía que algunas cosas no cambiarían tanto, no como lo había hecho ella.

- Dabi se descubrió -fue la simple explicación.

- Por eso llamé a la reunión -intervino Aizawa-, debemos actuar rápido y sin dudar. Según Ochako el sitio tiene cautivas a más de 100 mujeres, por lo que transportarlas no será tan fácil: debemos rescatarlas, destruir el laboratorio y…

- ¡Cómo se te ocurre que vas a destruir ese laboratorio! -Nuevamente Endeavor interrumpía. Shōto apretó sus puños, por supuesto que sabía cuál era el hilo de pensamiento de su padre.

- No se preocupe, señor héroe número uno -le contestó la Uravity-, si usted no desea hacerlo, nosotros -movió su mano en dirección a Tokoyami y Dabi- podemos hacerlo perfectamente.

- No te irás a meter ahí -murmuró por lo bajo Dabi, sin embargo, sus palabras llegaron a oídos de Deku y Shōto.

- Vas a intervenir con investigaciones que supondrían un gran avance para la Sociedad de Héroes.

- No dejaré que las mujeres sigamos siendo un mero objeto para mejorar sus individualidades -respondió la mujer de manera desafiante. Nuevamente el jefe de policía carraspeó para llamar la atención de los presentes y recordarles que estaban trabajando por un bien común.

- Para llevar a cabo la misión nos dividiremos entre rescatistas, bombarderos y vigilantes -comentó, haciéndoles ver una gráfica a los presentes en donde los héroes que participaban de la reunión estaban agrupados en las distintas unidades ya nombradas.

- ¿Dónde estoy yo? -Preguntó Uraraka al no verse.

- Aquí -Tsugaramae señaló el grupo de vigilantes, que era el más pequeño de todos-, eres a quien deben vigilar.

La mujer no dijo nada, tan solo suspiró con resignación, como si estuviese más que acostumbrada a ese rol.

- Aún así, soy la que conoce el lugar.

- No nos vamos a arriesgar a que la capturen nuevamente.

- Quiero participar.

- Su presencia no es necesaria, sus conocimientos del lugar puede transmitirlos a cualquiera de nosotros.

- ¿Hay alguna manera en que pueda hacerlos cambiar de opinión?

- Solo si su condición dejase de ser una amenaza para la sociedad si cae en malas manos -Uraraka se mordió el labio inferior, como sopesando algo.

- No te atrevas -soltó Tōya con amenaza llamando la atención de los presentes, era obvio que algo más estaban escondiendo.

- Esa será decisión de Ochako -intervino Tokoyami, la mujer le dedicó una mirada agradecida-, sin embargo, no creo que estés en condiciones de hacerlo ahora, lo mejor es que te mantengan vigilada -un gruñido de exasperación salió de los labios de la chica, pero no dijo nada más.

- Ahora, veamos cómo lo haremos…


Estaba agotado y por los rostros que lo rodeaban, podía decir lo mismo de sus compañeros. Por más que dijesen que la misión tendría que llevarse a cabo a la brevedad posible, habían perdido horas en decidir qué hacer, quiénes lo harían y cómo lo harían, planeando y discutiendo una y otra vez sobre detalles que le parecían sin importancia, pero a los que Aizawa había dado más relevancia de la necesaria, como si deseara retrasar lo más posible el término de esa reunión. Además, la sensación de estar de brazos cruzados para acercarse a Uraraka estaba haciendo hervir su sangre: necesitaba poder aproximarse a ella, saber por qué seguía con su hermano (¿qué tan profunda sería su relación con él?), por qué nunca lo contactó… si su corazón seguía latiendo por él.

Miro a su lado cuando sintió rechinar la silla que utilizaba Bakugō, desde un buen tiempo que podía observar cómo sus nudillos se habían vuelto blancos de tanto apretar los puños mientras que hacía una media hora que había comenzado a escuchar que rechinaba los dientes; un poco más allá podía ver a Midoriya moviendo sus piernas constantemente, mientras que se mordía los labios, señal clara de que se estaba aguantando las ganas de comenzar a murmurar para analizar la situación; mientras que Yaoyorozu les lanzaba miradas rápidas cada cierto tiempo. Sabía que la misión era importante para ellos, pero dudaba que lo fuera más que el poder acercarse por fin a la mujer que habían dado por muerta hacía tanto tiempo. Tenía un escozor en sus manos y cada cierto tiempo su individualidad de activaba, demostrando lo ansioso que se sentía.

Nuevamente los estómagos de los presentes hicieron movimientos de protesta debido a la falta de alimento. Llevaban tanto tiempo planeando la acción que incluso habían perdido la ocasión de almorzar, pero ninguno de ellos había sido capaz de protestar, comprendiendo la situación de urgencia en la que se encontraban.

- Creo que eso es todo, sugiero que comiencen a moverse rápidamente -Tsugaramae daba por terminada la reunión, poniéndose de pie-. No pasen a comer nada hasta que se encuentren en un lugar seguro -agregó mirando fijamente al trío conformado por Uraraka, Dabi y Tokoyami, éstos asintieron.

Esa fue toda la señal que necesitaron, cuando se Shōto se dio cuenta, Deku estaba abrazando fuertemente el cuerpo de Uraraka (era indudable que había hecho uso del Full Cowl para llegar a ella), mientras podía ver cómo las lágrimas caían de su rostro. All Might se acercó a ellos, dándole palmadas en la espalda al hombre que fuera su aprendiz. No podía escuchar lo que se decían el uno al otro, pero podía ver las manos de la chica abrazarle con el mismo ímpetu.

- Shōto -el llamado de su padre lo detuvo cuando iba a comenzar el camino para unirse a la escena que contemplaba. Un poco hastiado se dio la vuelta para observarlo-. Me adelantaré a preparar el camino, tú los guiarás a casa.

- De acuerdo.

Endeavor salió de la sala de reuniones. La misión más importante que les habían dado a los Todoroki era la de brindar protección a la chica. Era extraño que la enviasen directo hacia la casa del héroe que más interesado estaba en explotar las condiciones genéticas de la joven, sin embargo, Aizawa confiaba que entre Dabi y Shōto serían capaces de mantener a raya los intentos de Endeavor; sin contar con que Uraraka tenía sus propios métodos para protegerse de él.

Se puso de pie y caminó hacia el lugar en donde se encontraba Ochako junto a Deku, para ese momento ya se les habían unido Yaoyorozu y Nejire, mientras que la castaña no se hallaba visible porque estaba envuelta en los brazos de Kirishima y Bakugō. Trastrabilló un poco al sentir que alguien chocaba consigo y pudo ver cómo su hermano mayor lo adelantaba.

- ¿Qué mierda crees que haces? -Le dijo en un susurro, sin muchos ánimos de comenzar una pelea, pero sin olvidar que entre ellos había demasiadas conversaciones pendientes.

- No la molestes con tus sentimientos en estos momentos -le respondió en el mismo tono-, tiene suficiente por delante como para que la importunes con ellos.

- No eres quien para…

- Soy su hermano mayor -respondió el hombre, moviéndose a un lado, para dejar que Shōto siguiera caminando hacia ellos-. Es mejor que dejes eso para cuando estén solos.

No respondió nada, simplemente, el menor de ellos continuó su camino hacia la mujer que anhelaba. La chica lo vio venir y se apartó un poco de los héroes que le habían dado la bienvenida. Ambos caminaron hacia el otro hasta que se encontraron, Shōto no pensó que al tenerla por fin entre sus brazos se sentiría completo. Sintió que las lágrimas de la chica empapaban su pecho y que un torrente de preguntas acudía a sus labios. Los mordió para evitar que salieran, comprendiendo las palabras que el villano le había dicho.

- Bienvenida -fue lo que le susurró al oído, dejándose envolver por el aroma a café y humo que despedía el cabello de ella, un aroma tan diferente del que había sentido la última vez que la había tenido cerca. A modo de respuesta, la mujer apretó un poco más su agarre alrededor de la cintura del hombre.

- Debemos comenzar a movernos -Tokoyami siempre pragmático, les interrumpió.

- Pero… -Deku comenzó a decir en modo de protesta.

- Si vas a decir que Iida o Tsuyu están en camino, mejor diles que vayan encubiertos a la casa de Todoroki para verla. No podemos esperar a nadie -agregó el hombre.

Shōto le dio una mirada a Midoriya para que guardase silencio, mientras que con reticencia dejaba ir a Uraraka de entre sus brazos, no sin antes depositar un beso en su frente. Recibió la misma sonrisa decaída que Deku había recibido al iniciar la reunión, pero al menos el brillo en sus ojos era el mismo que recordaba en sus sueños.

- ¿Nos guías? -Le dijo la chica dándole la espalda, mientras que Dabi se acercaba a ella y la rodeaba con uno de sus brazos por sobre los hombros. Hizo un mohín de desagrado al ver la familiaridad con la que su hermano mayor trataba a la mujer, pero se contuvo de hacer las preguntas que le asaltaban.

- Si van a venir, recuerden no hacer el mismo camino que nosotros -les dijo a los otros héroes que estaban presentes-, lo mejor es que lleguen en horarios diferidos y no llamen la atención -el resto asintió.

- Deja de demorarnos, Shōto -intervino el mayor de los Todoroki-. Por si no te has dado cuenta, estamos hambrientos y ella necesita alimentarse.

Se guardó las ganas de protestar porque por más que quisiera disentir con lo que decía el hombre, sabía que tenía razón: en esos momentos se le había encomendado una misión y el mantener a Uraraka en un lugar seguro era su prioridad. No podía dejar que sus sentimientos intervinieran en ese momento. Les hizo un gesto con la mano a sus amigos y éstos comenzaron a salir.

Volvió su mirada hacia Uraraka, para encontrarla nuevamente envuelta en el Dark Shadow y con Dabi en una posición extraña.

- Nosotros también estamos listos, te esperamos en casa -acto seguido, los tres desaparecieron envueltos en sombras, ante la sorpresa de las personas que quedaban en la sala de reuniones.