Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto.

ADVERTENCIA: este capitulo incluya un lemmon…bueno, o un intento de… espero y les agrade.

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Minato se detuvo en la puerta del enorme balcón, mientras veía fascinado, Como kushina se inclinaba ligeramente en el extremo de este, con tal de poder observar más detenidamente, todo el paisaje, para luego volver a enderezarse y dirigir su mirada hacia el majestuoso océano que tenia enfrente. Internamente minato sonrió, por mas que pasaba el tiempo, kushina aun mantenía esa misma mirada de niña, una mezcla entre curiosidad, fascinación…. Le recordaba a la primera vez que le había enseñado a tocar el piano, ya que el desde pequeño, sus tutores se habían preocupado de que el aprendiera adecuadamente a tocar el instrumento, y kushina había mantenido la idea que tocar ese tipo de instrumentos era demasiado "femenino" para su gusto, claro eso fue hasta que ella estuvo al frente de uno…

-vas a quedarte hay parado – le dijo kushina sin voltear a verlo

Riendo, minato camino hasta kushina, la abrazo, de tal modo que su pecho chocara contra su espalda y así poder sentir completamente su cuerpo pegado al suyo…

-que hermosa noche ¿no te parece?- dijo kushina rompiendo el silencio en el que se habían metido.

-si, es una hermosa noche- contesto minato, de nuevo recayendo en el mismo silencio incomodo, no podía explicar por que, pero en ese momento se sentía incomodo, al igual que percibía la incomodidad en kushina.

Pero ¿por que?, ahora ya tenían toda la libertad para disfrutar de su amor…. Pero muy dentro de el, temía que si hiciera un movimiento, kushina se sentiría presionada, no creía que kushina se opusiera a estar con el, pero el no quería eso, no, el tenia que hacer las cosas como se debían, ya había cometidos suficientes errores en todo el transcurso de su relación, esta noche no cometería ninguno mas, aunque su cuerpo deseara, tomarla entre sus brazo, entrar al cuarto, desnudarla y enterrarse profundamente en su cuerpo, y así pasar toda la noche… mordiéndose la lengua minato se obligo a borrar todas las posibles escenas que su mente se imagino, ya que de seguir así, no podría calmar sus instintos primitivos, y acabaría llevando acabo lo que su cuerpo le exigía…..

Kushina volvió a suspirar…¿ por que minato no decía ni hacia nada?… desde que había llegado ala isla, minato parecía distante con ella, poniendo cualquier pretexto para no estar solos…¿es que acaso ya no quería seguir con ella?, no eso no era posible, de ser así el no se hubiera tomado la molestia de reptarla un día entes de su boda… pero aun así, su actitud, la estaba empezando a enfadar… y ahora que por fin se había molestado en recordar que ella estaba allí, solamente llegaba a un abrazo, UN ABRAZO, no besos, ni toqueteo mucho menos intimidad, es que acaso era mucho pedir que se le lanzara como un perro en celo…. Bueno eso es demasiado, pero aun así, por kami, es que no se daba cuenta que ella necesitaba sentir su cuerpo contra en suyo, sentir sus caricias… había pasado mas de un mes desde que no se habían visto y mas de dos sin que hubiera habido intimidad entre ellos… kushina se sonrojo al reaccionar hacia donde se dirigían sus pensamientos, ¡ por kami! ¡Ella parecía el perro en celo!. Pero en su defensa, ella había pasado un mes de locos, se había resignado a vivir con un hombre al cual detestaba y todo lo que conllevaba el matrimonio, hizo una mueca de asco nada mas de pensarlo, por eso ella necesitaba sentirlo a el, solo a el, pero el no cooperaba ¿Qué hacia una mujer en esos casos?, como hacer para que minato olvidara toda esa mierda de caballerosidad, que bien ella amaba, pero en estos momentos odiaba, hasta prefería que fuera un poco mas pervertido como fugaku era con mikoto, por kami su sensei era el mayor pervertido que podía existir, ¡es que no le había enseñado nada!. Resignándose a pasar su primera noche con minato solamente como niños de manita sudada… ¡en que diablos estaba pensando! , ella era uzumaki kushina, ella no podía darse por vencida, además ella podía despertar las bajas pasiones de minato, ella ya lo había hecho y por kami que lo volverá a hacer.

Con una gran determinación, kushina acerco mas su cuerpo al de minato, sintiendo como su cuerpo temblaba con su contacto…

-mmmm que calor esta haciendo – dijo kushina el mismo tiempo que desabotonaba un boto en su blusa, ya que después de abordar el avión, ella opto por cambiarse de ropa, por una blusa escotada con botones y un short muy parecido a como minato esta vestido con su camisa y sus bermudas… - no te parece mina-chan – dijo desabotonando otro botón mas hasta la altura de sus pechos, acto seguido comenzó a abanicar su blusa dando una mejor vista de su cuerpo.

Minato sentía la garganta seca, ¿Qué había hecho para que lo torturaran asi? Desde el momento que kushina empezó a desabotonar su blusa y pudo ver el contorno de sus pechos, su respiración se detuvo, pero eso no acabo allí, no, ella tuvo que desabotonar otro botón, y si ahora estaba seguro, el había hecho algo… tal vez ese fuera su castigo por engañar a fugaku, pero eso no le importaba, no claro que no, lo único que su mente y su cuerpo percibía era a kushina abanicándose con su blusa y así lograr ver completamente su dorso solamente cubierto por un sostén de encaje negro, ¡por que tenia que ser mas alto que ella! y ¡por que diablos eligió ese color!, con su respiración ahora jadeante, y usando lo ultimo que le quedaba de cordura, se separo de ella y fue hacia el otro extremo del balcón.

Kushina estaba segura que ya había ganado, escuchaba la respiración jadeante de minato, levantando un poco la mirada lo encontró observando su cuerpo con una mirada hambrienta, pero en un instante la soltó para irse huyendo al otro lado del balcón, eso la dejo completamente en shock, el nunca había soportado verla semi desnuda y no haber acabado dentro de ella, por kami, el tenia que carga con una caja de condones cada vez que salían, pero eso no se iba a quedar así…

-que te pasa minato –dijo kushina aun con su vos sensual- acaso tu no tienes calor…

Minato negó con la cabeza como si fuera un niño de 5 años, trato de pasar de kushina e ir a tomar una ducha de agua fría, pero fue interceptado por kushina.

-a donde vas mina –chan – dijo kushina, ahora pasando sus manos por el dorso cubierto por la camisa de minato. – creo que esto esta de mas – dijo empezando a desabotonar la camisa de minato, uno por uno, mirando de un botón a minato, hasta que la desabotono completamente, logrando dejar a la vista, el musculoso pecho de minato, por kami, este hombre era la fantasía de toda mujer, mientras empezaba a acariciar el pecho desnudo de minato, deleitándose de lo suave pero al mismo tiempo lo duro que era el pecho de minato, para luego levantar su mirada a minato, no pudo evitar sonreír al ver la mirada anhelante de minato, o si ella iba a ganar…

La cordura de minato estaba apunto de irse por la borda, pero como podía evitar soltar sus bajas paciones, cuando kushina no estaba cooperando, solamente de sentir las suaves manos de kushina en su pecho, era demasiado para el, ahora se cuestionaba realmente si debería de seguir desistiendo o mandar todo al carajo y entrar al cuarto, pero cuando kushina elevo su mirada, todo su autocontrol se fue, y sin pensarlo, bajo sus labios hasta tocar los de ella.

Primero fue como una caricia, para luego volverse feroz, la necesidad que sentían del otro podía ser casi palpable, sin detenerse, coloco sus manos en la cadera de kushina y la arrastro hasta que su cuerpo estaba completamente pegado al de el, kushina subió sus manos hasta poder acariciar esos mechones rubios y así evitar que minato se separa de ella, después de unos minutos se separaron por falta de aire, pero fue entonces que minato reacciono y se reprendió asi mismo, no iva a tomarla en el balcón, bueno… si podían, pero no para la primera vez como una pareja libre.

Kushina se estaba acercando nuevamente pero minato la paro – kushina, detente, no…

-no que minato-dijo kushina, su enojo era mas que evidente en su voz – no, no, no, eso es todo lo que dices, si no quieres no te sacrifiques, ahora soy yo la que no quiere…

Minato no podía estar más sorprendido por esa declaración ¿que no quería? ¿Acaso no se percato del caos que despertaba en el?. ¡El solamente quería que entraran el cuarto! Eso era exactamente lo que iba a decir.

Resignado a sufrir la furia de la uzumaki, minato entro en el cuarto, kushina estaba hablando por celular o eso parecía, pues por su expresión corporal, podía darse cuenta que no había señal, no es que le sorprendiera, pues eso era normal, solamente en ciertos lugares de la casa, se podía tener señal. Se acerco lo mas silencioso posible hasta que la volvió en encerrar en su abrazo.

Kushina brinco literalmente, al sentir los brazos aprisionándola, pero un segundo después la sorpresa fue sustituida por la furia, hay estaba otra vez ese maldito abrazo, pero lo que menos se imagino fue que sus manos no se quedaron quietas, fueron subiendo hasta encontrar los botones de su blusa, desabotonando uno por uno, kushina inmediatamente voltio a verlo, encontrando una de mas hambrientas miradas que había estando anhelando toda la noche, minato no perdió el tiempo, e inmediatamente capturo sus labios, el beso se fue tornando mas feroz, kushina trato de hablar, pero ese momento fue aprovechado por minato quien inmediatamente invadió su boca, si en un momento creyó que el beso era feroz, pues no podía nombrar esto, mientras era asaltada por la lengua de minato. Un sinfín de sensaciones se apoderó de su cuerpo, no fue hasta que escucho un pequeño gemido salir de su garganta, que reacciono.

¡Ella estaba enojada con el!

Y ella no era una de esas mujeres que con un beso olvidaba todo, bueno con uno de minato, si, pero el no iba a tener la satisfacción de saberlo.

Como pudo logro separa sus labios, de los de minato, dándole de nuevo la espalda.

Minato sonrió, el sabia que contentar a kushina no seria fácil, pero, el era conocido por nunca darse por vencido y con lo que respecta a kushina no iba a ser la excepción.

-que cres que estas haciendo-dijo kushina mientras volvia a verificar la señal del celular.

-nada

Lo dijo tan cerca de su oído, que kushina podía sentir el aliento de minato.

-¿con quien quieres hablar?-pregunto minato empezando a repartir pequeños besos el cuello de kushina, sintiendo como el cuerpo de kushina empezaba a temblar. Poco a poco fue subiendo sus manos hasta poder acariciar por encima del encaje del sostén, mientras empezaba a mordisquear el lóbulo de su oreja.

Kushina no podía contesta, ni siquiera sabia a donde había ido a parar su voz, solamente era consiente de las caricias de minato. No reacciono hasta que minato volvió a peguntarle, esta vez, mientras desabotonaba su short, ¿en que momento sus manos habían dejado sus pechos?, no lo sabia, y ni le importaba, pero a base de la insistente pregunta de minato, tuvo que apartar sus pensamientos y contestarle.

-yo… iba a llamar a mi padre- dijo con un suspiro

-¿para que? –pregunto minato

-quería… que me recogiera- dijo mientras minato regresaba sus manos hasta sus pechos.

-¿por que querías irte?.

-por que tu no quieres estar, conmigo, y no pienso rogarte.

-¿quien dice que no quiero estar contigo?- dijo minato, empezando ahora a besarle el hombro, mientras deslizaba su blusa, hasta que cayó al suelo.

-ahora resulta que quieres estar conmigo, no recuerdas que te pasaste toda la tarde huyendo de mi, y cuando por fin decides aparecerte, me desprecias, para luego venia a incitarme, de verdad namikaze, ni quien te entiend… te estas riendo- dijo kushina ahora mas molesta que nunca ¡como se atrevía a reírse de ella!, trato de aventarlo, pero minato no la dejo, después de un momento, minato se sereno.

- kushina, si te ignoraba, no era por que no quisiera estar contigo, si no por el contrario, me estaba muriendo por estar contigo..

-no te entiendo, si querías estar conmigo, por que me estabas tratando de ignorar..

-¿la verdad?

- si

-no quería que te sintieras obligara a hacer algo que no querías.

Ahora fue el turno de kushina de empezar a reírse, es que acaso, el no se daba cuenta que ella se moría por el. Después de calmarse contesto.

- minato, si no quisiera hacer estar contigo, simplemente me habría casado con mark, ¡por kami, estuve tratando de desnudarte en el balcón! Tú eras el que decía no a todo.

-shina… te equivocas, lo que quería decir es que no quería hacerlo en el balcón, hoy te prefiero en mi cama.

Kushina estaba a punto de hablar pero minato siguió mordisqueando su lóbulo, para luego mordisquear todo a lo largo de su cuello. Sus manos estaban tratando de abrir su sostén, pero el maldito broche no lo dejaba, después de unos cuantos esfuerzos mas, logro abrirlo, quitándoselo velozmente lo lanzo, para luego remplazarlos por sus manos. Empezó solamente acariciando sus pechos, para luego centrar su atención en los pezones que clamaban su atención, mientras escuchaba los pequeños gemidos de kushina. Sonriendo, dejo sus pechos para poder bajar sus manos, acariciando todo a su paso, hasta llegar el límite del short,

El cual ya estaba abierto, lo deslizo, junto con su ropa interior, dejando así, completamente desnuda a kushina.

Kushina sentía todo su cuerpo arder, sobre todo en los lugares donde las manos y labios de minato la acariciaba, sentía como un sinfín de escalofríos le recorrían. Las manos de minato regresaron a sus pechos, atormentando sus pezones, mientras mordisqueaba su cuello. Kushina se acerco mas su cuerpo al de minato, mientras sentía la masculinidad de minato, entonces, empezó a frotarse contra el, hasta que minato dejo de mordisquearla, y soltó un gemido.

Aprovechando kushina se dio la vuelta, apoderándose de los labios de minato, el cual la tomo de la cintura, acercándola hasta que sus pechos estaban juntos.

El beso era fuego puro, ninguno quería ceder, se separaron por falta de aire, pero en ningún momento dejaron de mirarse, no paso mucho tiempo antes que volvieran a besarse, pero en esta ocasión, minato tomo en sus brazos a kushina, sin dejar de besarla, la llevo hasta recostarla en la cama e inmediatamente prendió la lámpara que se encontraba alado de la comoda, iluminado parcialmente el cuarto.

Dejo de besarla, para poder desnudarse. Kushina solo observaba como las prendas iban desapareciendo una por una, mientras el cuerpo de minato salía a relucir, tubo que morderse el labio para evitar gemir, con tremenda visión.

Ya completamente desnudo, minato, se coloco encima de kushina, buscando sus labios, para poder besarla.

Kushina saboreo completamente a minato, sentía como su cuerpo encajaba perfectamente en el de ella, desde sus manos que no dejaban de acariciar sus piernas, hasta el miembro completamente duro que sentía en sus caderas

Minato dejo de acariciar sus labios, mientras decencia para mordisquear su cuello, hasta llegar a sus pechos, acto seguido, se llevo un pezón a la boca, mientras una de sus manos ascendía para acariciar su otro pecho.

Kushina bajo la mirada hasta poder observar a minato lamber y mordisquear de un pecho al otro, soltando un gemido, subió sus manos que hasta el cabello de minato y empezar a acariciarlo, mientras ella se arqueaba, para poder sentir completamente sus caricias.

Minato descendió una manos hasta encontrar la entrepierna de kushina, para luego comenzar a acariciarla, minato soltó un gemido, al encontrarla húmeda y completamente lista para el.

Kushina soltó un grito, en el momento que sintió la mano de minato comenzaba a tortúrala. Abrió las piernas instintivamente, para que tuviera mejor acceso, mientras sus caderas comenzaban a moverse contra la mano de minato, para aumentar el placer, que sentía.

Minato subió hasta poder capturar de nuevo los labios de kushina.

-kushina – dijo minato con una voz enronquecida por la pasión – ya no aguanto, necesito estar dentro de ti. –dijo mientras volvía a mordisquear su lóbulo sin dejar de acariciarla con la mano.

-si… por… favor- dijo kushina en un hilo de voz.

Minato volvió a besarla, para luego separarse de ella, y pararse de la cama.

Kushina necesito un minuto, para recuperarse, un minuto estaba apunto de conseguir uno de los mejores orgasmos de su vida, y al siguiente, minato la dejaba. Frustrada y molesta, kushina, lo busco, no fue hasta que el volvió, que entendió, su objetivo.

Minato volvió con un condón en su mano, se sentó en el borde de la cama, mientras trataba de abrirlo, sintió como kushina lo abrazaba por su espalda, y empezaba a besar su espalda, hasta llegar a su cuello, acto seguido le quito el condón de la mano, para luego aventarlo a un rincón de la habitación.

-kushi…- no logro terminar de hablar, ya que kushina empezó a mordisquear su cuello hasta subir a su oreja y con vos sensual le dijo.

-no lo necesitamos.

-pero….

-no minato, hoy dimos otro paso en nuestra relación, y yo lo quiero todo contigo-dijo mientras sus manos acariciaba su espalda, luego su abdomen, para seguir descendiendo.

-pero, ¿que pasa si quedas embarazada?

-en ese caso, espero que sea idéntico a ti – dijo kushina mientras tomaba con su mano, el miembro de minato.

Minato sabia que no debería de hacer eso, pero kushina tenia razón, era un nuevo comienzo y ella era la mujer con la que quería estar el resto de su vida, y con la mano de kushina acariciándolo, su mente no podía trabaja en otra cosa que no fuera ella.

Después de unos segundos minato, se dio la vuelta para enfrentar a kushina, tomándola la recostó contra el colchón para luego el cubrirla con su cuerpo.

Kushina era la mujer mas hermosa para minato, estaba completamente sonrojada, con sus labios hinchados por sus besos, en su cuello, podía notar una sombra roja en su cuello, marcándola. Sonrió, ella era suya, y el le pertenecía.

Volvió a besarla con todo el amor y la pasión que sentía por ella.

-minato…. Por.. Favor… - dijo kushina jadeando – ya no aguanto…

Minato sonriendo volvió a besarla, mientras se acomodaba entre sus piernas, y de una solo embestida la penetro.

Los dos gimieron a unísono, mientras minato seguía besándola, empezó a embestir lentamente, disfrutando de cada rose y del cuerpo de kushina.

Kushina gemía sin control, se sentía en las nubes, minato dejo de besarla para poder, mordisquear su cuello, mientras una mano acariciaba su pecho. E instintivamente lo abrazo para luego acariciar su espalda. Podía sentir como sus músculos se contraían con cada envestida. Su cuerpo parecía como si fuera a explotar, y empezaba a ansiar más.

-minato… mas...-dijo kushina

Minato sonrió, para luego volver a besarla – mas que, kushina…. – dijo con la voy ronca por la pasión, sabia que quería kushina, pero le encantaba que ella se lo pidiera.

-mas, rápido… por… favor…- e inmediatamente kushina bajo sus manos hasta encontrarse con sus trasero e incitarlo para moverse.

Minato soltó un gruñido, sentir las manos de kushina, la beso, mientras aumentaba el ritmo de sus embestidas, kushina no tardo mucho en llegar a la cima, para luego ser seguida por minato.

Minato volvió a besarla, mientras salía de su cuerpo y se recostaba de lado, mientras observaba completamente fascinado a la mujer que amaba.

-te amo kushina

-yo también te amo minato-dijo kushina mientras se acostaba sobre minato – y le daba un suave beso en la boca –y siempre te voy a amar – dijo mientras volvia a besarlo.

-deja de hacer eso, o no saldrás de esta cama – dijo minato en tono de broma

Kushina empezó a reírse, para después contestarle – no tengo que ir a ningún lado- le dio un beso – además me prometiste algo…

Minato frunció el ceño, pues el no recordaba de que hablaba kushina ¿Qué le había prometido el?

Con una sonrisa kushina volvió a darle un beso, para después hablarle cerca de la oreja con una voz, sensual…. – la opción dos, recuerdas, dijiste que ibas a pasar todo el día convenciéndome de quedarme, ¿o acaso ya te acobardaste?

Con una sonrisa picara, minato contesto – pero hoy todavía es de noche, eso es mañana….

-mejor aun, tienes una noche y un día para convencerme… -dijo encogiéndose de hombres, con tal inocencia.

-eres insaciable, verdad –dijo minato, en una carcajada

-solo cuando de ti se trata – dijo kushina volviendo a besarlo….

...

Epilogo….

Tres años después…

-no puedo creer que no me dejen pasar… que no entienden que yo debo de estar ahí –dijo minato, completamente molesto.

-fue tu culpa – dijo jiraiya, desde el otro lado del pasillo – no los dejabas trabajar.

-pero es mi esposa, y ella estaba sufriendo…

-valla, y pensar que un día lograría ver a don perfecto, armando un show solo por que no lo dejan entra…

-cállate fugaku que tu no eres mejor que yo… al menos yo no amenace de muerte al doctor para que me dejara quedar….

- no es lo mismo-replico, fugaku, mientras miraba hacia otro lado.- pero funciono, no me sacaron.

Minato ignoro a su amigo, el tenia mejores cosas por las que preocuparse. Mientras miraba hacia la puerta de la sala en donde se encontraba su esposa, no podía creer la suerte que había tenido, cuatro meses después de haber "raptado" a kushina, había logrado dejar todo arreglado, con su suegro, asi como con el ex de kushina, para después poder casarse con la mujer que amaba y ahora después de mas de dos años, ella le estaba dando el regalo mas grande que cualquier hombre podía recibir, ¡ iba a ser padre!... pero esos malnacidos doctores no querían dejarlo entrar, y todo por que según ellos, no dejaba que ellos trabajara…. Malditos….

-¡¿que estas haciendo tu aquí?!

Minato voltio a ver al hombre que acababa de llegar, con una sonrisa timida dijo:

-me echaron de la sala…

-QUE… ¿ahora quien esta con mi niña?..

Minato trato de contestar, pero una enfermera, llego, ignorando completamente a su suegro minato voltio a verla.

-¿señor namikaze?

-soy yo, ¿Cómo esta mi esposa?

-muy bien, ahora esta siendo llevada a un cuarto de recuperación, puede pasar a verla cuando guste…

-y el bebe-pregunto pregunto su suegro –como se encuentra ¿Qué fue?

Minato también espero con ansia la respuesta de la enfermera, ya que tanto kushina, como minato, no habían querido saber el sexo del bebe…

-fue un niño, pero no se preocupen nada mas terminan de examinarlo, y lo llevaran al cuarto con su mami… si quieren pasar a ver ala señora, su habitación es la 27, con su permiso…

Inmediatamente minato se encamino hacia la habitación, sin importarle si lo seguían o no, su mayor preocupación era kushina y su hijo. Llego a la habitación rápidamente, y entro.

Kushina estaba completamente pálida, con el cabello enmarañado, con ojeras y completamente exhausta. Minato sufría al verla, ella era la mujer mas importante para el, y verla en esa condición, hizo que su corazón le doliese.

Sin hacer ningún ruido se acerco hasta ella, cuando tomo su mano, inmediatamente, despertó, con la sonrisa mas radiante que alguna vez llego a ver, se inclino hasta lograr besarla en la frente.

-gracias kushina – dijo minato con lagrimas en los ojos, como amaba a esa mujer, si ella, el no podía concebir la vida.

Se inclino para poder besarla, pero en esos instantes, todos sus amigos entraron, jiraiya, quien se auto proclamo padrino del niño, fugaku su mejor amigo y esposa mikoto, que al igual que ellos, tenían un bebe, pero lo dejaron al cuidado de itachi, su hermano mayo, su suegro, tsunade, quien era la directora del hospital, y después su amigo hiashi, solo, ya que Hana, su esposa, estaba muy cansada, por su embarazo, así que decidió, mandar a su marido, para que le diera noticias….

-¿Cómo te sientes? – pregunto el padre de kushina

-muy feliz –contesto kushina con una radiante sonrisa.

- y mi ahijado – pregunto jiraiya – ¿todavía no lo traen?

Kushina solo negó con la cabeza.-dijeron que tenían que pesarlo, y examinarlo y no se que tanto mas…

-¿por que no te lo dejaron?-pregunto tsunade –debieron de al menos habértelo dado unos minutos.

Tsunade no había acabado de hablar, cuando de repente abrieron la puerta, una enfermera entro, con un bultito lloroso en sus brazos, e inmediatamente, se lo entrego a minato.

-parece que tiene hambre- dijo la enfermera, para momento después salir del cuarto.

Minato no cabía de felicidad, depuse de nueve meses de esperar, por fin, tenia a su hijo en sus brazos, su hijo. Era hermoso, tenia su cabello, rubio, y después de unos cuantos pucheros mas logro ver sus mismos ojos… luego observo como colocaba su puñito en su boca y desesperadamente comenzaba a chuparlo, por kami , era adorable...

-minato, vas a matar de hambre a mi bebe… ya dámelo… - minato con una sonrisa de disculpa, voltio a ver a kushina, para luego entregarle, a su bebe.

Los ojos se le llenaron de lagrimas al contemplar la escena, kushina con los ojos llenos de lagrimas y mucho cuidado beso a su bebe en la cabeza, para luego colocarlo, y comenzar a amamantarlo. Un flash lo saco de su letargo, para luego voltear a ver a tsunade, quien acababa de tomarle a kushina y a su bebe.

-vamos minato colócate alado.

Inmediatamente fue hacia un lado de la cama, para acto seguido, abrazar a kushina y a un muy hambriento bebe, sonriendo espero que tomara la foto.

-valla, al menos se parece a minato-comento fugaku

-si, pobre de el, si se hubiera tenido que parecer a su madre-contesto hiashi.

- me alegra decirles, que mi nieto, es muy parecido a mi niña, cuando ella era un bebe-dijo orgulloso el padre de kushina – y a todo esto, ¿Cómo lo van a llamar?

-naruto-contesto orgullosamente jiraiya- namikaze naruto.

Minato regreso su mirada, a naruto, y empezó a reírse, realmente ese niño, era igual de glotón que su madre…

-de que te ríes-pregunto kushina

-nada amor, solamente, que nunca lo creí posible, pero...

-¿pero que?- pregunto curiosa kushina

- te amo mas de lo que te amaba ayer… - dijo, mientras sellaba su confesión con un suave beso, demostrando la felicidad y amor que sentía. ¡Quien lo habría pensado!, si el no hubiera tenido el valor para volver y raptar a kushina, nada de esta estaría pasando, pero mientras veía a su hijo y su esposa, se juraba a si mismo, que volvería a vivir todo otra vez, con tal de llegar a ese momento…

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Bueno, se que debí subirlo hace mas de un mes… pero en mi defensa, quiero agregar, que no tuve ni tiempo, ni inspiración… -… pero es mejor tarde que nunca!

Espero que te guste, es mi primer lemmon o intento de el, pero hice mi mejor esfuerzo….

Ojala te guste, así como a todos los que lo lean…. Y me dejen un comentario para saber si les gusto

XD

Tsubaki-Nice