La flor más bonita

Sal conmigo. Vuelve a decir. Y ella dice una y otra vez, no. Nunca saldré contigo, James. Aunque en el fondo, ella sabe que es mentira. Desea salir con él. Solo tiene miedo de ser una cualquiera, al igual que las otras chicas.

Entra en la biblioteca y se sienta en la mesa de siempre. Cuando se va a sentar, se encuentra una flor en la silla. Un lirio. Y una nota.

Para la flor más bonita de todas, que espero que algún día me diga que sí.

Ella sonríe.

Dos mesas más adelante, a un chico con gafas se le escapa una sonrisa de entre los labios.