2. Preparativos
Los días iban pasando y aquella fecha marcada en el calendario cada vez estaba más próxima. Todo el mundo ayuda en los preparativos para la ceremonia y Pan, muy a su pesar, tampoco fue una excepción.
La muchacha intentaba escapar todo lo que podía de aquella pesadilla pero, algunas veces, simplemente no tenía otra opción. Como le prometió a Trunks hizo todo lo posible por frenar a sus dos amigas con la despedida de soltera. Como quería hablar lo estrictamente necesario con los novios decidió pedir la ayuda de su tío, ya que sus dos compañeras hacían caso omiso a todo aquello que fuera una velada tranquila, sin excesos,…
[Teléfono]
¿Qué hay, sobrina?
Hola, tío Goten. ¿Cómo vas?
Pues… aquí en el trabajo…
Oh, perdona, te llamo más tar…
Tranquila Pan, me tomaré un descanso, que me lo merezco jejeje – dicho esto cerro la ventana del solitario y maximizo otra donde tenía documentos - ¿Qué se te ofrece?
Pues verás, es sobre la despedida de soltera de Bethany. Ya sabes que Trunks me pidió que controlara a estas dos locas…
Y ¿en qué te puedo ayudar yo?
¿No sabrías, por casualidad, qué le gusta a ella? Es que, según me dijo Trunks, no era de gustos muy lujosos y, para Bra y Marron, lo menos lujoso es arrasar con el centro comercial, cenar en el restaurante más conocido de la ciudad, … ¿Necesitas que especifique más?
No, no, ya las conozco, jejeje ¿Por qué no hablas con Trunks? Él te podrá guiar mejor que yo.
Lo había pensado pero preferiría mantener el mínimo contacto con él.
Ahmm… Bueno, veré que puedo hacer, hablaré con él a ver qué me dice y yo, en cuanto sepa algo, te cuento. ¿Te parece?
Gracias, tío.
No hay de qué, renacuajo. ¿Necesitas algo más?
La manera de avanzar el tiempo y no pasar por todo esto, pero creo que no me puedes ayudar en esto. Por lo demás, nada más.
Ojalá pudiera hacerlo, lo sabes.
Sí… Bueno tío, te dejo que me voy hacia el laboratorio. Un beso.
¡Que vaya bien y cuídate!
Pan se fue volando hacía Capsule Corporation y, como si el resto del mundo fuera invisible, se encerró en su mundo de dibujos, gráficos, números,… Pero en su mundo también navegaban preocupaciones y comederos de cabeza. Era incapaz de concentrarse, necesitaba desconectar. Salió un rato para airearse al jardín donde encontró a Bulma discutiendo de nuevo con Vegeta por destrozar la cámara de gravedad por enésima vez…
OOohhh Vegeta, pero ¿cómo puedes ser tan desconsiderado? ¡Ves que voy de culo entre el laboratorio y la boda de tu hijo y tú pretendes que anteponga tu sala de entrenamiento ante todo! Pues lo llevas claro, ya te puedes espabilar sin ella
¡Mujer, te exijo que la arregles ahora mismo si no quieres que…!
¿Si no quiero qué? Ya sabes que tus amenazas no funcionan conmigo, Vegeta.
¡MUJER!
No, Vegeta. Tengo mucho trabajo.
Bulma se dirigía hacia la cocina cuando vio a Pan.
Oh, querida. Pensaba pasarme más tarde por el laboratorio a hablar contigo pero ¿te importa acompañarme y así te tomas un descanso?
Tú mandas, eres la jefa, jeje.
Ya sabes que tú eres como de la familia así que no me llames jefa… suena como si fuese un ogro.
Está bien. ¿Y qué necesitabas de mí?
Cierto, es que me ha llamado Bethany y me ha dicho que la prueba de vestidos era mañana. Ella no sabía cómo localizarte y, como sé que andas tan ajetreada y es difícil localizarte, le he ahorrado otra llamada.
Gracias Bulma. Dime donde y hora y allí estaré.
Es en la tienda de novias del centro comercial y Bethany me ha dicho que la prueba es a las 18.00. Antes de que me digas nada, no te preocupes por nada, te doy el día libre.
En cuanto acabe vengo para aquí.
Ni hablar, descansa que lo necesitas también.
De acuerdo…
Bueno, querida, voy a ver si encuentro a alguien lo suficiente valiente para tratar con Vegeta y que le arreglen lo antes posible la nave…
Eh… Bulma, ¿te puedo pedir un favor?
Por supuesto, dime.
Verás, hoy no tengo la cabeza para concentrarme mucho en el laboratorio. ¿Te importa si arreglo yo la cámara de gravedad? Sé tratar a Vegeta y no le tengo miedo…
¿Seguro que no te importa? Sí lo prefieres, puedes marcharte a casa…
No, de verdad, necesito hacer algo para distraerme y eso me irá bien.
Pues si te va bien y quieres, toda tuya. Me haces un gran favor.
Gracias, Bulma.
Bulma marchó rápidamente al teléfono para organizar detalles de la boda y Pan se dirigió a la cámara de gravedad para arreglarla. Entró pero no se percató cuando Vegeta hizo lo mismo.
¿Se puede saber quién te ha dado permiso para tocar mi cámara de gravedad?
Vegeta, me has dado un susto de muerte…
¿Mocosa? ¿Qué haces tú aquí? Si has venido a entrenar ya puedes irte por dónde has venido ya que está estropeada…
Tranquilo Vegeta, sólo he venido a arreglarla.
Pues date prisa, ya he demorado demasiado mi entreno.
"A sus órdenes, mi señor".
Hhummm
Vegeta se quedó dentro situado en un rincón apoyado en la pared y con los brazos cruzados en su pecho, analizando el comportamiento de Pan.
Sabes que aún no es demasiado tarde, ¿verdad?
¿Eh? ¿A qué te refieres con eso, Vegeta?
Vamos, ambos sabemos de qué estoy hablando.
Pan se puso en una actitud muy tensa y a la defensiva, sabía perfectamente a qué se refería pero no quería hablar de ello.
Lo siento pero no, Vegeta, no sé de qué me estás hablando.
Por mucho que intentes engañarte la realidad será la misma.
Yo no intento engañar a nadie, sabes que eso no va conmigo.
Entonces, ¿me negarás que entre mi hijo y tú no hay nada?
No, no te lo negó. Hay una relación de amistad como la que tengo con tu otra hija.
¡Ja!
¿Ja, qué?
Mientes.
No, Vegeta, no miento. Entre Trunks y yo solo hay amistad.
Realmente, das pena con esa actitud.
Oh, perdone usted si decepciono al príncipe de los saiyajins…
No sería el único decepcionado si no luchas…
Pan se levantó hecha una furia y encaró a Vegeta.
¡Basta Vegeta, estoy harta! Tu hijo se va a casar con ella y ya está, punto final. No hay que darle más vueltas. Yo me marcho a Inglaterra, desapareceré. Así que te sugiero que dejes de inflarme la cabeza con estas estupideces…
¡La sangre no es una estupidez, mocosa!
¡Déjalo ya, aquí la sangre no tiene nada que ver!
Insensata…
Piensa lo que quieras, me largo… tu estúpida máquina ya funciona.
Espero que recapacites y zanjes este asunto, si no puede llegar a ser realmente peligroso.
¿Para quién? ¿Para ti?
Para todos, mocosa.
Oh, por favor… ¿Quién es ahora el irrealista? Vegeta, tu hijo a escogido y es feliz, sé feliz tú también con su decisión por él.
Me da igual lo que haya escogido el idiota de Trunks, él también se está lastimando negando la verdad.
Vegeta cerró la puerta de la nave y dejo a Pan desconcertada y enfadada en el jardín de la mansión. Sin más, empezó a caminar furiosa y desbocó su rabia con la primera persona que se le cruzó.
¡¡¡¡Paaaaaaaaaaan!!!!
¿¡Qué quieres Bra!?
¿Te has enterado ya? ¡Mañana tenemos la prueba de vestidos! ¿No es emocionante?
¡Uyyy, sí…! Salto de alegría.
Oh, se me olvidaba, Marron y yo ya tenemos casi lista la despedida de soltera así que todo…
¡Bra, déjalo! Por si no te has dado cuenta no estoy de humor para hablar de la despedida ni para ir a esa estúpida prueba ni nada…
La peliazul se quedó perpleja mientras veía como su amiga se marchaba surcando el cielo. No sabía qué había podido haberle dicho para que se pusiera como se había puesto pero pensó que era mejor dejarlo pasar, seguro que los nervios por el viaje la estresaban. Pero lo que ella no sabía es que estaba más estresada por otros asuntos.
Pan se dirigió hacía Monte Paoz, necesitaba hablar con su abuela, verla y pasar un rato. Su abuela tenía el efecto de saber calmarla sin necesidad de decir nada, tan sólo con mirarla sabía que le sucedía. En eso abuelo y nieta, como en tantas otras cosas, eran iguales.
¿Abuela? ¿Estás ahí?
Pan entró en aquella casa y se encontró todo a oscuras. Inspeccionó la planta superior pero tampoco vio ni rastro de su abuela. Al volver al salón no pudo fijarse en otra cosa que en aquel retrato de la familia Son al completo. Siguió mirando fotos y recuerdos hasta que encontró un par de cintas.
Con curiosidad se dispuso a ver el contenido cuando encontró que eran de su 4º cumpleaños. En aquella cinta se podía ver como lo celebraban en el jardín de la familia Briefs. Su abuelo la picaba un poco y, acto seguido, ambos emprendían una pequeña batallita que, para ella entonces, era una gran pelea. Cuando ya no podía más su abuelo la cogía en brazos, la felicitaba y le decía que cada vez estaba más cerca de superarle.
También se veían a dos adolescentes Trunks y Goten en plena pubertad metiéndose con la pequeña Bra que corriendo iba a su querido padre para que la defendiera y, este sin poder resistirse, hacía las delicias de su pequeña princesa.
Añoraba aquellos tiempos, aquellas reuniones todos juntos, comiendo y riendo, explicando viejas batallas. Sí, aún estaba rodeada por esos amigos que ya eran parte de su familia, aún estaban juntos y seguían reuniéndose pero faltaba Goku. No podía evitarlo, le echaba mucho de menos, aún más en esos momentos.
Abuelo, ojalá estuviera aquí… Seguro que sabrías que debo hacer.
Cogió una pequeña foto que tenía con él y se sentó de nuevo en el sofá a mirarla.
Siento que cada paso que doy me lleva a empeorar aún más el error que estoy cometiendo. – La muchacha sentía como las fuerzas se le iban por momentos a la vez que no podía evitar volver a llorar, como le sucedía a menudo aquellas noches. – Siento que cada vez estoy más perdida y… ¡Mierda, me cuesta reconocerlo! … pero Vegeta tiene razón, te estoy decepcionando… pero no puedo, no me quedan más fuerzas para luchar… Lo siento, abuelo… ¡Lo siento!
La joven se desahogo y sin darse cuenta se quedó dormida en el sofá abrazando el retrato. No se dio cuenta de que su abuela había llegado. Chi – Chi se sorprendió al ver a su nieta allí pero, como a toda abuela, le agradó su visita. No quiso despertarla así que decidió preparar algunas galletas de las que le gustaban a Pan para cuando se despertara.
Un delicioso aroma despertó a la joven morena.
¡Ah, Pan! Ya despertaste.
Oh, abuela, perdona…
No pasa nada, cariño. ¿Llevas mucho rato aquí?
Un ratito pero me he quedado dormida viendo unas cintas…
El video continuaba reproduciendo aquella cinta recargada de gratos recuerdos mientras abuela y nieta se saludaban en un tierno abrazo.
Ven, vamos a sentarnos. Coge una galleta, están en su punto.
Mmmm, tiene buena pinta.
Mira, qué pequeña eras aún… Con sólo 4 añitos ya eras todo un carácter… Y ahora, mírate, parece que fuera ayer pero has crecido mucho…
Últimamente no dejan de decirme lo mismo…
Pero, pasen los años que pasen, no dejarás de ser mi pequeña, aunque no te guste que te llamen así…
Ya me he resignado, por mucho que no me guste, siempre me llamáis así…
Chi – Chi notó angustia en aquellas palabras, sabía que por mucho que intentara disimular, ella no estaba bien…
Y, dime, ¿a qué debo tu visita? Sabes que no eres ninguna molestia pero últimamente eras algo cara de ver.
Pues, simplemente me apetecía venir aquí. Más bien, necesitaba alejarme un poco del ritmo de la ciudad.
¿Tanto te hace trabajar Bulma?
No, no es por eso en concreto… Es… un cúmulo de pequeñas cosas y hay veces en que no puedo con todo…
Cariño, sé que eres capaz de lo que haces y mucho más, pero no debes forzarte.
De veras que lo intento pero al final siempre acabo liada en una cosa o otra.
Se quedaron en silencio unos minutos y su abuela cogió el retrato que anteriormente tenía Pan.
Cuando te veo me recuerdas tanto a él… ¡Sois tan parecidos!
No digas eso, abuela… ojalá fuera verdad y fuera como él.
¿Por qué dices eso?
Porqué él era bueno y amable con todo el mundo, sin juzgar a nadie, siempre ayudaba en todo y sabía qué debía hacer… Luchaba por lo que creía y nunca se daba por vencido. Y yo… solo me escondo y huyo ante las adversidades.
Aunque no lo veas te pareces más de lo que crees… Que tropieces en tu camino no significa que te hayas rendido, siempre tendrás la mano de una persona que te quiere para ayudarte a levantar.
Abuela…
Preciosa, la angustia no es buna para el corazón.
Su abuela le tendió la mano y, entrelazándolas, continuaron recordando viejos momentos.
Bueno, abuela, tengo que irme. Se me ha pasado el tiempo volando y no me he dado cuenta de lo tarde que es. Intentaré venir más a menudo, creo que me sienta bien…
Esta es tu casa y siempre tendrás las puertas abiertas.
La noche pasó y con ella llegó un nuevo día. El tiempo iba demasiado deprisa para Pan, no tenía ganas de ir a esa maldita prueba pero no podía faltar. Por él…
Llegó puntual al centro comercial y, al entrar en la tienda, se encontró solamente con Bethany.
Pan, ya has llegado, ¡qué bien!
Hola Bethany, siento llegar tan justa…
Oh, qué va, qué va… en realidad, eres la primera en llegar…
Vaya, Bra sigue con sus costumbres…
Jajaja, me tendrás que contar ese tipo de cosas… Lo prometo, no lo usaré en vuestra contra, jajaja
Entonces me guardaré los que nos puedan dejar realmente en ridículo…
Jajajaj eres realmente graciosa
A los veinte minutos aparecieron por la puerta las dos muchachas restantes con un gran paquete por bandera.
Perdonad el retraso… ¡anda, dáselo!
Sí, ¡toma!
¿Y esto?
Es un regalo de nuestra parte como tus damas de honor.
No era necesario, chicas… Así que me has hecho creer que iban a llegar tarde, ¿eh, Pan?
¿Eh? Si yo no sabía nada…
Oh, vamos, no hace falta que sigas disimulando. Veamos, a ver…
Bethany abrió el paquete y encontró otros tres paquetes más pequeños.
Como es tradición la novia debe llevar algo nuevo, algo prestado y algo azul.
Chicas, ¡muchas gracias, de verdad!
Empezó a abrir los paquetes. En el paquete de "algo nuevo" encontró unos pendientes de perlas, en el de "algo prestado" un adorno de plata con pequeñas esmeraldas para el pelo y, en el de "algo azul", siguiendo otra costumbre nupcial, una liga azul.
Bethany agradeció una a una aquel detalle y, en aquel instante, llegó la dependienta de la tienda.
Señoritas, si les place, podemos empezar ya. Síganme, por favor.
Se dirigieron a otra sala interior con varios probadores.
Bra, escucha… siento mucho como me comporté ayer. No tenías la culpa de mi mal humor y acabaste pagándolo.
No sé si perdonarte, Pan… – La miró con expresión muy seria y, al instante, le sacó la lengua – Anda, tonta, ya ni me acordaba de esa tontería tuya.
Por favor, señoritas, si quieren pueden ir pasando a los probadores. Allí encontraran el vestido escogido por la señorita Bethany.
Las tres muchachas entraron cada una a sus respectivos probadores y empezaron a cambiarse de ropa. A medida que estaban listas fueron saliendo. Bethany había escogido el mismo modelo para las tres camas de honor pero se diferenciaban en el color. El de Bra era rosa pálido, el de Marron rosa pastel y el de Pan rosa ácido. Las dos primeras estaban encantadas con la elección pero la tercera muchacha se encendía por momentos. Estaba haciendo un gran sacrificio al asistir a aquella boda pero su paciencia empezaba a rozar el límite.
Bra, te sienta genial el vestido. Ese color es perfecto para ti.
Gracias Marron, te digo lo mismo.
Chicas, estáis preciosas. ¿Y Pan?
¿Pan, aún no estás lista?
Anda, espabila un poco. Ya sabemos que los vestidos no son lo tuyo pero tampoco es tan difícil colocarse uno.
Las amigas reían entre bromas y Pan no estaba dispuesta a salir. Era cierto que no le gustaban los vestidos, siempre llevaba ropa más deportiva, masculina y, incluso algunas veces, algo dejada pero no era tan inútil como para desconocer la manera de colocarse un vestido. Pero, la gota que colmaba el vaso, era el color: rosa. Y no un rosa discreto precisamente…
Vamos Pan, sal que te veamos. No seas tímida.
La morena, cansada de escuchar gilipolleces, salió del probador asombrando a las allí presentes.
¡Vaya, Pan, estás… genial!
Estás guapísima, con ese cuerpo esbelto que tienes, te sienta como un guante.
Dejadlo estar chicas… – ella intentaba controlar los nervios, mantenerse calmada.
Pan, realmente estás fantástica.
Estaremos sensacionales en la boda. Bethany, te haremos la competencia.
Seremos las "rosas" del jardín, jajajaja.
Pan no podía sufrir más aquella estúpida felicidad y estalló.
¡Basta ya, chicas!
Pan, ¿qué sucede?
No aguanto más esto, eso es lo que pasa.
Oh, vamos Pan, no te pongas así. Ya sabes que nos gusta hacer el tonto a veces.
Ya he tenido suficiente chicas.
¿Acaso no te gusta el vestido? – Bethany preguntó con algo de temor a su respuesta.
Para serte sincera, no. No me gusta. No me gustan los vestidos pero entiendo que tenga que llevarlo a la boda. Pero por donde no paso es por este color horrible. ¡Lo odio!
Acto seguido, Pan regresó al probador. No soportaba ni un segundo más en aquel disfraz. Bra imitó a su amiga pero la otra muchacha fue más rápida que ella. Cuando salió del probador Marron hablaba con Bethany, ambas la miraron sin entender qué pasaba allí. Pan se despidió para salir de la tienda como alma que lleva el diablo.
Será mejor que me vaya, ya hablaremos.
¡Pan, espera…! – Bra gritaba desde el interior del probador pero su amiga hizo caso omiso a la petición.
La peliazul salió tras la estela de su amiga y, no sin ahorrarse una pequeña carrera, logró darle caza.
Pan, ¿qué ocurre? ¿Por qué te has puesto así?
Bra, ahora mismo no quiero hablar con nadie… quiero estar sola.
Pero, amiga, ¿estás bien?
En serio…
Pan, espera un momento. Hace días que no te veo bien y no sé qué hacer para ayudarte…
No puedes ayudarme porque no hay nada de qué preocuparse. – Pan dijo aquello en un tono desafiante. "¿Cómo puede ser que no caiga en la cuenta de que sigo enamorada de su hermano?" – Bra, necesito estar sola, nada más.
Muy bien, te dejaré sola. Pero dame 5 minutos para contarte los planes de la despedida.
Veo que no me salvo así que cuenta rápido.
Bien: empezaremos el día con un paseo por alta mar en un pequeño yate para nosotras cuatro, volveremos a la hora de comer para almorzar en el mejor restaurante de la costa. Para relajarnos un poco, a la tarde iremos al spa y nos haremos los mejores tratamientos. Luego iremos de compras para prepararnos para la noche. Iremos a cenar al mejor restaurant de la ciudad, tomaremos unas copas en la nueva coctelería del centro y, para finalizar, moveremos nuestros cuerpos en nuestra discoteca favorita. ¿Qué te parece?
Que es todo lo que Trunks no quería que pasara. Pero si estáis contentas, adelante. Me marcho.
Pan…
En otro punto de la ciudad, en las oficinas de una gran empresa…
¿Se puede?
Goten, ¿Cómo tu por aquí?
Pues pasaba por aquí y he decidido venir a fastidiarte un poco…
Anda, pasa imbécil… Claire, por favor, que no nos moleste nadie a no ser que sea una emergencia y pide que nos traigan unos refrescos, por favor.
Sí, señorito Briefs. Ahora mismo.
Goten observaba minuciosamente aquel despacho tan grande con aquellas magníficas vistas…
Hay que ver, no te gustará ser el director de la empresa, pero te aprovechas y te montas este despacho, eh…
Alguna ventaja tendría ser el hijo de la dueña, ¿no?
Pues sí, jajaja
Siéntate y, cuenta, ¿cómo te va todo? Ambos llevamos unos ritmos de vida algo ajetreados y casi no sé de ti…
Cierto, no paramos. Pero, en mi vida, sigue casi todo igual. A excepción de la novia, claro… ya me conoces…
No cambiarás eh…
Jajaja me va bien por el momento pero supongo que algún día llegará mi momento ¿no? – el muchacho era la viva imagen de su padre, frotándose la cabeza mientras reía inocentemente.
Eso espero, si no te veo haciéndole compañía a Mutenroshi en Kame House, jejeje
¡Qué bestia que eres!
Los dos compañeros empezaron una agradable charla, contándose anécdotas, ligues, juergas,…
Trunks, tengo que pedirte una cosa.
Tú dirás, amigo.
Iré directo al grano porque esto de ir dando rodeos no se me da muy bien.
Cualquiera lo diría, jejeje
Verás, es sobre Pan.
¿Le ocurre algo?
No exactamente. La cosa es que me pidió ayuda para la despedida de Bethany pero, si te soy sincero, no conozco mucho sus gustos. Así que por eso estoy aquí, para que me digas un poco por donde orientarla y, así, evitarle más quebraderos de cabeza.
Tienes razón, he sido un poco egoísta. Suficientes cosas tiene ya encima con la universidad, la beca, el trabajo,… como para pedirle que organizara la despedida.
Más que nada es orientarla aunque no sé si podrá con tu hermana y Marron…
Es eso lo que me da miedo… Bethany es una chica muy parecida a mí. Los lujos no nos llaman mucho la atención, preferimos algo más tranquilo, más casero, sin excentricidades…
Ya veo…
Pero, ¿sabes qué? Mañana mismo la llamo y quedo con ella para hablarlo directamente. Se merece una disculpa de mi parte.
Oh, tampoco es necesario,… yo la llamo esta noche y se lo cuento. – Goten quería evitar que Pan tuviera que ver a Trunks más de lo necesario, como ella había expresado anteriormente.
Gracias, Goten, pero debo hacerlo.
De verás no es necesario…
[Teléfono manos libres]
Señorito Briefs, disculpe que le interrumpa, pero tengo a la señorita Briefs al teléfono y dice que es muy urgente.
Está bien, pásame la llamada.
Sí, señorito Briefs.
Bra, ¿qué sucede?
¡Ay, hermanito! Es Pan.
¿Pan? ¿Le ha sucedido algo?
Pues… ella dice que no pero sé que me oculta algo y no sé qué hacer…
Trunks miró a Goten intentando descubrir algo en su amigo pero la cara denotaba seriedad impenetrable.
Bra, ¿a qué te refieres con que te oculta algo?
No lo sé, Trunks, por más que intento no me dice nada pero lleva unos días muy nerviosa y pierde los estribos a la mínima, se la ve muy alterada…
Bra, ten en cuenta que anda sin parar todo el día y hay que sumarle el viaje a Europa…
No creo que sea por eso…
Bueno, tranquilízate, seguro que se le pasará…
No sé yo, esta tarde la prueba de vestidos ha sido horrible. ¡Mordía!
¡Anda, no seas exagerada! ¿Necesitas algo más, hermanita?
No, por el momento no… seguiré averiguando qué le sucede…
Vigila no vayas a entrometerte demasiado…
Nos vemos hermanito.
Tras despedirse de Bra ambos muchachos se miraron en silencio unos instantes.
Trunks, tengo que irme. He de hacer unos recados.
Está bien, espero verte pronto.
Claro, dame un toque y quedamos.
¿Qué te parece si quedamos directamente pasado mañana para comer?
Perfecto, te paso a buscar.
Venga, quedamos así.
Goten se dirigió hacia el supermercado más próximo y arraso con todo producto dulce que hubiese en el establecimiento. Tras pasar por caja y dejar anonada a la cajera lo coloco todo en unos recipientes especiales para cada producto y los encapsuló.
A los pocos minutos de salir de la tienda llegó a su destino.
¿Pan, donde te has metido?
¿Tío Goten?
Sí, ¿dónde estás?
Sube, estoy en la terraza.
El piso de la muchacha era un ático dúplex espacioso de decorado minimalista. El piso de abajo comprendía el salón – comedor, la cocina, un pequeño estudio, un baño y un balcón. En cuanto al piso superior estaba formado por el dormitorio, el baño, un pequeño cuarto para entrenar y una gran terraza con vistas a la ciudad con el mar de fondo.
Pan se encontraba recostada en un sofá en la terraza, tapada con una manta y observando las estrellas. Se sentí tan pequeña cuando miraba al espacio pero también recordaba aquel viaje hacía ya 7 años.
Buenas, sobrina.
Tío, ¿Cómo tu por aquí? Suponía que estaría con alguna chica…
Y así es, estoy con mi chica favorita. Pero si molesto me marcho eh…
No seas idiota, sabes que no molestas pero no tengo ganas de hablar de lo que estás pensando.
No pensaba decir nada tan solo espero que aún siga funcionando la terapia de cuando eras pequeña y te mosqueabas.
Goten sacó la capsula y mostró todo lo que había comprado. Pan no daba crédito a lo que veían sus ojos.
Estás loco… debes haber vaciado toda la tienda.
Casi, alguna cosa he dejado pero… ¿qué prefieres primero: helado o chuches?
Pan no pudo evitar reír ante la iniciativa de su tío y se lanzó a por el helado.
¿Cómo sabías que lo necesitaba? No hemos hablado desde la noche de la fiesta…
Pan, ¡parece mentira que no sepas lo listo que es tu tío…! – Puso cara de ofendido – Venga, te lo cuento… ¡me lo ha chivado un pajarito!
Tío Goten, ya no soy una niña pequeña que se cree la teoría del pajarito… Ha sido Bra, ¿verdad?
Eres audaz… no directamente pero sí, me he enterado por ella. Está preocupada por ti.
Lo sé pero no quiero hablar con ella de esto. Es su hermano y la metería en un compromiso. Con una persona que lo pase mal es suficiente.
Bueno, pues yo soy todo oídos…
La joven, necesitada de desahogarse, le contó lo sucedido aquella tarde y el altercado con Vegeta el día anterior a la vez que devoraba aquel surtido extra dulce.
Además, Bra ya tiene planeada la despedida de soltera y es lo opuesto a lo que comentó Trunks. Y, por si fuera poco, parece que Bra haya olvidado lo que significa su hermano para mi, actúa como si no supiera nada… Resulta muy frustrante que tu mejor amiga no cuente con ese punto.
Pues siento decirte que no está dispuesta a quedarse con tu versión de que no te pasa nada y quiere averiguar qué te sucede.
Me lo suponía, por eso he pensado ponerle la excusa de Europa.
Trunks es lo que le ha dicho.
¿Trunks? ¿Y qué tiene que ver él en todo esto?
Cuando me refería a que me he enterado indirectamente quería decir que Bra ha llamado a su hermano porque estaba preocupada por ti…
¡Perfecto, lo que me faltaba!
He intentado convencerle de que no te llamara pero él ha insistido en que te llamará mañana. Lo siento…
Vaya mierda… ¿Queda algo más por sucederme?
Vamos, no te desanimes, sobrina…
¿Te quedas a dormir?
No sé, no sé…
Puedes quedarte en mi cama, sé que te gustó el otro día…
¡La ocuparé entera para no dejarte ni un hueco libre!
Toda tuya, prefiero quedarme aquí fuera. Al menos parece que mirando las estrellas me sienta insignificante y, con ello, también mis problemas…
¿Admites compañía?
Pan sonrió débilmente y, levantando un poco la manta, le hizo un hueco a Goten junto a ella. A la vez, en ese mismo instante, otra pareja permanecía sentada mientras comentaban el día…
Y, dime, ¿qué tal ha ido la prueba de vestidos?
Pues, empezó bien pero… no sé qué pasó con Pan.
¿Y eso? Mi hermana me ha llamado esta tarde y también me ha comentado algo de Pan.
La tendrías que haber visto, se ha puesto hecha una furia.
Los vestidos no son su estilo de vestir pero no creo que se alterara de tal manera por eso…
Ya te digo, no sé qué le paso. Tu hermana y Marron hicieron una pequeña broma al respecto pero para nada ofensiva. Es más, cuando se decidió a salir, todas le dijimos lo bien que le sentaba porque, realmente era así. Pero ella, sin más, empezó a despotricar del vestido, del color y de todo. Se cambió y marchó de la tienda.
Es raro en ella un comportamiento así pero, entiéndela, está sometida a mucha presión últimamente. Ya lo he comentado con Goten, mañana la llamaré para quedar con ella. Intentaré sacarle lo que le preocupa y a ver qué puedo hacer con lo del vestido.
Trunks, cariño, entiendo que te preocupes por ella pero no encuentro necesario que vayas a verla por esas tonterías de niña pequeña.
Créeme, de niña pequeña no tiene nada, ha pasado por mucho siendo tan joven y, si reacciona así, no es por cualquier estupidez.
Sigo sin ver necesario que quedéis. Ten en cuenta que aún nos quedan detalles de la boda por acabar.
Tranquila, lo tengo presente.
Bethany seguía pensando que lo de Pan era un enfado de niña pequeña por no ser el centro de atención y que lo del vestido no era por otra que no fuera estropearle la boda. Cruzándose de brazos no quiso aceptar las explicaciones de su prometido y no le parecía bien que él quedara con aquella muchacha consentida.
