CAPITULO II

Ochibimar

My Immortal

-0-

En las oscuras calles de Konoha se podía ver una novia corriendo con desesperación, sosteniendo con sus delgados brazos el esponjoso vestido blanco, su peinado estaba totalmente arruinado ya que cuadras atrás su velo se había caído. Parecia que hui con dirección al metro.

En su hermoso rostro de porcelana se veía dibujada una sonrisa que denotaba la felicidad que llenaba su ser. El repiqueteo de sus tacones llenaba de vida las aceras de la calle, captando al instante las miradas de los transeúntes de esa noche, pero poco le importaba, por primera vez en su vida no le importaba ser el centro de atención. Corrió hasta llegar a la esquina, deteniéndose de golpe, su sonrisa se ancho, sus ojos brillaron con intensidad y sus labios rosados dibujaron una enorme sonrisa que dejo al descubierto su blanca dentadura.

Nuevamente corrió hasta detenerse a mitad del cruce de peatones, impidiéndole el paso a un joven que cruzaba la calle. Su respiración era agitada pero ni con eso su sonrisa se esfumo, al contrario parecia más feliz que hace algunos momentos.

-¡Naruto-kun! ¡No me case con Toneri-kun!- el muchacho sonrió- lamento no haberte dicho nada antes pero mi padre me amenazo con herirte, además…

-Disculpa pero, ¿Nos conocemos?

Hinata comenzó a llorar, sus ojos habían perdido su brillo alegre para suplantarlo por uno de tristeza, su rostro había perdido su color y ya ni mencionar su sonrisa, esa desde hace mucho había desaparecido de sus labios.

Sus rodillas flaquearon, dejándose caer en el frio pavimento siendo el único sonido que inundaba la calle su llanto desgarrador. Un enorme dolor invadió su cuerpo al saberse olvidada por la persona que más amaba.

Un dolor que con el pasar de los minutos no hacía más que ir en aumento.

-¡Oye! ¿Estás bien? ¿Necesitas que llame a alguien?-preguntaba el rubio con preocupación. La Joven negó reiteradas veces, ya que el único sonido que podía salir de su boca eran sollozos llenos de dolor. Mientras tanto, Naruto volteaba a todos los lados de la calle pero sobre todo fijando su vista en el semáforo para el cruce de peatones-Lamento si dije algo que te lastimara, pero la verdad es que soy malo recordando los rostros de las personas… yo… no quería lastimarte- tras esas palabras ella lloro con más fuerza-Mira… lo mejor es que nos vayamos a otro lugar, los autos no tardaran en avanzar… ¿te parece?-Hinata asintió pero no hizo esfuerzo alguno por ponerse de pie, por lo que el joven la abrazo logrando levantarla. Se percató que las piernas de la chica que se encontraba entre sus brazos no tenían la fuerza necesaria como para sostenerla, viéndose en la necesidad de cargarla al estilo princesa.

-Lo s-siento mucho… Naruto-kun- un susurro cargado de dolor fue lo último que pudo escuchar el joven de la chica que cargaba antes de que esta perdiera el conocimiento.

-0-

Caminaba por un gran sendero de color de un naranja otoñal, sus alrededores estaban repletos de oscuridad siendo el sendero lo único que podía apreciarse en ese lugar. Podía escuchar el repiquetear de sus tacones blancos, sus manos apretaban algo con fuerza ocasionando que estas llegaran a acalambrarse por la fuerza que ejercía, por lo que dirigió su vista hacia sus manos para ver aquello que era sujetado por ella, era un vestido… Un enorme y pesado vestido blanco lleno de encajes, pedrería y holanes… ¡Cierto! ¡Ahora podía recordarlo! Ella iba a casarse, pero no con la persona que ella amaba.

Aumento la velocidad de sus pisadas que dejaban marca por aquel sendero naranja, divisando a lo lejos una silueta que para ella seria difícil no reconocer, era él, su Naruto… pero asi como sus pasos habían aumentado de velocidad también lo habia hecho la angustia y el dolor pero no sabiendo el motivo por el cual esas sensaciones se estaban apoderando de ella.

-¡Espera! ¡Naruto-kun!- La silueta hizo una seña de despedida mientras comenzaba a caminar, dándole la espalda-¡Por favor, no te vayas! – Grito desesperada y con las lágrimas acumuladas en sus ojos perla- ¡Naruto-kun!… ¡por favor… ¡No me dejes!- grito suplicando, corriendo con todas sus fuerzas pero nunca logrando alcanzar a su amado.

-0-

-¡Naruto-Kun!- grite sentándome de golpe en la cama. Nuestra cama.

Reconocí de inmediato el lugar en el que me encontraba y sin clemencia los recuerdos de esa noche cuando terminamos invadieron mi mente, nuevamente llore, lamente tantas cosas… demasiadas culpas y remordimientos… tanto dolor. Repase en mi cabeza nuestra última escena juntos, llena de tristeza. Se presentó delante de mí como si estuviera viendo una película y en la cual no era la protagonista sino una simple espectadora. Fijando mi vista en la esquina de la cama, donde tu tomaste asiento, y tu vos inundo mi mente...

-Solo vete Hinata… Que seas feliz.-

Cerré con fuerza mis ojos culpándome por haber sido tan cobarde. Tape mi rostro con mis manos y llore, grite y me maldije una y mil veces por no haber actuado de otra manera, por no haberte dicho lo que mi padre había planeado para mi futuro, las amenazas; pero sobre todo por no haberte dicho esa noche que te amo como a nadie y que en el mundo no existirá ninguna otra persona que logre ganarse mi corazón. La realidad es que de mi boca nunca salieron ninguna de esas palabras, lo único inteligente que pude hacer en ese momentos fue observarte, callar y llorar en silencio.

Tus últimas palabras tenían una carga agridulce, pude percibir el amor que a pesar de lo que te estaba haciendo aun sentías por mí y el dolor de saberte abandonado e incluso llegue a pensar que de alguna manera tú pensaste que mi amor por ti se había terminado. Tu mirada estaba cargada de dolor y eso me mato, derribo mis débiles defensas por mostrarme ante ti como una mala mujer, como una desgraciada a la que no le importabas pero debes saber que nunca fue así, yo solo intentaba protegerte del poder de mi padre.

Supe por Sasuke-kun que estabas sufriendo, que habías dejado de asistir a tus clases y que la mayor parte del día bebías. El como buen amigo tuyo, me reclamo siendo sus palabras tan hirientes que lo único que desee fue desaparecer y conmigo llevarme tu dolor, yo cargaría con el dolor de ambos porque ese sería mi castigo, pero ahora que lo vivo, siendo olvidada por ti, simplemente no puedo, lo sé… soy débil, sé que no merezco ni tu cariño ni mucho menos tener la oportunidad de estar contigo pero soy egoísta. Deseo ser egoísta y aferrarme a la posibilidad de poder tenerte a mi lado, que me recuerdes… que seamos como antes, que tu amor regrese a mi. Deseo regresar al tiempo en que estas cuatro paredes estaban llenas de color y no solo de tonalidades oscuras. Deseo que vuelvan a estar invadidas de tu fragancia varonil no a este asfixiante olor a humedad, donde se podía sentir la calidez y no un frio invernal y donde en estas cuatro paredes se podían escuchar palabras de amor no unos sollozos sin fin, acompañados del cruel dolor.

-0-

Estoy cansada de estar aquí

Suprimida por todos mis miedos infantiles

-0-

Tu presencia todavía sigue aquí

Y no me quiere dejar sola

-0-

Escuche el sonido de la puerta al abrirse por lo que despegue mis manos de mi rostro para poder verte no sin antes borrar el rastro que habían dejado mis lágrimas, divague un poco logrando ver por unos instantes tu rostro iluminado con una sonrisa pero así como apareció fue borrada esa imagen. Tu rostro se veía apenado, tu mirada se notaba triste seguramente estabas así por verme sufrir, porque así eres tú, siempre preocupado por ayudar a los demás. Baje mi mirada rápidamente, no quería verte mirándome así, como si fuera ajena a ti, una extraña que solo necesita de ayuda.

-Lo siento, yo no quería incomodarte pero escuche ruido en la habitación y pensé que necesitabas algo.- susurraste con preocupación desde el marco de la puerta.

-Gra…Gracias Naruto-kun- quise agradecer tu preocupación con sonrisa leve- yo e-estoy…- pero no pude hacerlo, todo en esa habitación me recordaba lo que éramos y lo que hoy en día no somos. Por lo que sin tregua alguna mis ojos comenzaron a llenarse de lágrimas, las cuales comenzaron a desbordarse de mis ojos- yo e-estoy… bien, estoy bien… lo juro- asegure intentando inútilmente detener mis lágrimas, acallar mis sollozos, detener el temblor de mis labios y en su lugar dibujar una sonrisa con ellos.

-0-

Estas heridas no parecen sanar

Este dolor es tan real

Hay demasiadas cosas que el tiempo

No puede borrar

-0-

El ambiente se tornó silencioso, no quería que me vieras de esa forma; mis manos se movían rápidas tratando de retener las lágrimas en mis ojos pero era inútil, las lágrimas seguían desbordándose, mis labios temblaban, toda yo temblaba, mi pecho dolía… el dolor no hacía más que seguir aumentando, hasta ahora lo asimilaba yo te había perdido para siempre. Podía seguir siendo egoísta pero eso no traería tu amor por mí de vuelta, tus sonrisas no serían las mías, tú ya no serias mío… mientras que yo siempre seria tuya.

-0-

Cuando llorabas

Yo secaba todas tus lágrimas

Cuando gritabas

Yo luchaba contra todos tus miedos

Y he sostenido tu mano

A traves de todos estos años

Pero tú todavía tienes…

Todo de mi…

-0-

Yo necesitaba olvidarte, tal y como tú lo hiciste… solo conozco un lugar donde me podrían ayudar a cumplir con esa tarea. Donde muy seguramente también te ayudaron a olvidarme…donde han ayudado a tantos a arrancarse este sufrimiento

-0-

Solías cautivarme

Con tu luz resonante

Pero ahora estoy atada

A la vida que dejaste atrás

-0-

-Lo siento Naruto-kun, yo debo irme, ya te cause muchas molestias…- te agradecía de forma rápida, con la mirada gacha, levantándome de tu cama para irme corriendo de ahí. Necesitaba irme de ahí, olvidarte, deshacerme de este dolor que comenzaba acabar conmigo.- lamento mucho haberte molestado con mis tonterías, ya no tienes que mirarme de esa forma, no importa que no me… que no me recuerdes, yo estaré bien… juro que estaré…-calle. Tú me abrazabas.

-No tienes que irte-susurraste en mi oído con el dolor impregnando en tus palabras-y mucho menos tienes que fingir que estarás bien…-tu abrazo se fortaleció, tu rostro se escondió en mi cuello, yo solo cerré mis ojos, disfrutando del calor de tu cuerpo- Perdóname por no recordarte, soy un idiota recordando los rostros de las personas… yo realmente deseo recordarte, porque siento que fuiste una persona muy especial para mi… solo espera por favor, te recordare lo prometo…- susurraste ansioso y con una convicción tan grande que por un momento te creí, pero al igual que tú me olvidaste yo también lo haría, borraría este amor de la faz de la tierra, ese era mi pago, nuestro pago por no luchar, yo por no hablar con la verdad y tú por no buscarme y tratar de sacarme la verdad a la fuerza, todo estaba perdido.

-0-

Tu rostro acecha

Mis sueños que una vez fueron placenteros

Tu voz ha perseguido

A toda la sensatez que hay en mí

Estas heridas no parecen sanar

-0-

-Naruto-kun…- susurre tratando de sonar tranquila- ya no tiene caso que te esfuerces en recordarme… si, si tú me olvidaste fue por algo… y yo tengo la culpa de ello. Por eso pido perdón. Perdóname por tantas cosas, por mis errores y mi cobardía. Perdóname por haberte lastimado… perdóname por dejarte solo... perdóname… por favor.- me perdí en tus brazos gozando del último momento que pasaríamos juntos.

-0-

Este dolor es tan real

Hay demasiadas cosas que el tiempo

No puede borrar…

-0-

-Hinata…yo…-quisiste decirme algo pero no te deje, o más bien no había necesidad de más palabras entre nosotros…nuestras miradas se conectaron, no vimos fijamente. Deseaba besarte, sentirte pero no lo hice, tan solo me quede mirándote intentando transmitirte por medio de mis ojos mis sentimientos por ti. Porque ¿Qué derecho tenía yo para ocasionarte más daño del que ya te había hecho pasar? Tu habías sido valiente, callaste y respetaste mi decisión, tu mayor deseo para mí fue desearme felicidad y ahora era mi turno desearte lo mismo a ti, aunque no fuera a mi lado.

-Mi último deseo es que seas feliz, Naruto-kun- rompí el abrazo de forma brusca, y Salí corriendo de tu apartamento. Este era el último gesto de amor por ti. Rogaba al cielo que este último deseo se cumpliera y que tu encontraras la felicidad que yo no pude dar.

Mis pies descalzos me llevaron al ascensor del edificio, a lo lejos te escuche llamarme… pensé que me habías recordado pues tu voz sonaba como la de aquella noche que nuestra relación término. Pero estaba claro que no sería así, Erasure tenía una taza de éxito muy alta, por que fuiste ahí ¿verdad?… ¿fue así que me olvidaste?. Naruto, ¿este fue el dolor que sentiste cuando me iba de tu lado, tanta fue tu agonía?… acaso, ¿llegaste a sentirte muerto en vida al igual que yo?

Salí del edificio e increíblemente en cuanto estuve afuera de este un auto se había detenido delante de mí cortándome el paso. Vi como la ventanilla bajaba para encontrarme con mi primo.

-¡Hinata-sama, suba! No es bueno que este en este lugar, su padre está buscándola y no se detendrá hasta encontrarla.

-¡Neji-niisan!- a lo lejos escuche la voz de Naruto llamándome. Gire mi rostro para mirarlo por última vez… y en arranque egoísta le pronuncie lo que tenía guardado en mi corazón. Él se detuvo en seco con los ojos totalmente abiertos, estaba desconcertado y esa fue la oportunidad para huir (otra vez). Subí al auto de Neji rápidamente sin mirar atrás, dando por terminado este capítulo en nuestras vidas. O al menos eso intentaría…

-Te amo Naruto-kun…

-0-

Cuando llorabas

Yo secaba todas tus lágrimas

Cuando gritabas

Yo luchaba contra todos tus miedos

Y he sostenido tu mano

A traves de todos estos años

Pero tú todavía tienes…

Todo de mi…

-0-