Esta es una traducción de Completing Temperance Brennan de la fabulosa Dream4aSleepyZombie .
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Parker tiene once en esta historia. Disfrútenla!
Capítulo 2
A las cinco y media, Booth estaba tocando en su puerta, café en mano y uno de sus panqués de mora azul con queso crema favoritos de la panadería. La puerta se abrió, revelando una somnolienta pero en su mayoría vestida, Temperance.
-Booth… llegaste temprano.
Sonrió, sus ojos rápidamente estudiando su apariencia hasta llegar a sus pequeños pies que sobresalían de sus jeans.
-Sí, no podía dormir.
Brennan frunció el ceño, gesticulando para que entrara.
-¿Tuviste una pesadilla, Booth?
Puso el desayuno en la mesa y volteó a verla. Todavía no se ponía maquillaje y se veía mucho más joven.
-No, no tuve una pesadilla… verás, mi mejor amiga me llamó anoche, parecía un poco triste y quería saber si yo pensaba que sería una buena mamá…
Brennan le sonrió con timidez.
-Usualmente, mi mejor amiga tiene mucha confianza en sí misma, pero anoche, parecía que cargaba el mundo sobre sus hombros, y me preocupé por ella pero luego me colgó…
Su sonrisa se volvió culpable.
-Ahora, no te equivoques, yo adoro a mi mejor amiga y estoy feliz de que me llamó, pero en realidad me hubiera gustado que me hubiera contado lo que pasaba por esa hermosa cabeza suya.
Huesos se acercó un poco.
-Asumo que todavía soy tu mejor amiga…
Él asintió lentamente.
-Lamento haberte preocupado, no era mi intención, es sólo que… bueno, tu opinión es muy importante para mí y en verdad necesitaba oírlo de ti.
Booth sonrió, no se le había escapado el "necesitaba oírlo de ti" en su disculpa. En realidad, desde que había regresado, había estado mucho más abierta con sus sentimientos.
-Huesos, eres y serás mi mejor amiga siempre, y no importa… te perdoné como dos segundos después de que me colgaste, pero ¿ya me vas a decir qué fue todo eso?
Levantó la vista un poco, su labio inferior atrapado entre los dientes, un gesto que él sabía era nervioso.
-Aún no… hay alguien a quien quiero que conozcas y luego tengo algunas otras preguntas para ti.
Booth le pasó el panqué y sacudió la cabeza, entretenido.
-No me ayuda mucho en el factor preocupación, Huesos.
Lo observó, insegura de que decir. Booth se rió.
-Vamos, ve a terminar de vestirte.
Le señaló la puerta de su cuarto con la cabeza y ella entró.
Booth escuchó como Temperance Brennan removía cosas en su cuarto, el click de un interruptor, el agudo chillido de un cajón abriéndose, el sonido de la puerta al deslizarse y finalmente el taconeo de sus zapatos al acercarse a él. Levantando la vista con una sonrisa lista en los labios, levantó un termo con el café ya dentro.
-¿Lista?
Tomando el café, vio a su alrededor y con gesto nervioso asintió.
-Sip, sólo deja agarro mis cosas y nos podemos ir.
Booth la observó mientras ella tomaba su bolsa, echando su celular y llaves en ella, y deslizaba un sobre amarillo grande.
-De acuerdo, vámonos.
Salieron del departamento, Booth llevándose los panqués sin comer en el camino.
-Y Huesos, ¿a dónde vamos?
Su expresión se tornó nerviosa.
-Umm… bueno… este…
Booth levantó una ceja, no era frecuente que ella se quedara sin palabras y era bastante adorable verlo. Puso una mano contra su antebrazo.
-¿Qué tal si tu manejas?
Los ojos de ella brincaron hacia él, sorprendidos; él sacudió las llaves frente a su rostro y sonrió cuando ella las tomó, agradecida.
El viaje fue silencioso. Booth estaba concentrado en a donde iban y aún manejando, su amiga parecía estar preocupada en algo. Se detuvieron junto a un edificio de ladrillos rojo que Booth no reconoció. Se giró hacia su compañera y le dirigió una mirada inquisitiva.
Brennan lo volteó a ver, podía sentir su intensa mirada sobre ella, sabía que él tenía preguntas y estaba intentando darle tiempo para pensar las cosas. Estaba agradecida por eso.
-Booth, yo…
Tragó saliva y Booth se dio cuenta de que tan nerviosa estaba en realidad.
-¿Huesos? Lo que sea, puedes decírmelo.
Sus brillantes ojos azules bajaron hacia su regazo, donde sus delgados dedos se entrelazaban una y otra vez, levantó la mirada cuando una cálida mano cubrió las suyas.
-Este es el Orfanato Distrital Infantil, yo… yo vine ayer para hablar con Hilda Stenning. Necesitaba conseguir respuestas sobre el caso de Tabitha Moore, necesitaba saber por qué había sido olvidada, necesitaba saber por qué había sido considerada poco importante, por qué nadie notó que se había ido…
Booth observó el rostro entristecido rostro de su compañera.
-¿Conseguiste las respuestas Huesos?
Sacudió la cabeza.
-No, a la mujer no le importa, pero conocí a alguien y…
Dudó.
-Booth, sin importar que haya pasado este año pasado, aún eres mi mejor amigo, eres familia y aún eres la persona a la que acudo cuando estoy confundida o…
Dudó de nuevo y Booth supo que tan difícil era para ella. Su compañera había pasado por muchos cambios de personalidad y aunque no había estado presente para la mayoría, estaba poniéndose al corriente rápido. Estaba más emocional y peleaba más para ocultarlo pero había dejado de compartimentar las cosas y había hecho frente a sus emociones, sin importar las consecuencias.
-Booth…
La vio retorcerse en su asiento y finalmente suspirar.
-Vamos adentro, trataré de explicarte después.
Asintió y ella salió corriendo del auto, cubriéndose de los aún chorreantes cielos, él la siguió.
Les habían dado acceso a la sala de espera y Brennan se preguntó en silencio cuanto tardaría Hilda en aparecer esa vez. Los compañeros estaban silenciosos; Booth arrugó la nariz ante el olor.
-Diablos, uno pensaría que podrían abrir una ventana o algo.
Huesos sonrió levemente.
-Estos lugares siempre huelen igual, los dormitorios son peor, especialmente porque las ventanas están selladas.
Booth se veía horrorizado.
-Huesos, he estado en prisiones que no huelen tan mal.
Ella levantó las cejas.
-Nuestro sistema penitenciario recibe mucho más dinero que los orfanatos. Siempre ha sido así. Televisiones, productos de entretenimiento, comidas individuales por requerimientos de salud, opciones educativas.
Booth sacudió la cabeza y levantó los ojos cuando oyó un grito y los chillidos de un niño.
-¡DEBERÍAS DE QUEDARTE AHÍ HASTA QUE APRENDAS A OBEDECER LAS REGLAS!
Booth se puso de pie, su quijada tensa mientras la voz de la mujer se acercaba por el pasillo.
-¡Y TÚ, PEQUEÑA MOCOSA, DEBERÍA DE GOLPEARTE, TRES CAMBIOS DE SÁBANAS EN DOS DÍAS, TE ENSEÑARÉ DE UNA FORMA U OTRA A NO MEARTE EN TU CAMA, VETE DE AQUÍ!… ¡VETE!
El sonido de pequeños pies corriendo se aproximaron, la puerta se abrió y Booth vio como la copia en miniatura de su compañera salía detrás de la pesada puerta. Lágrimas corrían por su pálida piel, mechones de pelo se pegaban a su rostro, como a Parker cuando tenía una pesadilla. La pequeña tenía puesta una sudadera gris y no mucho más. Arrastraba un osito de felpa café en la mano izquierda y una sábana azul en la otra.
Brennan se puso de pie, al ver a la niña en la que había estado pensando toda la noche, se acercó y sonrió cuando reconocimiento brilló en los ojos azules de la niña. Corrió hacia sus brazos, inmediatamente rodeada en un abrazo cálido y apretado. Seeley Booth pudo observar con asombro las semejanzas. Para quien no la conociera, cualquiera diría que eran madre e hija.
La pequeña enterró el rostro en el cuello de la mujer mayor, sus regordetas manos aferrándose a la chaqueta de su compañera, en un intento desesperado de acercarse más. Brennan tranquilizó al infante, asegurándole su seguridad y dándole el consuelo que necesitaba.
Huesos se puso de pie y Booth vio como dos pequeñas piernas se enrollaban alrededor de su cintura, como si lo hubieran hecho mil veces antes.
-Booth… ella es a la que quería que conocieras… su nombre es Molly.
Booth escudriñó los ojos de su compañera, como si la estuviera viendo por primera vez. Sonrió hacia la pequeña que no hacía ningún intento por moverse. Le lanzó una mirada a Huesos, finalmente entendiendo por qué lo había llevado ahí. Asintió y besó la frente de su mejor amiga.
-No puedo hacer esta decisión por ti, Temperance pero… sin importar lo que decidas; yo te apoyaré al cien por ciento.
Vio en sus ojos que él lo aceptaba y asintió, apretando a Molly entre sus brazos.
Los compañeros dejaron el orfanato dos horas más tarde, Brennan harta de esperar a que la mujer regresara por la olvidada Molly. La pequeña se había quedado dormida en sus brazos, su nariz haciendo que sus ronquidos sonaran apagados pero se despertó rápidamente cuando la puerta azotó contra la pared, y Booth vio como Molly y Brennan se abrazaban un poco más fuerte.
Booth y Brennan fueron por café y luego se dirigieron al cementerio para el entierro de Tabitha; ya estaban todos ahí. Había pagado lo mejor para el funeral, un ataúd blanco y arreglos con hermosas flores, una lápida con un ángel, que indicaba una vida perdida demasiado pronto, extinguida y un alma que el mundo había olvidado. Booth dejó a su compañera en su amado laboratorio después, prometiendo regresar por ella para el almuerzo a la una. Sonrió y asintió, disculpándose por acaparar su tiempo.
No hablaron de Molly otra vez. Booth sabía que era algo que tenía que resolver ella misma, a su manera, a su propio tiempo, hablaría de ello cuando estuviera lista.
La semana pasó lentamente para todos, no hubo casos, así que Booth sólo iba a recoger a Huesos para comer. Angela había notado que su amiga estaba muy tensa pero cuando la cuestionó recibió un "Estoy bien Ange". Angela también había interrogado a Booth pero había recibido un "Ange no es mi lugar decirte sus asuntos personales, te lo dirá cuando esté lista".
Booth estuvo un poco sorprendido cuando su celular sonó a las nueve de la mañana en domingo mientras salía de su departamento para ir a la iglesia.
-Hola Huesos, ¿qué pasó?
-¿Estás de camino a misa?
Booth frunció el ceño, sonaba rara.
-Uhm, sí, Huesos. ¿Estás bien?
-Sí… yo… yo me preguntaba si estabas libre después de misa pero si estás ocupado con Hannah, yo entiendo y…
Contestó rápidamente.
-Huesos, está bien. ¿Estás en el laboratorio?
Guardó silencio un segundo antes de contestar.
-Umm no, estoy en casa.
-Ok, te veré como a las once.
Huesos sonrió.
-De acuerdo… gracias Booth.
Y colgó. Booth bajó la mirada a su reloj, no había podido ver a su compañera el viernes ya que tenía juntas con Hacker y se sentía incómodo llamándola con Hannah alrededor.
Subiendo las escaleras de dos en dos, Booth llegó al departamento de su amiga y tocó tres veces. Escuchó pasos acercándose y vio la sombra bajo la puerta. Los seguros hicieron click y la puerta se abrió.
Booth sonrió a la imagen frente a él. Su compañera estaba de pie en la puerta, su cabeza inclinada a la izquierda ligeramente, una sonrisa tímida en sus labios acompañada con una ceja levantada ligeramente y una niña en la cadera. Booth asintió, entrando.
-Y… lo hiciste.
Vio como la sonrisa de ella se ensanchaba al ver que él aprobaba.
-Eres mamá.
Sus grandes ojos azules se llenaron rápidamente y agachó la cabeza con timidez. Booth se acercó y la besó en la frente con gentileza, susurrando.
-Estoy tan orgulloso de ti, Huesos.
Sonrió y se acomodó a la niña más arriba en la cadera. Booth se inclinó y habló en voz baja.
-Hola de nuevo Molly.
No esperaba una respuesta, así que cuando la niña no respondió, no se sorprendió. Brennan le habló con calma.
-Molly, ¿recuerdas a Booth? Vino a visitarte conmigo el otro día.
La pequeña se encogió más pero giró la cabeza a verlo. Vio como ella lo miraba de reojo y cerraba los ojos rápidamente cuando observó que él la veía. El agente se rió. Brennan se disculpó por su timidez con una mirada antes de ofrecerle una taza de café.
Entraron a la cocina y Huesos dejo a la pequeña sobre la barra mientras ponía la cafetera.
-Molly y yo hicimos rollos de canela. ¿Quieres uno Booth?
Booth levantó las cejas y vio como Molly jugaba con el borde de playera de Brennan mientras sus regordetas piernas colgaban de la superficie de mármol.
-Wow, ¿en serio Molly? ¿En verdad los hicieron ustedes? Seguro los compraron.
Brennan estaba a punto de protestar, cuando vio que Molly iba a responder.
-Si los hicimos.
Booth le lanzó una mirada divertida a la niña.
-¿Estás segura? Se ven demasiado buenos. Seguro intentan engañarme.
Se acercó un poco mientras se reía ante la mirada insultada de Molly.
-Si los hicimos, mezclamos todos los gredientes, tomó mu…cho tiempo y luego el cocinador hizo DING…
Los brazos de Molly se levantaron para enfatizar el ding, haciendo que Booth y Huesos sonrieran.
-Y luego los sacamos, y esperamos más para no quemarme.
A Booth le encantó oír las platicas de la niña, era adorable y le recordaba a las fotos que había visto de su compañera a esa edad. Booth se sentó junto a ella, sin moverse para no asustarla.
-Bueno creo que se ven muy ricos, ¿me regalas uno Molly?
Los ojos de la niña brillaron cuando asintió.
-Ajá.
Brennan sonrió ante la veloz técnica de Booth para ganarse la confianza de la niña- estaba contenta de que parecían llevarse bien y estaba agradecida por su fácil interacción.
Brennan puso los rollos en la mesa junto con dos tazas de café.
-Molly ¿quieres agua o leche?
La cabeza de la niña se inclinó mientras pensaba y Huesos vio como Molly se reía al ver que Booth susurraba "leche" y hacía gestos mientras flexionaba los músculos. Molly se giró hacia Brennan.
-Leche, po' favor.
Huesos sacudió la cabeza ante los actos de su compañero y vio como los dos chocaban cinco de reojo. Brennan le sirvió la leche en un vaso y se lo dio.
-De acuerdo, vamos señorita, abajo.
Huesos cargó a Molly por las axilas y la puso con cuidado en el suelo.
-Siéntate donde quieras, mi vida.
Molly se trepó a una silla y esperó tan pacientemente como una niña de tres años puede esperar, sus piernas balanceándose en anticipación por el postre y su pequeño torso casi vibrando de la emoción mientras los adultos se sentaban. Brennan le sirvió rápidamente, incapaz de negárselo más tiempo y sonrió cuando mordió, su boca rebosante del dulce.
-Molly, bocados pequeños mi vida, no quiero que te ahogues.-
Molly levantó la mirada llena de culpa, dejó de masticar y se preguntó si lo debía de escupir, sus ojos llenándose de lágrimas mientras esperaba la cachetada usual que llegaba cada vez que se metía en problemas. Soltó el rollo y se encogió en su asiento al ver que Brennan se acercaba.
-Está bien, Molly, nadie te va a lastimar bebé. Sólo quiero que tomes bocados más pequeños, nadie te lo va a quitar.-
Booth vio como Huesos se arrodillaba junto a si hija, limpiándole las lágrimas con los pulgares. Sonrió cuando Molly se enderezó y siguió masticando lo que tenía ya en la boca. Huesos se puso de pie, plantando un beso en la frente de Molly antes de servirle a Booth su rollo de canela y su café.
Booth admiró en silencio la habilidad con la que Huesos se había deslizado en su nuevo rol de madre; estaba tan cómoda en la posición. Había sido testigo antes de sus instintos maternos con su hijo.
Los amigos hablaron con calma, Brennan diciéndole de su intención de tomarse una semana del trabajo para acoplar a Molly en casa y formar un lazo, no quería que nadie se enterara de Molly aún. Booth le dijo que si necesitaba algo, que no dudara en pedírselo.
-Bueno hay una cosa Booth.
Asintió.
-Parker tiene tutoría aquí el viernes después de la escuela…
-Sí, no te preocupes, Huesos, estoy seguro de que entenderá.
Brennan frunció el ceño.
-¿Entender qué?
-Que tienes que cancelar.
Brennan se veía horrorizada.
-¿Qué? ¡No! ¿Por qué?
Fue el turno de Booth de fruncir el ceño.
-Tienes a Molly y…
-Booth te iba a pedir que lo trajeras aquí después de recogerlo, no tengo ninguna intención de detener las lecciones de Parker ni ahora ni en el futuro.
Booth sonrió, afecto corriendo por sus venas.
-Gracias Huesos eso significa mucho para mí y para Parker.
Sonrió y asintió.
-Así que… ¿lo traerás aquí?
-Claro, ¿como a las tres?
Brennan asintió.
-Me gustaría que conociera a Molly.
La niña levantó la mirada al oír su nombre, los adultos sonrieron, su rostro estaba cubierto en azúcar y canela. Empezó a lamerse las manos con entusiasmo. Brennan se levantó, tomó una toalla de cocina y mojándola un poco, regresó a Molly y empezó a limpiarla con gentileza.
-Mírate, niña…
Molly sonrió cuando Huesos la besó en la nariz después de quitarle un poco de azúcar del pelo.
-¿Cuándo la recogiste Huesos?
Brennan levantó la mirada.
-Ayer en la tarde. Ya estaba registrada como padre sustituto así que el proceso fue relativamente rápido. Metí el papeleo el jueves en la mañana y aquí estamos. Tengo planes de adoptarla en las siguientes semanas.
Booth levantó las cejas, sorprendido.
-Wow, eso es rápido Huesos.
-Bueno no tengo la intención de devolverla así que parecía el siguiente paso lógico.
Booth entendía, un niño no debería de ser algo intercambiable si él o ella terminaban no siendo lo que esperaban. Huesos estaba diciendo que sin importar lo que pasara, se quedaría con Molly.
Se puso de pie y sonrió. Vio en los ojos de su mejor amigo que él aprobaba sus acciones y se sintió orgullosa de si misma. Levantó la toalla mientras hablaba.
-Sólo pondré esto en la lavadora, ya regreso.
Se dio la vuelta y en sólo un par de segundos oyó pasitos aproximándose antes de sentir como dos bracitos se enrollaban alrededor de su pierna. Temperance Brennan sabía demasiado bien lo intimidante que podía ser estar en un lugar nuevo y para una niña de tres años, sería peor. Levantó a Molly y la recargó contra su cadera.
-Vamos bebé.
Brennan puso la toalla en la máquina junto con otras cosas y empezó el ciclo. Salió del cuarto y se giró para cerrar la puerta.
-¿Podrías cerrar la puerta por mí, Molly?
Molly asintió y se inclinó, tomando las manijas hasta que escuchó un click.
-Buen trabajo.
El rostro de Molly se iluminó al sonreír, orgullosa de que la habían dejado ayudar.
-Vamos, regresemos a ver a Booth.
Cuando Brennan y Molly entraron, Booth estaba hablando por teléfono, los ojos cerrados, una arruga en su frente y frustración clara en su voz. Brennan asumió que estaba hablando con Rebecca así que se sorprendió cuando oyó su siguiente oración.
-Hannah, te dije que no podía ir, tengo a Parker el siguiente fin de semana…
-No voy a buscar una niñera, mira, regresaré en un rato pero no cambiaré de decisión, Hannah. Puedes ir sola o lo que quieras pero yo ya te di mi respuesta.
-Sí claro, bye.
Terminó la llamada y puso su celular en su bolsillo con un suspiro. Levantó la mirada y vio a Huesos y a Molly, dos pares de ojos azules viéndolo y no pudo detener la sonrisa. La imagen era demasiado dulce, ambas tenían expresiones similares de curiosidad y ambas tenían el inicio de una mueca en sus rosados labios. Haciendo la decisión en un segundo, sacó su celular y tomó una foto.
-¿Booth?
Vio la foto y sonrió antes de dirigir su mirada de regreso a ellas.
-Lo siento, no me pude resistir.
Se les acercó y le mostró a Huesos la foto, haciendo que jadeara de sorpresa. No se había dado cuenta de cuánto se parecían hasta que vio ese momento capturado y una sonrisa se extendió por su rostro. Molly extendió la mano y tocó la imagen. Ambos adultos sabían que probablemente era la primera vez que Molly veía una imagen de sí misma y por la expresión de su rostro, estaba intrigada.
Booth sonrió cuando tuvo una idea.
-¿Qué tal si imprimimos las fotos en tu computadora?-
Brennan sonrió y asintió. Se sentaron en el sofá y Booth tomó más fotos de ellas, que en su mayoría eran de Molly porque Brennan, a pesar de haber estado en sesiones de fotos, era muy tímida ante la cámara, cosa que Booth encontraba sumamente adorable. Huesos le quitó el celular y fue a su computadora de escritorio, conectó todos los cables y empezó a imprimir las fotos.
Molly se sentó en el piso, rodeada de imágenes de sí misma, estaba completamente fascinada, su boquita abierta en sorpresa. Booth anunció que se tenía que ir, aunque era fácil ver que no quería.
Huesos se levantó, llevándolo a la puerta mientras Molly estaba entretenida con las fotos.
-Espero que todo esté bien entre Hannah y tú.
Booth sonrió con cansancio.
-Quien sabe Huesos…
Brennan levantó las cejas, no se había dado cuenta de que las cosas no iban bien para él, parecía contento en el trabajo y cuando lo veía fuera del mismo.
-Ella… ella piensa que mi tiempo con Parker es negociable o algo… es mi hijo y él viene primero, y ella espera que lo ignore para ir a un banquete de su periódico o algo.
Huesos sonrió con tristeza.
-¿No podrías llevar a Parker contigo? Es tan bien portado y cortés; no puedo imaginar que causaría un problema de algún tipo.
Booth sonrió.
-Yo le sugerí eso… se rió y dijo que la noche era para adultos y no niños, además ese no es el punto. Le dije hace tiempo que iba a tener a Parker y no iría pero ella aceptó la invitación por los dos y le dijo a todos que iba a ir como si pensara que podía convencerme, no sabe qué tan importante es mi tiempo con Parker, cuanto he peleado por el tiempo que tengo y si me va a hacer escoger, no le va a gustar el resultado.
Brennan asintió en entendimiento y pasó los dedos por los rizos cafés que habían chocado con su pierna.
-No importa Huesos, será mejor que me vaya, ¿quieres que nos veamos mañana para el almuerzo? ¿Algo diferente a lo usual?
Brennan sonrió.
-Bueno, estaba pensando en llevar a Molly a la plaza, así que nos podríamos ver en Pollyanna's.
Booth asintió.
-Claro, a la una, te llamaré si algo en el trabajo me detiene.
Huesos asintió y vio como Booth se agachaba y extendía su mano hacia ella.
-Gracias por los rollos de canela Molly, eres muy buena cocinera.
La pequeña sonrió y levantó las cejas ante su mano extendida, sin entender que debía hacer; levantó la mirada hacia Tempe. Agachándose, Brennan deslizó su mano en la Booth y la sacudió. Los mejores amigos se soltaron y Molly repitió el gesto, dudando.
La mano de Booth cubría completamente la de la niña y un sentido de protección lo llenó, debía de protegerla del mal, a su corta edad ya había visto demasiado.
-Hasta luego, Molly.
Booth soltó su manita y se enderezó, besó a Huesos en la mejilla, un poco más largo de lo que debería ser, pero nadie se quejó.
-Estoy tan orgulloso de ti, Temperance, has hecho un gran paso pero estoy seguro de que serás genial.
Brennan sonrió, un gracias en los ojos.
-Te veré mañana Huesos.
-Hasta luego Booth.
Se dio la vuelta y avanzó por el pasillo desapareciendo en las escaleras.
