Disclamer: Ningún personaje me pertenece, todos son de Kishimoto~sama, a excepción de Chiie Taruma, que es propiedad de Marisol y Amelia Samake es propiedad de Angelica

Advertencias: Si eres fan del Yaoi, aquí no lo vas a encontrar, dirígete a otro de mis fanfics, exceso de miel, y creo que es todo

Diálogos

Pensamientos

GRITOS

I x C Momentos ItaChiie

N x A Momentos NejiAmy


Capitulo II. Acabo de llegar, ¡y ya quiero matarte!

Para algunas personas, la vida transcurre tan lentamente que cuando se despiertan de un sueño piensan que han pasado horas pero solo fueron cinco minutos. Pero para otras personas la vida pasaba como un suspiro, tan veloz que una hora se terminaba tan rápido que asemejaba los segundos del reloj. Y justo eso les había pasado a Amy Samake y a Chiie Taruma. Ambas chicas se encontraban fuera de una cabaña en el bosque. Los dos días que habían tenido para prepararse emocionalmente se les habían ido demasiado rápido para su gusto y ahora se encontraban ahí, donde ellas no querían pero sí tenían que estar. De lejos, la cabaña se veía sencilla, pero al acercarse se podía notar en el ambiente como el inmueble gritaba a todo el que se acercara: "soy carísima". La construcción se alzaba en medio del bosque con una hermosa vista a un lago. Ésta era totalmente de piedra de tres plantas y ocho habitaciones con un balcón cada una, tenía una chimenea hermosa que se alzaba hacia el cielo y una escalera exterior a la que se accedía desde uno de los balcones. Ambas chicas miraban la construcción con el miedo patente y por reflejo se tomaron de las manos que tenían libres. En las otras llevaban una pequeña maleta.

− Parece que van a entrar a la cueva de dos monstruos – Les habló una voz gruesa desde la puerta a lo que ellas voltearon y en ese instante desearon no haberlo hecho. Itachi y Neji las esperaban en la puerta, las chicas no entendían el porqué de sus sonrisas arrogantes hasta que entendieron la imagen que de seguro daban, la de dos campesinas entrando al castillo de los príncipes y eso no lo iban a aceptar y por eso se soltaron − ¿es lo único que traen? – preguntó Itachi al ver las pequeñas maletas

− El resto se encuentra en el auto – contestó Chiie de mala manera señalando una camioneta negra con vidrios polarizados – y si ustedes están aquí, supongo que lo que dices es cierto

− Les diré a los empleados que suban su equipaje a sus habitaciones – habló por primera vez Neji. El ojiperla vestía unos simples pantalones negros con una camisa de seda blanca, tal vez fuera su color favorito. Pero él veía a la dulce y tímida Amy vestida con un lindo vestido azul pastel y un sombrero de ala ancha a juego – pasen – invitó haciéndose a un lado y tomando al moreno ya que éste se había quedado mirando Chiie, que iba vestida con una blusa de manga larga y una falda corta. El moreno vestía con unos pantalones de mezclilla artísticamente desgastados y un suéter oscuro

Ambas chicas se miraron y avanzaron al mismo tiempo cada una sumida en sus pensamientos. Amy pensaba en la hermosa vista del bosque teñido de los colores del otoño y Chiie calculaba las posibilidades de encubrir el asesinato del Uchiha en el bosque, aunque sabía que Amy se negaría. Los muchachos iban a mostrarles sus habitaciones a las chicas pero estas se adelantaron y como si conocieran la construcción, subieron las escaleras rumbo a las habitaciones. Ellos no le dieron importancia a ese hecho y fueron a la cocina para supervisar que la comida estuviera lista, querían que sus chicas tuvieran lo que más les gustaba para comer.

-.-.-.-. En el pasillo de la segunda planta -.-.-.-.

La morena y la ojiverde se encontraban en el pasillo frente a dos habitaciones abiertas, ya habían decidido que se quedarían allí. Chiie decidió que usaría la habitación que tenía vistas a la carretera y por ende a la manchita que significaba el pueblo cercano y Amy se quedaría en la habitación con vista al lago. Ambas se dedicaron una sonrisa mutua y entraron cada una a las que serían sus habitaciones durante una temporada


Amy entró a su habitación y definitivamente le gustó mucho, era sencilla y tenía una cama enorme y unas sábanas de un inmaculado blanco al igual que las paredes, la peli naranja se preguntó el porqué de eso pero no le dio mucha importancia, se dirigió a la cama y allí dejó la pequeña maleta que sostenía, después de un largo viaje se sentía cansada y no había nada que le gustara más que dormir más de doce horas seguidas, pero también tenía un hambre terrible. Decidió cambiarse para bajar a comer, tenía la esperanza de que Chiie también bajara, ya que cenar en compañía de Itachi y Neji (en especial de Neji), sin la compañía de la morena se le haría difícil. Eligió un sencillo vestido de seda amarillo suave de los que llevaba en la maleta. Amy se descubrió pensando si a Neji le gustaría ese atuendo y después se reprendió recordándose lo odioso que el chico le resultaba


Chiie se encontraba en la habitación, se sorprendió de la inmensa cantidad de libros que estaba ahí si se suponía que era una habitación para invitados pero no le dio mucha importancia, total, ella no pasaría mucho tiempo en ella ya que estaría aprendiendo lo que pudiera con Itachi. La morena decidió cambiarse para cenar a pesar de no tener mucha hambre, solo quería acompañar a Amy. Chiie sabía que al contrario de Itachi y ella, Neji y Amy se habían llevado bien en la infancia y estaba segura de que su amiga aún conservaba vestigios de aquel amor infantil que sentía por el castaño, por lo que dejarla sola con él no sería bueno.

-.-.-.-. En el comedor -.-.-.-.

− ¡HUELO A DANGOS! – gritaron Itachi y Amy al mismo tiempo y enseguida se voltearon a ver y fue como si unos rayos salieran de sus ojos. El comedor estaba magníficamente dispuesto, se podía ver el humeante té y la cena deliciosamente preparada. Los dangos serían el postre

Los cuatro jóvenes se sentaron, en un lado estaban Neji y Amy y al otro Chiie e Itachi. Los empleados habían notado el ambiente tenso entre los chicos y los habían dejado solos en el comedor. La cena se desarrolló en silencio y en una absoluta calma que duró solamente hasta el momento del postre. Todo indicaba que una batalla silenciosa y amistosa, hasta cierto punto se desencadenaba entre Itachi y Amy ya que ambos comían una varita de dango tras otra mientras que Chiie comía lentamente la suya y Neji ni siquiera miraba la que estaba en su plato. La verdadera crisis recayó cuando sin notarlo ambos jóvenes tomaron la misma varita de dango y notaron que era la última

− La tomé primero – aseguró el Uchiha con una sonrisa amable

− Deberías ser caballeroso – espetó Amy con una sonrisa forzada – soy una dama – finalizó jalando levemente la varita

− ¿Piedras, papel o tijeras? – preguntó Itachi serio

− Hecho – acordó la Samake y sus amigos no pudieron ni quisieron detenerlos

− ¡PIEDRA, PAPEL O TIJERAS! – gritaron ambos a la vez. Amy sacó la siempre invencible piedra e Itachi… papel, determinando así al vencedor

− Lo siento – dijo Itachi tomando la varita. La sonrisa que adornaba su rostro indicaba que en realidad no lo lamentaba. Amy se apoyó en la silla cruzando sus brazos al frente de su pecho y haciendo un puchero infantil, el cual terminó cuando vio una varita intacta aparecer frente a su rostro. Ella abrió los ojos sorprendida, sorprendiéndose aún más al ver que la mano que sostenía la varita le pertenecía a la persona que estaba a su lado. Neji Hyuga

− Gracias – dijo bajito con la cara tan roja como un tomate. Itachi miraba por el rabillo del ojo y al ver el noble gesto de Neji, supo que el chico no había olvidado lo que sentía por la hija de Takeshi Samake

Cuando los cuatro terminaron de comer Chiie y Amy decidieron salir a disfrutar de la fresca brisa del otoño, y al ver un hermoso montón de hojas secas apiladas ambas se miraron y compartiendo una significativa sonrisa mientras eran observadas por los muchachos que se habían quedado en la puerta. Y como si ellos se hubieran perdido de alguna señal, las chicas salieron corriendo y riendo como si de dos niñas se trataran. Los chicos las observaban divertidos. Vaya con las chicas que amaban. Rápidamente la morena se posicionó en el primer lugar y todo iba bien hasta que la peli naranja tropezó con el borde de su vestido e inevitablemente fue a dar al suelo, embarrando su vestido y su rostro de tierra

− ¿Estás bien? – Al verla caer, Neji había salido corriendo y en ese instante ayudaba a la ojiverde a levantarse – Sigues siendo demasiado torpe – le dijo una vez que se aseguró de que ella no estaba herida

− Nadie te pidió ayuda – le reclamó la ojiverde al ojiperla soltándose de su agarre y con lágrimas en los ojos que él no supo por qué eran – deja de hacerme sentir mal, no sé qué te hice pero basta – exigió empujándolo con fuerza y levantándose un poco el vestido salió corriendo hacia la casa. Dejando a Neji impresionado y culpable

− Sí que lo arruinaste – le dijo Itachi que llegó asombrosamente rápido a su lado – y lo que menos entiendo – comentó al ver acercarse a Chiie con un rostro enojado que no auguraba nada bueno para el Hyuga – es qué haces aquí cuando deberías ir a disculparte – Neji solo asintió y se fue directo a la casa, quería saber por qué Amy lloraba y sobre todo, disculparse por ser un idiota con ella

I x C

Chiie se acercaba donde momentos antes habían estado el Hyuga y el Uchiha y donde en este momento estaba el moreno. Cuando dejó de oír las pisadas de Amy se volteó para ver como su amiga estaba en el suelo y era ayudada por el chico Hyuga a levantarse, eso en parte le alegró, ya que podía ver una posible relación, ya que ambos sentían algo muy fuerte hacia el otro. Lo que no le gustó fue ver como después de unas palabras del castaño la peli naranja lo había empujado y salía corriendo en dirección a la cabaña

− ¿Qué le hizo Hyuga? – Preguntó furiosa Chiie una vez que llegó a lado de Itachi – voy a matarlo si la dañó – en ese momento la morena empezaba a caminar en dirección a la casa con toda intención de cumplir su amenaza cuando unos brazos la sujetaron de la cintura − ¿eh?

− Neji va a disculparse – le dijo Itachi al tiempo que volteaba a la chica que había quedado de espaldas a él para quedar ambos frente a frente – tu y yo tenemos cosas más importantes que hacer – Chiie no se explicaba su mutismo, ni porqué dejaba que Itachi la abrazara por la cintura de una manera que no debería abrazarla.

Antes de que ella pudiera decir algo más él acerco lentamente sus labios a los de ella y los unió moviéndolos de forma lenta y pausada. Chiie no respondía, no estaba segura de por qué no alejaba al Uchiha de sí y tampoco entendió que fue lo que la llevó a pasar sus brazos alrededor del cuello del azabache y responderle. El beso era lento y con emociones indescriptibles que ambos jóvenes llevaban guardadas desde hacía tiempo, él se abrió paso en la boca de ella y ella lo aceptó con gusto, sus lenguas tímidas por el primer contacto se reconocieron lentamente para iniciar una danza acompasada. Cuando sus pulmones les recordaron su existencia se separaron lentamente y se quedaron mirándose por un tiempo que les pareció una eternidad

− Itachi – susurró Chiie tomando al azabache del rostro para acercarlo más a ella. Itachi no evitó el contacto, demasiado feliz como para notar la sonrisa extraña de la chica. Ella acercó su rostro al oído de él y en un súbito movimiento encajó una potente patada en el estómago del Uchiha – no se te ocurra hacer eso de nuevo – le advirtió enojada para después irse dejando al azabache hincado en el césped luchando por recuperar el aire perdido

− Pero si lo disfrutaste – jadeó Itachi viendo a Chiie entrar a la casa – piernas fuertes – dijo Antes de caer boja abajo y rodar hasta ver el cielo – y labios suaves − sonrió


Amy había subido a su habitación apenas entrar en la casa, estaba tan enojada con Neji y con ella misma que quería irse de inmediato de ahí, pero tampoco quería darle un disgusto a su padre. Debía cambiarse inmediatamente pero lo que hizo al entrar fue desplomarse en la enorme cama y enrollarse con la suave sabana, después maldijo por lo bajo al notar que las había manchado, pero ya era tarde como para hacer algo. Después de cinco minutos de estar en esa posición decidió levantarse y tomar de su maleta su neceser de aseo y su pijama y entró al pequeño cuarto de baño de la habitación. Al salir con su pijama puesta (una blusa de tirantes y un short corto) fue al armario y tomó otra sábana blanca y quitó la que había ensuciado dejándola en el suelo, se recostó y arropó y en poco tiempo quedó dormida en la orilla de la cama.

N X A

Neji había ido a buscar a Amy al entrar pero no la había encontrado por ninguna parte, buscó en todas las habitaciones, incluso en la suya pero no vio nada extraño, entonces fue al patio de atrás para verificar si no había dado un paseo pero tampoco estaba ahí la chica, probablemente ella se hubiera ido a dormir temprano así que decidió irse a dormir también para poder disculparse por la mañana

Al entrar en su habitación Neji no encendió la luz si no que directamente se quitó la camisa, los zapatos y el pantalón para quedar solo en ropa interior, pudo ver un enorme bulto e su cama y supuso que sería ropa no acomodada, pero como estaba en la orilla no le dio importancia así que sin más quitó la sabana con fuerza

− ¿QUÉ HACES AQUÍ? – gritó al ver a la ojiverde cómodamente instalada en su cama. La verdad es que Neji se había quedado un momento paralizado al ver a la chica con una playera y un short que no ayudaban mucho a sus hormonas veinteañeras, y antes de cometer una locura decidió despertar a la chica − ¡TE ESTOY HABLANDO! – volvió a gritar cuando notó que ella seguía durmiendo, pero esta vez moviéndola con algo de brusquedad. Amy solo abrió los ojos con lentitud y en cuanto vio a Neji se apresuró a cubrirse con la sábana y cerrar los ojos. Si Neji no estuviera tan impresionado, se hubiese reído del comportamiento infantil de la chica

− ¡FUERA DE AQUÍ! – gritó la ojiverde arronjándole al ojiperla una almohada que impactó en su pecho − ¡PERVERTIDO!

− ¡OYE! – Gritó Neji con el ceño fruncido – tú te deberías ir

− ¿Por qué?

− Porque ésta es mi habitación – le dijo con una sonrisa de suficiencia

− Pero… − balbució Amy con un sonrojo evitando por todos los medios no ver al Hyuga y sus trabajados pectorales que NO estaba mirando – soy una invitada

− Y yo un mal anfitrión – le contestó – así que te vas, porque yo me quedo aquí

− Pues no me voy – contestó ella volviéndose a recostar y tapándose hasta la cabeza – adiós y buenas noches

− Bien quédate – convino Neji sorprendiéndola – pero yo también me quedo – Amy no le entendió hasta que el Hyuga levantó la sabana y se recostaba junto a ella

− ¿Qué haces? – preguntó sintiéndolo en su espalda − ¡vete!

− Ya te dije que no me voy a ir – sentenció – buenas noches – y al jalar la sabana no pudo evitar jalar a Amy con ella y por ende hacer que quedaran demasiado cerca – duérmete – ordenó al notar la respiración agitada de la chica erizándole el vello y acelerándole el pulso

Afuera de la habitación, Itachi solo reía, ¡vaya que Neji había avanzado! Pero también estaba consciente de que lo que Itachi tenía de directo con Chiie, Neji lo tenía de noble con Amy y por lo tanto no le robaría un beso como él lo hizo. Itachi quería hacer lo mismo que acababa de hacer Neji pero valoraba demasiado su vida y sabía que no tenía tanta suerte como para entrar en la cama de Chiie (con sanas intenciones) y salir con vida. Pero al menos sabía que la morena le correspondía, solo le faltaba aceptarlo. Y con ese pensamiento en mente se fue a su habitación, seguro de que los días que estarían ahí serían los únicos que ambos tendrían para conquistar a sus pequeñas problemáticas


¿Qué les pareció el capítulo? Y pensar que apenas ayer subí el primero estoy inspirada. Y eso que estoy en semana de exámenes. Dejen sus review's ¡nos vemos el próximo capítulo!