Pov Sasuke

- ¿Qué demonios? - abro mis ojos pesadamente mientras apago el molesto despertador de mi celular.

Había sido solo un sueño… bueno ahora que lo pienso bien no me atrevería hacer algo tan estúpido como suicidarme, bueno al parecer por lo menos no en la realidad; suspiro y tallo mis ojos para acostumbrarme a la luz molesta que se cuela por mi ventana.

- ¿Qué hora será? - Volteo a ver el reloj en forma de gatito en mi buro, ese que mi madre pensó que me gustaría por mi cumpleaños. - Que bien llegare tarde a la escuela. -rezongo con ironía.

Me levanto rápidamente para meterme al baño de mi habitación y tomar una ducha, tomo unos minutos para despertarme por completo con el agua tibia de la regadera, dejando que el agua destense mis músculos y tratando de encontrar el porqué de ese sueño, nunca lo había tenido y la verdad era muy raro, suspiro terminandome de bañar, enredo una toalla en mi cadera y voy hacia el lavado a enjugarme la boca. Mientras lavo mis dientes veo mi reflejo en el espejo el cual devuelve mi mirada tranquila de un color azabache.

Al salir del baño me tropiezo con la horrible visión de mi cuarto: la cama des tendida, ropa tirada en el suelo, el escritorio desordenado y el closet a punto de abrirse por el desorden en él, muy bien tendría que hacer la limpieza en mi cuarto no podría retrasarlo por más tiempo, aunque generalmente yo soy el que hago la limpieza de toda la casa raramente limpio mi habitación, esta vez tendría que hacerlo, pero eso sería hasta después de la escuela.

-mph ... ahora la misión imposible de hoy… encontrar mi uniforme. - suspiro nuevamente (si… lo sé, suspiró mucho, es una costumbre que por más que he intentado no he podido eliminar) me pongo a buscarlo por toda la habitación esperando ayuda divina, pero al parecer Kami no se ha olvidado de mí del todo puesto que ahí está mi uniforme limpio y doblado arriba de la televisión.

-había olvidado que lo lave ayer, bueno... un problema menos. - a decir verdad, el uniforme es bastante común como todo aquí: un pantalón azul marino y una playera blanca con una corbata del mismo color que el pantalón, para finalizar con los clásicos zapatos negros; el de las chicas era el mismo a diferencia de la falda con tablones y chaleco del mismo color sin tener que usar corbata.

Me lo pongo con algo de prisa y me miro en el espejo viendo mi reflejo, mis ojos son heredados de mi madre al igual que la piel clara y el cabello negro, bueno en realidad me parezco mucho a ella, de mi padre solo tengo leves facciones, el mismo comportamiento y carácter, mph maldita mi suerte, miro mi cabello volviendo a suspirar, nunca me ha dado por peinarme, con un cabello como el mío con vida propia y negándose rotundamente a ser domado, es una verdadera pérdida de tiempo. Después de observar mi aspecto y ver que el uniforme está en su lugar tomo mi mochila de encima de mí desordenado escritorio y salgo de mi cuarto.

Me pregunto si mi madre ya se habrá ido a su trabajo. Mi madre se llama Mikoto es una mujer bajita, pero con un gran carisma para con los niños, me hubiese gustado que dicho carisma hubiese estado más tiempo conmigo, pero las cosas pasan por algo… en cuanto a ella no tengo absolutamente nada que reprocharle… ella sobrevive como puede al igual que yo.

Bajo las escaleras con un poco de flojera y me asomo a la cocina no encontrando a nadie como es costumbre, solo estaba en la mesa un plato con dos hotcakes, una manzana y un vaso de jugo de naranja con una nota aun lado.

Me acerco a la mesa y tomo un poco de jugo degustando su sabor, mientras me dispongo a leer lo que dice la bendita nota:

"hoy no puedo desayunar contigo sasu-chan, te deje el desayuno hecho, llegare tarde, si tu padre llama contéstale PORFAVOR, te quiero.

Oka-san."

Arrugo la nota y la tiro al bote de la basura mientras dejo el vaso en la mesa y tomo la manzana. Mi "querido" padre se había ido al pais del agua cuando yo tenía solo siete años para buscar una mejor vida para nosotros puesto que en ese entonces mi madre no conseguía trabajo y con lo que mi padre ganaba no alcanzaba, con el paso de algún tiempo consiguió su propósito, más nunca ha pensado en volver, y mi madre para no sentirse tan sola se dispuso a dedicarse de tiempo completo a su trabajo de maestra de preescolar, trabajo que le otorgaron después de una espera de un año de que mi padre se hubiese ido, quedándose también en las tardes en la guardería de esta… y así es como prácticamente desde entonces he vivido solo. Confieso que siempre sospeche que mi padre tiene otra familia, más nunca se le he contado a mi madre porque sé que le afectaría mucho; No puedo evitar sentir resentimiento, Mikoto lo extraña muchísimo y él no es lo suficientemente hombre como para decirle que hizo su vida con otra persona y así dejar que Mikoto sane la perdida y pueda hacer lo mismo.

Dejo mis pensamientos a un lado y agarro mis llaves para ir a la escuela, es una suerte que no quede muy lejos de casa, mientras camino por las calles miro a mí alrededor con aburrimiento viendo el paisaje demasiado verde como es comúnmente aquí en konoha.

Por kami como odio los lunes, siempre molestando a los demás con su presencia siendo el principio en todo ¿Por qué no simplemente desaparecen? Mph... Tal vez si desaparecieran ahora mi odio seria dirigido a los martes, no tiene el mas minimo caso pensar en eso.

Tal vez en realidad solo odio la rutina, es que siempre es lo mismo. Ahí está parada en la entrada del instituto esperándome mi única amiga: Hinata… una chica peliazul muy bonita de ojos color perla, mirada soñadora y muy singular; todavía recuerdo como nos hicimos amigos, bueno más bien como ella se hizo mi amiga; simplemente un día en secundaria llego, se sentó a un lado mío y empezó a hablar de cualquier cosa; solía ignorarla la mayoría del tiempo… y no era por ser descortés simplemente no soy muy sociable, si lo sé mi carácter es una mierda. Mph...pero que le puedo hacer... Eternamente será un misterio de porque me eligió a mí de entre tanta gente, pero el caso es que termine acostumbrándome a su presencia y empecé a responderle cuando hablaba conmigo, la primera vez que lo hice puso una cara como si pensara que el mundo se iba a acabar y en fin así fue como nació nuestra amistad.

Hinata me esperaba en la puerta de la entrada devorándose un chocolate como siempre, teniendo un brillo especial en sus ojos al hacerlo, ella es una adicta al chocolate, para ella es la mejor cosa que el ser humano ha inventado, una tontería a mi parecer.

-tardaste, apúrate que la clase ya va a comenzar. - me reclama sonriendo y me toma del brazo para jalarme como siempre, lo sé mi vida es una vil rutina, pero que se puede esperar de un pueblo como "konoha" que a pesar de no ser tan chico cualquier cosa diferente por pequeña que sea es la novedad.

- ¿sabes lo que dicen? - me pregunta Hinata viéndome de reojo mientras me jala del brazo por los pasillos de la escuela para llegar a nuestra aula, no le contesto sé muy bien que me lo contará. -dicen que habrá alumnos nuevos, al parecer se acaban de mudar.

- ¿a mitad del semestre? - eso es raro, ¿quién se cambiaría de escuela a mitad del semestre?

-lo sé, debe ser una molestia ponerse al corriente. - me contesta adivinándome el pensamiento al momento que entramos al salón, el cual se encuentra casi vacío al no haber muchos alumnos en nuestro grupo a causa de varios desertores, todos están en bolita platicando seguramente sobre su fin de semana. A pesar de llevar un año y medio en la preparatoria no me sé el nombre de ninguno de mis compañeros, en si recuerdo sus rostros y su forma de ser más soy malo con los nombres y más aún si no me interesa aprenderlos, me mantengo al margen por elección.

-dejen los chismes de fin de semana y tomen asiento si no es mucha molestia. - demando el profesor Tobirama, el maestro de física elemental, que venía detrás de nosotros. Esté es alto, piel clara, albino de ojos rojos y con toda la finta de maestro estricto, lo cual es cierto.

Al instante todos tomamos asiento ya que el Tobirama sensei tenía poca paciencia, algo irónico al ser un docente.

-bien, les diría que hay una novedad pero conociéndolos sé de sobra que se enteraron incluso antes que yo.- Tobirama sensei nos miraba resignado mientras negaba con la cabeza.- en fin, tenemos alumnos nuevos, muchos a decir verdad, cuatro de ellos se integraran en este grupo ya que es el que mayor vacantes tiene, les pedí que se quedaran afuera para que se presentaran a ustedes al mismo tiempo y así no los llenaran de la mismas preguntas una y otra vez, y no pongan esa cara.- replico al ver la mueca que ponían la mayoría de las mujeres.- que todos sabemos muy bien lo cotillas que son.

-sensei se le va ir toda la clase en regañarnos. - le reclamo una pelirroja de ojos rojos y lentes que se llama…. Mmm… Mmm, Mph... para que me esfuerzo no me acuerdo de su nombre, en fin, no sé cuál es su apuro sé muy bien que no le gusta esta clase ni ninguna otra.

-ojalá que esa prisa se deba a que en esta ocasión se va a dignar a poner atención en mi clase Karin- la chica… Karin en respuesta solo rolo los ojos y Tobirama sensei fingió no haberla visto. - bueno ya hemos perdimos mucho tiempo, por favor pasen. - dijo al tiempo que abría la puerta del aula.

Todos dirigimos nuestra mirada a la entrada con curiosidad al mismo tiempo que ingresaban por ella cuatro personas, eran tres chicas y un muchacho. Dos de las chicas, una pelirroja con el pelo suelto y la otra pelirroja con el pelo recogido en dos rodetes, eran claramente gemelas, ambas tenían los ojos azules y sonreían en mi opinión, todo lo que sus labios les permitían. Pero lo que me llamo realmente la atención eran la otra chica y el muchacho.

Eran los mismos chicos de mi sueño; genial que acaso ahora aparte de antisocial me iba a volver un loco que tiene sueños premonitorios, ¡Mph! debo de dejar de ver tantas películas obligado por Hinata.

En sí eran los mismos chicos, el pelinegro de piel clara y ojos cafés oscuros nos miraba a todos con aburrimiento y la chica pelirrosa de ojos verdes nos miraba tímida y tenía medio cuerpo atrás del chico, eran los mismos de mi sueño, pero su personalidad a primera vista era totalmente diferente, y aunque no fuera así llegue a la conclusión por el bien de mi salud mental de que todo esto era simplemente coincidencia.

-preséntense por favor. - interrumpió el profesor mis pensamientos dirigiéndose a los nuevos estudiantes. - y no hay necesidad que la clase lo haga ya sé que pronto lo harán.

Una de las pelirrojas, la que llevaba el pelo suelto, fue la primera en presentarse.

-mi nombre es Kushina Uzumaki, tengo 16 años, me encantan los deportes y todo lo que es divertido y me gustaría que me hicieran el favor de no confundirme con esa de allí. - dijo despectivamente, aunque se notaba que estaba jugando, señalando a su hermana.

-ya quisieras que te confundieran conmigo si tu gran sueño es ser como yo. - contesto con burla. - Hola a todos, mi nombre es Mito Uzumaki me encanta la fotografía y cualquier lugar donde haya diversión. - se presentó guiñando un ojo al final.

-Mi nombre es Shikamaru.- dijo sencillamente el pelinegro y después bostezo.

-este… mi… mi nombre es Sakura Hatake, tengo 16 años y yo so… solo les pido que me tengan paciencia. - se presentó tímidamente aun medio escondida atrás del chico con cara de aburrimiento. Pero ¿a qué se referirá a eso de que le tengamos paciencia? ¿Qué acaso será de esas personas torpes que se tropiezan en una superficie plana?

- ¿podemos hacerles preguntas? - Hinata que se sienta a un lado mío levanto su mano y miro al profesor.

-podrían hacerlo. - Hinata sonrió complacida. - pero de mi preferencia no en mi clase. - está bajo su mano derrotada.

Después de borrarle satisfactoriamente la sonrisa a Hinata el profesor Tobirama sensei se acomodó en su escritorio empezando a sacar un libro de su maletín, mientras los nuevos se sentaban en las butacas libres, las cuales eran las de enfrente como es común, hasta que su acción fue interrumpida por el toque en la puerta.

-Adelante. - contesto el llamado.

-Tobirama se le solicita en el salón de juntas. - llego informando una de las secretarias de la escuela interrumpiendo en el aula con una sonrisa de disculpa.

-vaya a eso le llamo yo justicia divina. - murmuro Hinata sacándome una media sonrisa por su ocurrencia.

El sensei suspiro, guardo el libro en su lugar y nos miró a todos evaluándonos duramente.

-muy bien solo por esta vez les dejare mi clase libre pero no hagan mucho alboroto. - nos advirtió mientras salía del salón siguiendo a la secretaria.

En cuanto se fue todos se relajaron y empezaron a hablar unos con otros.

- ¡hey como la vez Sasuke-kun! la preferencia del sensei no es tomada en cuenta por la vida. - podría jurar que Hinata en verdad así lo cree.

-si claro, eso es por qué a la vida tú le caes mejor. - le contesto sarcásticamente.

-si eso lo sé. - me responde altivamente, de verdad que ella nunca distingue el sarcasmo.

Voltea decidida a conocer mejor a los nuevos, pero estos ya estaban rodeados por otros chicos del salón.

-no puede ser ya han sido rodeados por el mal. - levanto una de mis cejas por su comentario, solo Hinata se entiende solita. - no lo vez Sasuke ya se les acerco sasori, su novia, la amiga de su novia y los amigos de él.

-no te entendí nada. -contesto de lo más aburrido.

-claro que me entendiste que no te interesa el asunto es otra cosa. -me acusa apuntándome con su dedo índice.

-entonces ¿por qué hablamos de esto?

-porque el tema me interesa y si me pusiera a hablar de un tema de tu interés no hablaríamos de nada. - vuelve a acusarme mientras cruza sus brazos en actitud furibunda.

-entonces ve a indagar se va a acabar la clase. - le contesto a modo de que no siguiera con su acusación.

-y tener que hacer cola para preguntar, naaa prefiero pasar el rato cómodamente y esperar al almuerzo. - renegó haciendo un ademan con su mano, saco su celular y sus audífonos y se dispuso a escuchar música.

-si tú lo dices.

Las primeras dos clases terminaron pronto o eso me pareció a mí al estar haciendo garabatos en una de mis libretas; la dichosa reunión de los maestros se había alargado a niveles ridículos.

-Sasuke-kun vamos a comer algo ya vamos a la mitad de la tercera clase y no creo que el profesor se digne en llegar.

Me levanto y ella me sigue, ya varios chicos habían salido del aula incluyendo a los nuevos.

Llegamos a la cafetería la cual está al aire libre, estaba atascada de gente empujándose unos a otros queriendo ser atendidos primero, claramente los alumnos de este instituto ignoran como hacer cola para que te atiendan como se debe.

-no vayas a comprar. - me detiene Hinata al ver mis intenciones de ir a comprar la comida tratando de ver cuál es la mejor manera para escabullirme hasta la barra (si no puedes con el enemigo y quieres sobrevivir… úneteles). - hoy he preparado los almuerzos para ambos. - asentí ocultando mi gusto por no tener que aguantar jalones, mordidas (si mordidas... mph) y pisotones, además de que sus almuerzos son realmente buenos. La seguí a una de las mesas de la cafetería, pero ella se paró en seco observando algo, seguí su mirada encontrando sentados en una mesa a los nuevos y a otros dos muchachos más. - esta es mi oportunidad… vamos Sasuke-kun.

Suspiro y simplemente la sigo, con los años de amistad que llevamos he llegado a la conclusión de que llevarle la contraria a Hinata es pérdida de tiempo.

-hey chicos, mi nombre es Hinata Hyuga y él es Sasuke Uchiha. - solo levanto una mano en son de saludo. - ¿podemos sentarnos?

Estos nos miraron y sonrieron, excluyendo a los chicos de mi sueño, el muchacho bostezo y la pelirrosa se sonrojo un poco. El chico rubio el cual no estaba en nuestro clase vio a Hinata y parpadeo un par de veces.

- ¿pero que ven mis lindos ojos azules? Hola linda soy Naruto Senju mucho gusto. - se presentó mientras sostenía la mano de Hinata.

-mmm. - Hinata puso su característica mueca pensativa, esa que suele poner cuando sospecha algo. - tu eres el típico chico mujeriego ¿verdad?

Él la miro como si lo hubiera ofendido inventando una blasfemia. - pero por supuesto que no yo…

-es el típico don Juan. - respondieron con burla al unisonó las gemelas.

-por cierto, soy Mito, ella es mi hermana Kushina. - hizo un ademan hacia ella.- él es Dan va en primer semestre.- señalo al más joven de ellos él cual era un peliblanco con el cabello hasta el cuello, ojos grandes de un color verde, mirada y sonrisa tímida, tiene facciones muy finas, delicadas y una tez pálida, tal vez si me encontrara más alejado de él pasaría por una chica.- ella es Sakura.- señalo a la pelirrosa que se sonrojo más.- el que tiene cara de ofendido y como el mismo dijo es Naruto va en quinto semestre.- señalo al rubio de ojos azules, piel morena con unas marcas características en sus mejillas, alto y musculoso, este le volteo la cara furibundo pero luego nos saludó y sonrió pícaro.- y el que parece que está a punto de dormirse es Shikamaru.- termino la presentación.- pero vamos no se queden parados tomen asiento.- ambos nos sentamos en las sillas vacías de la mesa, Hinata a lado del chico ligador y yo a su otro costado.

-muchas gracias, por cierto, ya que nos estamos conociendo me gustaría preguntarles un par de cosas. - Hinata como siempre no se queda con dudas, me pasa un obento y se queda con otro.

-pues mira no es por ser groseros, estábamos a punto de comer, pero ya estamos preparados para este tipo de situaciones ya que nos mudamos muchisimo y siempre nos hacen las mismas preguntas. -la chica… ammm, una de las gemelas, saco una grabadora y le sonrió, yo solo me dispuse a comer. - esto ayudara. - presiono el botón de reproducir.

-segura que está encendida Mito. - se escuchaba la voz de su hermana en la grabación.

-que sí, que si es más presta para acá eres una indiorante. - se escuchó un forcejeo y unas risas de fondo. - miren si están escuchando esto es porque nos cansamos de responder lo mismo siempre así que esta será la versión oficial. Yo soy Mito me encanta la fotografía y ser competitiva con mi hermana, si quieren saber que se siente tener una hermana gemela pues les diré que es lo mismo que tener un hermano normal nada más que es muy parecido a ti y supongo que nuestro lazo es más fuerte, ¿de dónde venimos? pues les diré que hemos estado en muchos lugares porque nos mudamos mucho. ¿Porque nos mudamos tanto? es muy difícil de explicar casi siempre se debe a que somos perseguidos por la ley, naaa la verdad no queremos decir la razón jajaja.- se escucharon más risas de fondo.- ¿Que si somos parientes?…- se escucha otro forcejeo y más risas, voltee a mirar a los nuevos pero solo se dedican a comer, supongo a que ya están acostumbrados a mostrar su extraña grabación, miro de soslayo a Hinata la cual está comiendo pero teniendo su completa atención en la grabadora como si estuviera viendo una entrevista en televisión, aunque frente a ella no hubiera imágenes.

-no acapares la grabadora se supone que nos presentaríamos todos. - se escuchó un reclamo. - hey yo soy Kushina me encanta el deporte y la vida, y pues donde se quedó mi hermana, no, no todos somos parientes, por lo menos no de sangre y…- otro forcejeo más.

-no se supone que nos íbamos a presentar todos Kushina anda ve rolando la grabadora. - le devolvió el reclamo su hermana.

-hey yo soy Naruto, si la que está escuchando es una chica déjame decirte que no creas todo lo que dicen las gemelas sobre mi. - Naruto seguía comiendo pero al escuchar su voz en la grabadora comenzó a asentir con la cabeza como dándose la razón a si mismo.- y pues yo soy un poco juguetón pero si te hacen una travesura ahora que nos conociste te juro que va a hacer culpa de mis hermanos y no mía; y chicas aunque les duela quiero dejar en claro que solterito nací y solterito me moriré pero no se preocupen eso no significa que…- se escuchó otro forcejeo.- hey mala hermana porque me la quitas.

-dijeron que nos presentáramos nada más, así que deja tu monologo que a nadie le interesa. - esa voz no era de ninguno de ellos, levante una ceja extrañado al igual que Hinata. - mi nombre es Tsunade y disculpen al tarado de mi hermano y pues si no estoy presente es porque no estudiare con ustedes.

-yo soy Minato y soy el mayor acá, disculpen si los chicos les causan problemas. - se escuchó otra voz diferente y amable que tampoco era de ninguno de los presentes, supongo que han de ser sus hermanos mayores.

-mi nombre es Dan y espero que nos llevemos bien. - se escuchó apenas audible.

-yo soy Shikamaru y solo quiero advertirles que no se metan con Saku y que esta grabación no fue idea mia jajá. - su voz se escuchaba muy animada. - termina con esto de una vez Sakura ya es hora.

-hey chicos yo soy Sakura y disculpen si no saben entenderme jajá si no saben a lo que me refiero pronto se darán cuenta. - se escuchaba totalmente juguetona y para nada tímida como lo está ahora mismo toda sonrojada. - y pues esta grabación se termina acá porque es hora de la fiesta del siglo.

-hey que yo no quiero participar en esto siempre termino en la escena del crimen yo solo. - mire de soslayo a Naruto el cual había terminado de comer y tenía el entrecejo fruncido mientras asentía.

-eso es porque siempre terminas hablando con una chica. - se escuchó al unisonó.

-eso no es cierto. - ahora Naruto negaba con la cabeza.

-ya les dije que no se metan en problemas.

-pero Minato. - se escuchó nuevamente al unisonó y se acabó la grabación.

Ya todos habíamos terminado de comer y yo miraba a los nuevos, vaya sí que eran… diferentes.

- ¿no te dije que borraras esa parte Kushina?

-sí pero no me dijiste cómo. -sonrió nerviosa rascándose la nuca.

-jajá valla ustedes me caen bien. - soltó Hinata y luego volteó a mirarme. - Sasuke-kun es hora de hacer grande nuestro grupo. - me guiña un ojo juguetona. - desde ahora nos juntaremos con ustedes. - les sonrió a ellos.

-Hinata no deberías preguntar primero si nos quieren acá. - le recrimine.

-no te preocupes chico no es como si necesitaras una invitación, además creo que hablo por todos cuando digo que nos caen bien. - Los demás asintieron con la cabeza dándole la razón a la que creo es Mito.- y mira que no siempre nos pasa y no es que seamos chocantes, somos muy sociables pero casi siempre somos solo nosotros, es que no somos comprendidos jajá, así que supongo es el destino.- la verdad no sé si habla en serio o lo dice en broma.

-lo ves sasuke-kun, vale quien lo pensaría ya tienes más amigos, por cierto ¿quiénes son Tsunade y Minato?

-haaa son los viejitos de la casa jajaja.

-Kushina si mi hermana te escuchara se haría la bronca del siglo.

-naaa Naruto pero no está.

-jajá lo vuelvo a decir me caen super bien.

-y bueno Hinata ¿No te gustaría salir algún día conmi…- este Dobe empezó a coquetear con Hinata nuevamente, mph creo que estos dos no se van a llevar nada bien, Hinata odia a los que se la dan de don Juan? Si… y ahí va.

-no, no señor galán quédese en su lugar. - le dijo mientras le ponía una mano en su pecho para mantener distancia. - si tu pensamiento es que me vas a ligar.

Todos los presentes sonrieron con burla incluso la chica tímida, pero al verse descubierta por mi se sonrojo, así que retire mi vista para no incomodarla.

-jajaja Tsunade amaría ver esta escena llego la chica que se te resiste jajaja y tú que nos presumías que ya tenías la mayoría de los números de las chicas de tu salón anotados en lista. - se burló una de las pelirrojas riéndose de la cara de incredulidad que ponía el rubio.

-ya sabía yo que eras de esos chicos que les gusta presumir conquistas. - dijo Hinata viéndole algo molesta, y es que en verdad odia ese tipo de chicos, por eso mismo le cae mal el grupo de mmm como se llamaba ese chico ¿mmm? Sasori.

-disculpa no ser de tu agrado entonces señorita. - le dijo caballerosamente sin ningún sarcasmo.

-y no lo eres…

-Hinata. - le llamo la atención, no puedo creer que se esté peleando con él si lo acaba de conocer ¿no se supone que quería ser su amiga?

-es que es la verdad.

-y respeto tu sinceridad no volveré a coquetear contigo.

-bueno. - sonrió y se olvidó del asunto, Naruto frunció el entrecejo, creo que esperaba otro tipo de reacción, pero bueno Hianta es así.

-hey chicos animense. - empezó por cambiar el tema Kushina. - ni que estuviéramos en un velorio. - se dirigio a Shikamaru y a la pelirrosa, ¡valla! estoy recordando sus nombres, bueno supongo que debo hacerlo ya que Hinata ya los autoproclamo mis nuevos amigos.

-estoy aburrido. - respondió este.

-lo siento…

-no te preocupes Saku sé que se te pasara. - ambos se sonrieron.

- ¿Qué tienes? ¿Qué se te pasara?

-Hinata…- le vuelvo a recriminar.

- ¿qué Sasuke? Ya te pareces a mi madre cuando me lleva a las cenas familiares y me reprende por lo que hablo, mira mejor participa en la plática, estas más callado que de costumbre no seas tímido.

-si chico cuéntanos sobre ti que te gusta hacer. - pregunto el rubio.

-pensar. - respondimos al mismo tiempo Hinata y yo, solo que ella trato de imitar mi voz sonando muy forzada, mofándose de mi.

-pensar… no pienses mucho pues quien lo hace se vuelve loco. - hablo quedito la chica ti…mmm la pelirrosa.

-Saku tiene razón.

-tu siempre le das la razón a Sakura Shikamaru. - declaro el rubio ligador.

-disculpen la pregunta, pero no lo dejaron muy claro en la grabación ¿son hermanos todos ustedes? porque no se parecen a excepción de las gemelas y pues Shikamaru y Sakura parecen ser novios ¿a qué si lo son? - Hinata se levantó más curiosa hoy que de costumbre, pero yo también había notado eso.

- pues verán, aquí los únicos que somos hermanos de sangre son Tsunade y naruto, y obviamente Kushina y yo, en cuanto a los demás solo somos hermanos de corazón.

-y en lo que respecta a Shikamaru y Sakura….

-somos hermanos. - respondieron los dos al unisonó interrumpiendo a Mito. - lo somos. - reafirmaron viéndose entre sí sonriendo.

-nuestros padres nos adoptaron a los seis años. - termino de explicar Shikamaru.

-ho! perdón por la confusión, pero es que como no se parecen a excepción de su tono de piel, se les ve muy unidos y no dijiste tu apellido en clase, en verdad lo siento.

-no te preocupes les pasa seguido. - comento el rubio agitando su mano restándole importancia.

-Por cierto, pueden contarnos algo sobre ese chico pelirrojo del salón... Sasori. - pregunto Shikamaru como si fuera tema al azar.

-ha ese tipo no me cae, pero nada bien, ni aunque tuviera en su poder todo el chocolate del mundo y no me diera ni un trocito por admitirlo. - respondió Hinata demostrando su gran malestar a grados inimaginables, según ella. - pero si quieren saber más de él deberías de contarles tu sasuke-kun. - alzo una de mis cejas.

- ¿y por qué yo?

-sé muy bien que no tienes ni idea por los nombres, pero si sabes a quien me refiero y puedes dar tu opinión objetivamente. - dijo asintiendo para sí misma y después volteo a ver a los demás. - Sasuke-kun es muy observador, evalúa a las personas y aprende sus personalidades, pero por alguna razón no suele aprenderse los nombres o suelen olvidársele, además de que no suele compartir mucho sus pensamientos.

-bueno al parecer ya lo has hecho tú por mí. - contrataco exasperado, suspiro y miro de reojo a mis nuevos autoproclamados amigos para después mirar al grupo de personas en donde se sienta el susodicho en cuestión. - bueno el chico es pelirrojo de ojos cafés claros...

-si bueno Sasuke cuando dije que les contaras sobre Sasori no me refería a que lo describieras…- me interrumpió Hinata mirándome con molestia.

-lo se Hinata solo lo hago para recordarme al chico ¿vale? - cierro mis ojos y suspiro para después volverlos a abrir. - bueno él es muy parrandero, a primera vista podría dar una imagen de mujeriego, pero creo que solo es algo superficial ya que lo delata su mirada cuando se lo reafirma a su novia...

- ¿le dice a su novia que es un mujeriego? vaya que a ese chico su mami nunca le dijo que no es bueno provocar a las mujeres con eso. - comento a modo de burla una gemela, su hermana rió su chiste mientras que el rubio asentía estando de acuerdo con lo dicho.

-pues es lo que hace. - respondió hinata y me miro para que continuara.

-bueno es un bromista con humor muy negro para con los demás, se podría decir que es el líder de su grupo y muestra una personalidad muy arrogante.- termino de contar y me doy cuenta de que no me gusta expresar mi punto de vista hacia los demás porque así muestro una imagen de superioridad, ya que todo lo que he dicho se podría tomar como un prejuicio puesto que no lo conozco del todo, y la verdad nada es más lejano a la realidad.

-por eso no es de mi agrado...

-y bueno Hinata ¿ya lo has tratado? - le pregunto Mito.

-pues no, el solo les habla a las personas que elige y a los demás los ignora excepto cuando los hace blancos de sus bromas.

-bueno eso lo cambia todo.

-me lo suponía, ya les había dicho que ese tipo no se me hacía de fiar...- les dijo Shikamaru. - en fin, supongo que solo trato de ser cortes al hablar con nosotros por ser nuevos, ya que solo nos hicieron algunas preguntas y se marcharon.

-y no los invitaron a almorzar con ellos. - pregunto hinata sorprendida.

-pues no.- respondió sin importancia.

-bueno por lo menos no es hipócrita. - se burló Kushina.

-eso sí… ¿y dónde viven? - siguió Hinata con su interrogatorio.

-pues vivimos por las últimas casas… allá por donde no paso Kamisama. - sonrió una de las pelirrojas.

-así ya sé por dónde. - acepto lo dicho. - Sasuke-kun y yo vivimos cerca de la escuela a unas cuantas calles de aquí.

-ha de ser reconfortante vivir cerca del colegio así puedes dormir un poco más. - reflexiono el rubio.

-ni lo creas tanto… Sasuke-kun casi siempre llega tarde. - yo solo ruedo los ojos… que puedo decir si es verdad.

Se escucha la campanilla de la escuela y suspiro, había perdido varias horas de mi vida garabateando en una libreta… no es como si tuviera mi tiempo bien invertido, pero era lo menos que me espera de la escuela. Me levanto al igual que todos recogiendo mi obento ya vacío y se la entregó a Hinata. Cuando nos dirigiamos hacia la salida de la cafetería se escucho nuevamente la campanilla ser tocada tres veces anunciando que las clases se suspendían.

-a eso llamo yo un día desperdiciado, que dirán ustedes de la escuela. - dijo en burla Hinata.

-pues por mi está bien, primer día de clases y no hay deberes que llevarme a casa. - sonrió una de las gemelas.

Todos nos dirigimos a nuestras respectivas aulas a recoger nuestras cosas, para después reunirnos nuevamente en la salida.

-bueno aquí nos separamos, nos despedimos porque aún tenemos muchas cosas que desempacar, al terminar nos gustaría invitarlos a conocer nuestra casa. - ofreció Naruto.

-si claro será un gusto, hasta luego. - le contesto Hinata haciendo una señal de despedida con su mano. Y nos fuimos andando rumbo a su casa a pasar el resto de la tarde jugando videojuegos. Seguramente más tarde llevaríamos a su hermanita al parque, al menos esa sería mi excusa por no haber contestado el teléfono esta tarde.

CAPITULO 2.- Socializando.

MARTES…

POV Sasuke

-Alguien podría por lo menos tratar de hacer un poema decente. - Nos encontrabamos en Sociales durante la tercera hora. Y es digno preguntarse por qué Rin sensei, una pequeña personilla con pelo castaño, marcas en sus mejillas de color pupura, y lentes de fondo de botella, quería un poema en su clase, pues lo diré… la Sensei Rin es una romántica empedernida y parece que nos da clases de poesía o literatura en vez de sociales, pero que importa quién fue o que hizo el primer kage. Bien quién soy yo para reclamar eso, la verdad me da igual.

-sensei que mi poema fue decente. - reclamo el pelirrojo odiado por Hinata, sonriendo con burla.

-Un poema que contenga la frase "chiquita, chiquita quiero tu cuerpo y hacerte mía" no es nada decente Sasori.- refunfuño exasperada.

-sensei para que nos da puerta abierta para escribir lo que queramos para después criticar el tema escogido.

-son críticas constructivas Sasori, no es el tema en cuestión sino su esencia; además no te puse nota baja así que no te quejes.- y no lo hizo. - como me gustaría que hubiese un Naruto en esta clase, parece que me lo mandaron del cielo.- eso me sorprende… así que el Dobe de Naruto es bueno escribiendo.- Escuchen esto.- tomo una hoja de libreta rasgada por la mitad de entre sus cosas y se puso en medio del aula caminando de derecha izquierda y viceversa.

El viento susurra tu nombre

Yo cierro mis ojos disfrutándolo

Recordando con tu mención

Que en un tiempo exististe.

Al dejar de soplar el viento

Abro mis ojos muy lentamente

Cayendo en una cruel realidad

Al ya no tenerte aquí presente.

Al saber que la distancia nos separa

No siendo la única culpable

Una lágrima resbala

Al pensar que esto pudo evitarse.

Y me obligo a recordarme

Que tan solamente soy humano

Y no puedo predecir de aquello

Que algún día me hará daño.

Él hubiera profana mis pensamientos

Y no puedo resistirme a ello

Al dulce tormento que me conecta a ti

Puesto que al hacerlo

Caeré en cuenta que no se puede vivir en el pasado.

Y tu existencia se pondrá en duda

Quedando tan solo en un recuerdo

Y yo seguiré adelante

Sin poder volver a sentir ese bello momento.

-Ese tipo de esencia romántica y melancólica es la que busco. - sonreía con los ojos cerrados y las mejillas sonrosadas al terminar de leer.

La campanilla suena dejándonos saber que ya era hora del almuerzo. Salimos en orden dejando a la sensei con sus fantasías.

-Ese Naruto es en lo único que destaca en clase. - quien creo es Kushina empezó a recogerse su cabello suelto en un tipo de trenza.

-me gusto el poema. - comento Hinata mientras me pasaba un obento, el dia de ayer me había contado que vio un reportaje sobre las cooperativas y que le desagrado tanto lo antigénico de estas que se propuso en ese momento salvarnos de las garras de alguna enfermedad estomacal, la verdad me daba igual, me ahorraba tiempo y me salvaba de tener que pelear por los alimentos.

Como los chicos también llevaban almuerzos nos dirigimos a una mesa. Naruto y el menor llegaron unos minutos después.

-Hey chicos sé que hoy me toca el aseo, pero quisiera saber cuál de ustedes me puede suplir… es que tengo una cita. - pregunto Naruto con una cara que por todos lados decía por favor.

-lo siento… Mito y yo aún no hemos desempacado todo. - se zafaron las gemelas sonriendo.

-Saku y yo iremos a explorar. - se excusó Shikamaru.

-yo no vivo en tu casa. - sonrió Hinata.

-tu no tenías vela en ese entierro. - la miro con obviedad.

-lo sé solo quería dejarlo en claro. - me saco la lengua y todos rieron.

-yo puedo hacerlo. - el menor se ofreció.

-Gracias Dan te iras al cielo por esto.

-ammm si claro. - le dio por su lado.

Mis nuevos autoproclamados amigos (dejare de llamarlos así hasta que en verdad los considere como tales) nos hablaron sobre algunas travesuras suyas, la verdad los considero un poco infantiles… pero nuevamente solo es un prejuicio, puesto que no se puede describir a una persona con solo dos días de conocerla; aun me cuesta creer que la pelirrosa y Shikamaru participen en ese tipo de cosas, pero esto se confirma con algunas intervenciones por parte de él, ella solo afirma y sonríe con los relatos. No sé todavía lo que ella quiso decir con lo de tenerle paciencia, aunque lo atribuyo a que es demasiado tímida, pero aun así no le veo nada de malo… de hecho él menor también lo es, en realidad me estan agradando porque son muy tranquilos, y aunque las gemelas y Naruto sean muy revoltosos inesperadamente me sienta tan bien como Hinata misma. Así que tengo la leve sospecha de que en verdad se establecerá una amistad.

MIERCOLES…

POV Sasuke

-Y después de ir al cine y pasárnosla bien quedamos como amigos. - me contaba Naruto animado sobre su cita.

-que bien… espero que el resultado te sea favorable. - le respondo por mera cortesía.

-pues sí que me fue favorable. - sonrió pícaro.

No le contesto mientras caminamos de regreso a nuestra mesa con los refrescos que compramos para todos.

-y por eso creo que el chocolate es lo mejor del mundo. - escuche que decía Hinata con seriedad mientras me sentaba a su lado en la mesa. Suspiro… supongo que ya les contó las muchas cualidades que ve ella en el chocolate.

-pues a mí no me gusta tanto. - confeso mito.

-calla mito tu no entiendes la importancia del chocolate. - le reprendió su hermana mientras tomaba las manos de Hinata y depositaba un chocolate en ellas. - a mí también me encanta. - le guiño un ojo en forma cómplice, mi amiga le respondió con una sonrisa. Bueno por lo que veo Hinata cada vez se lleva mejor con ellos, creo que podría poner un poco más de mi parte.

Acabando el almuerzo nos dirigimos a nuestros respectivos salones. En esta hora nos toca clases de matemáticas, el sensei dejo un par de ejercicios los cuales tenemos que resolver y comparar respuestas en pareja, termine como tal con Shikamaru ya que Hinata prácticamente arrastro a la pelirrosa con ella puesto que quería "profundizar su amistad".

-No te caemos muy bien ¿verdad? - me pregunta Shikamaru sin siquiera mirarme haciendo sus deberes.

-aun no los conozco lo suficiente eso es todo. - le contesto sinceramente. Sonríe de medio lado.

-me agradas. - me responde sumido en su trabajo.

JUEVES…

POV Sasuke

Desde el día anterior Shikamaru suele verme analíticamente y empieza a hablar conmigo. Descubro que es una persona inteligente y astuta, me cuenta el porqué de su comportamiento infantil excusándose sin ningún remordimiento que todo lo hacen por diversión demostrando que solo son chiquilladas que no dañan a nadie, pero me hace saber que así todo es más interesante. Me suena tan bien su lógica que me veo tentado a intentarlo, me sorprendo hasta de mi propio pensamiento ante esto. Ambos nuevamente nos encontramos trabajando en equipo en clases de matemáticas.

-oye como se conocieron tú y Sakura. -la verdad no sé porque estoy curioseando, pero me intriga su lazo... que a mi parecer se ve más fuerte que el de las gemelas; ademas me dispuse a poner de mi parte para tratar de entablar una amistad verdadera. - claro si no quieres confiármelo lo entenderé. -trato de retractarme.

-no te preocupes por eso no es que sea un secreto… te lo contare porque me caes bien. - me sorprende lo dicho, aunque pensándolo bien nuestras formas de ser son algo parecidas, supongo que eventualmente congeniaremos. -pues por dónde empiezo... veras... Saku y yo nos conocimos en un orfanatorio…-empezó a relatar sonriendo.

FLASH BACK

-Shika ¿qué haces aquí solo? ya empezamos otro juego y no has querido participar en ninguno. - reprendía una señora ya entrada en la vejez usando el hábito de religiosa, a un pequeño pelinegro que estaba recostado bajo la sombra de un árbol disimulando que dormía.

-aun no es divertido. - contesto simplemente mientras bostezaba.

-este niño deberás. - se quejó. - Kami dame paciencia y no fuerza. - se alejó murmurando la mujer regresando junto con el grupo de niños y religiosas jugando "al escondite".

- ¿ya se fue? - el niño abrió sus ojos suspirando porque no lo dejan estar. Al enderezarse y voltear a su derecha observo a una niña en cunclillas, estaba muy cerca de su rostro; se sonrojo al verla, se veía muy linda con su cabello rosa ondeando con el viento y esos ojitos verdes mirándolo atentamente.

- ¿de dónde saliste tú?

-mmm pues de mi casa, aunque ya no puedo regresar. - contesto tímidamente con su voz tierna e infantil.

- ¿Por qué? - pregunto mecánicamente sin mucho interés.

-es que ya no tengo a nadie, bueno mi papá sí, pero… mmm me dijeron que él no podía cuidar de mi así que ahora vivo aquí.

-ya veo, ahora eres huérfana.

- ¿Qué es eso? - pregunto mirándolo con atención.

-pues es cuando ya no tienes familia. - contesto naturalmente.

-pues esa señora que se acaba de ir. - señalo a la religiosa. - me dijo que esta era mi nueva familia, pero como que no le creo mucho. -dudo al decirlo.

-haces bien, eso les dicen a todos, pero solo buscan que te adopten para ya no cuidarnos. - contesto indiferente.

-mmm pero creo que lo hacen por nuestro bien porque se ven como buenas personas. - les defendió un poco.

- y lo son, pero aun así esto es demasiado; tener que buscar una familia que te agrade y esperar lo mismo de ellos para ser felices y encontrar el lugar al que perteneces sin poder apegarte tanto a este lugar porque en cualquier momento te pueden adoptar…- se quedó pensativo y al sentir que lo estaban observando suspiro. - ¿Cómo es que terminamos hablando de esto?

-pues fue cuando me preguntaste de donde Salí y yo…

-olvídalo, solo déjame descansar. - le interrumpió suspirando y volviéndose a echar cerrando sus ojos.

- ¿y porque estas descansando?

-porque no hay nada que hacer.

-haaa pues podrías estar jugando.

-no me interesan esos juegos.

- ¿y cuáles te interesan? - pregunto al momento que el abría sus ojos nuevamente y se volvía a sentar.

-ninguno en realidad.

-bueno, entonces como no te interesa jugar a nada y te gusta estar recostado aquí yo también lo haré.

- ¿Por qué? - respondió con fastidio.

- es que creo que ya encontré mi nueva familia.

- ¿de que estas hablando? - pregunto desconcertado viendo con asombro como dejaba atrás la timidez para hablar con seguridad y una gran sonrisa en su carita.

-bueno tu dijiste que encontrando una familia te sientes feliz y pues así me siento contigo. - le respondió. - así que desde ahora te doptare. -dijo parándose y mirándolo decidida.

-ammm… se dice adoptare, y no creo que sea posible que tú me adoptes. - le respondió mirándolo con obviedad.

- ¿porque no? si las familias pueden ser chiquitas, además lo único que debe importar es que se quieran ya después empiezan a crecer, mi papá me lo dijo una vez. - respondió firme. - anda… desde ahora seamos hermanos y algún día nuestra familia crecerá.

Él la miro serio y después se echó a reír como nunca lo había hecho, pensando que esa niña estaba como una cabra. Después de unos segundos ella se echo a reír junto a él.

- ¿y tú porque te ríes? - le pregunto él después de poder controlar su risa.

-es de alegría porque sé que aceptaras.

- ¿y porque lo piensas? - cuestiono serio.

-porque también eres feliz conmigo. - le respondió aun sonriendo sacándole nuevamente una sonrisa sincera.

-Shikamaru

- ¿he?

-mi nombre es Shikamaru… y bueno quiero saber el nombre de la hermanita que me "dopto". - le dijo con un deje de burla.

- me llamo Sakura.

-mmm te diré Saku. - dijo volviendo a estar serio.

-mmm entonces yo te diré Shika. - le contesto tratando de imitar su voz, haciendo que este volviera a reír, mientras se recostaba nuevamente y ella también lo hacía aun lado suyo.

FIN DEL FLAS BACK.

Ya me había hecho a la idea de que Shikamaru es muy inteligente y con lo que me cuenta parece que su astucia ha sido desde niño, aunque la pelirrosa del relato no pega nada con la personalidad de la del presente.

-mi historia te la puedo contar.- siguió narrándome.- fui abandonado en las puertas del orfanatorio cuando era un recién nacido.- dijo como si hablara del clima.- en cuanto a Saku... solo ella tiene el derecho de contar su historia.- me mira serio, interpreto su mirada como si estuviera a la espera de que insistiera en el asunto, sonríe al ver que no lo hago.- en fin nuestros padres nos adoptaron a los seis años, eso sería un año después de que conociera a Saku.

-qué suerte que los adoptaran a ambos.

-en realidad… ellos fueron los primeros que quisieron adoptarnos a ambos, un par de veces se llevaron a Saku pero hacía de todo para que no la adoptaran al igual que yo lo hice una vez para que no nos separaran. - confeso.

-son muy unidos ¿verdad?

-por supuesto. -afirmo.

...

hasta aquí este capitulo...

esta historia esta basada es un original creado por mi... lo subiré con los personajes de naruto porque me gustan demasiado...

al leer el capitulo podrán pensar que le cambie un poco la forma de ser de cada personaje pero todo tiene su "porque".

y se preguntaran porque se llama "tu concepto de amor" bueno creo que cada persona tiene uno, y cada uno es tan verdadero como cualquier otro...

Que sus conceptos de sentimientos se parecen

Pero por alguna razón para el amor es diferente

Que las emociones básicas son predecibles

Pero con el amor no y todo se vuelve susceptible

¿Entonces podrá existir un concepto de amor que se aplique a todos? Y si es así:

¿Qué me digan qué es el amor?

¿Si en realidad tiene definición?

No hay mentes iguales… ni dolor

Ven y dame tu concepto de amor.

así que siganme en esta hermosa historia para descubrir como ama cada personaje y porque lo hace de esa manera ...

espero esta historia les llegue tanto emocionalmente como a mi...

déjenme sus comentarios de que opinan...

y sus conceptos de amor!

nos leemos pronto amigos!

besos!